Como mayicson y yo estamos hechas unas chavalillas que están en la flor de la vida, llega el buen tiempo después de esta mierda de año que hemos tenido y salimos a la calle con unas ganas de darlo todo... bueno aclaro eso de todo que luego hay confusiones peligrosas, vale todo todo no, pero casi todo. Así que a pesar de currar como unas champions salimos el jueves y viernes noche por el Barrio vicioso que tanto nos gusta y dónde tan bien nos lo pasamos siempre.
El jueves noche llego a mi casa y está todo lleno de bonitas flores esparcidas por todos los rincones de mi hogar, por las escaleras, por mi cama, sofá... y de mensajes preciosos escritos en cartulinas pegados en las paredes... me quedo con cara de gilipollas perdida y pienso que es el día perfecto para seguir celebrando que estoy viva, feliz y en Madrid un verano más!! Oléeeeeeee!! Esto se merece una noche de juerga, claro que sí!
Así que estrenamos la temporada de cañitas en el Sacha´s, que os recomiendo porque casi siempre hay sitio en la plaza y veis cada personaje que es difícil que no os suba la moral! Los jueves solemos frecuentar el Fulanita porque es un lugar que nos gusta mucho y ya que el finde no se puede estar tranquilamente, nos gusta ir los jueves que tienes espacio vital suficiente para poder respirar sin necesidad de pedir permiso.
Acotadas en la barra del bar, después de haber pedido una copichuela, me pongo a bailar cual beyoncé, que ya sabéis lo mucho que me parezco a ella, y lo bien que me muevo por la pista de baile, ohhh yeahhhh! Mayicson como siempre descojonándose conmigo, que no de mí ¿eh?, y de repente veo una tía detrás de ella que osa vacilarme (a mííííííí!!!) e imitarme en mis cualidades bailongas. La sonrío falsamente, pensando ¡oh dios que no sea una pesada y que nos deje en paz pronto! Ingenua de mí, no sabía el surrealismo que nos iba a deparar aquella noche.
Se acerca aún más y nos dice que se ha quedado encandilada con mis ojos, que son preciosos, que nunca había visto nada igual. Muchas gracias le digo, cortante, anda chata, ahora que ya te has pronunciado y has visto que no te entramos al trapo déjanos en paz por fa plis que tengo mucho que bailar tonight!
Cuando de repente toca el hombro de mi neni, con una mirada lasciva y un toqueteo que hace que me cague en su puta madre de inmediato! Y tu novia ¡qué hidratada está nos dice! ¿Hidratada? Anda que... ¿no tienes más reperterio de piropos? Mal vamos... Me quedo flipando... La tía que no para de acercarse y hablar pastelosamente de una forma nada sutil.
Y ¿sabes de dónde soy? Pues de Canarias hija, no hace falta ser muy lista para saberlo. La sorprende que acierte y me dice que de qué isla, ¡y yo que sé! De Tenerife...claro... ¿Y sabes cómo me llamo? Pues no, no tengo el disgusto de saberlo... V-A-N-E-S-S-A con dos SS de S-U-P-E-R-S-E-X-Y con un tono y una voz melosa que dejaría en ridículo a cualquier actriz porno del lugar.... Acabáramos... ains dios, neni sálvameeeeeeeeeeeeee!!!!!!! ¿Me das un beso? Puff mejor no, anda tonta, dame un beso en la mejilla, y casi que le pongo mi oreja en su mejilla ¿y eso cuenta como beso? Es que el truco de que te gires y me des un pico ya me lo sé y no me hace ni puta gracia....
Y ya por fin después de este ritual de apareamiento típico de la mona nos dice... pues es que os he estado observando y sois las chicas más guapas y que más me ponéis de todo el bar... ¡Gracias! y quería proponeros hacer un trío conmigo... je mmmmmmmmm ¡No gracias!.... ¿y un cuarteto? ¡No gracias!.... ¿Pero si lo tuviérais que hacer con alguien del bar verdad que sería conmigo? SIIIIIIIIIIIIIII, clarohombrecómono!
En esas estamos cuando de repente viene un tío y se empiezan a besar... debía de ser su estrategia para acabar de captar nuestra de por sí perdida atención... pero obviamente no funcionó y más cuándo pensé en la típica parejita hetero de los contactos de Chueca que vienen a buscar nuevas experiencias y que tanto asco me dan, anda hombre que os jodan, ya me empiezo a encender y no es de emoción precisamente...
Este es Jesús, mi marido... neniiiii, ¿por qué nos pasan estás cosas a nosotras con lo mucho que vamos a nuestra bola? Encantada Jesús... jesús se va y nos dice indignada, ¡no os habréis creído que es mi marido ¿no?! Que soy bollo tontas, ¿es que no tengo pinta de bollo? Como si eso nos fuera a aliviar la congoja que teníamos encima... ah bueno... que tengo novia, pero hoy no está por eso tenéis la suerte de que os proponga hacer un trío conmigo.... es que me parecéis irresistiblessssssss y en la cama debéis de ser dos fieras, debéis de ser la hostia... pues mira ahora que lo dices así es, pero tú no lo vas a comprobar, así que le espetamos otro ¡gracias!.... ¿Y no tenéis nada más que decirme...? Y las dos le decimos, mientras la tía nos mira esperanzada y expectante ¡Muuuuuuuuuuuchaaaaaaas gracias!
domingo, mayo 10, 2009
martes, mayo 05, 2009
Así por comentar
Joder. Comprobado, escuchar el telediario provoca depresión, así que actualizo en este ratito antes de volver al trabajo. Sí, he vuelto al trabajo, como ya sabéis después de 33 días maravillosos de vacaciones en los que (os he dado una envidia porcina que no veas) he viajado cuanto he podido y me he llegado a aburrir de no tener nada que hacer, mientras el resto de la humanidad sacaba el país adelante (por decir algo). Es una buena manera de volver con ganas al trabajo después de ¿he dicho ya que han sido 33 días?, sí ¿qué pasa? Los he contado, uno por uno, que en mi trabajo estos días se compran a un precio muy caro, y mucho me temo que no volveré a catar un descanso así a no ser que me finiquiten, (bueno ni eso, que en mi trabajo esto del finiquito no existe y se lo pasa mi jefe por el arco de triunfo) y mi nombre pase a aumentar las listas del paro, lo cual ya no veo tan descabellado, oyes, que las cosas están jodidas y yo ya no sé qué hacer en mis entrevistas (lo del escote ya no vale, que ya lo he probado, pero si alguien tiene alguna sugerencia será bienvenida, y si a algún estudiante o abuelo de los 90 le queda algún katovit aunque sea caducadísimo ¡se lo compro a buen precio!). Mira que si después de todo lo acaecido en estos dos años de revelaciones profesionales regreso a mis pacientes, a mi camilla y a trabajar con mis manos (no seáis malpensadas que os veo venir)… Ya veis, sigo en esa etapa de mi vida que no sé qué hacer con ella, ¿sabéis si esto es un problema que dura toda la vida o se cura con el tiempo? Porque la puta incertidumbre de tener miles de opciones en la vida me estresa sobremanera, aunque sigo pensando que el papel de inspectora me queda muy bien y que iba a llevar a mis chicos y chicas de calle ¡tonterías las justas! Ains lo que yo os digo, que ser seta pálida y no utilizar el cerebro nada más que lo justito para pensar de qué lado te pones la raya del pelo debe ser la puta hostia y se debe vivir mucho más felizmente, os lo digo yo…
Sábado noche, calle fuencarral, me lanzo a darle un tierno beso a mi neni y casi me caigo de bruces cuando no encuentro a nadie que esté ahí para recibirlo:
- ¿tú qué? le espeto…
- Nada es que acaba de pasar Miguel Abellán y la Verbeke y se han quedado mirando para nosotras y me ha dado vergüenza…
¿En serio vergüenza… digo la Verbeke? A ver, a ver…. La cojo del brazo y la llevo en volandas a ver si la Verbeke ésta está tan buena como dicen o va a ser verdad lo del photoshop, cuándo para mi sorpresa pillo al Abellán girándose 180 grados y cotilleando a las dos bellas jóvenes que iban a besarse antes de que las interrumpieran… y así llegamos a colocamos a su vera examinando el culo de la Verbeke que desde luego no es ni mucho menos para tanto, de hecho tengo muchas amigas mucho más guapa que ella ¡hombreya! Y más chulas que un ocho, nos cogemos de la mano y les adelantamos para que dejaran de cotillear y nos observaran bien ¡coñoya, que al final vamos a ser nosotras quienes os firmen un autógrafo!
Así por comentar la tía tiene una pinta de creída que no puede con ella…
Ese mismo día vimos a Vega entrando en uno de los portales de la plaza de Chueca, mmmm vivirá por ahí, y a Pedro Zerolo que le íbamos a dar un discurso y la enhorabuena, pero no nos dio tiempo a reaccionar...
Sábado noche, calle fuencarral, me lanzo a darle un tierno beso a mi neni y casi me caigo de bruces cuando no encuentro a nadie que esté ahí para recibirlo:
- ¿tú qué? le espeto…
- Nada es que acaba de pasar Miguel Abellán y la Verbeke y se han quedado mirando para nosotras y me ha dado vergüenza…
¿En serio vergüenza… digo la Verbeke? A ver, a ver…. La cojo del brazo y la llevo en volandas a ver si la Verbeke ésta está tan buena como dicen o va a ser verdad lo del photoshop, cuándo para mi sorpresa pillo al Abellán girándose 180 grados y cotilleando a las dos bellas jóvenes que iban a besarse antes de que las interrumpieran… y así llegamos a colocamos a su vera examinando el culo de la Verbeke que desde luego no es ni mucho menos para tanto, de hecho tengo muchas amigas mucho más guapa que ella ¡hombreya! Y más chulas que un ocho, nos cogemos de la mano y les adelantamos para que dejaran de cotillear y nos observaran bien ¡coñoya, que al final vamos a ser nosotras quienes os firmen un autógrafo!
Así por comentar la tía tiene una pinta de creída que no puede con ella…
Ese mismo día vimos a Vega entrando en uno de los portales de la plaza de Chueca, mmmm vivirá por ahí, y a Pedro Zerolo que le íbamos a dar un discurso y la enhorabuena, pero no nos dio tiempo a reaccionar...
domingo, mayo 03, 2009
Madre en tu día
Domingo 3 de mayo, día de la madre y yo lejos de la mía en todos los sentidos, aunque ninguna de las dos lo podíamos haber imaginado cuando hace años cogidas del brazo sentíamos el apoyo y el amor que ambas nos brindábamos, al fin y al cabo éramos lo único que ambas teníamos, yo en su vida y ella en la mía, y aunque ninguna de las dos tuviéramos la intención de alejarnos en ningún momento de nuestra vida, el caso es que la vida nos fue llevando por caminos distintos en los que nos tocó luchar, cada una en su propia batalla, olvidándonos de la batalla de la otra. Luchamos egoístamente por sobrevivir, ella por su vida y yo por la mía. Así, supongo que llegamos a este punto de distanciamiento impensable hace unos años. Recientemente hemos intentado volver a encontrarnos, pero por mucho que lo intentemos ya nunca será como antes de habernos alejado y ya nunca podremos recuperar el tiempo perdido, ni creo que podamos recuperar el tiempo que nos quede, por mucho que ambas queramos la vida no es una película de sobremesa de antena 3.
Hace un año la escribí uno de los relatos más auténticos y sinceros que jamás he escrito, este año pensaba enviárselo, pero creo que aún no es el momento, aunque quizás nunca llegue a serlo.
Hace apenas dos semanas me dijo mientras yo permanecía sorprendentemente impasible ante sus palabras que lo único que ya deseaba era morirse, porque su vida carece de sentido, sus hijos son mayores e independientes y ya no la necesitamos como antaño. Supongo que es lo que le pasa a las personas que deciden perderse a sí mismas y luchar por sacar adelante a sus hijos cueste lo que cueste, supongo que cuando los hijos crecen y se van, la madre se queda con sensación de vacío y quizás la mía piense que soy egoísta por haber elegido empezar mi propia vida desde cero ahora que puedo, lejos de ella, pero por muy egoísta que parezca no me arrepiento, estoy aquí para ser feliz y desde luego que haré lo posible por ir consiguiéndolo todos los días del resto de mi vida, aunque eso haya supuesto tener que empezar de cero en otra ciudad por segunda vez y alejarme de los míos, creo que arriesgar era la única manera de ganar e irme la única forma de arriesgar.
Supongo que la impasibilidad con la que escuché sus palabras resulte dura viéndolo desde fuera, pero sé que es el resultado de cómo me han enseñado a ser, y es lo que tiene ser más burra que un arao. Lógico, supervivencia que se llama. Hoy le vuelvo a dedicar aquellas palabras que escribí hace un año porque no tengo mejor forma de expresar lo que me hace sentir las pocas veces que logro pensar en ella.
Felicidades mamá. Hoy es tu día, aunque lo cierto es que deberían serlo todos los días del resto de tu vida. ¿Sabes? A veces me gustaría saber decirte muchas cosas, temo al día en que sea demasiado tarde y no puedas escucharme, o simplemente ya no quieras. Te merecerías vivir cada día de tu vida sabiendo que has sido la mejor madre del mundo, te merecerías una hija distinta que fuera capaz de decirte a cada instante lo mucho que te quiere y lo orgullosa que se siente de haber tenido una madre como tú, una madre capaz de luchar como sólo tú supiste hacerlo, una madre capaz de hacer cualquier cosa por salvar a sus hijos, una madre que decidió perderse a sí misma entre problemas, pero que jamás permitió que se perdiera de su horizonte la meta hacia dónde quería llevar a sus dos hijos, y quiero que sepas mamá, que tú lo conseguiste, que conseguiste llevar a tus hijos a un lugar en el que ahora son felices. A un lugar dónde poder vivir sin miedo a nada. Ni a nadie.
No tuviste suerte mamá, jamás he conocido a nadie que se merezca tanto ser feliz como tú, pero la primera lección que a mí me enseñó la vida fue precisamente ésa, casi nunca tenemos aquello que nos merecemos y no por merecerlo vas a tener más facilidades para lograrlo, y ésa ha sido una de las consignas más importantes que yo he seguido a lo largo de toda mi vida. Así, me he pasado la vida luchando sin pensar en qué merecía o que no, sabiendo que eso en realidad no tiene ninguna importancia. No tuviste suerte, te salieron dos hijos a cada cual más distante, más solitario y problemático, pero a veces me gusta pensar que dadas las circunstancias que vivimos tuviste los mejores hijos que te podían haber salido, de la misma forma que estoy convencida de que tú fuiste la mejor madre que nos podía haber tocado, y que nadie, absolutamente nadie, hubiera sabido hacerlo tan bien como tú lo hiciste con nosotros. Me encantaría que lo supieras porque sé que no hay cosa que pueda hacerte más feliz, y quizás así descanses al fin, y empieces a disfrutar de tu propia vida ahora que puedes.
No sé en qué momento me enseñaste tantas cosas, no sé cómo lo hiciste, de dónde sacaste el tiempo y las fuerzas para hacerlo, pero me encantaría decirte y que supieras de verdad que debes estar muy orgullosa de tu labor, que a tu hija a veces se le va mucho la pinza y comete locuras que jamás me gustaría que supieras porque sé el daño que podría llegar a causarte, pero prometo que en general, y casi en todos los momentos de mi vida, creo sinceramente que puedes estar muy orgullosa de mí, creo que lo estás, sé que lo estás, pero me encantaría que a veces supieras decírmelo más a menudo.
No te creas la coraza que me he puesto contigo, sé que es difícil no hacerlo cuando llevo tanto tiempo comportándome así. Quizás sea eso, que ya me he acostumbrado a ser dura contigo y con todo aquello que me importa de alguna manera, pero ojalá sepas que tu hija no es así. Estoy segura de que tú recuerdas, incluso más que yo, lo bien que nos llevábamos cuando era más pequeña, antes de que tu hija se volviera una rebelde y una borde contigo y con todo lo que tenía a su alrededor. Estoy segura de que tú, como yo, te preguntarás cada día en qué fallamos, qué hicimos mal, en qué momento todo cambió entre nosotras y nos perdimos la una a la otra, en qué momento llegamos exhaustas de tanto luchar y nos dejamos ir sin más, pensando que sería más fácil de lo que al final resultó ser recuperarnos. Yo por mucho que lo piense, no sé qué responder, pero espero que el tiempo nos ayude a ponernos en nuestro sitio y poder tener contigo una conversación de este tipo. Espero no llegar demasiado tarde. A veces tengo la sensación de que me hago la dura contigo, de que intento convencerme de que ya no eres tan importante para mí, de que no te quiero ni una décima parte de cómo lo hacía cuando era pequeña y estaba absolutamente convencida de que ninguna hija quería tanto a su madre, de que intento convencerme de que ahora soy autosuficiente, porque temo que algún día vayas a irte para siempre, y creo que inconscientemente hace tiempo que elegí ir perdiéndote cada día un poquito para no sufrir tanto el día que te vayas por completo.
Si hay algo que nunca olvidaré es el amor incondicional que un día te tuve mamá, no sé qué hiciste para que llegara a sentir aquello, sólo sé que jamás volveré a sentirlo por nadie y que echaré siempre de menos no haber sabido sentirlo todos estos años. Espero que eso no siga sucediendo en los días en los que aún puedas estar cerca de mí. Muchas gracias por todo y feliz día.
Hace un año la escribí uno de los relatos más auténticos y sinceros que jamás he escrito, este año pensaba enviárselo, pero creo que aún no es el momento, aunque quizás nunca llegue a serlo.
Hace apenas dos semanas me dijo mientras yo permanecía sorprendentemente impasible ante sus palabras que lo único que ya deseaba era morirse, porque su vida carece de sentido, sus hijos son mayores e independientes y ya no la necesitamos como antaño. Supongo que es lo que le pasa a las personas que deciden perderse a sí mismas y luchar por sacar adelante a sus hijos cueste lo que cueste, supongo que cuando los hijos crecen y se van, la madre se queda con sensación de vacío y quizás la mía piense que soy egoísta por haber elegido empezar mi propia vida desde cero ahora que puedo, lejos de ella, pero por muy egoísta que parezca no me arrepiento, estoy aquí para ser feliz y desde luego que haré lo posible por ir consiguiéndolo todos los días del resto de mi vida, aunque eso haya supuesto tener que empezar de cero en otra ciudad por segunda vez y alejarme de los míos, creo que arriesgar era la única manera de ganar e irme la única forma de arriesgar.
Supongo que la impasibilidad con la que escuché sus palabras resulte dura viéndolo desde fuera, pero sé que es el resultado de cómo me han enseñado a ser, y es lo que tiene ser más burra que un arao. Lógico, supervivencia que se llama. Hoy le vuelvo a dedicar aquellas palabras que escribí hace un año porque no tengo mejor forma de expresar lo que me hace sentir las pocas veces que logro pensar en ella.
Felicidades mamá. Hoy es tu día, aunque lo cierto es que deberían serlo todos los días del resto de tu vida. ¿Sabes? A veces me gustaría saber decirte muchas cosas, temo al día en que sea demasiado tarde y no puedas escucharme, o simplemente ya no quieras. Te merecerías vivir cada día de tu vida sabiendo que has sido la mejor madre del mundo, te merecerías una hija distinta que fuera capaz de decirte a cada instante lo mucho que te quiere y lo orgullosa que se siente de haber tenido una madre como tú, una madre capaz de luchar como sólo tú supiste hacerlo, una madre capaz de hacer cualquier cosa por salvar a sus hijos, una madre que decidió perderse a sí misma entre problemas, pero que jamás permitió que se perdiera de su horizonte la meta hacia dónde quería llevar a sus dos hijos, y quiero que sepas mamá, que tú lo conseguiste, que conseguiste llevar a tus hijos a un lugar en el que ahora son felices. A un lugar dónde poder vivir sin miedo a nada. Ni a nadie.
No tuviste suerte mamá, jamás he conocido a nadie que se merezca tanto ser feliz como tú, pero la primera lección que a mí me enseñó la vida fue precisamente ésa, casi nunca tenemos aquello que nos merecemos y no por merecerlo vas a tener más facilidades para lograrlo, y ésa ha sido una de las consignas más importantes que yo he seguido a lo largo de toda mi vida. Así, me he pasado la vida luchando sin pensar en qué merecía o que no, sabiendo que eso en realidad no tiene ninguna importancia. No tuviste suerte, te salieron dos hijos a cada cual más distante, más solitario y problemático, pero a veces me gusta pensar que dadas las circunstancias que vivimos tuviste los mejores hijos que te podían haber salido, de la misma forma que estoy convencida de que tú fuiste la mejor madre que nos podía haber tocado, y que nadie, absolutamente nadie, hubiera sabido hacerlo tan bien como tú lo hiciste con nosotros. Me encantaría que lo supieras porque sé que no hay cosa que pueda hacerte más feliz, y quizás así descanses al fin, y empieces a disfrutar de tu propia vida ahora que puedes.
No sé en qué momento me enseñaste tantas cosas, no sé cómo lo hiciste, de dónde sacaste el tiempo y las fuerzas para hacerlo, pero me encantaría decirte y que supieras de verdad que debes estar muy orgullosa de tu labor, que a tu hija a veces se le va mucho la pinza y comete locuras que jamás me gustaría que supieras porque sé el daño que podría llegar a causarte, pero prometo que en general, y casi en todos los momentos de mi vida, creo sinceramente que puedes estar muy orgullosa de mí, creo que lo estás, sé que lo estás, pero me encantaría que a veces supieras decírmelo más a menudo.
No te creas la coraza que me he puesto contigo, sé que es difícil no hacerlo cuando llevo tanto tiempo comportándome así. Quizás sea eso, que ya me he acostumbrado a ser dura contigo y con todo aquello que me importa de alguna manera, pero ojalá sepas que tu hija no es así. Estoy segura de que tú recuerdas, incluso más que yo, lo bien que nos llevábamos cuando era más pequeña, antes de que tu hija se volviera una rebelde y una borde contigo y con todo lo que tenía a su alrededor. Estoy segura de que tú, como yo, te preguntarás cada día en qué fallamos, qué hicimos mal, en qué momento todo cambió entre nosotras y nos perdimos la una a la otra, en qué momento llegamos exhaustas de tanto luchar y nos dejamos ir sin más, pensando que sería más fácil de lo que al final resultó ser recuperarnos. Yo por mucho que lo piense, no sé qué responder, pero espero que el tiempo nos ayude a ponernos en nuestro sitio y poder tener contigo una conversación de este tipo. Espero no llegar demasiado tarde. A veces tengo la sensación de que me hago la dura contigo, de que intento convencerme de que ya no eres tan importante para mí, de que no te quiero ni una décima parte de cómo lo hacía cuando era pequeña y estaba absolutamente convencida de que ninguna hija quería tanto a su madre, de que intento convencerme de que ahora soy autosuficiente, porque temo que algún día vayas a irte para siempre, y creo que inconscientemente hace tiempo que elegí ir perdiéndote cada día un poquito para no sufrir tanto el día que te vayas por completo.
Si hay algo que nunca olvidaré es el amor incondicional que un día te tuve mamá, no sé qué hiciste para que llegara a sentir aquello, sólo sé que jamás volveré a sentirlo por nadie y que echaré siempre de menos no haber sabido sentirlo todos estos años. Espero que eso no siga sucediendo en los días en los que aún puedas estar cerca de mí. Muchas gracias por todo y feliz día.
martes, marzo 17, 2009
Un puñado de buenos consejos
Señores y señoras usen protector solar.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.
Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado.
Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti misma comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapa que eras en realidad.
No estás tan gorda como imaginas.
No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas. Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo).
Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los 40, quizá no.
Quizá bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.
No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás.
Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir fea.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus herman@s. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro.
Entiende que l@s amig@s vienen y se van pero hay un puñado de ellos-as que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuanto más pase el tiempo, más los necesitarás.
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas.
Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás.
Y, cuando seas viej@, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niñ@s respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien ric@ pero, nunca sabrás cuánto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto-a con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia.
Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene.
Pero hazme caso en lo del protector solar.
Es obvio que no lo he escrito yo, pero me ha hecho ilusión y he sentido cierto orgullo cuando alguien que me conoce muy bien al leerlo me dijera que perfectamente podría haberlo hecho.
Espero que os haya gustado y os haya hecho sentir de forma similar a cómo yo me sentí al leerlo y es que este tipo de cosas me hacen darme cuenta del sentido real que tiene la vida, ése que todos perdemos al llegar a este mundo en el que no nos queda tiempo para las cosas importantes, ésas que realmente hacen que la vida valga la pena. No lo perdáis nunca de vista, creo que es la mejor manera de vivir aunque debería ser la única.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.
Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:
Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.
No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado.
Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti misma comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapa que eras en realidad.
No estás tan gorda como imaginas.
No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.
Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.
Todos los días haz algo a lo que temas. Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde.
La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo).
Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.
Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los 40.
Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los 40, quizá no.
Quizá bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.
Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.
No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás.
Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.
Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir fea.
Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.
Llévate bien con tus herman@s. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro.
Entiende que l@s amig@s vienen y se van pero hay un puñado de ellos-as que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuanto más pase el tiempo, más los necesitarás.
Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas.
Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás.
Y, cuando seas viej@, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niñ@s respetaban a los mayores.
Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien ric@ pero, nunca sabrás cuánto durará.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.
Sé cauto-a con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia.
Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene.
Pero hazme caso en lo del protector solar.
Es obvio que no lo he escrito yo, pero me ha hecho ilusión y he sentido cierto orgullo cuando alguien que me conoce muy bien al leerlo me dijera que perfectamente podría haberlo hecho.
Espero que os haya gustado y os haya hecho sentir de forma similar a cómo yo me sentí al leerlo y es que este tipo de cosas me hacen darme cuenta del sentido real que tiene la vida, ése que todos perdemos al llegar a este mundo en el que no nos queda tiempo para las cosas importantes, ésas que realmente hacen que la vida valga la pena. No lo perdáis nunca de vista, creo que es la mejor manera de vivir aunque debería ser la única.
jueves, marzo 05, 2009
Ayss por fin he vuelto a resurgir de mis cenizas después de una racha de incertidumbre y de pesimismo creciente ¡qué ganitas tenía yo de encontrarme ya con otro ánimo y volver a reencontrarme conmigo misma! Que el frío y el gris invierno de este año en Madrid me había dejado la serotonina por el subsuelo, incapaz me veía de volver a levantarme!
Me encuentro feliz y contenta, espídica en el curro intentando volver a hacer un buen mes y con un poco de ansiedad no deseada ante un estrés que a veces me vence y me consume, pero ante todo con muchísimas ganas de buen tiempo, de que los días se hagan más largos y poder exprimirlos al máximo, de ver cada día el cielo azul brillante y luminoso característico de Madrid que tanto me regala, con ganas de terracitas, de calor, de ropita de verano, de que todo el mundo retome sus ganas de juerga y las fiestas comiencen el miércoles de fulanita, de viajes y escapadas a parajes insólitos, de risas, de bailoteo, de Cantábrico, de sidra, de fiestas de prao, de paseos... ¡cuán largo se me está haciendo este duro invierno! Con deciros que este finde me he puesto a cambiar mi armario e ingenua de mí he guardado ya mi ropita de invierno y he sacado la de verano intentando atraer al solecito para que se quede ya pa siempre, y oyes matemático hoy 3 putos grados y aquí la menda en camiseta... ¡pa chula yo que pa algo soy del norte! ¡Me niego a volver a los jerséis, así que ya puede ir volviendo el buen tiempo o espero que los actimels hagan lo que tienen que hacer para no ponerme mala, pero yo antes muerta que sencilla! jejeje
Finde de reláx después de un fin de mes en el trabajo de infarto y un finde anterior de juerga de quinceañera, finde de paseos, de muchas compritas bien merecidas ¡porque yo lo valgo!, de lectura, de series, domingo mañanero fabuloso en mi querido diurno y de rastro, buenas conversaciones y reflexiones, poniendo orden a mi vida y a mi cabeza que como bien sabéis no es poco.
Feliz al fin y al cabo ¿qué más se puede pedir? Sólo una cosa ¡que llegue el finde ya para volver a exprimir cada minuto! ¿Para cuándo el siguiente finde de marchuki? ¿Para cuándo la nueva sidroquedada? Os advierto: la Lauriss ha vuelto con mucha energía y entusiasmo!! Biennnnnnnn!!
Me encuentro feliz y contenta, espídica en el curro intentando volver a hacer un buen mes y con un poco de ansiedad no deseada ante un estrés que a veces me vence y me consume, pero ante todo con muchísimas ganas de buen tiempo, de que los días se hagan más largos y poder exprimirlos al máximo, de ver cada día el cielo azul brillante y luminoso característico de Madrid que tanto me regala, con ganas de terracitas, de calor, de ropita de verano, de que todo el mundo retome sus ganas de juerga y las fiestas comiencen el miércoles de fulanita, de viajes y escapadas a parajes insólitos, de risas, de bailoteo, de Cantábrico, de sidra, de fiestas de prao, de paseos... ¡cuán largo se me está haciendo este duro invierno! Con deciros que este finde me he puesto a cambiar mi armario e ingenua de mí he guardado ya mi ropita de invierno y he sacado la de verano intentando atraer al solecito para que se quede ya pa siempre, y oyes matemático hoy 3 putos grados y aquí la menda en camiseta... ¡pa chula yo que pa algo soy del norte! ¡Me niego a volver a los jerséis, así que ya puede ir volviendo el buen tiempo o espero que los actimels hagan lo que tienen que hacer para no ponerme mala, pero yo antes muerta que sencilla! jejeje
Finde de reláx después de un fin de mes en el trabajo de infarto y un finde anterior de juerga de quinceañera, finde de paseos, de muchas compritas bien merecidas ¡porque yo lo valgo!, de lectura, de series, domingo mañanero fabuloso en mi querido diurno y de rastro, buenas conversaciones y reflexiones, poniendo orden a mi vida y a mi cabeza que como bien sabéis no es poco.
Feliz al fin y al cabo ¿qué más se puede pedir? Sólo una cosa ¡que llegue el finde ya para volver a exprimir cada minuto! ¿Para cuándo el siguiente finde de marchuki? ¿Para cuándo la nueva sidroquedada? Os advierto: la Lauriss ha vuelto con mucha energía y entusiasmo!! Biennnnnnnn!!
jueves, febrero 26, 2009
Novedades en el curro
No paro. Me agobia la idea de sentir que no aguantaré este ritmo de vida y de trabajo más allá de los 30, es humanamente insostenible. Llevo una semana sin parar ni un sólo momento del día. Eso sí, estoy feliz y contenta, pero literalmente molida. Necesito un fisio que me magree los trapecios, escalenos, cuadrado lumbar, mi dañado esternocleidomastoideo y mis puntos gatillo mmmmmm ya lo estoy sintiendooooo ¡de este finde no pasa!, necesito silencio, un lugar sin ruidos, sin estrés, sin mp3, sin edificios altos, sin escaleras mecánicas interminables, sin ese ir a la carrera todo el día, sin los minutos cronometrados para cualquier actividad, necesito dejar la mente en blanco y que el sol y el viento me den en la cara y simplemente sentir la vida dentro de mí. A veces vivimos tan deprisa que nos olvidamos de que la vida debería ser otra cosa a la que hemos ido construyendo entre todos.
Ha sido un mes bueno en el trabajo, hacía meses que no trabajaba con tal intensidad, dándome en cada entrevista y poniéndolo todo de mi parte, quería demostrarme a mí misma que a pesar de los nuevos fichajes en mi empresa seguiré siendo la number one siempre que me lo proponga, y así lo he vuelto a constatar. No tengo más que proponérmelo. No sé si llegaré a los objetivos que me había propuesto antes de empezar el mes, me quedan 8 horas de trabajo para saberlo, llevo trabajando 10 horas diarias y durmiendo fatal toda esta semana, el estrés y el nerviosismo por llegar a mis objetivos, por demostrarme las cosas que yo misma me autoimpongo es a veces difícil de controlar. Al menos hoy me han dado una buena noticia, aunque en vez de sentirme feliz, he sentido ganas de llorar y así lo he hecho en mi despacho sin saber muy bien qué me ocurría ¿miedo de estancarme? ¿estrés de verme en la obligacion de seguir de por vida en este ritmo que en demasiadas ocasiones siento difícil de poder mantener más allá de unos años?
El caso es que hoy me han hecho indefinida en un trabajo que muchos matarían por tener, y tal y cómo están las cosas debería haberme puesto a dar palmas con las orejas, pero he llamado a mi madre y a pesar de saber que se siente feliz y orgullosa de su niña, he sentido decepción porque no lo ha encajado con la ilusión que a mí me habría gustado, y es que estar indefinida en mi curro es una tarea arduo complicada y sentí como si hubiera estado esforzándome durante mucho tiempo y mi madre no hubiera sabido valorar bien mi esfuerzo, lo cual es una chorrada porque sé que ella mejor que nadie sabe sin verme cómo trabajo, y supongo que al ser la número uno de mi empresa no era difícil imaginar que este momento llegaría, pero me decepcionó porque esperaba que hubiera sido de otra forma. Pero bueno, supongo que tengo las hormonas revolucionadas y que tienen que ver en este día de impresiones raras y contradictorias.
Me siento feliz, contenta, orgullosa de estar dónde estoy, de haber elegido, luchado y conseguido todo lo que tengo ahora mismo en mi vida, sin dejar que en su momento nadie me quitara la ilusión y la confianza que tenía en mí misma en que lo conseguiría. Es muy agradable la sensación de elegir tu propia vida y no dejar que nadie tome las decisiones por ti, no dejar que nadie me haya impuesto nada, que todo lo haya hecho por propia elección y haber sabido construirme muy bien mi camino y mi propia vida a base de esfuerzo, personalidad y talento, y sí, hoy brindo por mí y por la madre que me parió que no tiene ni idea de lo bien que lo ha hecho conmigo! ¡¡¡Por la Pili!! Vale, se me ha ido!...
El finde postearé para contar mi finde pasado que fue simplemente maravilloso, casi tanto como este anuncio que me ha hecho llorar ¡sensiblona que es una!...
Ha sido un mes bueno en el trabajo, hacía meses que no trabajaba con tal intensidad, dándome en cada entrevista y poniéndolo todo de mi parte, quería demostrarme a mí misma que a pesar de los nuevos fichajes en mi empresa seguiré siendo la number one siempre que me lo proponga, y así lo he vuelto a constatar. No tengo más que proponérmelo. No sé si llegaré a los objetivos que me había propuesto antes de empezar el mes, me quedan 8 horas de trabajo para saberlo, llevo trabajando 10 horas diarias y durmiendo fatal toda esta semana, el estrés y el nerviosismo por llegar a mis objetivos, por demostrarme las cosas que yo misma me autoimpongo es a veces difícil de controlar. Al menos hoy me han dado una buena noticia, aunque en vez de sentirme feliz, he sentido ganas de llorar y así lo he hecho en mi despacho sin saber muy bien qué me ocurría ¿miedo de estancarme? ¿estrés de verme en la obligacion de seguir de por vida en este ritmo que en demasiadas ocasiones siento difícil de poder mantener más allá de unos años?
El caso es que hoy me han hecho indefinida en un trabajo que muchos matarían por tener, y tal y cómo están las cosas debería haberme puesto a dar palmas con las orejas, pero he llamado a mi madre y a pesar de saber que se siente feliz y orgullosa de su niña, he sentido decepción porque no lo ha encajado con la ilusión que a mí me habría gustado, y es que estar indefinida en mi curro es una tarea arduo complicada y sentí como si hubiera estado esforzándome durante mucho tiempo y mi madre no hubiera sabido valorar bien mi esfuerzo, lo cual es una chorrada porque sé que ella mejor que nadie sabe sin verme cómo trabajo, y supongo que al ser la número uno de mi empresa no era difícil imaginar que este momento llegaría, pero me decepcionó porque esperaba que hubiera sido de otra forma. Pero bueno, supongo que tengo las hormonas revolucionadas y que tienen que ver en este día de impresiones raras y contradictorias.
Me siento feliz, contenta, orgullosa de estar dónde estoy, de haber elegido, luchado y conseguido todo lo que tengo ahora mismo en mi vida, sin dejar que en su momento nadie me quitara la ilusión y la confianza que tenía en mí misma en que lo conseguiría. Es muy agradable la sensación de elegir tu propia vida y no dejar que nadie tome las decisiones por ti, no dejar que nadie me haya impuesto nada, que todo lo haya hecho por propia elección y haber sabido construirme muy bien mi camino y mi propia vida a base de esfuerzo, personalidad y talento, y sí, hoy brindo por mí y por la madre que me parió que no tiene ni idea de lo bien que lo ha hecho conmigo! ¡¡¡Por la Pili!! Vale, se me ha ido!...
El finde postearé para contar mi finde pasado que fue simplemente maravilloso, casi tanto como este anuncio que me ha hecho llorar ¡sensiblona que es una!...
domingo, enero 18, 2009
Revelación
Aparentemente, de vez en cuando los adultos se toman el tiempo de sentarse a contemplar el desastre de sus vidas. Entonces se lamentan sin comprender, y como moscas que chocan una y otra vez contra el mismo cristal, se inquietan, sufren, se consumen, se afligen y se interrogan sobre el engranaje que los ha conducido allí donde no querían ir...
La verdad es que son como todos los demás, chiquillos que no entienden qué les ha ocurrido y que van de duros cuando en realidad tienen ganas de llorar.
"La vida tiene un sentido que los adultos conocen" es la mentira universal que todos creen por obligación...
...una juventud dedicada a tratar de rentabilizar la propia inteligencia, a exprimir como un limón el filón de los estudios y a asegurarse una posición de elite; y luego toda una vida dedicada a preguntarse con estupefacción por qué tales esperanzas han dado como fruto una existencia tan vana. La gente cree ansiar y perseguir estrellas, pero termina como peces de colores en la pecera.
Me pregunto si no sería más sencillo enseñarles a los niños desde el principio que la vida es absurda. Ello le robaría algunos buenos momentos a la infancia, pero permitiría que el adulto ganara un tiempo considerable (por no hablar de que uno se ahorraría al menos un trauma: el de la pecera)
Pero lo que está claro es que yo no pienso terminar en la pecera. Incluso para una persona tan inteligente como yo, mi vida ya está toda trazada, y eso es tristísimo, nadie parece haber caído en la cuenta de que si la existencia es absurda, lograr en ella un éxito brillante no tiene más valor que fracasar por completo. Simplemente es más cómodo. O ni siquiera: creo que la lucidez hace amargo el éxito, mientras que la mediocridad alberga siempre alguna esperanza,
En el fondo estamos programados para creer en lo que no existe, porque somos seres vivos que no quieren sufrir. Por ello empleamos todas nuestras energías en convencernos de que hay cosas que valen la pena y que por ellas la vida tiene sentido.
Los adultos tienen con la muerte una relación rayana en la histeria, el hecho adopta proporciones enormes cuando en realidad es el acontecimiento más banal del mundo...
...morir ha de ser un paso delicado, un deslizarse suavemente hacia el descanso... ¿De que sirve morir si no es para no sufrir?
Extractos de la novela "La elegancia del erizo"
Pensaba que con esta apatía adquirida recientemente también se me había robado la pasión por la buena lectura, este libro me esta demostrando que sigue ahí intacta para seguir aprendiendo y disfrutando con ella, descubrirlo me ha reconfortado por completo al demostrarme que no he cambiado tanto. Seguiré disfrutando de las palabras intentando siempre no acabar en la pecera.
La verdad es que son como todos los demás, chiquillos que no entienden qué les ha ocurrido y que van de duros cuando en realidad tienen ganas de llorar.
"La vida tiene un sentido que los adultos conocen" es la mentira universal que todos creen por obligación...
...una juventud dedicada a tratar de rentabilizar la propia inteligencia, a exprimir como un limón el filón de los estudios y a asegurarse una posición de elite; y luego toda una vida dedicada a preguntarse con estupefacción por qué tales esperanzas han dado como fruto una existencia tan vana. La gente cree ansiar y perseguir estrellas, pero termina como peces de colores en la pecera.
Me pregunto si no sería más sencillo enseñarles a los niños desde el principio que la vida es absurda. Ello le robaría algunos buenos momentos a la infancia, pero permitiría que el adulto ganara un tiempo considerable (por no hablar de que uno se ahorraría al menos un trauma: el de la pecera)
Pero lo que está claro es que yo no pienso terminar en la pecera. Incluso para una persona tan inteligente como yo, mi vida ya está toda trazada, y eso es tristísimo, nadie parece haber caído en la cuenta de que si la existencia es absurda, lograr en ella un éxito brillante no tiene más valor que fracasar por completo. Simplemente es más cómodo. O ni siquiera: creo que la lucidez hace amargo el éxito, mientras que la mediocridad alberga siempre alguna esperanza,
En el fondo estamos programados para creer en lo que no existe, porque somos seres vivos que no quieren sufrir. Por ello empleamos todas nuestras energías en convencernos de que hay cosas que valen la pena y que por ellas la vida tiene sentido.
Los adultos tienen con la muerte una relación rayana en la histeria, el hecho adopta proporciones enormes cuando en realidad es el acontecimiento más banal del mundo...
...morir ha de ser un paso delicado, un deslizarse suavemente hacia el descanso... ¿De que sirve morir si no es para no sufrir?
Extractos de la novela "La elegancia del erizo"
Pensaba que con esta apatía adquirida recientemente también se me había robado la pasión por la buena lectura, este libro me esta demostrando que sigue ahí intacta para seguir aprendiendo y disfrutando con ella, descubrirlo me ha reconfortado por completo al demostrarme que no he cambiado tanto. Seguiré disfrutando de las palabras intentando siempre no acabar en la pecera.
sábado, diciembre 27, 2008
Feliz 2009
El año que ya termina ha sido un año inolvidable e intenso, lleno de cosas importantes que han ido ocurriendo sin apenas darme cuenta. Creo que por ello termino el año completamente sobrepasada de todo, y saturada de emociones, sentimientos y pensamientos, con ganas de darle al off y desaparecer una buena temporada y poder así olvidarme de todo lo que pulula dentro de mí, que ni siquiera sé que es, pero sospecho que no deja de hacerme daño. Termino el año con ganas de parar y huir lejos. Muy lejos. Y sola, pudiendo disfrutar de los momentos de soledad que a uno le brinda la vida sin estar pendiente de nada, ni nadie.
Aún así seguimos con la racha de años buenos y puedo decir con total seguridad que el 2008 ha sido uno de los mejores años de mi vida, junto con aquel lejano 2007 dónde todo empezó, quizás gracias a mi llegada a Madrid, la ciudad a la que tanto tengo que agradecerle. Parece que poquito a poco me voy posicionando en este mundo, muy poquito a poco voy encontrando, o al menos así lo quiero pensar, mi lugar, mis deseos, mi idea de una vida feliz, aunque aún no tenga muy claro lo que eso significa y tantas veces me sienta totalmente perdida vagando a la intemperie en esta vida.
Termino el año en casa, en este hogar recientemente descubierto, pasando las que sin duda están siendo las mejores Navidades de mi vida. Lo que yo nunca he conseguido parece que mi pequesobri lo está logrando, unirnos a todos y hacer de estas fechas por fin algo importante para nosotros, algo especial, y por ello, y por tantas otras cosas que ella nunca sabrá, le estaré eternamente agradecida. Esto es totalmente diferente a lo que yo he vivido siempre y muy similar a lo que un día no muy lejano soñé, que la vida me esté dando esta oportunidad me hace confiar en que quizás en el futuro, aquello que anhelo y que tantas veces dudo tanto poder conseguir, quizás, y sólo quizás, también se pueda hacer realidad, ya puedo decir con total certeza que todo es absolutamente posible, lo cual me reconforta por completo. Me gusta que haya algo que va más allá de nuestro control, del mío propio, que dirige un poco nuestras vidas, confío tan poquito en mis posibilidades de cambiar que me da mucho miedo ser la única dueña de mi vida, me alegro que la vida me demuestre que hay algo que va más allá de nuestro control que está ahí dirigiéndonos un poco.
Admito que en demasiadas ocasiones me faltan las ganas de seguir hacia delante, pero sólo por la curiosidad de ver qué tiene la vida para mí después de todo esto, creo que merece la pena el intento de seguir.
Me hubiera gustado aprender más en este año, aprovechar el tiempo más y mejor, tener un poco más claras mis prioridades y mis deseos para poder ser feliz, ser más coherente, más madura o quizás más infantil no lo sé, no agobiarme tanto ante el futuro y la vida que me espera que al fin y al cabo no sirve de nada y lo único que consigo es no poder disfrutar del momento presente, saber disfrutar más de cada instante, no boicotear las cosas buenas que me pasan, sentirme feliz por ser quién soy y por haberme construido de esta forma pese a todo, con todas mis cosas buenas y malas, que son muchas, por supuesto. No soy perfecta, ni muchísimo menos, pero ya no quiero serlo. No me gusta la sensación de estar estancándome, ni la de perder el tiempo, y espero que este año que ya empieza la vida siga sorprendiéndome y sea capaz de avanzar hacia delante, sobre todo aprender a vivir en paz, de forma más equilibrada con todo, que el inconformismo innato que llevo conmigo no me haga sufrir más, estar tranquila y feliz con todo lo bueno que tengo, aprender a disfrutar de la vida tal y como me viene, y poner de mi parte para solucionar las problemas cuanto antes, sin esperar a que estos exploten y no me quede más remedio que enfrentarme a ellos.
Ante todo espero por fin encontrar mi propio camino, ese que sólo yo puedo construir sin influencia de nadie, aprender a cuidar más de mí misma y de la gente que tengo cerca, no hacer daño a nadie próximo a mí, hacer feliz a cuantas más personas mejor, acercarme más a los míos y a la gente que me rodea y saber mostrarme más a todos ellos, aprender a dejar ver dentro de mí sin miedo. Quiero reír y hacer sonreír, bailar, hacer locuras, viajar, conocer, aprender, madurar y disfrutar como siempre de la sensación de que estoy creciendo, estoy madurando, me estoy transformando y estoy llegando a un nuevo nivel en la escala de vida que me haga sentir más feliz y disfrutar en paz de todo.
Os deseo que encontréis vuestro camino y sepáis caminar por él con los ojos bien abiertos aprendiendo de todo y sintiéndoos muy felices. Gracias pos seguir ahí.
Que tengáis un feliz año 2009.
Aún así seguimos con la racha de años buenos y puedo decir con total seguridad que el 2008 ha sido uno de los mejores años de mi vida, junto con aquel lejano 2007 dónde todo empezó, quizás gracias a mi llegada a Madrid, la ciudad a la que tanto tengo que agradecerle. Parece que poquito a poco me voy posicionando en este mundo, muy poquito a poco voy encontrando, o al menos así lo quiero pensar, mi lugar, mis deseos, mi idea de una vida feliz, aunque aún no tenga muy claro lo que eso significa y tantas veces me sienta totalmente perdida vagando a la intemperie en esta vida.
Termino el año en casa, en este hogar recientemente descubierto, pasando las que sin duda están siendo las mejores Navidades de mi vida. Lo que yo nunca he conseguido parece que mi pequesobri lo está logrando, unirnos a todos y hacer de estas fechas por fin algo importante para nosotros, algo especial, y por ello, y por tantas otras cosas que ella nunca sabrá, le estaré eternamente agradecida. Esto es totalmente diferente a lo que yo he vivido siempre y muy similar a lo que un día no muy lejano soñé, que la vida me esté dando esta oportunidad me hace confiar en que quizás en el futuro, aquello que anhelo y que tantas veces dudo tanto poder conseguir, quizás, y sólo quizás, también se pueda hacer realidad, ya puedo decir con total certeza que todo es absolutamente posible, lo cual me reconforta por completo. Me gusta que haya algo que va más allá de nuestro control, del mío propio, que dirige un poco nuestras vidas, confío tan poquito en mis posibilidades de cambiar que me da mucho miedo ser la única dueña de mi vida, me alegro que la vida me demuestre que hay algo que va más allá de nuestro control que está ahí dirigiéndonos un poco.
Admito que en demasiadas ocasiones me faltan las ganas de seguir hacia delante, pero sólo por la curiosidad de ver qué tiene la vida para mí después de todo esto, creo que merece la pena el intento de seguir.
Me hubiera gustado aprender más en este año, aprovechar el tiempo más y mejor, tener un poco más claras mis prioridades y mis deseos para poder ser feliz, ser más coherente, más madura o quizás más infantil no lo sé, no agobiarme tanto ante el futuro y la vida que me espera que al fin y al cabo no sirve de nada y lo único que consigo es no poder disfrutar del momento presente, saber disfrutar más de cada instante, no boicotear las cosas buenas que me pasan, sentirme feliz por ser quién soy y por haberme construido de esta forma pese a todo, con todas mis cosas buenas y malas, que son muchas, por supuesto. No soy perfecta, ni muchísimo menos, pero ya no quiero serlo. No me gusta la sensación de estar estancándome, ni la de perder el tiempo, y espero que este año que ya empieza la vida siga sorprendiéndome y sea capaz de avanzar hacia delante, sobre todo aprender a vivir en paz, de forma más equilibrada con todo, que el inconformismo innato que llevo conmigo no me haga sufrir más, estar tranquila y feliz con todo lo bueno que tengo, aprender a disfrutar de la vida tal y como me viene, y poner de mi parte para solucionar las problemas cuanto antes, sin esperar a que estos exploten y no me quede más remedio que enfrentarme a ellos.
Ante todo espero por fin encontrar mi propio camino, ese que sólo yo puedo construir sin influencia de nadie, aprender a cuidar más de mí misma y de la gente que tengo cerca, no hacer daño a nadie próximo a mí, hacer feliz a cuantas más personas mejor, acercarme más a los míos y a la gente que me rodea y saber mostrarme más a todos ellos, aprender a dejar ver dentro de mí sin miedo. Quiero reír y hacer sonreír, bailar, hacer locuras, viajar, conocer, aprender, madurar y disfrutar como siempre de la sensación de que estoy creciendo, estoy madurando, me estoy transformando y estoy llegando a un nuevo nivel en la escala de vida que me haga sentir más feliz y disfrutar en paz de todo.
Os deseo que encontréis vuestro camino y sepáis caminar por él con los ojos bien abiertos aprendiendo de todo y sintiéndoos muy felices. Gracias pos seguir ahí.
Que tengáis un feliz año 2009.
domingo, diciembre 07, 2008
Saltando en los charcos
Ojalá no dejáramos de acostumbrarnos a vivir así ni un sólo día de nuestra vida. Ojalá que este vídeo no llegara a sorprendernos tanto, a movernos algo por dentro, como si de un torbellino se tratara que de repente nos lleva a alcanzar un nuevo escalón de la vida, un escalón desde el que todo se ve diferente, distinto, como si de repente fueras capaz de entenderlo todo mejor y todo lo tuvieras ante tus propios ojos, como si de un descubrimiento vital que sólo tú conoces se tratara. Ojalá este vídeo no consiguiera emocionarnos, como al menos conmigo consigue hacerlo siempre que me paro a verlo, y no sólo eso, si no que nos resultara de lo más normal e indiferente. Ojalá que no nos empeñáramos en crecer tan deprisa y por el camino no perdiéramos, en la mayor parte de los casos, lo más importante, la inocencia. Ojalá siempre fuéramos capaces de conservar esa ingenuidad, la capacidad para sorprender y sorprendernos, la capacidad para vivir en equipo, para compartir la vida con los demás y no encerrarnos en nosotros mismos, para vivir sin vergüenzas, sin miedos, sin ataduras, libres, sólo siendo almas libres sin nada más que la vida que tenemos para disfrutar y la capacidad completa de ser felices sin excusas.
Yo me enrabietaré como un niño pequeño, lucharé como nunca he luchado en ninguna otra batalla de mi vida para conseguir que el tiempo no logre cambiar esa parte de mí. Quiero seguir observando el mundo con los ojos bien abiertos, con el espíritu de un niño que es capaz de vivirlo todo como si fuera la primera vez y mantener esa capacidad hasta el final de mis días. Quiero llegar a esa edad y vivir todos mis días con la visión de la vida que este vídeo siempre me transmite, y no dejar que nada cambie esto de mí. Creo que es una de las luchas más importantes que debe tener un ser humano, al menos así debería ser, aunque casi nadie se dé cuenta de ello y elijamos sin darnos cuenta perder esa parte de nosotros mismos, que una vez perdida es imposible poder recuperar.
Poesía y emoción en estado puro...
Fin de semana con todos los sentimientos más a flor de piel que de costumbre, reflexionando, recordando y escribiendo mucho mucho mucho, como a mí me gusta, como una necesidad vital que sólo soy capaz de culminar a través de palabras plasmadas en papel.
Te envío un abrazo muy especial desde el sitio que una vez consiguió unirnos, con la esperanza de que consiga acercarnos de nuevo. No sé qué más decir pequeña, te envío todo mi ánimo, mi fuerza y mi cariño más sincero, aunque hoy por hoy no sirvan de nada.
viernes, octubre 31, 2008
El adiós definitivo
Vete de aquí. No te atrevas a volver nunca porque ya no eres bienvenida. Te fuiste sin importarte lo que yo sentía entonces, te fuiste con la frialdad del que nunca ha sentido, dejaste que me desgarrara a cada puto instante por tu recuerdo que encima ni siquiera era real. Te eché tanto de menos, que sentía en cada segundo como el dolor iba matando una pequeña parte de mí y ya nunca volvería a poder recuperarme y ser de la misma forma, sentía que cada día iba cambiando por dentro y si nadie venía a rescatarme moriría en aquel intento por sobrevivir. No podría con aquello. Esta vez no. Esta vez conseguirían acabar conmigo de verás.
Me dejé perder por ti y tú ni siquiera lo supiste. Sentí morir de pena y entonces me prometí a mí misma que nadie podría llegar nunca a conocerme por completo y que nadie sería capaz de atravesar la coraza que durante toda mi vida había ido construyendo y tú finalizaste de soldar por completo. Cambié para siempre, y sé que nunca volveré a ser la misma.
Ya no te quiero, ya no deseo que vuelvas nunca más, me regalaste sin saberlo lo que jamás antes me habían dado y después me lo quitaste todo bruscamente. En un sólo instante acabaste con todo, como si yo fuera a olvidarme de todo con aquella rapidez y facilidad con la que tú lograste hacerlo.
Sé que no fui nada para ti, sólo un divertimento con el que jugaste hasta que te cansaste y encontraste algo mejor que hacer en tus ratos libres. Hiciste conmigo lo que quisiste, y me llenaste de ilusión, de emoción por una vida que hasta ti me resultaba completamente infiderente. Nada me importaba. Cuando vives de esa forma llega un momento en que el desánimo, el hastío y el agotamiento te hace sentirte exhausta de tanto luchar y cuando llegas al preciso instante en que lo que pueda ocurrirte te da exactamente igual, entonces y sólo entonces has muerto. Me daba igual vivir o morir, para mí era lo mismo, sólo había una diferencia, el grado de consciencia con el que podrías vivir cada cosa, pero en aquel momento estaba muerta en vida y tu llegada me descubrió como un torbellino, que la vida era mucho más de lo que a mí me habían mostrado hasta entonces. Consguiste devolverme por unos instantes a la niña encantadora que había sido y había muerto en mi interior mucho tiempo atrás. Pude verla, abrazarla y juntarme de nuevo con ella. Y entonces te fuiste. Así como si nada, sin un ápice de pena por dejarme allí abandonada, sin pena por haberme devuelto las ganas de vivir y quitármelas en un sólo segundo, te fuiste sin un poco de lástima, robándome lo que me había mantenido viva esos tres años, lo que me había hecho renacer. Lástima que con todo no pudieras llevarte mis recuerdos y el amor desmedido que entonces te brindaba, me hubieras hecho un gran favor, olvidarme de todo como si nunca hubieras existido, pero no, aquello me lo dejaste a mí solita, y sin ayuda de nadie tuve que hacerle un hueco en mi interior intentando obviar a cada instante que había una llaga dentro de mí que supuraba, escocía, ardía como el fuego, hasta que pasado el tiempo más que suficiente se encostró y dejó de doler, al menos de escocer agudamente, aunque hay veces que la herida aún supura un líquido más que corrosivo.
Ahora ya no te quiero, no te quiero ni en sueños, ni en fantasías, ni en ilusiones, ni siquiera en recuerdos, así que no vuelvas ahora que ha pasado tanto tiempo y tengo una vida que ya no te pertenece, de ninguna manera dejaré que vuelvas a ser el eje principal de mi vida. Ahora soy libre y no quiero que tu recuerdo vuelva a encadenarme nunca más. Así que coge tus maletas y vete por dónde has venido porque aquí ya nunca serás bienvenida.
Me dejé perder por ti y tú ni siquiera lo supiste. Sentí morir de pena y entonces me prometí a mí misma que nadie podría llegar nunca a conocerme por completo y que nadie sería capaz de atravesar la coraza que durante toda mi vida había ido construyendo y tú finalizaste de soldar por completo. Cambié para siempre, y sé que nunca volveré a ser la misma.
Ya no te quiero, ya no deseo que vuelvas nunca más, me regalaste sin saberlo lo que jamás antes me habían dado y después me lo quitaste todo bruscamente. En un sólo instante acabaste con todo, como si yo fuera a olvidarme de todo con aquella rapidez y facilidad con la que tú lograste hacerlo.
Sé que no fui nada para ti, sólo un divertimento con el que jugaste hasta que te cansaste y encontraste algo mejor que hacer en tus ratos libres. Hiciste conmigo lo que quisiste, y me llenaste de ilusión, de emoción por una vida que hasta ti me resultaba completamente infiderente. Nada me importaba. Cuando vives de esa forma llega un momento en que el desánimo, el hastío y el agotamiento te hace sentirte exhausta de tanto luchar y cuando llegas al preciso instante en que lo que pueda ocurrirte te da exactamente igual, entonces y sólo entonces has muerto. Me daba igual vivir o morir, para mí era lo mismo, sólo había una diferencia, el grado de consciencia con el que podrías vivir cada cosa, pero en aquel momento estaba muerta en vida y tu llegada me descubrió como un torbellino, que la vida era mucho más de lo que a mí me habían mostrado hasta entonces. Consguiste devolverme por unos instantes a la niña encantadora que había sido y había muerto en mi interior mucho tiempo atrás. Pude verla, abrazarla y juntarme de nuevo con ella. Y entonces te fuiste. Así como si nada, sin un ápice de pena por dejarme allí abandonada, sin pena por haberme devuelto las ganas de vivir y quitármelas en un sólo segundo, te fuiste sin un poco de lástima, robándome lo que me había mantenido viva esos tres años, lo que me había hecho renacer. Lástima que con todo no pudieras llevarte mis recuerdos y el amor desmedido que entonces te brindaba, me hubieras hecho un gran favor, olvidarme de todo como si nunca hubieras existido, pero no, aquello me lo dejaste a mí solita, y sin ayuda de nadie tuve que hacerle un hueco en mi interior intentando obviar a cada instante que había una llaga dentro de mí que supuraba, escocía, ardía como el fuego, hasta que pasado el tiempo más que suficiente se encostró y dejó de doler, al menos de escocer agudamente, aunque hay veces que la herida aún supura un líquido más que corrosivo.
Ahora ya no te quiero, no te quiero ni en sueños, ni en fantasías, ni en ilusiones, ni siquiera en recuerdos, así que no vuelvas ahora que ha pasado tanto tiempo y tengo una vida que ya no te pertenece, de ninguna manera dejaré que vuelvas a ser el eje principal de mi vida. Ahora soy libre y no quiero que tu recuerdo vuelva a encadenarme nunca más. Así que coge tus maletas y vete por dónde has venido porque aquí ya nunca serás bienvenida.
viernes, octubre 24, 2008
Las deudas del pasado
Los acontecimientos en la vida de una persona no suceden gratuitamente, todo se ha de pagar. Antes o después. Seguramente cuando menos te lo esperas, llega un día en que te toca pagar el peaje de aquello que te ocurrió hace tanto tiempo que apenas consigues recordar. Por mucho que te empeñes, te enrabietes, te esfuerces por hacerlo desaparecer siempre llega el día en que puede más que tú y te viene a joder. Y lo consiguen. Es entonces cuando pagas esa deuda que tenías con el pasado.
Cansada ya de pagar deudas me dejo en tus manos para que hagas conmigo cuanto quieras y saques todo lo que puedas de mí, quiero que te lleves los fantasmas tan lejos que nunca puedan volver a cobrar su puta deuda conmigo. Quiero que me saques de las entrañas toda esta mierda, que me dejes sin recuerdos, sin sensaciones antiguas, sin rencor, sin ira. Que me dejes sin sentimientos si hace falta. Prefiero no sentir que sentirme como estos días. Que me dejes sin memoria. Prefiero no recordar, antes que recordar como estos días. La única condición que te exijo es no seguir pagando todo aquello como si encima fuera yo la única culpable, la única que paga a estos cabrones.
La puerta se cerró entonces. Ya no estoy allí. Me fui porque me echásteis de allí, os quedásteis con todo lo que me pertenecía, con mi sitio, con mis cosas, mis recuerdos, mis sonrisas, mis lágrimas. Os quedásteis incluso con mi infancia y adolescencia. Me lo robásteis todo. Y en cuanto pude me fui de allí para dejaros libres y felices con la condición de que nunca volviérais a mí. Así que no vengáis ahora a joderme, iros de aquí y dadme al menos la oportunidad de ser feliz lejos de allí y construirme una nueva vida sin vosotros. Creí que la deuda estaba más que pagada y sin embargo seguís persiguiéndome vaya dónde vaya. Dejadme descansar por favor, estoy exhausta y siento que NO PUEDO MÁS.
Cansada ya de pagar deudas me dejo en tus manos para que hagas conmigo cuanto quieras y saques todo lo que puedas de mí, quiero que te lleves los fantasmas tan lejos que nunca puedan volver a cobrar su puta deuda conmigo. Quiero que me saques de las entrañas toda esta mierda, que me dejes sin recuerdos, sin sensaciones antiguas, sin rencor, sin ira. Que me dejes sin sentimientos si hace falta. Prefiero no sentir que sentirme como estos días. Que me dejes sin memoria. Prefiero no recordar, antes que recordar como estos días. La única condición que te exijo es no seguir pagando todo aquello como si encima fuera yo la única culpable, la única que paga a estos cabrones.
La puerta se cerró entonces. Ya no estoy allí. Me fui porque me echásteis de allí, os quedásteis con todo lo que me pertenecía, con mi sitio, con mis cosas, mis recuerdos, mis sonrisas, mis lágrimas. Os quedásteis incluso con mi infancia y adolescencia. Me lo robásteis todo. Y en cuanto pude me fui de allí para dejaros libres y felices con la condición de que nunca volviérais a mí. Así que no vengáis ahora a joderme, iros de aquí y dadme al menos la oportunidad de ser feliz lejos de allí y construirme una nueva vida sin vosotros. Creí que la deuda estaba más que pagada y sin embargo seguís persiguiéndome vaya dónde vaya. Dejadme descansar por favor, estoy exhausta y siento que NO PUEDO MÁS.
lunes, octubre 20, 2008
Imagino que la vida puede vivirse de formas tan distintas como seres humanos hay en el mundo, dependiendo de la vida que hayas tenido y de cómo hayas sido capaz de ir avanzando venciendo las embestidas que nos van dando a lo largo de toda nuestra vida. Sé que algún día encontraré un lugar dónde poder estar en paz y dónde poder estar tranquila, sin altibajos, viviendo la vida que la mayoría de las personas viven en el mundo al que yo tengo la suerte de poder pertenecer, siendo al fin una más de los mortales que me rodean y son capaces de vivir plenamente la vida con todas sus cosas, buenas y malas.
Quizás algún día, a mí también se me dé la oportunidad de ser feliz. Me gusta creer e imaginar que hay alguien en algún lugar lejano que se divierte jugando conmigo, que me ven por una ventanita y están intentando vencerme a cada instante, como si de un videojuego se tratara, me gusta pensar que mi vida no ha sido más que una dura prueba, y que si soy capaz de superarla y llegar a la meta la recompensa que obtendré será enorme. Conseguiré la capacidad ver la vida como muy pocos seres humanos llegan a poder hacerlo alguna vez en su vida. Estoy convencida de ello, como también lo estoy de que ya falta poco para llegar a ese deseado final que tanto llevo anhelando, ya falta poco para visualizar la recta final de esa larga carrera de obstáculos que ha ido siendo mi vida. Nadie, excepto una personita, se esperaban que llegara tan lejos en la partida, lo he ido haciendo, aún no sé cómo he sido capaz, pero he ido sobrevellando los días y las hostias que me han ido dando, he ido superando obstáculos, he sido capaz de llevar una vida normal, a pesar de los grilletes que tengo en los tobillos y la de cosas pesadas que llevo cargadas en mi mochila. No me pregunteis cómo lo he hecho porque no sería capaz de responder.
Sé que algún día cruzaré ese meta, dónde solo espero conseguir la recompensa de poder vivir en paz conmigo misma. Quizás en esa meta encuentre de nuevo a la única personita que siempre ha confiado en que lo conseguiría, estará la niña que un día fui y un día sin darme cuenta perdí, esa niña a la que tanto tiempo llevo buscando en todas las cosas que he hecho a lo largo de todos estos años, necesito que vuelva a mí, necesito que me devuelva la visión que ella tenía por la vida y que me haga olvidarme de un plumazo de los últimos diez años de mi vida, al menos de la sensación tan angustiosa que me sobreviene al recordarlos. Necesito encontrarte pequeña, la vida sin ti no tiene nada que ver a como yo la recuerdo cuando estabas cerca mío, no sé qué hice para que te fueras, qué te molestó, qué hice para que eligieras dejarme sola ante el mundo y abandonarme de aquella manera tan brusca, pero creéme que haría cualquier cosa para reencontrarme contigo y que me enseñaras a sonreir de nuevo como sólo tú sabías hacerlo. Te busco a cada instante y sé que pronto te encontraré, al menos estoy haciendo lo posible porque así sea. No sé cuánto tiempo podré seguir viviendo sin tu forma de ver el mundo, necesito que vuelvas y me lleves a ese mundo que tanto nos gustaba y en el que tanto disfrutábamos. Te echo mucho de menos.
Quizás algún día, a mí también se me dé la oportunidad de ser feliz. Me gusta creer e imaginar que hay alguien en algún lugar lejano que se divierte jugando conmigo, que me ven por una ventanita y están intentando vencerme a cada instante, como si de un videojuego se tratara, me gusta pensar que mi vida no ha sido más que una dura prueba, y que si soy capaz de superarla y llegar a la meta la recompensa que obtendré será enorme. Conseguiré la capacidad ver la vida como muy pocos seres humanos llegan a poder hacerlo alguna vez en su vida. Estoy convencida de ello, como también lo estoy de que ya falta poco para llegar a ese deseado final que tanto llevo anhelando, ya falta poco para visualizar la recta final de esa larga carrera de obstáculos que ha ido siendo mi vida. Nadie, excepto una personita, se esperaban que llegara tan lejos en la partida, lo he ido haciendo, aún no sé cómo he sido capaz, pero he ido sobrevellando los días y las hostias que me han ido dando, he ido superando obstáculos, he sido capaz de llevar una vida normal, a pesar de los grilletes que tengo en los tobillos y la de cosas pesadas que llevo cargadas en mi mochila. No me pregunteis cómo lo he hecho porque no sería capaz de responder.
Sé que algún día cruzaré ese meta, dónde solo espero conseguir la recompensa de poder vivir en paz conmigo misma. Quizás en esa meta encuentre de nuevo a la única personita que siempre ha confiado en que lo conseguiría, estará la niña que un día fui y un día sin darme cuenta perdí, esa niña a la que tanto tiempo llevo buscando en todas las cosas que he hecho a lo largo de todos estos años, necesito que vuelva a mí, necesito que me devuelva la visión que ella tenía por la vida y que me haga olvidarme de un plumazo de los últimos diez años de mi vida, al menos de la sensación tan angustiosa que me sobreviene al recordarlos. Necesito encontrarte pequeña, la vida sin ti no tiene nada que ver a como yo la recuerdo cuando estabas cerca mío, no sé qué hice para que te fueras, qué te molestó, qué hice para que eligieras dejarme sola ante el mundo y abandonarme de aquella manera tan brusca, pero creéme que haría cualquier cosa para reencontrarme contigo y que me enseñaras a sonreir de nuevo como sólo tú sabías hacerlo. Te busco a cada instante y sé que pronto te encontraré, al menos estoy haciendo lo posible porque así sea. No sé cuánto tiempo podré seguir viviendo sin tu forma de ver el mundo, necesito que vuelvas y me lleves a ese mundo que tanto nos gustaba y en el que tanto disfrutábamos. Te echo mucho de menos.
domingo, septiembre 21, 2008
De vuelta
A veces la vida me puede, me vence por momentos y siento haberme equivocado por completo en la elección de vida que he escogido. Hay veces que me gustaría ser completamente distinta, menos inconformista, ser capaz de pensar y reflexionar menos, ser capaz de ser feliz con cualquier cosa y no tener este puto instinto de supervivencia y de superación con todo. Hay veces que me gustaría hacer las maletas y volver a mi casa ahora que por suerte todo es tan distinto a cuando yo me fui de allí. Hay veces que me gustaría volverme allí con todo lo aprendido hasta ahora y poder darme una nueva oportunidad para encontrar la vida que allí perdí y no supe tener. Hacerme una nueva vida allí con la ventaja de que allí tengo a los míos y no tengo que hacer esfuerzos por no sentirme sola a cada instante. Madrid es una de las ciudades más difíciles para conocer gente nueva, somos tantos y vamos todos a un ritmo tan vertiginoso, que la gente se deshumaniza mucho más que otras cuidades y vamos todos a nuestra bola, sin apenas mirar al prógimo, sin tiempo para nadie, sin ganas de hacer el esfuerzo de preocuparte por el que tienes al lado. Es cierto, cuando llegas a Madrid, te llaman la atención demasiadas cosas de las calles de Madrid, la gente que te encuentras, el ritmo de vida, los lugares, los sitios, tienes mayor capacidad de observar, de emocionarte, de saborear la propia vida. Después del año y medio que llevo aquí me he vuelto una más, una más que va a su bola y que no le llama la atención nada de lo que en la calle pueda ocurrir y mira que me esfuerzo porque eso no me ocurra, a mí no, pero es complicado. Te hacen ser incluso borde, aquí estoy aprendiendo a decir NO. No me toques los ovarios. No me molestes. No quiero nada gracias. Te he dicho que no. No me turres. No me rayes. No me des la puta brasa.
Hay veces que me encantaría ser una de esas chicas que suelo ver en mi trabajo, chica divina de veintitantos, estudiante de Derecho o de ADE, estupendísima de la muerte porque no aspira a más cosas en la vida que sonreirse a sí misma ante el espejo, porque jamás ha tenido mayor preocupación que el coger hora en la pelu para hacerse las uñas y las mechas, con su puta talla 36, su 1.70, su pelo rubio y raya al lado, su bolso de carolina herrera lleno de cosas innecesarias, con esa seguridad que se huele en cada poro de su piel al saberse protegida por sus padres, esa trasparencia que te dice que lleva años sin llorar, sin sufrir, que jamás ha roto un plato y lo que es peor, que nunca ha tenido la necesidad de romperlo. Hay veces en las que me gustaría dejar de ser una luchadora, y pasar a ser la hija de un padre que me lo ha dado todo hecho, que mi máxima dificultad en la vida haya sido la elección de la universidad privada en la que quería estudiar. En serio, hay veces que envidio a esa gente que se siente con la auténtica capacidad de mirarte por el encima del hombro, a sabiendas de que la vida para ellos es demasiado fácil, que nunca han tenido que esforzarse, nunca han tenido que demostrar nada, nunca tendrán las necesidades propias que todos hemos tenido por el mero hecho de vivir. Sí, vale, yo puedo estar orgullosa de mí misma, de lo que he conseguido, de lo que tengo, de lo que soy, de lo que me he convertido, de lo que he vivido y aprendido, pero el precio que tuve que pagar para conseguir todo esto es demasiado alto, y hay días en los que no lo pagaría, y hoy es uno de ellos.
Hay veces que me encantaría ser una de esas chicas que suelo ver en mi trabajo, chica divina de veintitantos, estudiante de Derecho o de ADE, estupendísima de la muerte porque no aspira a más cosas en la vida que sonreirse a sí misma ante el espejo, porque jamás ha tenido mayor preocupación que el coger hora en la pelu para hacerse las uñas y las mechas, con su puta talla 36, su 1.70, su pelo rubio y raya al lado, su bolso de carolina herrera lleno de cosas innecesarias, con esa seguridad que se huele en cada poro de su piel al saberse protegida por sus padres, esa trasparencia que te dice que lleva años sin llorar, sin sufrir, que jamás ha roto un plato y lo que es peor, que nunca ha tenido la necesidad de romperlo. Hay veces en las que me gustaría dejar de ser una luchadora, y pasar a ser la hija de un padre que me lo ha dado todo hecho, que mi máxima dificultad en la vida haya sido la elección de la universidad privada en la que quería estudiar. En serio, hay veces que envidio a esa gente que se siente con la auténtica capacidad de mirarte por el encima del hombro, a sabiendas de que la vida para ellos es demasiado fácil, que nunca han tenido que esforzarse, nunca han tenido que demostrar nada, nunca tendrán las necesidades propias que todos hemos tenido por el mero hecho de vivir. Sí, vale, yo puedo estar orgullosa de mí misma, de lo que he conseguido, de lo que tengo, de lo que soy, de lo que me he convertido, de lo que he vivido y aprendido, pero el precio que tuve que pagar para conseguir todo esto es demasiado alto, y hay días en los que no lo pagaría, y hoy es uno de ellos.
viernes, agosto 15, 2008
Rozando las vacaciones
Escribo de nuevo desde el aeropuerto. Vuelvo a Gijón después de siete semanas sin pisar tierrinas asturinanas. Seguro que mi pequesobri está más que cambiada, mucho más espabilada y siguiendo la línea de su tita, of course, estará relindaaaaaa!! ¡¡Ayss qué ganas de achucharla!! Con la penita que me da estar perdiéndome sus cambios, sus progresos y no poder abrazarla más que de mes y medio en mes y medio. Con la de tiempo que llevo esperando a esta criaturilla, en fin, así es la vida!
Me voy este finde a mi tierrina, con ganas, muchas ganas, he pasado mi límite y he llegado a un punto de agotamiento mental que ya no tengo ganas de nada, sólo de desconectar, de desaparecer, de dar al botón off y estar durmiendo dos años sin que nadie acuda a molestarme, sin pensar, sin sentir, sin ver, sin enterarme de nada, sólo durmiendo. Estoy realmente cansada, llevo un año y medio en Madrid y siento que no he tenido tiempo de parar un sólo segundo en todo mi tiempo aquí. Llevo un año en un curro que me ocupa todo el día y exprime todas mis fuerzas y energías, un curro que me agota mentalmente porque debo darlo todo en él si quiero que haya resultados y la mayoría de los días tengo que hacer esfuerzos para tener fuerzas al salir del trabajo y poder vivir un poco. Así me he pasado ya un año enterito dándolo todo de mí cada día y sin tiempo para simplemente poder perder el tiempo. Echo de menos ser un poco más dueña de mi tiempo y poder hacer con él lo que me venga en gana. Así que llego a las vacaciones exhausta, agotada, sin fuerzas para trabajar un sólo día más.
En diez minutos cojo el avión que me lleva a mi casa, hoy es el día grande en las fiestas en Gijón, así que no tendré mucho tiempo para arreglarme, saludar a mis papis y salir pitando a esa playa que tanto me gusta dónde estarán esperándome mis amigos, que a algunos hace ya meses que no veo. Tengo ganas de volver a juntarnos todos y sentir que aunque cada uno estamos en una punta distinta del país aún seguimos formando parte de un mundo que al juntarnos se hace mucho mejor.
Auguro que me espera un finde más o menos tranquilo, lleno de momentos de descanso, de charlas trascendentales de ésas que a veces necesito, de pequesobri, de pelis, de lectura, de fiestuki, de sidrina, de paseos, de comida de la mami, de desconexión y de risas, muchas risas.
El domingo vuelvo a la capi y el miércoles me quedo por fin de vacaciones y regreso a Gijón ya para quedarme hasta el 7 de Septiembreeeeeeee!!! Qué ganasssssssss de poder quedarme un tiempo por Xixón!!
Me voy este finde a mi tierrina, con ganas, muchas ganas, he pasado mi límite y he llegado a un punto de agotamiento mental que ya no tengo ganas de nada, sólo de desconectar, de desaparecer, de dar al botón off y estar durmiendo dos años sin que nadie acuda a molestarme, sin pensar, sin sentir, sin ver, sin enterarme de nada, sólo durmiendo. Estoy realmente cansada, llevo un año y medio en Madrid y siento que no he tenido tiempo de parar un sólo segundo en todo mi tiempo aquí. Llevo un año en un curro que me ocupa todo el día y exprime todas mis fuerzas y energías, un curro que me agota mentalmente porque debo darlo todo en él si quiero que haya resultados y la mayoría de los días tengo que hacer esfuerzos para tener fuerzas al salir del trabajo y poder vivir un poco. Así me he pasado ya un año enterito dándolo todo de mí cada día y sin tiempo para simplemente poder perder el tiempo. Echo de menos ser un poco más dueña de mi tiempo y poder hacer con él lo que me venga en gana. Así que llego a las vacaciones exhausta, agotada, sin fuerzas para trabajar un sólo día más.
En diez minutos cojo el avión que me lleva a mi casa, hoy es el día grande en las fiestas en Gijón, así que no tendré mucho tiempo para arreglarme, saludar a mis papis y salir pitando a esa playa que tanto me gusta dónde estarán esperándome mis amigos, que a algunos hace ya meses que no veo. Tengo ganas de volver a juntarnos todos y sentir que aunque cada uno estamos en una punta distinta del país aún seguimos formando parte de un mundo que al juntarnos se hace mucho mejor.
Auguro que me espera un finde más o menos tranquilo, lleno de momentos de descanso, de charlas trascendentales de ésas que a veces necesito, de pequesobri, de pelis, de lectura, de fiestuki, de sidrina, de paseos, de comida de la mami, de desconexión y de risas, muchas risas.
El domingo vuelvo a la capi y el miércoles me quedo por fin de vacaciones y regreso a Gijón ya para quedarme hasta el 7 de Septiembreeeeeeee!!! Qué ganasssssssss de poder quedarme un tiempo por Xixón!!
jueves, agosto 07, 2008
Hacerme mayor
Qué rollo. Qué calor. Que de poquita gente con ganas de hacer cosas quedan por la capital. Echo de menos mis veranos de estudiante por Gijón. He de reconocer que soy una despegá y aguanto bien el resto del año sin pasarme mucho por allí, pero cuando llega el verano me doy cuenta de lo bien que me lo he pasado allí, de los recuerdos que esa época me regalará siempre y de lo feliz que fueron mis veranos en Asturias, siempre de un lado a otro, sin parar, sin tiempo para pensar, sólo viviendo al máximo cada instante, que es como a mí me gusta vivir.
Supongo que al crecer, la supervivencia nos obliga a irnos de allí a buscarnos la vida, y me gusta pensar que las cosas, aunque yo siguiera allí, no serían las mismas que mi mente recuerda. Al menos me gusta pensar así, para que los días soporíferos que me quedan por pasar en Madrid me resulten más llevaderos. Echo de menos aquel levantarme con la luz de la mañana, estar sola en casa al despertarme y poder pasar la mañana leyendo sin interrupciones, sin molestias, sabiendo disfrutar de cada página, saber que si a las doce no tenía plan no tardarían en llamarme todos mis amigos como si mi casa siempre hubiera sido la centralita y sólo yo tuviera la capacidad de organizarlos a todos para el plan que debía venir. Poder irnos a la playa para pasar allí el día tirados a la bartola jugando a culo, a las palas, retozando en la arena y dándome baños en ese mar que tanto me gusta y que tanta vida me regala. Ser los últimos en irnos de la playa porque disfrutábamos mucho al ver atardecer, no hay mejor momento que ése para bañarse en el Cantábrico, parece otro mar, parece que siempre ha estado allí esperándote para que pudieras darte aquel último baño, y las conversaciones que venían después, que no sé por qué solían ser más maduras y trascendentales después de aquel último baño. Echo de menos los años en los que después de esto nos quedaban energías para irnos a entrenar hasta las 22 de la noche, ver anochecer con mis amigos, irnos a patinar por la playa como unos auténticos chiflados, mientras todo el mundo se quedaba flipado al vernos patinar de esa manera. Echo de menos los helados en buena compañía, los conciertos de los que nos gustaran o no solíamos disfrutar amenudo, echo de menos los días en lo que íbamos a bañarnos desnudos en la noche, echo de menos la sidra y las fiestas de prao, las tajadas de las buenas, las risas, el ver gente que hacía mil años que no veías, pero sabías que en cualquier fiesta de prao verías seguro, a la gente del colegio, del instituto, echo de menos las fiestas en el chalet de mis amigos, pasar la tarde jugando al tabú y al sing star mientras nos pillábamos la tajada del siglo jugando al duro. Echo de menos tener la capacidad de ser feliz en compañía de alguien, que las horas pasen deprisa al lado de los tuyos, que una bolsa de pipas y un cacho de suelo nos bastaran para pasar un día inolvidable y regresar a casa con una estúpida sonrisa en la cara. En aquel momento no sabía que aquellos serían los mejores recuerdos de mi vida. Echo de menos sobre todo y ante todo la complicidad, el sentirme acompañada a cada instante, el saberme taaaaaan querida que ahora temo que jamás voy a volver a sentirme igual, el tener plan para cada día, el saber que cada día podría ser igual o distinto que el anterior, pero que fuera como fuera sería maravilloso e inolvidable.
No quiero hacerme mayor y ver que cada año son menos las personas que siguen a mi lado compartiendo mi vida, quiero sumar y no restar en esa lista. Si hacerme mayor es olvidarme de todo esto, resignarme a no tenerlo nunca más, me niego a seguir creciendo. Quiero tener esto presente cada día de mi vida, quiero que los recuerdos me sigan haciendo sonreir e ilusionarme con el futuro que me espera, y que la vida en Madrid no sea tan distinta a como yo la recuerdo. No puede ser tan difícil. O al menos eso me obligo a creer.
Supongo que al crecer, la supervivencia nos obliga a irnos de allí a buscarnos la vida, y me gusta pensar que las cosas, aunque yo siguiera allí, no serían las mismas que mi mente recuerda. Al menos me gusta pensar así, para que los días soporíferos que me quedan por pasar en Madrid me resulten más llevaderos. Echo de menos aquel levantarme con la luz de la mañana, estar sola en casa al despertarme y poder pasar la mañana leyendo sin interrupciones, sin molestias, sabiendo disfrutar de cada página, saber que si a las doce no tenía plan no tardarían en llamarme todos mis amigos como si mi casa siempre hubiera sido la centralita y sólo yo tuviera la capacidad de organizarlos a todos para el plan que debía venir. Poder irnos a la playa para pasar allí el día tirados a la bartola jugando a culo, a las palas, retozando en la arena y dándome baños en ese mar que tanto me gusta y que tanta vida me regala. Ser los últimos en irnos de la playa porque disfrutábamos mucho al ver atardecer, no hay mejor momento que ése para bañarse en el Cantábrico, parece otro mar, parece que siempre ha estado allí esperándote para que pudieras darte aquel último baño, y las conversaciones que venían después, que no sé por qué solían ser más maduras y trascendentales después de aquel último baño. Echo de menos los años en los que después de esto nos quedaban energías para irnos a entrenar hasta las 22 de la noche, ver anochecer con mis amigos, irnos a patinar por la playa como unos auténticos chiflados, mientras todo el mundo se quedaba flipado al vernos patinar de esa manera. Echo de menos los helados en buena compañía, los conciertos de los que nos gustaran o no solíamos disfrutar amenudo, echo de menos los días en lo que íbamos a bañarnos desnudos en la noche, echo de menos la sidra y las fiestas de prao, las tajadas de las buenas, las risas, el ver gente que hacía mil años que no veías, pero sabías que en cualquier fiesta de prao verías seguro, a la gente del colegio, del instituto, echo de menos las fiestas en el chalet de mis amigos, pasar la tarde jugando al tabú y al sing star mientras nos pillábamos la tajada del siglo jugando al duro. Echo de menos tener la capacidad de ser feliz en compañía de alguien, que las horas pasen deprisa al lado de los tuyos, que una bolsa de pipas y un cacho de suelo nos bastaran para pasar un día inolvidable y regresar a casa con una estúpida sonrisa en la cara. En aquel momento no sabía que aquellos serían los mejores recuerdos de mi vida. Echo de menos sobre todo y ante todo la complicidad, el sentirme acompañada a cada instante, el saberme taaaaaan querida que ahora temo que jamás voy a volver a sentirme igual, el tener plan para cada día, el saber que cada día podría ser igual o distinto que el anterior, pero que fuera como fuera sería maravilloso e inolvidable.
No quiero hacerme mayor y ver que cada año son menos las personas que siguen a mi lado compartiendo mi vida, quiero sumar y no restar en esa lista. Si hacerme mayor es olvidarme de todo esto, resignarme a no tenerlo nunca más, me niego a seguir creciendo. Quiero tener esto presente cada día de mi vida, quiero que los recuerdos me sigan haciendo sonreir e ilusionarme con el futuro que me espera, y que la vida en Madrid no sea tan distinta a como yo la recuerdo. No puede ser tan difícil. O al menos eso me obligo a creer.
domingo, agosto 03, 2008
Lo poco que sé de la vida
Lo poco que sé de la vida está en los libros que nunca leo. Lo poco que sé de la vida está en las líneas que no escribí. Lo poco que sé de la vida se cuenta tomando un café, se entiende tomando una copa y se olvida tomando dos. Que nadie se me emocione ni albergue falsas esperanzas, porque con lo poco que sé de la vida, a duras penas se llena un corazón, por pequeño que sea. Sí, sobrina, va por vos. Empiezo por lo que sé con toda seguridad. Sé que, con suerte, te vas a morir una vez, así que procura no morirte más veces por el camino. No hay nada peor que esa gente que se va muriendo antes de morirse del todo. Para evitarlo, te regalo un método infalible. Mientras tú vayas decidiendo, todo está bien. El día que dejes de decidir, ese día, cuidado, porque la habrás palmado un poco. Ten siempre más proyectos que recuerdos, es la única forma que conozco de mantenerse joven. Olvídate de la patraña esa de ser feliz, ya te puedes dar con un canto en los dientes si llegas a ser el único dueño de tus propias expectativas. Que un euro se ahorra, y un polvo se pierde. Para siempre. Que hay que dedicarse a algo de lo que jamás te quieras jubilar. Por mucho que te cueste pagar las facturas. Por mucho que en las reuniones de antiguos alumnos te miren mal. Es mejor dedicarse toda una vida a algo que te divierte pese a no llegar a fin de mes, que pasarte un solo día trabajando únicamente por dinero. Entre lo poco que sé de la vida, también te diré que nada de todo esto vale la pena sin alguien que te haga ser incoherente. Ni flores, ni velas, ni luz de luna. Ése es el verdadero romanticismo. Alguien que llegue, te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y que arrase de un plumazo con tus principios, tus valores, tus yo nunca, tus yo qué va. Ojalá ames mucho y muy bueno, incluso a riesgo de ser correspondida. Que te despojen de todo, que hagan jirones de tus ganas y que te veas obligada a remendarlas con el hilo de cualquier otra ilusión. Que desees y seas deseada, que se frustren todas tus esperanzas y que acabes descubriendo que la única forma de recobrar el primer amor, que es el propio, es en brazos ajenos. Dos emociones inútiles asociadas al pasado, arrepentimiento y culpa, y una emoción inútil asociada al futuro, la preocupación. Cuanto antes te desprendas de las tres, antes empezarás a apreciar lo único que tienes. Qué más. Ah sí. Sé que al menos un amigo te va a traicionar, otro será traicionado por ti, y que te pongas como te pongas, los que no hayas hecho antes de los 30, ya jamás pasarán de buenos conocidos. Cuenta sólo con los tres principales, porque a partir de ahí, todo es mentira. Para terminar, y hablando del tema, déjame que te presente a tu mejor enemigo. Se llama miedo. Quédate con su cara, porque va a estar jodiéndote de ahora en adelante. Miedo al fracaso. Miedo al qué dirán. Miedo a perder lo que tienes. Miedo a conseguirlo. Miedo a saber poco de la vida. Miedo a tener razón.
domingo, julio 27, 2008
Nueva etapa en Madriddddd!!
Después de una semana agotadora y super ajetreada, por fin estoy tranquila en mi casa. Este fin de semana he cumplido otro de esos sueños que tenía pendientes con la vida y después de cinco años compartiendo piso, me ido a vivir sola.
Es una etapa que ahora mismo necesito, me apetece mucho empezar una nueva etapa en Madrid, renovar aires e ilusiones, y sé que este cambio me va a venir genial. He tenido suerte, me han ofrecido algo guay en el barrio donde siempre he querido vivir, es el barrio que más me gusta de Madrid, y desde hace unos cuantos años he querido venir aquí a vivir. Diría que antes de coger la maleta para venirme a Madrid ya había soñado con poder vivir aquí, aunque nunca había pensado poder lograrlo.
He pasado por otros dos barrios de Madrid y ahora me instalo en Malasaña, espero que para quedarme, al menos hasta que llegue ese otro momento en que ya necesite otra cosa, que seguro llegará, pero por el momento estoy más feliz que una perdiz con mi nuevo pisito.
Me he pasado los tres días del puente de mudanza ¡qué coñazo! Encima con este calor asfixiante!! Puff... ¡¡La de cosas que llegamos a acumular sin darnos cuenta!! Y yo que pensaba que no tenía ná de ná! Ja!! Tres días, tres putos días cargando maletas, mochilas, cajas, compras... pero al menos ha sido productivo y en este finde he sido capaz de arreglarlo todo, de manera que mañana lunes ya no tendré que estar pendiente de nada, que es lo que yo quería, poder llegar al lunes y seguir con mi vida cotidiana. Ahora ya solo me queda disfrutar de mi casa y de mi querido barrio seminuevo, digo semi porque ya me lo conozco bastante bien! je!
Llego a esta casa con mucha ilusión, con mucha alegría y muchas expectativas, espero que se cumplan y en el año en el que voy a estar aquí le coja un gran cariño a este piso porque los recuerdos que tenga de este año aquí sean positivos, de momento es algo que no me ha pasado con ninguno de los pisos en los que he vivido, ya va tocando que así sea, que las cosas vayan bien y me sienta como en casa.
La experiencia de vivir compartiendo piso me ha enseñado muchas muchas cosas, me ha hecho cambiar, madurar, aprender de todas las personas tan diferentes que han ido compartiendo su vida conmigo, todas esas personas con las que he podido convivir me han regalado muchas cosas, cada una me ha dado algo muy diferente, y seguro que sin saberlo, pero yo les estoy muy agradecida porque me han hecho mucho bien. No cambio estos años por nada. Desde mis años en Salamanca, mis compis de residencia del primer y del segundo año, mi piso en Salamanca y mis dos pisos en Madrid, en realidad de todos ellos me llevo algo bonito y enriquecedor, recuerdos que nunca olvidaré. Si las paredes hablasen!! Jajaja... la de cosas que podrían contar!! Estoy convencida de que tendré muchos momentos donde echaré de menos llegar a casa y poder charlar con mis compis, compartir aventuras, momentos, salidas, entradas, confidencias y risas, pero también sé que ahora mismo esto es lo que más me apetece y que lo voy a disfrutar mucho. Supongo que comienzo otra etapa más, y eso me encanta, me encanta no parar, seguir hacia delante, progresando en mi camino sin que nada consiga impedírmelo. Feliz semana para tod@@@@ssssss!!
Es una etapa que ahora mismo necesito, me apetece mucho empezar una nueva etapa en Madrid, renovar aires e ilusiones, y sé que este cambio me va a venir genial. He tenido suerte, me han ofrecido algo guay en el barrio donde siempre he querido vivir, es el barrio que más me gusta de Madrid, y desde hace unos cuantos años he querido venir aquí a vivir. Diría que antes de coger la maleta para venirme a Madrid ya había soñado con poder vivir aquí, aunque nunca había pensado poder lograrlo.
He pasado por otros dos barrios de Madrid y ahora me instalo en Malasaña, espero que para quedarme, al menos hasta que llegue ese otro momento en que ya necesite otra cosa, que seguro llegará, pero por el momento estoy más feliz que una perdiz con mi nuevo pisito.
Me he pasado los tres días del puente de mudanza ¡qué coñazo! Encima con este calor asfixiante!! Puff... ¡¡La de cosas que llegamos a acumular sin darnos cuenta!! Y yo que pensaba que no tenía ná de ná! Ja!! Tres días, tres putos días cargando maletas, mochilas, cajas, compras... pero al menos ha sido productivo y en este finde he sido capaz de arreglarlo todo, de manera que mañana lunes ya no tendré que estar pendiente de nada, que es lo que yo quería, poder llegar al lunes y seguir con mi vida cotidiana. Ahora ya solo me queda disfrutar de mi casa y de mi querido barrio seminuevo, digo semi porque ya me lo conozco bastante bien! je!
Llego a esta casa con mucha ilusión, con mucha alegría y muchas expectativas, espero que se cumplan y en el año en el que voy a estar aquí le coja un gran cariño a este piso porque los recuerdos que tenga de este año aquí sean positivos, de momento es algo que no me ha pasado con ninguno de los pisos en los que he vivido, ya va tocando que así sea, que las cosas vayan bien y me sienta como en casa.
La experiencia de vivir compartiendo piso me ha enseñado muchas muchas cosas, me ha hecho cambiar, madurar, aprender de todas las personas tan diferentes que han ido compartiendo su vida conmigo, todas esas personas con las que he podido convivir me han regalado muchas cosas, cada una me ha dado algo muy diferente, y seguro que sin saberlo, pero yo les estoy muy agradecida porque me han hecho mucho bien. No cambio estos años por nada. Desde mis años en Salamanca, mis compis de residencia del primer y del segundo año, mi piso en Salamanca y mis dos pisos en Madrid, en realidad de todos ellos me llevo algo bonito y enriquecedor, recuerdos que nunca olvidaré. Si las paredes hablasen!! Jajaja... la de cosas que podrían contar!! Estoy convencida de que tendré muchos momentos donde echaré de menos llegar a casa y poder charlar con mis compis, compartir aventuras, momentos, salidas, entradas, confidencias y risas, pero también sé que ahora mismo esto es lo que más me apetece y que lo voy a disfrutar mucho. Supongo que comienzo otra etapa más, y eso me encanta, me encanta no parar, seguir hacia delante, progresando en mi camino sin que nada consiga impedírmelo. Feliz semana para tod@@@@ssssss!!
viernes, julio 25, 2008
A vueltas con la vida
Hay días como el de hoy en los que me despierto, y al darme cuenta de la felicidad, tranquilidad y paz en la que ahora mismo soy capaz de vivir me emociono de tal manera que las lágrimas salen de su sitio, para volver a mis ojos como antaño, pero por motivos muy distintos. Me encanta tener la capacidad de ser consciente cada día de cómo ha cambiado mi vida y de la suerte que ahora tengo. Estoy convencida de que las personas que siempre la han tenido no son capaces de apreciarla de la misma forma, ni mucho menos.
Aquellos que me siguen desde el inicio de este blog dicen que he cambiado mucho y que parezco otra persona y es cierto, si sois capaces de leer desde el principio de este blog, seréis capaces de conocerme muy mucho y de sentir y ver de primera mano cómo soy capaz de sentirme ahora con el cambio tan grande que todo a mi alrededor ha dado. Ha sido un camino taaaaaaan jodidamente duro que estoy segura de que no podría volver a pasar sin decaer en el camino. Hubo un momento hace ya mucho tiempo, quizás demasiado, en que perdí las ganas de vivir, el astío, la desesperanza, la tristeza, la desilusión que me llenaba pensando en otra vida diferente lejos de allí se me hacia ya casi insoportable, ni siquiera era capaz de volar en sueños para poder verme en otra vida distinta de aquélla, perdí completamente la capacidad de ilusionarme, porque la vida me había dado tantas hostias que llegué a no poder más. Así estuve casi una década de mi vida, que se dice pronto, perdí, o ahora me gusta decir que invertí 10 años de mi vida luchando, intentando seguir adelante a pesar de las dificultades intentando tener una vida normal y que mi dolor pasara desapercibido. Lo logré, la verdad. Logré llevar una vida normal, de forma que la gente de mi alrededor no se preocupara demasiado por mí, sólo yo sabía qué vida vivía, entonces me sentía orgullosa de tener esa fortaleza para llevar una doble vida y que apenas nadie se enterara. Hoy, con el tiempo y viéndolo con mayor ditancia y objetividad me digo cada día que ojalá hubiera caído del todo para que alguien me tendiera la mano y me prestara su ayuda, hubiera sido todo mucho más fácil. Es algo que aún no he conseguido perdonarme.
Lo cierto es que fue un camino lleno de obstáculos, alguna que otra vez me dejé llevar y me rendí, me di por vencida deseando dejar de pasar desapercibida, para que alguien me cogiera de la mano y me sacara de allí aunque fuera sólo por un instante. Algunas personas consiguieron ver a través de mis ojos, y sobrepasaron la fachada de fuerte y dura que siempre he tenido. He de decir que me ayudaron muchísimo, aún hoy les doy las gracias cada día porque si no fuera por esas personas creo sinceramente que no hubiera sido capaz de llegar hasta aquí, a ellas les debo estar hoy como estoy.
Sé que aprendí más en mis 20 años de lo que muchas personas son capaces de aprender en toda una vida, eso es lo que hoy me hace parecer (y ser) tan especial, y ser capaz de sorprender a los adultos que tengo cerca con mi madurez, mi inteligencia, mi carisma, mi caracter, mi seguridad y mi saber vivir.
Y el caso es que doy gracias por la vida que ahora llevo, jamás pensé tener una vida tan perfecta, tan ordenada, tan estable, jamás pensé poder estar tan orgullosa y feliz de estar en mi pellejo, poder mirarme en el espejo y sonreir al verme allí delante con una sonrisa tan sincera, tener la certeza de que me quedan tantas tantas cosas buenas aún por vivir, y saber que a partir de ahora mi vida ya sólo puede ser así. Eso no tiene precio.
Aquellos que me siguen desde el inicio de este blog dicen que he cambiado mucho y que parezco otra persona y es cierto, si sois capaces de leer desde el principio de este blog, seréis capaces de conocerme muy mucho y de sentir y ver de primera mano cómo soy capaz de sentirme ahora con el cambio tan grande que todo a mi alrededor ha dado. Ha sido un camino taaaaaaan jodidamente duro que estoy segura de que no podría volver a pasar sin decaer en el camino. Hubo un momento hace ya mucho tiempo, quizás demasiado, en que perdí las ganas de vivir, el astío, la desesperanza, la tristeza, la desilusión que me llenaba pensando en otra vida diferente lejos de allí se me hacia ya casi insoportable, ni siquiera era capaz de volar en sueños para poder verme en otra vida distinta de aquélla, perdí completamente la capacidad de ilusionarme, porque la vida me había dado tantas hostias que llegué a no poder más. Así estuve casi una década de mi vida, que se dice pronto, perdí, o ahora me gusta decir que invertí 10 años de mi vida luchando, intentando seguir adelante a pesar de las dificultades intentando tener una vida normal y que mi dolor pasara desapercibido. Lo logré, la verdad. Logré llevar una vida normal, de forma que la gente de mi alrededor no se preocupara demasiado por mí, sólo yo sabía qué vida vivía, entonces me sentía orgullosa de tener esa fortaleza para llevar una doble vida y que apenas nadie se enterara. Hoy, con el tiempo y viéndolo con mayor ditancia y objetividad me digo cada día que ojalá hubiera caído del todo para que alguien me tendiera la mano y me prestara su ayuda, hubiera sido todo mucho más fácil. Es algo que aún no he conseguido perdonarme.
Lo cierto es que fue un camino lleno de obstáculos, alguna que otra vez me dejé llevar y me rendí, me di por vencida deseando dejar de pasar desapercibida, para que alguien me cogiera de la mano y me sacara de allí aunque fuera sólo por un instante. Algunas personas consiguieron ver a través de mis ojos, y sobrepasaron la fachada de fuerte y dura que siempre he tenido. He de decir que me ayudaron muchísimo, aún hoy les doy las gracias cada día porque si no fuera por esas personas creo sinceramente que no hubiera sido capaz de llegar hasta aquí, a ellas les debo estar hoy como estoy.
Sé que aprendí más en mis 20 años de lo que muchas personas son capaces de aprender en toda una vida, eso es lo que hoy me hace parecer (y ser) tan especial, y ser capaz de sorprender a los adultos que tengo cerca con mi madurez, mi inteligencia, mi carisma, mi caracter, mi seguridad y mi saber vivir.
Y el caso es que doy gracias por la vida que ahora llevo, jamás pensé tener una vida tan perfecta, tan ordenada, tan estable, jamás pensé poder estar tan orgullosa y feliz de estar en mi pellejo, poder mirarme en el espejo y sonreir al verme allí delante con una sonrisa tan sincera, tener la certeza de que me quedan tantas tantas cosas buenas aún por vivir, y saber que a partir de ahora mi vida ya sólo puede ser así. Eso no tiene precio.
viernes, julio 11, 2008
Día inolvidable!! Felicidades neniiiii!!
Vivo como dios. De hecho creo que no puede haber persona que viva mejor que yo. En serio. Vale, sí, posiblemente las haya en otro tipo de mundos que no manejo ni de lejos, pero así a mi alrededor, en el día a día desde luego tengo una vida enviadiable. De hecho no paran de decírmelo últimamente, y es que si algo me gusta es disfrutar de la vida todo cuanto puedo, sea lunes, jueves o sábado noche siempre busco algo genial, distinto, innovador e inolvidable para hacer, y ayer fue uno de esos días en lo que me sobré. Sí, por ahí ya se anda diciendo (que lo sé yo juasjuas) que al igual que Nadal, voy sumando puntos en la carrera hacia el puesto de mejor novia del mundo, y ya falta muy poquito para conseguirlo, o quizás ya lo he conseguido y yo sin enterarme.
Ayer fue el cumple de mi neni ¡qué 29 añazos tan bien llevados tiene la jodía! Supongo que el amor y el estar a mi lado revitaliza cuerpo y mente, como el Red bull, jeje. Aunque lo cierto es que antes de conocerme a mí ya desprendía esa vitalidad, ese optimismo, esa energía, esas ganas de vivir, esa maravillosa sonrisa, que no dejan indiferente a nadie y que una vez consiguieron enamorarme, y siguen enamorándome cada día. El caso es que me pidió un regalo que pudiéramos disfrutar las dos, y así lo hice, sus deseos son órdenes for me, y me la llevé a un bonito spa. Como me había dicho un regalo sólo para las dos, decidí reservar el spa sóoooooooollllllo para nosotras dos, en total intimidad y privacidad, y así lo hice. Al llegar dejamos nuestras cosas y nos vestimos para la ocasión con unos agradables albornoces que nos hacían incluso más atractivas. Para empezar nos sometimos a una sesión de oxigenoterapia que a las dos nos vino muy bien, aunque sospecho que a los maltrechos y castigados pulmones de mi neni les vino mejor que a los míos. Lo cierto es que en el primer momento tuve la sensación de estar en un hospital, yo que he tenido varias crisis de asma en mi vida, y me han tenido que poner oxígeno, ayer me veía con aquellos tubos en mi nariz que olían igual que cuando estuve en el hospital colgada del oxígeno... pero he de reconocer que una vez que me relajé y me olvidé de esos recuerdos conseguí disfrutar de aquella sensación placentera. La visión al darnos besos con aquello en nuestras narices cual moribundas no tiene precio.
A continuación nos llevaron al baño turco junto con el baño de contrastes de calor-frío. Maravilloso. Me podría haber pasado allí hasta el día de hoy, lo juro. Aquello consiguió quitarme cinco años de encima, por diossssss qué maravilla.
Y después llegó el punto más álgido de una noche que de por sí fue álgida en todos sus puntos, nos dejaron en una piscina privada de agua caliente con varios tipos de hidromasaje, acompañando la velada con una botella de moet&chandon y unas fresas de pecado. mmmmmmmmmmmmmm cómo me presto, allí tuve la sensación de ser la puta ama del mundooooo!! Qué guayyyyyyy, fue genial.
Y por si todo esto no hubiera sido suficiente, para acabar nos llevaron a una sala a cada una, nos acomodamos en una camilla y nos dieron un masaje super placentero y relajante de treinta minutooosssssss!! Ays, fue una experiencia totalmente orgásmica. Qué maravilla, qué manos, entonces entendí por qué coño había hecho la carrera de fisio, y por qué coño dejé la profesión. La verdad es que me deformación profesional no me dejó disfrutar al cien por cien del masaje, porque aunque lo intentaba no podía evitar fijarme qué estaba haciendo en todo momento con sus manos, acordándome de exámenes prácticos, de profes, fijándome en fallos, pero vamos que sólo fue los primeros 3 minutos, luego me dejé llevar y se me caía la baba. Ayss.
Supongo que os podréis imaginar la cara de mi churri durante todo el recorrido, jaja, sólo por eso mereció la pena. Mira que los ojos de mi neni despendren muchísima luz, pero ayer hubiera sido capaz de iluminar todo Madrid si nos hubiéramos quedado a oscuras. Madre mía, qué felicidad. :)))))
Salimos del spa casi casi levitando. Y nos fuimos al que según las mendas es el mejor italiano de Madrid, y créedme que os podéis fiar, que otra cosa no, pero de italianos (restaurantes!) sabemos un rato. Nos metimos pal cuerpo unos tallarines negros con cigalas, un lambrusco y un tiramisú venidos del mismísimo cielo a nuestra mesa, madre míaaaaaa!! Me encanta cuando la gente de nuestro alrededor mira a nuestros platos como queriendo decir, joder y estas tías cómo saben, qué coño se van a comer, pa la próxima me fijaré más en la carta!!jejjejej
Con el cuerpo y el estómago bien servido y con un puntito de tajada considerable, nos sentamos en la plaza de Chueca a ver la vida pasar. Hasta que una tierna moza se vio en el deber de interrumpirnos en un romántico beso para darnos descuentos pal Fulanita de tal, y para no hacerle un feo a la chica, y dado que la Lauri tenía más ganas de juerga que ná, pa allá que nos fuimos. Y resulta que mi neni es compañera de cole de Lara Dj, no hizo falta decirla nada porque se reconocieron mutuamente, y allí estaba yo apostada en la barra charlando con Lara Dj como de toda la vida, diciéndome a mí misma que esta vida surrealista que lme gasto algún día me superará, estoy segura. Muy maja lara nos invitó a un par de copazos, pero hoy por la mañana al ir a currar me acordé de su mami un poquito.
Y así pasamos el cumple de mi neni, esperando y deseando que jamás se olvide de este día y que tenga un recuerdo tan bonito como el que me llevé yo del día de ayer. Brindo por tus 29 añazos y porque siempre me permitan disfrutar de la vida como lo hice en el día de ayer. Besines de la flipada de la vida number oneeeeeeeee!!
Ayer fue el cumple de mi neni ¡qué 29 añazos tan bien llevados tiene la jodía! Supongo que el amor y el estar a mi lado revitaliza cuerpo y mente, como el Red bull, jeje. Aunque lo cierto es que antes de conocerme a mí ya desprendía esa vitalidad, ese optimismo, esa energía, esas ganas de vivir, esa maravillosa sonrisa, que no dejan indiferente a nadie y que una vez consiguieron enamorarme, y siguen enamorándome cada día. El caso es que me pidió un regalo que pudiéramos disfrutar las dos, y así lo hice, sus deseos son órdenes for me, y me la llevé a un bonito spa. Como me había dicho un regalo sólo para las dos, decidí reservar el spa sóoooooooollllllo para nosotras dos, en total intimidad y privacidad, y así lo hice. Al llegar dejamos nuestras cosas y nos vestimos para la ocasión con unos agradables albornoces que nos hacían incluso más atractivas. Para empezar nos sometimos a una sesión de oxigenoterapia que a las dos nos vino muy bien, aunque sospecho que a los maltrechos y castigados pulmones de mi neni les vino mejor que a los míos. Lo cierto es que en el primer momento tuve la sensación de estar en un hospital, yo que he tenido varias crisis de asma en mi vida, y me han tenido que poner oxígeno, ayer me veía con aquellos tubos en mi nariz que olían igual que cuando estuve en el hospital colgada del oxígeno... pero he de reconocer que una vez que me relajé y me olvidé de esos recuerdos conseguí disfrutar de aquella sensación placentera. La visión al darnos besos con aquello en nuestras narices cual moribundas no tiene precio.
A continuación nos llevaron al baño turco junto con el baño de contrastes de calor-frío. Maravilloso. Me podría haber pasado allí hasta el día de hoy, lo juro. Aquello consiguió quitarme cinco años de encima, por diossssss qué maravilla.
Y después llegó el punto más álgido de una noche que de por sí fue álgida en todos sus puntos, nos dejaron en una piscina privada de agua caliente con varios tipos de hidromasaje, acompañando la velada con una botella de moet&chandon y unas fresas de pecado. mmmmmmmmmmmmmm cómo me presto, allí tuve la sensación de ser la puta ama del mundooooo!! Qué guayyyyyyy, fue genial.
Y por si todo esto no hubiera sido suficiente, para acabar nos llevaron a una sala a cada una, nos acomodamos en una camilla y nos dieron un masaje super placentero y relajante de treinta minutooosssssss!! Ays, fue una experiencia totalmente orgásmica. Qué maravilla, qué manos, entonces entendí por qué coño había hecho la carrera de fisio, y por qué coño dejé la profesión. La verdad es que me deformación profesional no me dejó disfrutar al cien por cien del masaje, porque aunque lo intentaba no podía evitar fijarme qué estaba haciendo en todo momento con sus manos, acordándome de exámenes prácticos, de profes, fijándome en fallos, pero vamos que sólo fue los primeros 3 minutos, luego me dejé llevar y se me caía la baba. Ayss.
Supongo que os podréis imaginar la cara de mi churri durante todo el recorrido, jaja, sólo por eso mereció la pena. Mira que los ojos de mi neni despendren muchísima luz, pero ayer hubiera sido capaz de iluminar todo Madrid si nos hubiéramos quedado a oscuras. Madre mía, qué felicidad. :)))))
Salimos del spa casi casi levitando. Y nos fuimos al que según las mendas es el mejor italiano de Madrid, y créedme que os podéis fiar, que otra cosa no, pero de italianos (restaurantes!) sabemos un rato. Nos metimos pal cuerpo unos tallarines negros con cigalas, un lambrusco y un tiramisú venidos del mismísimo cielo a nuestra mesa, madre míaaaaaa!! Me encanta cuando la gente de nuestro alrededor mira a nuestros platos como queriendo decir, joder y estas tías cómo saben, qué coño se van a comer, pa la próxima me fijaré más en la carta!!jejjejej
Con el cuerpo y el estómago bien servido y con un puntito de tajada considerable, nos sentamos en la plaza de Chueca a ver la vida pasar. Hasta que una tierna moza se vio en el deber de interrumpirnos en un romántico beso para darnos descuentos pal Fulanita de tal, y para no hacerle un feo a la chica, y dado que la Lauri tenía más ganas de juerga que ná, pa allá que nos fuimos. Y resulta que mi neni es compañera de cole de Lara Dj, no hizo falta decirla nada porque se reconocieron mutuamente, y allí estaba yo apostada en la barra charlando con Lara Dj como de toda la vida, diciéndome a mí misma que esta vida surrealista que lme gasto algún día me superará, estoy segura. Muy maja lara nos invitó a un par de copazos, pero hoy por la mañana al ir a currar me acordé de su mami un poquito.
Y así pasamos el cumple de mi neni, esperando y deseando que jamás se olvide de este día y que tenga un recuerdo tan bonito como el que me llevé yo del día de ayer. Brindo por tus 29 añazos y porque siempre me permitan disfrutar de la vida como lo hice en el día de ayer. Besines de la flipada de la vida number oneeeeeeeee!!
viernes, junio 27, 2008
Felicidad
Escribo desde la T4 a puntito de coger vuelo a Gijón, a mi hogar, a mi casa, a mi camina, a mi mama, a mi papa, a mi sobri, a mis amigos, a mi mar, a mi clima, a mis amigos, a mi sidrina, a mi comidinaaaaaaaa... yujuuuuuuuuuuu!! Qué ganas tenía de poder irme un finde para allí, es genial descubrir por fin la sensación de tener un sitio al que poder y querer volver, saber por fin que se siente al estar feliz de volver con los tuyos, de tener un sitio donde sabes que siempre vas a ser bienvenida, pase lo que pase. Me resulta extraño haber conocido esta sensación a los 25 años, pero al menos la vida me ha dado la oportunidad de sentirlo alguna vez, y por ello le estaré eternamente agradecida. Vuelvo a casa, vuelto tranquila, en paz, a sabiendas de que cuando llegue mi madre me estará esperando con una sonrisa y mi padre al verme me dará un abrazo de los suyos y me volverá a mostrar ese brillo de ojos recién descubierto que tantas cosas es capaz de decirme.
Estoy taaaaaaaaannnnnnnn jodidamente feliz, que hay veces que los ojos se me llenan de lágrimas de alegría y sonrío cual subnormal en el espejo, pero es maravilloso. Me siento taaaaaaannnn afortunada, sí nen@s, sí, por fin la vida me devuelve a carretadas todo lo que me hurtó en el pasado, y ahora me doy cuenta de cuánto me debía la muy cabrona.
Por primera vez en mi vida me siento en paz con la vida que llevo y con estar en mi pellejo, por fin he dejado atrás el caos, la tristeza, las lágrimas, la desesperación que durante mucho tiempo me causó una vida que sólo supo hacerme daño, un daño que a veces era capaz de sentir en mi propia piel y ahora se empeña en devolverme su deuda.
Tengo un trabajo maravilloso que jamás pensé tener, soy la primera de mi empresa a nivel de tooooooddaaaaaaa España a pesar de ser la más joven y se me augura un futuro tan prometedor y esperanzador que me hace sentirme confiada, quizás porque tengo la suerte de ser consciente de lo que tengo, de lo que he conseguido a base de esfuerzo, a base de empeño, a base de carisma, personalidad, carácter y madurez adquirida gracias a todos las hostias que he ido recibiendo a diestro y siniestro a lo largo de mi vida. Hace años me daba mucho miedo llegar a la vida adulta, me parecía que había que empezar en desventaja simplemente por el mero hecho de ser joven, temía una mierda de curro, una mierda de sueldo, no poder hacer nunca las cosas que siempre he querido hacer y hasta ahora nunca antes había podido, no poder irme de casa, que no se me valorara como siempre se me había valorado en cualquier ámbito, temía que la vida adulta era una vida desconocida para mí y quizás precisamente por ser desconocida me daba miedo, respeto. Ahora, después de un año y medio de cruzar esa barrera entre la vida de estudiante y la de currante y por ende de adulta, la vida me ha demostrado algo que me parece maravilloso, y me hace sentir muy orgullosa y muy segura de mí misma, y es que a pesar de mi edad, sigo siendo alguien a tener muy en cuenta para los adultos, alguien muy respetable, me sigo sintiendo en el trabajo y en esta vida que ahora tengo muy valorada, igual que cuando era la jefa en la guardería, en el parvulario, en el colegio, en mi deporte, en la universidad... pensé que al llegar la vida adulta no sería capaz de conseguir lo mismo, pero no ha sido así, ni mucho menos... una de mis psicólogas me dijo una vez algo que se me quedó grabado a fuego, me dijo que tenía el don de gustarle a todo el mundo y de ser el centro de atención y de confianza en los demás sin proponérmelo, que tenía facilidad para conseguir todo lo que me proponía en la vida, y me preguntó qué pasaría el día que eso no ocurriese. Nunca hasta ese momento lo había pensado y entonces no supe qué contestarle, pero ¿sabéis qué? Que aún no tengo respuesta y la única que se me ocurre en este momento es que eso nunca va a pasar. Y eso querid@s es genial.
Espero pasar un finde increíble con mi gente, para empezar esta noche me voy de cumple a un pedazo de chalet dónde todos estarán esperándome con decenas de botellinas de sidra, con comidina rica, con la play y el sing star (of course, os voy a mear de nuevo, y lo sabéissssssss!!) y muchos muchos abrazos y cariños. Me demuestran a diario que se me echa mucho de menos por allí, y eso después del tiempo y la distancia me encanta! Iré a la playita, veré a mi gente, me emocionaré con mi sobri y seguiré siendo feliz todos los días que la vida me lo siga permitiendo.
No sé a quién debo agradecérselo, supongo que a la vida, a la gente que se cruzó en mi camino, a todas esas personas que algún día me hicieron sentir tan especial, que por suerte fueron muchas y a pesar de empeñarme en odiarme a mí misma me mostraban una imagen de mí que en aquellos momentos no era capaz de ver ante el espejo, y aunque ellos no lo sepan, fue precisamente esa imagen que me regalaban la que me hizo sobrevivir y me dio fuerzas para llegar hasta aquí, a la gente que me enseñó tantas cosas, a mis padres, a mis amigos, a ti, a la vida por enseñarme tanto en tan poquito tiempo, sé que fue muy duro llegar hasta aquí, demasiado quizás, pero ahora poder verlo con perspectiva me devuelve una sensación maravillosa, es como si después de haberme sentido tantas veces corriendo detrás de los demás, intentando alcanzaros a tod@s, llevar vuestro ritmo de vida y ser capaz sobrevivir y seguiros esquivando tantos obstáculos con una puta bola de hierro colgada del tobillo, de repente he conseguido despojarme de esa bola y ahora soy capaz de vivir como si iniciara un vuelo más alto que el resto de los mortales y jugara en la vida con un poquito de ventaja, y eso me encanta. Ojalá nunca dejé de apender y siga teniendo la suerte necesaria para poder seguir siendo así.
Estoy en el top five de las personas más felices del planeta y no sé bien a quién va dirigido esto pero doy las GRACIAS por ello.
Estoy taaaaaaaaannnnnnnn jodidamente feliz, que hay veces que los ojos se me llenan de lágrimas de alegría y sonrío cual subnormal en el espejo, pero es maravilloso. Me siento taaaaaaannnn afortunada, sí nen@s, sí, por fin la vida me devuelve a carretadas todo lo que me hurtó en el pasado, y ahora me doy cuenta de cuánto me debía la muy cabrona.
Por primera vez en mi vida me siento en paz con la vida que llevo y con estar en mi pellejo, por fin he dejado atrás el caos, la tristeza, las lágrimas, la desesperación que durante mucho tiempo me causó una vida que sólo supo hacerme daño, un daño que a veces era capaz de sentir en mi propia piel y ahora se empeña en devolverme su deuda.
Tengo un trabajo maravilloso que jamás pensé tener, soy la primera de mi empresa a nivel de tooooooddaaaaaaa España a pesar de ser la más joven y se me augura un futuro tan prometedor y esperanzador que me hace sentirme confiada, quizás porque tengo la suerte de ser consciente de lo que tengo, de lo que he conseguido a base de esfuerzo, a base de empeño, a base de carisma, personalidad, carácter y madurez adquirida gracias a todos las hostias que he ido recibiendo a diestro y siniestro a lo largo de mi vida. Hace años me daba mucho miedo llegar a la vida adulta, me parecía que había que empezar en desventaja simplemente por el mero hecho de ser joven, temía una mierda de curro, una mierda de sueldo, no poder hacer nunca las cosas que siempre he querido hacer y hasta ahora nunca antes había podido, no poder irme de casa, que no se me valorara como siempre se me había valorado en cualquier ámbito, temía que la vida adulta era una vida desconocida para mí y quizás precisamente por ser desconocida me daba miedo, respeto. Ahora, después de un año y medio de cruzar esa barrera entre la vida de estudiante y la de currante y por ende de adulta, la vida me ha demostrado algo que me parece maravilloso, y me hace sentir muy orgullosa y muy segura de mí misma, y es que a pesar de mi edad, sigo siendo alguien a tener muy en cuenta para los adultos, alguien muy respetable, me sigo sintiendo en el trabajo y en esta vida que ahora tengo muy valorada, igual que cuando era la jefa en la guardería, en el parvulario, en el colegio, en mi deporte, en la universidad... pensé que al llegar la vida adulta no sería capaz de conseguir lo mismo, pero no ha sido así, ni mucho menos... una de mis psicólogas me dijo una vez algo que se me quedó grabado a fuego, me dijo que tenía el don de gustarle a todo el mundo y de ser el centro de atención y de confianza en los demás sin proponérmelo, que tenía facilidad para conseguir todo lo que me proponía en la vida, y me preguntó qué pasaría el día que eso no ocurriese. Nunca hasta ese momento lo había pensado y entonces no supe qué contestarle, pero ¿sabéis qué? Que aún no tengo respuesta y la única que se me ocurre en este momento es que eso nunca va a pasar. Y eso querid@s es genial.
Espero pasar un finde increíble con mi gente, para empezar esta noche me voy de cumple a un pedazo de chalet dónde todos estarán esperándome con decenas de botellinas de sidra, con comidina rica, con la play y el sing star (of course, os voy a mear de nuevo, y lo sabéissssssss!!) y muchos muchos abrazos y cariños. Me demuestran a diario que se me echa mucho de menos por allí, y eso después del tiempo y la distancia me encanta! Iré a la playita, veré a mi gente, me emocionaré con mi sobri y seguiré siendo feliz todos los días que la vida me lo siga permitiendo.
No sé a quién debo agradecérselo, supongo que a la vida, a la gente que se cruzó en mi camino, a todas esas personas que algún día me hicieron sentir tan especial, que por suerte fueron muchas y a pesar de empeñarme en odiarme a mí misma me mostraban una imagen de mí que en aquellos momentos no era capaz de ver ante el espejo, y aunque ellos no lo sepan, fue precisamente esa imagen que me regalaban la que me hizo sobrevivir y me dio fuerzas para llegar hasta aquí, a la gente que me enseñó tantas cosas, a mis padres, a mis amigos, a ti, a la vida por enseñarme tanto en tan poquito tiempo, sé que fue muy duro llegar hasta aquí, demasiado quizás, pero ahora poder verlo con perspectiva me devuelve una sensación maravillosa, es como si después de haberme sentido tantas veces corriendo detrás de los demás, intentando alcanzaros a tod@s, llevar vuestro ritmo de vida y ser capaz sobrevivir y seguiros esquivando tantos obstáculos con una puta bola de hierro colgada del tobillo, de repente he conseguido despojarme de esa bola y ahora soy capaz de vivir como si iniciara un vuelo más alto que el resto de los mortales y jugara en la vida con un poquito de ventaja, y eso me encanta. Ojalá nunca dejé de apender y siga teniendo la suerte necesaria para poder seguir siendo así.
Estoy en el top five de las personas más felices del planeta y no sé bien a quién va dirigido esto pero doy las GRACIAS por ello.
sábado, junio 07, 2008
Llego a casa a las 22:00 agotada después de una semana de curro tremendamente agotadora. He conseguido mucho más de lo que me proponía a principio de semana, cuando regresé a Madrid recién llegada de Barcelona, arrastrando el sueño y el cansancio de un viaje inolvidable. Después de pasar el peor mes de los meses que llevo en mi empresa, esta semana he doblado los objetivos que se me piden semanalmente en tan sólo tres días de curro. No está nada mal, vamos que es cualquier otra persona de mi trabajo y llegaría a casa pletórica. Yo, muy por el contrario, he vuelto a casa con un acuciante sentimiento de pena y los ojos brillantes al tener ganas de llorar. No sabría decir muy bien por qué, creo que sólo es que no soporto que sea viernes por la noche y no haya nadie esperándome en casa con los brazos abiertos, deseando hablar conmigo y celebrar mis victorias, y sobre todo este final de semana que tanto anhelo y tanto me merezco. Con tanto trabajo como tengo, los fines de semana se han convertido en lo mejor de mi vida, es el poquito tiempo que tengo para dedicarme a vivir, a mí misma y a la gente que quiero.
Por ello todos los findes los suelo tener ocupados, llenitos de cosas interesantes que poder hacer, de hecho no suelo parar en casa, pero este me toca estudiar, tengo el exámen del máster el próximo finde y no he empezado, así que no puede ser de otra manera, me toca joderme un rato, ser responsable y dedicarme a estudiar este finde. Si algo me motiva es que después de dos años y 18 fines de semana invertidos en él, el próximo finde acabaré ya el máster y muy posiblemente no tenga que pasarme otro fin de semana de curso nunca más. Lo peor es saber que no me valdrá para mucho, pero creo que no me arrepiento de haberlo hecho, al menos lo intenté, al menos no abandoné a la primera de cambio ¡¡valeeeeeeeee!! abandoné a la segunda, pero no me negaréis que el cambio ha sido para mejor :)
Estoy sensible, estoy en una época de caos e inestabilidad emocional intensa, no sé qué hacer con mi vida y a cada minuto se me ocurren unos planes distintos y unos argumentos diferentes por los que debo seguir esos planes, es agotador vivir así, con lo fácil que sería ser una seta pálida y no pensar demasiado, como hace la mayoría de la gente, a veces siento envidia de esa gente, empiezo a pensar que sería la mejor opción. Sí, está decidido QUIERO SER UNA SETA PÁLIDA.
Así que nada, me espera un finde tranquilo delante de los apuntes recordando viejos tiempos, me toca limpiar, deshacer la maleta (sí, aún no he tenido tiempo para deshacerla, ¿qué pasa?), me toca ver el domingo cómo el Sporting sube a primera, ir a la feria del libro y pasear por el Retiro y poquita cosa más, así que intentaré llevar este fin de semana lo mejor que se pueda, pensando en lo que viene después.
Para mí el verano empieza el 16 de Junio, y tengo unas ganas que no veo de salir, de bailar, de reír, de compartir días, de terracitas, de cañas, de viajes, de playas, de Gijón, de fiestas de prao, de sidrina, de sobri, de patinar por el Retiro y de sol, mucho sol, que lo echo mucho de menos.
Os dejo una de las canciones que más me animan de Bon Jovi (sí, lo siento, voy a estar dando el coñazo varios meses) deseando que os anime y os ayude a pasar una noche salvajeeeeeeeeeeeeeeeee!! Cómo me encantaaannnnnnnnnnnnnn!!
Por ello todos los findes los suelo tener ocupados, llenitos de cosas interesantes que poder hacer, de hecho no suelo parar en casa, pero este me toca estudiar, tengo el exámen del máster el próximo finde y no he empezado, así que no puede ser de otra manera, me toca joderme un rato, ser responsable y dedicarme a estudiar este finde. Si algo me motiva es que después de dos años y 18 fines de semana invertidos en él, el próximo finde acabaré ya el máster y muy posiblemente no tenga que pasarme otro fin de semana de curso nunca más. Lo peor es saber que no me valdrá para mucho, pero creo que no me arrepiento de haberlo hecho, al menos lo intenté, al menos no abandoné a la primera de cambio ¡¡valeeeeeeeee!! abandoné a la segunda, pero no me negaréis que el cambio ha sido para mejor :)
Estoy sensible, estoy en una época de caos e inestabilidad emocional intensa, no sé qué hacer con mi vida y a cada minuto se me ocurren unos planes distintos y unos argumentos diferentes por los que debo seguir esos planes, es agotador vivir así, con lo fácil que sería ser una seta pálida y no pensar demasiado, como hace la mayoría de la gente, a veces siento envidia de esa gente, empiezo a pensar que sería la mejor opción. Sí, está decidido QUIERO SER UNA SETA PÁLIDA.
Así que nada, me espera un finde tranquilo delante de los apuntes recordando viejos tiempos, me toca limpiar, deshacer la maleta (sí, aún no he tenido tiempo para deshacerla, ¿qué pasa?), me toca ver el domingo cómo el Sporting sube a primera, ir a la feria del libro y pasear por el Retiro y poquita cosa más, así que intentaré llevar este fin de semana lo mejor que se pueda, pensando en lo que viene después.
Para mí el verano empieza el 16 de Junio, y tengo unas ganas que no veo de salir, de bailar, de reír, de compartir días, de terracitas, de cañas, de viajes, de playas, de Gijón, de fiestas de prao, de sidrina, de sobri, de patinar por el Retiro y de sol, mucho sol, que lo echo mucho de menos.
Os dejo una de las canciones que más me animan de Bon Jovi (sí, lo siento, voy a estar dando el coñazo varios meses) deseando que os anime y os ayude a pasar una noche salvajeeeeeeeeeeeeeeeee!! Cómo me encantaaannnnnnnnnnnnnn!!
miércoles, junio 04, 2008
Me quedo sin tiempo
No paro. Llevo un estrés de vida considerable, sin mis endorfinas y la cafeína que me meto pal cuerpo no sabría bien cómo sobrellevar este ritmo de vida que me he autoimpuesto ¡¡Echo de menos el katovit!! ¡¡Bendito sea!! ¡¡Que vuelva al mercado por dios!! Con lo que iba a vender yo en mi trabajo con esa sustancia tan "saludable" en mi cuerpo ¡¡me haría de oro!!
Me despierto a las 8:30. Trabajo de 10 a 14. Al mediodía me meto una tupa cojonuda en el gimnasio, que a este paso va a acabar conmigo. Como en mi sitio de siempre en una hora, y encima no sé cómo coño saco tiempo para estudiar el exámen del máster que tengo el 15 de junio, sin saber muy bien cómo, regreso a trabajar hasta las 21 o más, y aguanto toda la tarde viendo a gente de todo tipo y condición, haciendo entrevistas con mi mejor sonrisa e intentando que no se me note el cansancio, el sueño y las agujetas que siento en todos los músculos de mi cuerpo. Y como entre medias no tengo tiempo para mantener la poquita vida social que me dejan tener, intento que mi gente pueda verme a partir de las 21:30 de la noche, porque no hay más opciones a no ser que se quieran venir a desayunar conmigo a las siete de la mañana que no es plan, básicamente porque es el poco tiempo que me queda para poder dormir. Encima llego a mi casa y me cuesta pillar el sueño porque con los cafés que tengo en el cuerpo, el cansancio físico que hace que me duela todo y no pueda dormir, el estrés de curro que me gasto, que si objetivos, que si ventas, que si cancelaciones, que si reuniones y que no paro de pensar en unas cosas u otras, al final me da la una y me veo leyendo en la cama con más agobio aún por no poder dormir, y así se pasan las semanas sin casi dejarme pensar, sin tiempo para poder hacer cosas tan sencillas que antes no valoraba porque son las normales, pero que oyes, os juro que sin poder hacerlas la vida se convierte en un caos total, y es que no tengo tiempo de ir a hacer la compra, mi nevera es vietnamita, me alimento a base de fruta (muchas veces pocha), yogures (mucha veces caducados), receta de alicia y arroz brillante ¡no sabría sobrevivir sin los precocinados! No tengo tiempo de poner lavadoras, de limpiar la casa más que para poder sobrevivir, no vaya a ser que la mierda no me deje respirar, no tengo tiempo para cuidarme, irme de tiendas, dar paseos y darme cuenta de cómo van pasando los días ¡hoy he puesto en un informe que estamos en el 2006!! Por dioxxxxxxxx!! Incluso hay días que no tengo tiempo siquiera para llamar a mi madre, pero a pesar de todo y aunque a veces este tipo de vida agobia mucho, estoy contenta y me siento feliz y supongo que lo demás importa más bien poco, me encantaría poder tener más tiempo libre, pero supongo que haberme convertido en una ejecutiva agresiva es lo que tiene, y supongo que es el precio que hay que pagar, aunque a todo llega una a acostumbrarse y si hay algo bueno en todo esto es que me cunde el tiempo mucho más que al resto de los mortales y en media hora soy capaz de hacer milagros, el que no se conforma es por qué no quiere :)
Y no, no tengo mucho tiempo para el blog, bastante es que esto siga abierto, así que la crónica del finde en Barcelona la haré el finde que tendré más tiempo.
Me despierto a las 8:30. Trabajo de 10 a 14. Al mediodía me meto una tupa cojonuda en el gimnasio, que a este paso va a acabar conmigo. Como en mi sitio de siempre en una hora, y encima no sé cómo coño saco tiempo para estudiar el exámen del máster que tengo el 15 de junio, sin saber muy bien cómo, regreso a trabajar hasta las 21 o más, y aguanto toda la tarde viendo a gente de todo tipo y condición, haciendo entrevistas con mi mejor sonrisa e intentando que no se me note el cansancio, el sueño y las agujetas que siento en todos los músculos de mi cuerpo. Y como entre medias no tengo tiempo para mantener la poquita vida social que me dejan tener, intento que mi gente pueda verme a partir de las 21:30 de la noche, porque no hay más opciones a no ser que se quieran venir a desayunar conmigo a las siete de la mañana que no es plan, básicamente porque es el poco tiempo que me queda para poder dormir. Encima llego a mi casa y me cuesta pillar el sueño porque con los cafés que tengo en el cuerpo, el cansancio físico que hace que me duela todo y no pueda dormir, el estrés de curro que me gasto, que si objetivos, que si ventas, que si cancelaciones, que si reuniones y que no paro de pensar en unas cosas u otras, al final me da la una y me veo leyendo en la cama con más agobio aún por no poder dormir, y así se pasan las semanas sin casi dejarme pensar, sin tiempo para poder hacer cosas tan sencillas que antes no valoraba porque son las normales, pero que oyes, os juro que sin poder hacerlas la vida se convierte en un caos total, y es que no tengo tiempo de ir a hacer la compra, mi nevera es vietnamita, me alimento a base de fruta (muchas veces pocha), yogures (mucha veces caducados), receta de alicia y arroz brillante ¡no sabría sobrevivir sin los precocinados! No tengo tiempo de poner lavadoras, de limpiar la casa más que para poder sobrevivir, no vaya a ser que la mierda no me deje respirar, no tengo tiempo para cuidarme, irme de tiendas, dar paseos y darme cuenta de cómo van pasando los días ¡hoy he puesto en un informe que estamos en el 2006!! Por dioxxxxxxxx!! Incluso hay días que no tengo tiempo siquiera para llamar a mi madre, pero a pesar de todo y aunque a veces este tipo de vida agobia mucho, estoy contenta y me siento feliz y supongo que lo demás importa más bien poco, me encantaría poder tener más tiempo libre, pero supongo que haberme convertido en una ejecutiva agresiva es lo que tiene, y supongo que es el precio que hay que pagar, aunque a todo llega una a acostumbrarse y si hay algo bueno en todo esto es que me cunde el tiempo mucho más que al resto de los mortales y en media hora soy capaz de hacer milagros, el que no se conforma es por qué no quiere :)
Y no, no tengo mucho tiempo para el blog, bastante es que esto siga abierto, así que la crónica del finde en Barcelona la haré el finde que tendré más tiempo.
viernes, mayo 30, 2008
Me voy a ver a Bon Joviiiiiiiiii!!
Por fin ha llegado el momento. Me voy de fin de semana a Barcelonaaaaaaaaaaa!! Llevo planeándolo muchos meses, de hecho podría decirse que hace muchos años que esperaba poder vivir algo así, porque recuerdo bien que me hubiera encantado poder vivirlo en la adolescencia y seguro que algún día me prometí a mí misma que lo haría cuando yo pudiera permitírmelo. Y ahora que ya soy mayor, (juas, no podemos negarlo ¡25 ya son 25!) y soy totalmente independiente, me voy a Barcelona de fin de semana, y no se trata sólo de ir a Barcelona que me encanta, todo hay que decirlo, sino que me voy a ver el único concierto que este año da Bon Jovi en España ¡Qué suenen los aplausos y los ooooooooohhhhhhhh qué mooooorrrrroooo!! Sí!! Yujjuuuuuuuuu!!
Compré dos entradas en diciembre sabiendo que yo iba a ir seguro, pero sin saber bien quién querría acompañarme, o mejor dicho, sin saber bien si algún alma caritativa iba a aceptar acompañarme en calidad de invitada a esta aventura tan maravillosa, y al final ¿Quién me lo iba a decir? Me voy con la mejor compañía posible a pasar un fin de semana inolvidable ¡¡si es que la vida no deja de sonreirmeeeeeeeee!!
Hace exactamente 12 años que los vi actuar en Gijón, de hecho me grabé en el tobillo con un compás la fecha del concierto, ya no se ve (por suerte), pero me duró bastante ese 4-06-1996. Hasta ahí llegaba mi admiración, locuela que siempre ha sido una ¡qué le vamos a hacer! Entonces yo tenía trece años y me consideraba su fan number one, de hecho mis amigas que también eran fans siempre me lo decían. Me encantaban. Escucharles me calmaban cuando lo necesitaba, me animaban cuando el ánimo estaba bajo, me ayudaban a entrenar con ganas, antes de salir a competir siempre escuchaba sus canciones que sonaban dentro de mí hasta que cruzaba la meta la primera y me acompañaron en momentos inolvidables de mi adolescencia. Aquel concierto fue maravilloso y sentí una felicidad inmensa que catalogué durante muchos años como el mejor momento de mi vida. Tuvimos la suerte de poder estar en primera fila por un enchufe que pude conseguir, y aunque la gente no se lo suele creer, sé que al menos capté la atención de Jon Bon Jovi porque tres veces, y sí ¡he dicho tres! durante el concierto se agachó para darme la mano y señalarme con un bonito y sexy movimiento de caderas que en aquel momento me volvió loca ¡y no estoy de coña! Pero ahora ya un poquito más mayor soy capaz de entenderlo mejor, ahora que ya no soy tan fan, y hasta soy capaz de ponerme en su lugar si yo estuviera subida a un escenario, si viera a un mico de trece años con aquella cara de felicidad, aquel estado de éxtasis, saltando como una chiflada hasta que acabaron haciéndome un corro, cantando en su inglés patatero y tan emocionada, yo también haría lo mismo que hizo él, incluso hubiera sido bueno y razonable por su parte que me hubiera subido al escenario y me pegara un morreo bien dao, hubiera sido lo suyo, hombreya!! Yo en su lugar lo hubiera hecho, pero claro no todo el mundo es tan cielo como yo, es una pena... jeje
El caso es que voy a verlos sobre todo por nostalgia, porque quiero volver a verles actuar a sabiendas de que para mí no va a ser lo mismo ni muchísimo menos, el fenómeno fan se acabó en aquel concierto, en aquel estadio, en aquellos maravillosos y perfectos 13 años, siempre he dicho que fue el mejor año de mi vida y supongo que este recuerdo tiene mucho que ver en esa percepción :)))))))) Me voy porque deseo verles de nuevo antes de que se bajen de los escenarios, aunque ya no sienta lo mismo, aunque ya no me sepa todas sus canciones, aunque no pueda verle tan de cerca, ni sueñe con subir al escenario, sé que seré feliz escuchándoles de nuevo, que se agolparán ante mí un montón de recuerdos de todos aquellos maravilloso años, y que disfrutaré tanto como entonces, aunque de otra manera, de esas dos horas de concierto. Me emocionará sentir cómo ha pasado el tiempo, cómo he cambiado desde entonces aunque en esencia siga siendo la misma enana locuela, cómo mi vida no tiene nada que ver con los sueños que por entonces tenía al verme en mi cabeza con 25, y sin embargo que la banda sonora siga siendo la misma. Seré la persona más feliz del mundo este domingo por la noche.
Prometo contarlo todo a la vuelta para que os muráis de envidia sanaaaaaaaaaaaa!! Muakssssss
viernes, mayo 23, 2008
25 añazos pa la Lauriss
Hoy es mi 25 cumpleaños. Qué fuerte. ¡Cómo pasa el tiempo! Recuerdo en muchas ocasiones con nostalgia cómo me imaginaba cuando era niña al cumplir los 25 y nada tiene que ver a cómo soy hoy ¡por suerte!, recuerdo perfectamente que me veía casada y con niños (rubios y de ojos azules, por supuesto).
La realidad ha sido muy diferente, pero ¿sabéis qué? Que la prefiero. Prefiero la realidad a mis sueños de infancia, incluso de adolescencia. Hoy me siento realmente feliz, en paz después de años de guerra conmigo misma y con la vida que conseguía ahogarme a cada instante. Cada día consigo sentirme un poquito más feliz, cada día me siento más razonable, más madura, con más experiencia, con menos miedos que consigan paralizarme, con más sueños por cumplir, con más ilusiones que alcanzar, con más conocimiento de la vida y de mí misma que jamás dejará de sorprenderme, con más personalidad, con más carácter y todo ello sin dejar que se pierda ese puntito de locura e inocencia que tanto me gusta de mí misma, no quiero que los años consigan arrebatármelo, porque ese puntito ante la vida es lo que al final hace que me mueva en la vida y pierda la cabeza por conseguir aquello que sé que me hace feliz. Es mi único secreto para haber conseguido todo lo que tengo y haber llegado sola hasta aquí. Hoy celebraré haber llegado sin dejar que ese puntito se perdiera.
La realidad ha sido muy diferente, pero ¿sabéis qué? Que la prefiero. Prefiero la realidad a mis sueños de infancia, incluso de adolescencia. Hoy me siento realmente feliz, en paz después de años de guerra conmigo misma y con la vida que conseguía ahogarme a cada instante. Cada día consigo sentirme un poquito más feliz, cada día me siento más razonable, más madura, con más experiencia, con menos miedos que consigan paralizarme, con más sueños por cumplir, con más ilusiones que alcanzar, con más conocimiento de la vida y de mí misma que jamás dejará de sorprenderme, con más personalidad, con más carácter y todo ello sin dejar que se pierda ese puntito de locura e inocencia que tanto me gusta de mí misma, no quiero que los años consigan arrebatármelo, porque ese puntito ante la vida es lo que al final hace que me mueva en la vida y pierda la cabeza por conseguir aquello que sé que me hace feliz. Es mi único secreto para haber conseguido todo lo que tengo y haber llegado sola hasta aquí. Hoy celebraré haber llegado sin dejar que ese puntito se perdiera.
jueves, mayo 15, 2008
Hogar, dulce hogar
Me fui el finde pasado a Asturias, me gustaría decir que vuelvo al hogar cada vez que voy para allá, pero la verdad es que jamás he tenido la sensación de tener ningún hogar al que volver. Siempre he anhelado tener uno, debe ser bonito y debe dar una sensación muy placentera de protección, al saber que si alguna vez todo se tuerce y va mal tienes un lugar en el que refugiarte y sentirte protegida. Este finde allí sentí algo parecido, mi casa ya no tiene nada que ver a cuando yo vivía allí. Antes llegabas y parecía que las paredes te hablasen, te gritasen, era una sensación asfixiante, era un lugar oscuro, gris, húmedo, un lugar en el que por alguna extraña razón no querías estar, como si los fantasmas hicieran lo posible por echarte de allí. Siempre pensé que jamás sería capaz de vivir allí de nuevo, pero ahora siento que si algo fuera mal yo también tengo un sitio al que volver.
Ahora que vivo en Madrid voy a Gijón cada bastante tiempo, y cada vez que voy regreso a Madrid gratamente sorprendida. Ha cambiado todo tanto, que hay veces que no me lo puedo creer... A veces tengo la extraña sensación de que debía irme yo de allí para que aquello pudiera ser de otra manera. Me da pena, no lo niego, me hubiera gustado estar allí y poder ser más partícipe de ese cambio y poder ayudar a que todo mejorara, egoístamente elegí irme porque necesitaba huir de allí para encontrarme a mí misma, para encontrar un hueco en el mundo que fuese solo para mí. Me siento culpable de haberles dejado, pero cuando me fui no aguantaba ni un sólo día más allí y me gusta pensar que hice lo correcto, que la felicidad que yo he encontrado ahora les ha ayudado mucho a encontrar la suya propia, me gusta pensar que si me hubiera quedado allí no hubiera sido posible tener una vida como la que ahora tenemos. Como decía, me da pena, pero creo que así es, siento que si yo aún estuviera por allí nada iría ni la mitad de bien que va sin mí. Me alegro. Me alegro muchísimo de que la vida me haya concedido el deseo de saberme parte de una familia, de saberme querida, de haber podido ver con mis ojitos una casa acogedora, un hogar como aquellos otros hogares de mis amigas que tanto me gustaban de pequeña y que siempre sentí que a mí me faltaba, un sitio al que por fin siempre tengo ganas de volver.
Me gusta poder sentarme en la cocina con mi madre y poder contarnos cosas, me gusta el abrazo infinito que me da mi padre cada vez que me ve, como queriendo decirme tantas cosas, me gusta notar en sus ojos que se alegren tanto de verme y sentir que soy una buena parte de su orgullo y felicidad, que hablemos sin gritarnos, sin discutir, que hablemos de cosas importantes, me gusta ver a mi padre hacer el tonto con su nieta y sorprenderme al sentir que por primera vez en su vida se siente feliz, se siente agusto con la vida que tiene y sabe valorar a aquellas personas que siempre hemos estado a su lado a pesar de que no lo merecía, creo que por fin ha encontrado motivos para cuidarse, para seguir viviendo, para querernos y para pedirnos perdón a su modo.
Me sentí feliz en casa. Sentí que las paredes eran otras, que los fantasmas habían sido vencidos entre todos y se habían ido muy lejos y que nunca volverían. Sentí que lo peor de mi vida ya ha pasado y que jamás volverá, sentí seguridad, confianza en la vida que me espera, sentí cariño y un amor hacia una familia que jamás había tenido. Gracias, gracias, gracias... no sé a quién debo agradecérselo, pero gracias por demostrarme que las cosas pueden cambiar y por mostrarme todo lo que vi este fin de semana.
El bautizo de mi sobri fue genial, era la más guapa de todos!! Y no porque el amor de tía me pueda, qué va, es que los otros niños iban con unos trajecitos que válgameeeeeeee!! Y mi peque es muy guapina, que sí, que yo tampoco sé a quién habrá salido, yo digo que a su tía, jeje, pero el caso es que apetece achucharla todo el tiempo y no dejarla nunca sola y desamparada, apetece cuidarla el resto de su vida, y espero que me dejen poder hacerlo a mi manera, me apetece mucho tener a alguien a quien poder enseñar lo poco que sé de la vida.
También salí de marchuki este finde como antaño, no puede ser... Siempre que voy me lían y mira que yo no quiero, pero los muy cabrones saben que son mi debilidad y que si me lo piden así no puedo resistirme!!, pero a pesar de las resacas de la sidra (que ya me había olvidado de lo malas que son, hostiaputa!) y de haber estado jodida toda esta semana, me divertí mucho, lo pasé pipa y sentí que se me echa más de menos por allí de lo que yo pensaba.
Ha sido un fin de semana inolvidable, sí, esa es la palabra, no podré olvidarme nunca de las nuevas y extrañas sensaciones que me llenaron todo este fin de semana. Me alegro de haber luchado tanto para llegar hasta aquí y haber podido ver todo esto, si me lo llegan a decir hace unos años no me lo hubiera creído. Me encanta que a pesar de todo, la vida siga sorprendiéndome y espero que jamás deje de hacerlo.
Ahora que vivo en Madrid voy a Gijón cada bastante tiempo, y cada vez que voy regreso a Madrid gratamente sorprendida. Ha cambiado todo tanto, que hay veces que no me lo puedo creer... A veces tengo la extraña sensación de que debía irme yo de allí para que aquello pudiera ser de otra manera. Me da pena, no lo niego, me hubiera gustado estar allí y poder ser más partícipe de ese cambio y poder ayudar a que todo mejorara, egoístamente elegí irme porque necesitaba huir de allí para encontrarme a mí misma, para encontrar un hueco en el mundo que fuese solo para mí. Me siento culpable de haberles dejado, pero cuando me fui no aguantaba ni un sólo día más allí y me gusta pensar que hice lo correcto, que la felicidad que yo he encontrado ahora les ha ayudado mucho a encontrar la suya propia, me gusta pensar que si me hubiera quedado allí no hubiera sido posible tener una vida como la que ahora tenemos. Como decía, me da pena, pero creo que así es, siento que si yo aún estuviera por allí nada iría ni la mitad de bien que va sin mí. Me alegro. Me alegro muchísimo de que la vida me haya concedido el deseo de saberme parte de una familia, de saberme querida, de haber podido ver con mis ojitos una casa acogedora, un hogar como aquellos otros hogares de mis amigas que tanto me gustaban de pequeña y que siempre sentí que a mí me faltaba, un sitio al que por fin siempre tengo ganas de volver.
Me gusta poder sentarme en la cocina con mi madre y poder contarnos cosas, me gusta el abrazo infinito que me da mi padre cada vez que me ve, como queriendo decirme tantas cosas, me gusta notar en sus ojos que se alegren tanto de verme y sentir que soy una buena parte de su orgullo y felicidad, que hablemos sin gritarnos, sin discutir, que hablemos de cosas importantes, me gusta ver a mi padre hacer el tonto con su nieta y sorprenderme al sentir que por primera vez en su vida se siente feliz, se siente agusto con la vida que tiene y sabe valorar a aquellas personas que siempre hemos estado a su lado a pesar de que no lo merecía, creo que por fin ha encontrado motivos para cuidarse, para seguir viviendo, para querernos y para pedirnos perdón a su modo.
Me sentí feliz en casa. Sentí que las paredes eran otras, que los fantasmas habían sido vencidos entre todos y se habían ido muy lejos y que nunca volverían. Sentí que lo peor de mi vida ya ha pasado y que jamás volverá, sentí seguridad, confianza en la vida que me espera, sentí cariño y un amor hacia una familia que jamás había tenido. Gracias, gracias, gracias... no sé a quién debo agradecérselo, pero gracias por demostrarme que las cosas pueden cambiar y por mostrarme todo lo que vi este fin de semana.
El bautizo de mi sobri fue genial, era la más guapa de todos!! Y no porque el amor de tía me pueda, qué va, es que los otros niños iban con unos trajecitos que válgameeeeeeee!! Y mi peque es muy guapina, que sí, que yo tampoco sé a quién habrá salido, yo digo que a su tía, jeje, pero el caso es que apetece achucharla todo el tiempo y no dejarla nunca sola y desamparada, apetece cuidarla el resto de su vida, y espero que me dejen poder hacerlo a mi manera, me apetece mucho tener a alguien a quien poder enseñar lo poco que sé de la vida.
También salí de marchuki este finde como antaño, no puede ser... Siempre que voy me lían y mira que yo no quiero, pero los muy cabrones saben que son mi debilidad y que si me lo piden así no puedo resistirme!!, pero a pesar de las resacas de la sidra (que ya me había olvidado de lo malas que son, hostiaputa!) y de haber estado jodida toda esta semana, me divertí mucho, lo pasé pipa y sentí que se me echa más de menos por allí de lo que yo pensaba.
Ha sido un fin de semana inolvidable, sí, esa es la palabra, no podré olvidarme nunca de las nuevas y extrañas sensaciones que me llenaron todo este fin de semana. Me alegro de haber luchado tanto para llegar hasta aquí y haber podido ver todo esto, si me lo llegan a decir hace unos años no me lo hubiera creído. Me encanta que a pesar de todo, la vida siga sorprendiéndome y espero que jamás deje de hacerlo.
domingo, mayo 04, 2008
Felicidades mamá
Felicidades mamá. Hoy es tu día, aunque lo cierto es que deberían serlo todos los días del resto de tu vida. ¿Sabes? A veces me gustaría saber decirte muchas cosas, temo al día en que sea demasiado tarde y no puedas escucharme, o simplemente ya no quieras. Te merecerías vivir cada día de tu vida sabiendo que has sido la mejor madre del mundo, te merecerías una hija distinta que fuera capaz de decirte a cada instante lo mucho que te quiere y lo orgullosa que se siente de haber tenido una madre como tú, una madre capaz de luchar como sólo tú supiste hacerlo, una madre capaz de hacer cualquier cosa por salvar a sus hijos, una madre que decidió perderse a sí misma entre problemas, pero que jamás permitió que se perdiera de su horizonte la meta hacia dónde quería llevar a sus dos hijos, y quiero que sepas mamá, que tú lo conseguiste, que conseguiste llevar a tus hijos a un lugar en el que ahora son felices. A un lugar dónde poder vivir sin miedo a nada. Ni a nadie.
No tuviste suerte mamá, jamás he conocido a nadie que se merezca tanto ser feliz como tú, pero la primera lección que a mí me enseñó la vida fue precisamente ésa, casi nunca tenemos aquello que nos merecemos y no por merecerlo vas a tener más facilidades para lograrlo, y ésa ha sido una de las consignas más importantes que yo he seguido a lo largo de toda mi vida. Así, me he pasado la vida luchando sin pensar en qué merecía o que no, sabiendo que eso en realidad no tiene ninguna importancia. No tuviste suerte, te salieron dos hijos a cada cual más distante, más solitario y problemático, pero a veces me gusta pensar que dadas las circunstancias que vivimos tuviste los mejores hijos que te podían haber salido, de la misma forma que estoy convencida de que tú fuiste la mejor madre que nos podía haber tocado, y que nadie, absolutamente nadie, hubiera sabido hacerlo tan bien como tú lo hiciste con nosotros. Me encantaría que lo supieras porque sé que no hay cosa que pueda hacerte más feliz, y quizás así descanses al fin, y empieces a disfrutar de tu propia vida ahora que puedes.
No sé en qué momento me enseñaste tantas cosas, no sé cómo lo hiciste, de dónde sacaste el tiempo y las fuerzas para hacerlo, pero me encantaría decirte y que supieras de verdad que debes estar muy orgullosa de tu labor, que a tu hija a veces se le va mucho la pinza y comete locuras que jamás me gustaría que supieras porque sé el daño que podría llegar a causarte, pero prometo que en general, y casi en todos los momentos de mi vida, creo sinceramente que puedes estar muy orgullosa de mí, creo que lo estás, sé que lo estás, pero me encantaría que a veces supieras decírmelo más a menudo.
No te creas la coraza que me he puesto contigo, sé que es difícil no hacerlo cuando llevo tanto tiempo comportandome así. Quizás sea eso, que ya me he acostumbrado a ser dura contigo y con todo aquello que me importa de alguna manera, pero ojalá sepas que tu hija no es así. Estoy segura de que tú recuerdas, incluso más que yo, lo bien que nos llevábamos cuando era más pequeña, antes de que tu hija se volviera una rebelde y una borde contigo y con todo lo que tenía a su alrededor. Estoy segura de que tú, como yo, te preguntarás cada día en qué fallamos, qué hicimos mal, en qué momento todo cambió entre nosotras y nos perdimos la una a la otra, en qué momento llegamos exhaustas de tanto luchar y nos dejamos ir sin más, pensando que sería más fácil de lo que al final resultó ser recuperarnos. Yo por mucho que lo piense, no sé qué responder, pero espero que el tiempo nos ayude a ponernos en nuestro sitio y poder tener contigo una conversación de este tipo. Espero no llegar demasiado tarde. A veces tengo la sensación de que me hago la dura contigo, de que intento convencerme de que ya no eres tan importante para mí, de que no te quiero ni una décima parte de cómo lo hacía cuando era pequeña y estaba absolutamente convencida de que ninguna hija quería tanto a su madre, de que intento convencerme de que ahora soy autosuficiente, porque temo que algún día vayas a irte para siempre, y creo que inconscientemente hace tiempo que elegí ir perdiéndote cada día un poquito para no sufrir tanto el día que te vayas por completo.
Si hay algo que nunca olvidaré es el amor incondicional que un día te tuve mamá, no sé qué hiciste para que llegara a sentir aquello, sólo sé que jamás volveré a sentirlo por nadie y que echaré siempre de menos no haber sabido sentirlo todos estos años. Espero que eso no siga sucediendo en los días en los que aún puedas estar cerca de mí. Muchas gracias por todo y feliz día.
No tuviste suerte mamá, jamás he conocido a nadie que se merezca tanto ser feliz como tú, pero la primera lección que a mí me enseñó la vida fue precisamente ésa, casi nunca tenemos aquello que nos merecemos y no por merecerlo vas a tener más facilidades para lograrlo, y ésa ha sido una de las consignas más importantes que yo he seguido a lo largo de toda mi vida. Así, me he pasado la vida luchando sin pensar en qué merecía o que no, sabiendo que eso en realidad no tiene ninguna importancia. No tuviste suerte, te salieron dos hijos a cada cual más distante, más solitario y problemático, pero a veces me gusta pensar que dadas las circunstancias que vivimos tuviste los mejores hijos que te podían haber salido, de la misma forma que estoy convencida de que tú fuiste la mejor madre que nos podía haber tocado, y que nadie, absolutamente nadie, hubiera sabido hacerlo tan bien como tú lo hiciste con nosotros. Me encantaría que lo supieras porque sé que no hay cosa que pueda hacerte más feliz, y quizás así descanses al fin, y empieces a disfrutar de tu propia vida ahora que puedes.
No sé en qué momento me enseñaste tantas cosas, no sé cómo lo hiciste, de dónde sacaste el tiempo y las fuerzas para hacerlo, pero me encantaría decirte y que supieras de verdad que debes estar muy orgullosa de tu labor, que a tu hija a veces se le va mucho la pinza y comete locuras que jamás me gustaría que supieras porque sé el daño que podría llegar a causarte, pero prometo que en general, y casi en todos los momentos de mi vida, creo sinceramente que puedes estar muy orgullosa de mí, creo que lo estás, sé que lo estás, pero me encantaría que a veces supieras decírmelo más a menudo.
No te creas la coraza que me he puesto contigo, sé que es difícil no hacerlo cuando llevo tanto tiempo comportandome así. Quizás sea eso, que ya me he acostumbrado a ser dura contigo y con todo aquello que me importa de alguna manera, pero ojalá sepas que tu hija no es así. Estoy segura de que tú recuerdas, incluso más que yo, lo bien que nos llevábamos cuando era más pequeña, antes de que tu hija se volviera una rebelde y una borde contigo y con todo lo que tenía a su alrededor. Estoy segura de que tú, como yo, te preguntarás cada día en qué fallamos, qué hicimos mal, en qué momento todo cambió entre nosotras y nos perdimos la una a la otra, en qué momento llegamos exhaustas de tanto luchar y nos dejamos ir sin más, pensando que sería más fácil de lo que al final resultó ser recuperarnos. Yo por mucho que lo piense, no sé qué responder, pero espero que el tiempo nos ayude a ponernos en nuestro sitio y poder tener contigo una conversación de este tipo. Espero no llegar demasiado tarde. A veces tengo la sensación de que me hago la dura contigo, de que intento convencerme de que ya no eres tan importante para mí, de que no te quiero ni una décima parte de cómo lo hacía cuando era pequeña y estaba absolutamente convencida de que ninguna hija quería tanto a su madre, de que intento convencerme de que ahora soy autosuficiente, porque temo que algún día vayas a irte para siempre, y creo que inconscientemente hace tiempo que elegí ir perdiéndote cada día un poquito para no sufrir tanto el día que te vayas por completo.
Si hay algo que nunca olvidaré es el amor incondicional que un día te tuve mamá, no sé qué hiciste para que llegara a sentir aquello, sólo sé que jamás volveré a sentirlo por nadie y que echaré siempre de menos no haber sabido sentirlo todos estos años. Espero que eso no siga sucediendo en los días en los que aún puedas estar cerca de mí. Muchas gracias por todo y feliz día.
lunes, abril 28, 2008
Parece que ha llegado el buen tiempo y con él mis ganas de salir, de relacionarme, de estar en la calle, de las terracitas, las noches de juerga, de bailoteo, del nike y sus minis, de aquellas conversaciones surrealistas y las risas (Anita cuando quieras vas vinviendo ¿eh?)... Llevaba unos meses sin apenas salir de fiestuki, pero con esta semana de buen tiempo parece que las ganas se han quitado del letargo y han venido a mí pisando fuerte. Me apetece repetir lo del verano pasado, me apetece seguir conociendo gente por aquí (¡¿tan difícil es?!), salir un día sí y otro también, después de unos meses de tranquilidad, me apetece volver a la vida nocturna, a la tranquilidad de no parar en casa. Parece que no soy la única, este fin de semana Madrid ha salido a la calle y ha estado todo a reventar, no se podía entrar en ningún sitio, las calles estaban petadas, te movieras por dónde te movieras siempre tropezabas con una multitud enforvorizada. Malasaña, Chueca, Huertas... parecía estar todo el mundo de botellón sin importar la presencia policial, como si hubieran dado una tregua para disfriutar de este fin de semana de buen tiempo, como si de repente todos nos hubiéramos puesto de acuerdo en salir este fin de semana. El ambiente se respiraba por dónde quiera que fueras, y me gusta, pero eso de no poder moverte, de tropezar a cada paso que das, de tener que esperar colas en cualquier sitio, de no poder desenvolverte en ningún bar, de tener que pagar en todos los sitios, ya no me gusta tanto, pero supongo que es el precio que hay que pagar. Sobra gente en Madrid y faltan buenos sitios a los que poder ir sin que todos nos agolpemos en multitud por entrar en el mismo garito.
El antro verde cada vez me gusta menos, te hacen esperar cola cuando el bar está medio vacío, ¿para qué? ¿para hacernos creer que es un sitio de lo más in y hay que esperar a que la gente se vaya para poder entrar? Ayss, no lo entiendo... encima cada vez está más lleno de tíos babosos y borregos que no hacen otra cosa que joder al personal, de señoras mayores, porque ya son señoras no pueden llamarse de otra manera, gente solitaria que tiene los ovarios suficientes para plantarse allí, niñatas en busca de camorra que van de guays y no llegan ni a chachis pidiendo coca como quien pide un cigarrillo... se está convirtiendo en un sitio de lo más surreal, que no digo yo que antes no lo fuera, pero recuerdo que las primeras veces que fui era un sitio muy diferente al que hoy se está convirtiendo, había gente de lo más variopinta, pero nadie molestaba, ni ofendía al prógimo, antes era divertido, ahora se está convirtiendo en un sitio de mal gusto, al que no apetece volver demasiado.
En fin... como de todas maneras yo voy a mi bola, y me la suda mucho lo que haya a mi alrededor, y como la compañía que suelo llevar suele ser inmejorable y no necesitamos a nadie más para divertirnos, me lo he pasado pipa, he bailado como la que más, en serio, parece que llevo a Rafa Méndez en mi cuerpo, no sé qué coño ha hecho fama conmigo, no sé si ha sacado al bailarín que llevan en su interior los concursantes, pero al mío desde luego que sí, ya lo sabía, pero ultimamente estoy descubriendo que me gusta bailar y hacer el payaso más de lo que creía. Me he reído, he disfrutado, he recordado, me he emocionado, ha sido un fin de semana para todos los gustos, espero que sea el primero de los muchos que nos quedan estos meses. De momento el calentamiento de motores no ha estado nada mal, espero que sea el prefacio de un nuevo verano inolvidable.
El antro verde cada vez me gusta menos, te hacen esperar cola cuando el bar está medio vacío, ¿para qué? ¿para hacernos creer que es un sitio de lo más in y hay que esperar a que la gente se vaya para poder entrar? Ayss, no lo entiendo... encima cada vez está más lleno de tíos babosos y borregos que no hacen otra cosa que joder al personal, de señoras mayores, porque ya son señoras no pueden llamarse de otra manera, gente solitaria que tiene los ovarios suficientes para plantarse allí, niñatas en busca de camorra que van de guays y no llegan ni a chachis pidiendo coca como quien pide un cigarrillo... se está convirtiendo en un sitio de lo más surreal, que no digo yo que antes no lo fuera, pero recuerdo que las primeras veces que fui era un sitio muy diferente al que hoy se está convirtiendo, había gente de lo más variopinta, pero nadie molestaba, ni ofendía al prógimo, antes era divertido, ahora se está convirtiendo en un sitio de mal gusto, al que no apetece volver demasiado.
En fin... como de todas maneras yo voy a mi bola, y me la suda mucho lo que haya a mi alrededor, y como la compañía que suelo llevar suele ser inmejorable y no necesitamos a nadie más para divertirnos, me lo he pasado pipa, he bailado como la que más, en serio, parece que llevo a Rafa Méndez en mi cuerpo, no sé qué coño ha hecho fama conmigo, no sé si ha sacado al bailarín que llevan en su interior los concursantes, pero al mío desde luego que sí, ya lo sabía, pero ultimamente estoy descubriendo que me gusta bailar y hacer el payaso más de lo que creía. Me he reído, he disfrutado, he recordado, me he emocionado, ha sido un fin de semana para todos los gustos, espero que sea el primero de los muchos que nos quedan estos meses. De momento el calentamiento de motores no ha estado nada mal, espero que sea el prefacio de un nuevo verano inolvidable.
lunes, abril 21, 2008
Feliz, feliz.
A veces me invade la extraña e indescriptible sensación de saberme completamente afortunada, de no encontrar ni un sólo "pero" en mi vida. No sé cómo llegó, llegó sin avisar, sin grandes aspiraciones, sin demasiados halos de grandeza, y de repente ¡zas! un día así sin más me encontré sonriendo ante la vida, ¿qué coñó? Me encontré que era la vida la que me sonreía, me encontré con la sensación de tener la vida perfecta que jamás pensé tener, mejor aún por inesperada y por jamás soñada.
La vida ha conseguido sorprenderme por completo y si algo he aprendido en este tiempo es que jamás podemos controlar nuestro destino, aunque a veces nos creamos sus dueños y pensemos que podemos mover los hilos a nuestro antojo, de repente llega la vida, te hace un quiebro y te sorprende hasta dejarte sin argumentos. Que no digo yo que el destino esté escrito y puedas esperar sentada a que todo sea como quieras sin mover un sólo dedo, sabéis que no soy de ésas, y que soy de la filosofía de vida de que el que algo quiere algo le cuesta, pero a veces por mucho que nos empeñemos, la vida nos lleva por otros caminos ¡y yo encantada de la vida de que así sea, siempre que me trate tan bien como lo está haciendo ahora!
Estoy feliz, me siento feliz y me gusta, me encanta la sensación jamás sentida antes en mí, de que firmaría por tener siempre la vida que ahora llevo, y eso querid@s es maravilloso.
La vida ha conseguido sorprenderme por completo y si algo he aprendido en este tiempo es que jamás podemos controlar nuestro destino, aunque a veces nos creamos sus dueños y pensemos que podemos mover los hilos a nuestro antojo, de repente llega la vida, te hace un quiebro y te sorprende hasta dejarte sin argumentos. Que no digo yo que el destino esté escrito y puedas esperar sentada a que todo sea como quieras sin mover un sólo dedo, sabéis que no soy de ésas, y que soy de la filosofía de vida de que el que algo quiere algo le cuesta, pero a veces por mucho que nos empeñemos, la vida nos lleva por otros caminos ¡y yo encantada de la vida de que así sea, siempre que me trate tan bien como lo está haciendo ahora!
Estoy feliz, me siento feliz y me gusta, me encanta la sensación jamás sentida antes en mí, de que firmaría por tener siempre la vida que ahora llevo, y eso querid@s es maravilloso.
De vuelta al cyberespacio
Sé que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que me senté a escribir, lo cierto es que empecé el nuevo año con ganas de postear, pero por unas cosas o por otras no he conseguido mi propósito.
Una de las cosas que suceden cuando te vas haciendo mayor e ir adquiriendo mayores responsabilidades, es quedarte sin tiempo. Suena intrascendente, pero es una cosa tremendamente jodida, al menos a mí me está costando mucho adaptarme, porque siempre me ha encantado disfrutar a tope de mi tiempo libre, y ahora resulta que a penas me queda.
Salgo de mi casa a las 9:30 y llego a las 21:30. No tengo tiempo para casi nada y menos aún para escribir. Dicen que la vida es cuestión de prioridades, y escribrir para mí se quedó en un quinto plano, no encontraba el momento ni las ganas para sentarme frente a la pantalla y ponerme a escribir. Tampoco encontraba la inspiración, antes a lo largo del día siempre pensaba sobre qué iba a ir mi próximo post, pero de repente los temas no aparecían, de hecho ni siquiera pensaba en ello, y cuanto más tiempo dejaba pasar más difícil me resultaba encontrar algo adecuado para poner aquí, parece que si llevas dos meses sin escribir no puedes volver con cualquier chorrapost, y que hay que regresar con algo grande, con algo por lo que haya merecido la pena tanta espera. Y la verdad es que ya dudo mucho de que alguien se encuentre en esa espera, ya dudo mucho de que alguien siga ahí esperando que actualice, si es así gracias por seguir ahí, y si no de todas maneras, ya sabéis que yo escribo para mí, por una necesidad vital, por gusto, por disfrute.
Empecé el año feliz, despedí por primera vez un año con una amplia sonrisa en los labios, recordando todos los buenos momentos que el 2007 me regaló, ya lo he catalogado como el mejor año de mi vida porque sin duda lo merece, un año sobre todo dedicado a conocerme a mí misma y a madurar, y ya sabéis que no conozco mejor sensación que ésa. Empecé el 2008 con ganas de un poco más de lo mismo, con muchísimos proyectos por hacer, con mucha ilusión, con muchos planazos que iban a hacer de este año mejor aún que el 2007. Y no está yendo mal, pero he tenido bastantes más rachas de bajón de las que tenía previsto, y eso me ha descolocado bastante, tampoco me apetecía seguir escribiendo más de lo mismo.
Así que creo que estas son las razones por las que no actualizo desde hace tanto tiempo, si a esto le sumáis que no tenía internet, las pocas ganas de acudir a un cyber como antaño, y que entre mi vida social y esto elegí la primera y más inteligente opción entenderéis por qué he dejado pasar tanto tiempo.
En todo este tiempo sólo me he dedicado a mí misma, a disfrutar de todo mi tiempo, a conocer Madrid calle tras calle, a encontrar mis rincones y mis sitios, a compartir momentos inolvidables, a viajar cuando he podido, a madurar, a crecer, a seguir aprendiendo, a querer, a enamorarme, a enamorarte, todo este tiempo ha merecido mucho la pena y no hay mejor forma de saberlo como que ha llegado el mes de abril y casi no me he dado cuenta.
Esto se echa de menos, no me siento la misma sin poder escribir, pero llegó un punto, y temo que de aquí en adelante me siga pasando, que me siento ante la pantalla con demasiados límites y frenos, demasiada gente conocida por aquí, demasiadas personas a las que poder hacer daño si a veces escribo como el cuerpo me pide, de esa única forma que hace posible que llegue a las entrañas de mi piel, y saque lo mejor, y lo peor de mí. Si eso pasa, prefiero no escribir, porque no me gusta cuando eso sucede, porque no puedo ser yo misma y esto pierde todo su sentido. Si eso pasa cogeré mi equipaje como tantas otras veces y me iré a otro cyberlugar desconocido dónde nadie me conozca y poder así seguir escribiendo sobre lo que realmente necesito. Mientras tanto seguiremos informando con mayor asiduidad.
Una de las cosas que suceden cuando te vas haciendo mayor e ir adquiriendo mayores responsabilidades, es quedarte sin tiempo. Suena intrascendente, pero es una cosa tremendamente jodida, al menos a mí me está costando mucho adaptarme, porque siempre me ha encantado disfrutar a tope de mi tiempo libre, y ahora resulta que a penas me queda.
Salgo de mi casa a las 9:30 y llego a las 21:30. No tengo tiempo para casi nada y menos aún para escribir. Dicen que la vida es cuestión de prioridades, y escribrir para mí se quedó en un quinto plano, no encontraba el momento ni las ganas para sentarme frente a la pantalla y ponerme a escribir. Tampoco encontraba la inspiración, antes a lo largo del día siempre pensaba sobre qué iba a ir mi próximo post, pero de repente los temas no aparecían, de hecho ni siquiera pensaba en ello, y cuanto más tiempo dejaba pasar más difícil me resultaba encontrar algo adecuado para poner aquí, parece que si llevas dos meses sin escribir no puedes volver con cualquier chorrapost, y que hay que regresar con algo grande, con algo por lo que haya merecido la pena tanta espera. Y la verdad es que ya dudo mucho de que alguien se encuentre en esa espera, ya dudo mucho de que alguien siga ahí esperando que actualice, si es así gracias por seguir ahí, y si no de todas maneras, ya sabéis que yo escribo para mí, por una necesidad vital, por gusto, por disfrute.
Empecé el año feliz, despedí por primera vez un año con una amplia sonrisa en los labios, recordando todos los buenos momentos que el 2007 me regaló, ya lo he catalogado como el mejor año de mi vida porque sin duda lo merece, un año sobre todo dedicado a conocerme a mí misma y a madurar, y ya sabéis que no conozco mejor sensación que ésa. Empecé el 2008 con ganas de un poco más de lo mismo, con muchísimos proyectos por hacer, con mucha ilusión, con muchos planazos que iban a hacer de este año mejor aún que el 2007. Y no está yendo mal, pero he tenido bastantes más rachas de bajón de las que tenía previsto, y eso me ha descolocado bastante, tampoco me apetecía seguir escribiendo más de lo mismo.
Así que creo que estas son las razones por las que no actualizo desde hace tanto tiempo, si a esto le sumáis que no tenía internet, las pocas ganas de acudir a un cyber como antaño, y que entre mi vida social y esto elegí la primera y más inteligente opción entenderéis por qué he dejado pasar tanto tiempo.
En todo este tiempo sólo me he dedicado a mí misma, a disfrutar de todo mi tiempo, a conocer Madrid calle tras calle, a encontrar mis rincones y mis sitios, a compartir momentos inolvidables, a viajar cuando he podido, a madurar, a crecer, a seguir aprendiendo, a querer, a enamorarme, a enamorarte, todo este tiempo ha merecido mucho la pena y no hay mejor forma de saberlo como que ha llegado el mes de abril y casi no me he dado cuenta.
Esto se echa de menos, no me siento la misma sin poder escribir, pero llegó un punto, y temo que de aquí en adelante me siga pasando, que me siento ante la pantalla con demasiados límites y frenos, demasiada gente conocida por aquí, demasiadas personas a las que poder hacer daño si a veces escribo como el cuerpo me pide, de esa única forma que hace posible que llegue a las entrañas de mi piel, y saque lo mejor, y lo peor de mí. Si eso pasa, prefiero no escribir, porque no me gusta cuando eso sucede, porque no puedo ser yo misma y esto pierde todo su sentido. Si eso pasa cogeré mi equipaje como tantas otras veces y me iré a otro cyberlugar desconocido dónde nadie me conozca y poder así seguir escribiendo sobre lo que realmente necesito. Mientras tanto seguiremos informando con mayor asiduidad.
lunes, diciembre 31, 2007
Feliz 2008!!
Va a hacer un año ya desde que abrí este blog por segunda vez, no sé por qué lo hice, desde luego que me apetecía volver a tener un lugar donde poder acudir para escribir sobre lo que me atormentaba en cada momento, quizás éste no fuera el mejor lugar para hacerlo pero en aquel momento sentía que lo era, la gente que aquí llegaba era gente que conocía un poquito y me encantaba que vinierais y poder seguir en contacto con alguno de vosotr@s aunque fuera de esta forma. Después de un año lo tengo abandonado por completo y las ganas que me quedan de seguir haciendo esto cada vez son más escasas, pero no quiero cerrarlo del todo, me trae recuerdos de una época muy bonita para mí, es un lugar muy personal y creo que a pesar de mi abandono aún queda alguien de aquella gente que comenzó a leerme desde el principio y de los que se han ido añadiendo por el camino. A lo largo de estos meses se han ido añadiendo lectores nuevos y esto dejó de ser para mí el refugio a dónde me gustaba venir a contar aquellos sentimientos que me llenaron en cada momento, dejé de sentirme cómoda aquí, empecé a sentirme desmasiado observada y juzgada, y si no me siento cómoda no consigo escribir porque me siento frenada sin poder publicar esas cosas tan personales que antes sí podía. En parte también porque ahora me lee gente que de ser meros espectadores han pasado a ser gente real que me quiere de verás, y no quiero hacerles daño escribriendo aquí esas cosas que me dicta el corazón cuando estoy triste. Éste ha sido un sitio muy importante para mí, y creo que lo mantendré abierto aunque sólo sea para recordar esa época de la que tengo nostalgia, una época en la que me sentía arropada a pesar de no conoceros en absoluto, me sentía cercana a vosotros, por eso escribía con aquella soltura, una época en la que me sentía totalmente desconcertada por todo aquello que estaba a punto de venir, me enternece pensar cómo me sentía por aquel entonces. Sólo ha pasado un año desde entonces pero parece que escribe una persona totalmente distinta a aquella que empezó con esto, me siento muy diferente. De verás que este año ha dado para mucho.
Hace un año ya que me lancé al vacío sin pensarlo, cogí la maleta de un día para otro, abandoné mi casa, mi familia, mis amigos, mis rincones y hasta mi carrera recién acabada. Empezar de cero era lo único que quería, dejar fuera de mí aquella otra parte de mi vida, todos aquellos recuerdos que ahora comprendo que me acompañaran por siempre, aunque ahora también sé que hay formas y formas de que puedan acompañarme, cuando los asimilas, los comprendes y les encuentras hasta parte de sentido, es entonces cuando dejas de sentirte culpable, cuando te perdonas a ti misma y a todos aquellos que te hicieron daño de una forma u otra, y cuando no puedes hacer más que sonreir porque de repente esos recuerdos dejan de pesar, dejan de incomodarte, dejan de abrirte el corazón y hacerlo supurar cada día, y se convierten en tus aliados al decirte que eres afortunada por haber sabido sobrevivir de la mejor manera posible a todo aquello, por fin te sientes orgullosa de ti misma y entiendes que llevas un bagaje tal que muchas personas no conseguirán a lo largo de toda su vida, entiendes que eso es precisamente lo que te hace tan afortunada y especial. Creo que he pasado por tantas cosas, que todo lo que venga ahora no puede ser peor, sólo queda mejorar, sólo queda ser feliz y eso me da mucha confianza para seguir adelante sin ningún tipo de miedo.
El 2007 ha sido para mí un año muy especial, ha estado cargado de cosas que jamás pensé conseguir, cosas en las que ni siquiera había pensado que podrían ocurrir, ha conseguido sorprenderme por completo. Me fui a Madrid llena de ilusiones y deseos, anhelando una vida distinta por construir y un año después puedo decir que la he alcanzado, no sólo aquellas cosas que buscaba, sino todas aquellas cosas inesperadas que al final se han cpnvertido en las más importantes y especiales, aquellas cosas con las que no contaba en absoluto.
He tenido dos trabajos en los que he sabido adaptarme, aprender y realizarlos bastante bien a pesar de las dudas y miedos iniciales, he conseguido ser totalmente independiente y darle a la gente que quiero todo aquello que he querido, me he sentido valorada por los jefes que he tenido a pesar de mi juventud y mi inexperiencia en un curro que jamás me había planteado realizar. Ahora sé que nunca me faltará un buen trabajo donde poder desarrollarme y progresar, lo cierto es que una de las cosas más importantes que he aprendido este año es que sigo siendo aquella niña líder que siempre fui, que no he perdido esa capacidad, ni aquel liderazgo que siempre me ha caracterizado, me hizo mucha ilusión volver a descubrirlo.
He encontrado amigas nuevas en Madrid, a pesar de la dificultad que eso conlleva en una ciudad como ésa, en ningún momento me he sentido sola allí, lo que no quiere decir que no eche de menos cada día a toda la gente que he ido dejando atrás. He salido, he disfrutado, me he reído, he bailado hasta al amanecer siempre que me ha apetecido, me he acercado y conocido de verás a algunas de esas personas que conocí a través de este medio de los blogs, ha sido un auténtico placer ir conociendo a Inés y Anita, dos personas extraordinarias que han sabido entenderme y quererme, ha sido maravilloso ir construyendo una nueva historia con vosotras ya alejadas de las pantallas, me hicisteis pasar un verano maravilloso y apenas eché de menos esos veranos alcoholizados en Asturias. Gracias pequeñas, no sabéis lo importantes que habéis sido para mí en este año, lo mucho que me habéis ayudado y lo feliz que me hace teneros cerca siempre que os necesito, sé que siempre vais a estar ahí :)
He conseguido alejarme por fin de todos aquellos problemas con la comida que me han perseguido en los últimos 10 años de mi vida, poquito a poco he ido venciéndolos a lo largo de estos últimos años, una dura y larga batalla que creo que por fin ha llegado a su fin, y ¿sabéis qué? ¡He ganado! Me siento agusto conmigo misma y los kilos ya no son una parte importante de mi vida, sé que aún debo aprender a cuidarme, pero al menos he conseguido dejar de castigarme de aquella manera y todo lo que pueda venir ahora será más fácil porque he aprendido mucho hasta conseguir vencer a los fantasmas. Me miro en el espejo y sonrío, sonrío intensamente, me miro a los ojos y no agacho la cabeza como antaño, ni me entran ganas de llorar, sonrío, sonrío y sonrío y eso es MARAVILLOSO. Me gusta la mujer en la que me estoy convirtiendo, nada que ver con la que soñaba de pequeña, pero igualmente válida.
He conseguido dejar de llorar por el recuerdo de M, excepto estos días de Navidad en los que siento de forma más intensa y estoy más nostálgica de lo normal. En estos días siempre me acuerdo de ella mucho más, me pregunto qué tal le irá y si se acordará de mí el día 31 una centésima parte de lo que yo me acuerdo de ella. Como cada año le mandaré mis mejores deseos en esa última noche del año y estaré esperando ese sms que me devuelva una parte de ella, sé que como cada año no llegará, pero no puedo evitar esperarlo con toda la ilusión de la que soy capaz de sentir. Aún así este año apenas he llorado por su recuerdo, no he sentido ganas de escribirla, ni la he echado de menos en los momentos duros que he tenido porque ahora tengo gente real que de verás se preocupan por mí y están ahí siempre. Quizás en el 2008 deje ya de esperar ese sms, quién sabe.
En mi casa por fin han cesado los gritos, las voces, desprecios, amenazas y malos recuerdos, también es algo que se ha ido construyendo a lo largo de los últimos años a base de enfermedades que unen mucho y de presuntamente malas experiencias que nos han hecho acercarnos un poco más, poquito a poco conseguimos estar cada día un poquito mejor, pero por fin puedo decir, que me siento parte de una familia más o menos unida, que hemos conseguido enterrar el hacha de guerra, que no hace falta ya estar en guardia ni en tensión constante, que les perdono, les quiero y les echo de menos como jamás les había echado, simplemente porque nunca me habían dejado formar parte de nada, porque nada teníamos en común. Regreso a casa y las paredes han dejado de gritarme lo que aquí viví, son otros los recuerdos que ahora quiero mantener en mi memoria, esos recuerdos que ahora puedo tener de diálogos mantenidos sin lágrimas, sin rencor, sin odio, esas muestras de cariño recibidas con sorpresa, esos regalos que siempre soñeé con hacernos y jamás se habían hecho, esa convivencia normal que aquí nunca se había dado. Veo a mis padres envejecidos y pienso que quizás la vida sea caprichosa y sea ahora, en la última época de sus vidas cuando consigan lo que no consiguieron en los 30 años de casados, quererse a su manera. Siento que las cosas hayan sido así, pero lo más importante es que creo que dadas las circunstancias no podrían haberlo hecho mejor conmigo, y después de toda una vida de odio he conseguido perdonarles y aprender a quererles, y eso es una de las mejores sensaciones que jamás he conocido, sólo puedo sentirme feliz y agradecerle a los años, a la vida, que años después por fin haya escuchado aquellas súplicas de la niña que un día fui y al menos me haya dejado verles así, aunque sea a mis 24 años.
Por todo esto despido a este año 2007 agradeciéndole todo lo que me ha regalado. Por fin este año no lloraré en la última noche del año, y espero no tener deseos de hacerlo porque sé que estará totalmente injustificado. Ha sido un año espectacular, maravilloso, surrealista, sorprendente... gracias gracias gracias por traerme por fin felicidad, por hacérmelo más facil y empeñaros en hacerme sonreir a lo grande. Feliz 2008 para los que aún seguís aquí empeñandoos en leerme y para aquellos que se fueron y alguna vez estuvieron. Un abrazo muy especial para todo@s y mucha, mucha felicidad.
Hace un año ya que me lancé al vacío sin pensarlo, cogí la maleta de un día para otro, abandoné mi casa, mi familia, mis amigos, mis rincones y hasta mi carrera recién acabada. Empezar de cero era lo único que quería, dejar fuera de mí aquella otra parte de mi vida, todos aquellos recuerdos que ahora comprendo que me acompañaran por siempre, aunque ahora también sé que hay formas y formas de que puedan acompañarme, cuando los asimilas, los comprendes y les encuentras hasta parte de sentido, es entonces cuando dejas de sentirte culpable, cuando te perdonas a ti misma y a todos aquellos que te hicieron daño de una forma u otra, y cuando no puedes hacer más que sonreir porque de repente esos recuerdos dejan de pesar, dejan de incomodarte, dejan de abrirte el corazón y hacerlo supurar cada día, y se convierten en tus aliados al decirte que eres afortunada por haber sabido sobrevivir de la mejor manera posible a todo aquello, por fin te sientes orgullosa de ti misma y entiendes que llevas un bagaje tal que muchas personas no conseguirán a lo largo de toda su vida, entiendes que eso es precisamente lo que te hace tan afortunada y especial. Creo que he pasado por tantas cosas, que todo lo que venga ahora no puede ser peor, sólo queda mejorar, sólo queda ser feliz y eso me da mucha confianza para seguir adelante sin ningún tipo de miedo.
El 2007 ha sido para mí un año muy especial, ha estado cargado de cosas que jamás pensé conseguir, cosas en las que ni siquiera había pensado que podrían ocurrir, ha conseguido sorprenderme por completo. Me fui a Madrid llena de ilusiones y deseos, anhelando una vida distinta por construir y un año después puedo decir que la he alcanzado, no sólo aquellas cosas que buscaba, sino todas aquellas cosas inesperadas que al final se han cpnvertido en las más importantes y especiales, aquellas cosas con las que no contaba en absoluto.
He tenido dos trabajos en los que he sabido adaptarme, aprender y realizarlos bastante bien a pesar de las dudas y miedos iniciales, he conseguido ser totalmente independiente y darle a la gente que quiero todo aquello que he querido, me he sentido valorada por los jefes que he tenido a pesar de mi juventud y mi inexperiencia en un curro que jamás me había planteado realizar. Ahora sé que nunca me faltará un buen trabajo donde poder desarrollarme y progresar, lo cierto es que una de las cosas más importantes que he aprendido este año es que sigo siendo aquella niña líder que siempre fui, que no he perdido esa capacidad, ni aquel liderazgo que siempre me ha caracterizado, me hizo mucha ilusión volver a descubrirlo.
He encontrado amigas nuevas en Madrid, a pesar de la dificultad que eso conlleva en una ciudad como ésa, en ningún momento me he sentido sola allí, lo que no quiere decir que no eche de menos cada día a toda la gente que he ido dejando atrás. He salido, he disfrutado, me he reído, he bailado hasta al amanecer siempre que me ha apetecido, me he acercado y conocido de verás a algunas de esas personas que conocí a través de este medio de los blogs, ha sido un auténtico placer ir conociendo a Inés y Anita, dos personas extraordinarias que han sabido entenderme y quererme, ha sido maravilloso ir construyendo una nueva historia con vosotras ya alejadas de las pantallas, me hicisteis pasar un verano maravilloso y apenas eché de menos esos veranos alcoholizados en Asturias. Gracias pequeñas, no sabéis lo importantes que habéis sido para mí en este año, lo mucho que me habéis ayudado y lo feliz que me hace teneros cerca siempre que os necesito, sé que siempre vais a estar ahí :)
He conseguido alejarme por fin de todos aquellos problemas con la comida que me han perseguido en los últimos 10 años de mi vida, poquito a poco he ido venciéndolos a lo largo de estos últimos años, una dura y larga batalla que creo que por fin ha llegado a su fin, y ¿sabéis qué? ¡He ganado! Me siento agusto conmigo misma y los kilos ya no son una parte importante de mi vida, sé que aún debo aprender a cuidarme, pero al menos he conseguido dejar de castigarme de aquella manera y todo lo que pueda venir ahora será más fácil porque he aprendido mucho hasta conseguir vencer a los fantasmas. Me miro en el espejo y sonrío, sonrío intensamente, me miro a los ojos y no agacho la cabeza como antaño, ni me entran ganas de llorar, sonrío, sonrío y sonrío y eso es MARAVILLOSO. Me gusta la mujer en la que me estoy convirtiendo, nada que ver con la que soñaba de pequeña, pero igualmente válida.
He conseguido dejar de llorar por el recuerdo de M, excepto estos días de Navidad en los que siento de forma más intensa y estoy más nostálgica de lo normal. En estos días siempre me acuerdo de ella mucho más, me pregunto qué tal le irá y si se acordará de mí el día 31 una centésima parte de lo que yo me acuerdo de ella. Como cada año le mandaré mis mejores deseos en esa última noche del año y estaré esperando ese sms que me devuelva una parte de ella, sé que como cada año no llegará, pero no puedo evitar esperarlo con toda la ilusión de la que soy capaz de sentir. Aún así este año apenas he llorado por su recuerdo, no he sentido ganas de escribirla, ni la he echado de menos en los momentos duros que he tenido porque ahora tengo gente real que de verás se preocupan por mí y están ahí siempre. Quizás en el 2008 deje ya de esperar ese sms, quién sabe.
En mi casa por fin han cesado los gritos, las voces, desprecios, amenazas y malos recuerdos, también es algo que se ha ido construyendo a lo largo de los últimos años a base de enfermedades que unen mucho y de presuntamente malas experiencias que nos han hecho acercarnos un poco más, poquito a poco conseguimos estar cada día un poquito mejor, pero por fin puedo decir, que me siento parte de una familia más o menos unida, que hemos conseguido enterrar el hacha de guerra, que no hace falta ya estar en guardia ni en tensión constante, que les perdono, les quiero y les echo de menos como jamás les había echado, simplemente porque nunca me habían dejado formar parte de nada, porque nada teníamos en común. Regreso a casa y las paredes han dejado de gritarme lo que aquí viví, son otros los recuerdos que ahora quiero mantener en mi memoria, esos recuerdos que ahora puedo tener de diálogos mantenidos sin lágrimas, sin rencor, sin odio, esas muestras de cariño recibidas con sorpresa, esos regalos que siempre soñeé con hacernos y jamás se habían hecho, esa convivencia normal que aquí nunca se había dado. Veo a mis padres envejecidos y pienso que quizás la vida sea caprichosa y sea ahora, en la última época de sus vidas cuando consigan lo que no consiguieron en los 30 años de casados, quererse a su manera. Siento que las cosas hayan sido así, pero lo más importante es que creo que dadas las circunstancias no podrían haberlo hecho mejor conmigo, y después de toda una vida de odio he conseguido perdonarles y aprender a quererles, y eso es una de las mejores sensaciones que jamás he conocido, sólo puedo sentirme feliz y agradecerle a los años, a la vida, que años después por fin haya escuchado aquellas súplicas de la niña que un día fui y al menos me haya dejado verles así, aunque sea a mis 24 años.
Por todo esto despido a este año 2007 agradeciéndole todo lo que me ha regalado. Por fin este año no lloraré en la última noche del año, y espero no tener deseos de hacerlo porque sé que estará totalmente injustificado. Ha sido un año espectacular, maravilloso, surrealista, sorprendente... gracias gracias gracias por traerme por fin felicidad, por hacérmelo más facil y empeñaros en hacerme sonreir a lo grande. Feliz 2008 para los que aún seguís aquí empeñandoos en leerme y para aquellos que se fueron y alguna vez estuvieron. Un abrazo muy especial para todo@s y mucha, mucha felicidad.
miércoles, octubre 31, 2007
Después de casi 10 meses en Madrid, mis amigos por fin se dignan a venir a verme coincidiendo con mi cambio de piso, de compis, mi mudanza, mi época de estrés, de agobio, de miles de cosas pendientes por hacer... Quizás no es el mejor momento para que vengan, pero me apetece un montón encontrarnos todos aquí por primera vez. Recuerdo que venir aquí con ellos era uno de mis deseos más recurrentes, "¿cuándo vamos a Madrid?" solía preguntar cada vez que nos juntábamos, hasta que dejé de preguntarlo y decidí venirme sola, creo que es la mejor decisión que he tomado en toda mi vida.
Me hace mucha ilusión haber conseguido mi sueño, poder enseñarles todo esto formando parte de esto, no como ellos que no vienen a quedarse, me hace ilusión enseñarles mis sitios y rincones de Madrid, mi gente, mi curro, han sido unos meses muy productivos, tengo la sensación de haberlos aprovechado muy bien y me apetece demostrarles que lo he conseguido y que se equivocaron en no poner empeño en acompañarme.
Me espera un finde movidito, de rutas turísticas, de un sitio para otro, de madrugar, de trasnochar, de salir de fiesta... ayss... no sé de dónde voy a sacar las fuerzas para poder con todo, supongo que de la alegría que me da saber que a pesar de todo están ahí para mí y que las cosas no han cambiado tanto por muy mayores que nos hagamos. Las veces que conseguimos juntarnos en Salamanca en mi época de estudiante fueron fines de semana realmente i-n-o-l-v-i-d-a-b-l-e-s, por una cosa u otra, jeje... los motivos son lo de menos, pero no me cabe duda de que el lunes estaré rendida y habremos añadido un nuevo finde a nuestra memoria.
Me mudo el domingo a mi nueva casa, de momento no tendré internet, así que estaré un tiempo desconectada, que personalmente creo que me vendrá muy bien. Nos vemos a la vuelta, que paséis un buen puente, querid@s! Muaks
Me hace mucha ilusión haber conseguido mi sueño, poder enseñarles todo esto formando parte de esto, no como ellos que no vienen a quedarse, me hace ilusión enseñarles mis sitios y rincones de Madrid, mi gente, mi curro, han sido unos meses muy productivos, tengo la sensación de haberlos aprovechado muy bien y me apetece demostrarles que lo he conseguido y que se equivocaron en no poner empeño en acompañarme.
Me espera un finde movidito, de rutas turísticas, de un sitio para otro, de madrugar, de trasnochar, de salir de fiesta... ayss... no sé de dónde voy a sacar las fuerzas para poder con todo, supongo que de la alegría que me da saber que a pesar de todo están ahí para mí y que las cosas no han cambiado tanto por muy mayores que nos hagamos. Las veces que conseguimos juntarnos en Salamanca en mi época de estudiante fueron fines de semana realmente i-n-o-l-v-i-d-a-b-l-e-s, por una cosa u otra, jeje... los motivos son lo de menos, pero no me cabe duda de que el lunes estaré rendida y habremos añadido un nuevo finde a nuestra memoria.
Me mudo el domingo a mi nueva casa, de momento no tendré internet, así que estaré un tiempo desconectada, que personalmente creo que me vendrá muy bien. Nos vemos a la vuelta, que paséis un buen puente, querid@s! Muaks
jueves, octubre 25, 2007
Estresssssss!!
Sigo viva, y contenta, ¿por qué no? Al menos hoy estoy así, que ya sabéis que mi ánimo es un poquito inestable. He pasado unas últimas semanas agotadoras, con demasiadas cosas en la cabeza, cosas pendientes, cosas por hacer, nuevos cambios en mi vida en Madrid, y la verdad es que con el nuevo curro y mi empeño en mantener mi vida social, no tengo apenas tiempo de escribir.
Me cambio de piso, por fin, me voy de esta casa de locas, dónde todo está hecho una mierda, nadie parece darle importancia al hecho de que vivamos entre basura y no sean capaces de hacer nada, y cuando digo nada, es NADA. La P está con baja por depresión (sí claro, si eso es depre que baje dios y lo vea), sale todos los días de noche, se tira a mil tíos y ha tenido un nuevo susto de embarazo (ya no digo ná) y encima ahora me coge el ordenador, la comida, los champús, el móvil sin pedirme permiso y yo buena sí, pero gilipollas no, y si encima estoy estresada y me encabronan cualquier día me lío a hostias!! A L le ha dejado el medio novio que tenía y ahora parece importarle más de lo que nunca le ha importado y la S sigue fumando porros todo el día en mi salón impidiendo que se vea y se escuche el televisor, así que con estas tres locas, hacen que coja complejo de persona normal ¡Me voy por patas el mes que viene! Por fin me olvido de estos meses de convivencia de locura, me voy a un pisito muy céntrico, pequeñito, bien cuidado, con un casero genial, y con dos compis maravillosas!! Me muero de ganas, de cambiar de aires, lo necesito urgentemente.
Yeni se ha venido a mi habitación a vivir mientras buscábamos piso, tuvo la suerte de que le tocó un drogas de compañero de piso y cuando la situación llegó al límite y le daba miedo entrar en casa se vino conmigo. Con Yeni ya viví dos años en Salamanca, y se ha convertido en una de mis mejores amigas, es especial y me ayuda un montón en todos los sentidos, hace que me sienta mejor aunque ella no lo sepa o no se dé cuenta, quizás porque yo no soy de decirlo mucho. Me apetece un montón volver a vivir con ella y seguir compartiendo nuestra vida en las calles de Madrid, recuerda que es otro de mis sueños y que también se va a cumplir! Gracias peque.
En el curro nuevo me va bien, no es el curro de mi vida, y a veces he tenido dudas, pero lo cierto es que cuando estoy con el ánimo normal, soy capaz de ver lo afortunada que soy y lo bien que me va. Ayer me llamaron de un curro nuevo, pero estaba tan estresada que ni siquiera le dejé decirme de qué iba, desde que colgué ya me estuve arrepintiendo, joder, seguro que era el curro de mi vida, sniff... Era número privado, así que me quedaré con la duda toda la vida, jooooooooo.
Ahora tengo que buscar compañera nueva para mi habitación, para no perder la fianza y esas cosas, mañana comenzará esa aventura ¡que ésa es otra! Espero no tardar mucho, y poder irme el día 1 tranquilamente con mi fianza bajo el brazo.
El finde del 1 se viene entre 4 y 6 amigos de Gijón, sí habéis adivinado, se vienen justo para la mudanza, no me preguntéis qué coño voy a hacer con ellos y dónde vamos a dormir, porque no tengo ni idea, así que como siempre improvisaremos, de momento me estresa toda la situación, pero seguro que cuando estén aquí me alegro infinitamente de verles y me ayudan con todo un montón. La verdad es que es genial la sensación de separarnos en la distancia y poder sentirles cerca a pesar de los años y kilómetros que nos separan, supongo y espero que los lazos son muy fuertes y es difícil que se rompan, pero yo ya no espero nada de nadie, y desde luego nada me sorprende. La vida es rara de cojones y ya no sé por dónde me va a salir para sorprenderme porque creo que ya me lo ha mostrado todo, joder.
Ayer fui al concierto de Voces, estuvo bien, pero fuimos casi en exclusiva a ver cantar a Iván Ferreiro, y no sólo tocó al final del concierto a eso de las dos de la mañana, que teniendo en cuenta que había salido de mi casa a las 9:30 de la mañana y que llevaba sin comer nada desde las dos de la tarde, casi desfallezco, sí, bueno pues sólo cantó una canción con el Orozco, qué desilusión a la Yeni casi le da un infarto!! Toda la noche meditando sobre las canciones que iba a cantar y resulta que toca una con el Orozco que Yeni no había oido en su vida! Je, je... lo siento neni, pero la situación fue graciosa. El momentazo del concierto ver tocar a Peret con esa energía y poder ver cómo se emocionaba, desde luego fue el más aplaudido, qué entrañable me resultó!!
Si a todas estas novedades le añadís, que aún tengo clientes del antiguo curro que atender y no sé cuándo hacerlo, que en el nuevo estamos viendo cómo y cuándo puedo darles masajes porque están todas jodidas, que me falta por cobrar el mes de agosto del otro curro y no consigo localizarles, que me he apuntado a una academia a prepararme unas oposiciones realmente jodidas y casi me da un mal el primer día de clase con las clases de aeronáutica y aviación, eso merece un post en solitario para que os riais de mí un rato, que intento mantener las amistades y salir los fines de semana por muy agotada que esté, que tengo el máster de fisio, que me quiero sacar el carné de conducir, que curro todos los días hasta las 9 de la noche, etc, etc, etc... creo que ahora entenderéis por qué no he podido actualizar antes.
Confieso que pensé en cerrar el blog, pero después de ver el camino que llevo aquí y la de cosas importantes que he escrito me ha dado pena y nostalgia y he decidido que voy a seguir con él, supongo que cuando consiga estar más tranquila podré retomarlo con más calma, que ahora me voy a currar, ayss... hasta mi madre me dice que me va a dar algo, si es que no puede ser, me voy a hacer hiper casera en mi nueva casita, el que quiera saber de mí que venga a verme por favor!
Por cierto este finde me voy a Toledo a evadirme de todo, a descansar, a cambiar de aires, aysssss... a la vuelta os contaré. Feliz finde a todos.
Me cambio de piso, por fin, me voy de esta casa de locas, dónde todo está hecho una mierda, nadie parece darle importancia al hecho de que vivamos entre basura y no sean capaces de hacer nada, y cuando digo nada, es NADA. La P está con baja por depresión (sí claro, si eso es depre que baje dios y lo vea), sale todos los días de noche, se tira a mil tíos y ha tenido un nuevo susto de embarazo (ya no digo ná) y encima ahora me coge el ordenador, la comida, los champús, el móvil sin pedirme permiso y yo buena sí, pero gilipollas no, y si encima estoy estresada y me encabronan cualquier día me lío a hostias!! A L le ha dejado el medio novio que tenía y ahora parece importarle más de lo que nunca le ha importado y la S sigue fumando porros todo el día en mi salón impidiendo que se vea y se escuche el televisor, así que con estas tres locas, hacen que coja complejo de persona normal ¡Me voy por patas el mes que viene! Por fin me olvido de estos meses de convivencia de locura, me voy a un pisito muy céntrico, pequeñito, bien cuidado, con un casero genial, y con dos compis maravillosas!! Me muero de ganas, de cambiar de aires, lo necesito urgentemente.
Yeni se ha venido a mi habitación a vivir mientras buscábamos piso, tuvo la suerte de que le tocó un drogas de compañero de piso y cuando la situación llegó al límite y le daba miedo entrar en casa se vino conmigo. Con Yeni ya viví dos años en Salamanca, y se ha convertido en una de mis mejores amigas, es especial y me ayuda un montón en todos los sentidos, hace que me sienta mejor aunque ella no lo sepa o no se dé cuenta, quizás porque yo no soy de decirlo mucho. Me apetece un montón volver a vivir con ella y seguir compartiendo nuestra vida en las calles de Madrid, recuerda que es otro de mis sueños y que también se va a cumplir! Gracias peque.
En el curro nuevo me va bien, no es el curro de mi vida, y a veces he tenido dudas, pero lo cierto es que cuando estoy con el ánimo normal, soy capaz de ver lo afortunada que soy y lo bien que me va. Ayer me llamaron de un curro nuevo, pero estaba tan estresada que ni siquiera le dejé decirme de qué iba, desde que colgué ya me estuve arrepintiendo, joder, seguro que era el curro de mi vida, sniff... Era número privado, así que me quedaré con la duda toda la vida, jooooooooo.
Ahora tengo que buscar compañera nueva para mi habitación, para no perder la fianza y esas cosas, mañana comenzará esa aventura ¡que ésa es otra! Espero no tardar mucho, y poder irme el día 1 tranquilamente con mi fianza bajo el brazo.
El finde del 1 se viene entre 4 y 6 amigos de Gijón, sí habéis adivinado, se vienen justo para la mudanza, no me preguntéis qué coño voy a hacer con ellos y dónde vamos a dormir, porque no tengo ni idea, así que como siempre improvisaremos, de momento me estresa toda la situación, pero seguro que cuando estén aquí me alegro infinitamente de verles y me ayudan con todo un montón. La verdad es que es genial la sensación de separarnos en la distancia y poder sentirles cerca a pesar de los años y kilómetros que nos separan, supongo y espero que los lazos son muy fuertes y es difícil que se rompan, pero yo ya no espero nada de nadie, y desde luego nada me sorprende. La vida es rara de cojones y ya no sé por dónde me va a salir para sorprenderme porque creo que ya me lo ha mostrado todo, joder.
Ayer fui al concierto de Voces, estuvo bien, pero fuimos casi en exclusiva a ver cantar a Iván Ferreiro, y no sólo tocó al final del concierto a eso de las dos de la mañana, que teniendo en cuenta que había salido de mi casa a las 9:30 de la mañana y que llevaba sin comer nada desde las dos de la tarde, casi desfallezco, sí, bueno pues sólo cantó una canción con el Orozco, qué desilusión a la Yeni casi le da un infarto!! Toda la noche meditando sobre las canciones que iba a cantar y resulta que toca una con el Orozco que Yeni no había oido en su vida! Je, je... lo siento neni, pero la situación fue graciosa. El momentazo del concierto ver tocar a Peret con esa energía y poder ver cómo se emocionaba, desde luego fue el más aplaudido, qué entrañable me resultó!!
Si a todas estas novedades le añadís, que aún tengo clientes del antiguo curro que atender y no sé cuándo hacerlo, que en el nuevo estamos viendo cómo y cuándo puedo darles masajes porque están todas jodidas, que me falta por cobrar el mes de agosto del otro curro y no consigo localizarles, que me he apuntado a una academia a prepararme unas oposiciones realmente jodidas y casi me da un mal el primer día de clase con las clases de aeronáutica y aviación, eso merece un post en solitario para que os riais de mí un rato, que intento mantener las amistades y salir los fines de semana por muy agotada que esté, que tengo el máster de fisio, que me quiero sacar el carné de conducir, que curro todos los días hasta las 9 de la noche, etc, etc, etc... creo que ahora entenderéis por qué no he podido actualizar antes.
Confieso que pensé en cerrar el blog, pero después de ver el camino que llevo aquí y la de cosas importantes que he escrito me ha dado pena y nostalgia y he decidido que voy a seguir con él, supongo que cuando consiga estar más tranquila podré retomarlo con más calma, que ahora me voy a currar, ayss... hasta mi madre me dice que me va a dar algo, si es que no puede ser, me voy a hacer hiper casera en mi nueva casita, el que quiera saber de mí que venga a verme por favor!
Por cierto este finde me voy a Toledo a evadirme de todo, a descansar, a cambiar de aires, aysssss... a la vuelta os contaré. Feliz finde a todos.
viernes, octubre 05, 2007
Como era de prever...
Como si a alguien le molestara escucharme cada vez que digo que la vida me va razonablemente bien, parece que ese alguien viene a divertirse conmigo viendome sufrir siempre por lo mismo, por motivos absurdos que sólo para mí tienen sentido.
Me gusta decir que estoy feliz cuando estoy bien porque soy de las que creen en ese tipo de felicidad diaria, soy de las que no necesitan grandes cosas para sentirse así, sólo poder estar en paz y ser capaz de controlar mi vida. Podrá pareceros una cosa sencilla pero llevo ya diez años intentando conseguir cierto control sobre mi vida y no he logrado coseguirlo más de unas semanas seguidas. Como si a alguien le molestara escucharme en ese tono optimista, siempre que me jacto de estar bien, cuando por fin creo que los fantasmas se han ido definitivamente, descubro que sólo estaban escondidos haciéndome creer que puedo estar confiada por fin, pensando que todo ha cambiado y nunca se repetirán los episodios ya vividos y de repente ¡zas! aparecen sin avisar para joderme la vida. Es como si decir que estoy bien fuera una premonición para saber que algo va mal y me va a dar el bajón enseguida.
Llevo una semana rara y triste, y digamos que los acontecimientos tampoco han ayudado mucho. Me he sentido sola aquí, y encima parece que mis amigos de siempre se alejan cada vez más sin poder hacer nada por evitarlo. Me siento como hacía bastante tiempo que no estaba y me entristece mucho volver a sentirme así y darme cuenta de que aún la batalla no está ganada del todo, ni mucho menos, de que todo sigue ahí si bajo la guardia un momento, dispuesto a salir para joderme.
Y el caso es que me han advertido por activa y por pasiva que esto es lo normal en mí y que debo sentirme feliz de espaciar cada vez más estos episodios negativos, que debo saber ver y valorar como es debido que ahora son menos intensos y cada vez inoportunan menos mi vida, permitiéndome hacer una vida normal a pesar de sentirme realmente jodida. Que llegará el día en que desaparezcan por completo y sólo aparezcan para recordarme lo feliz que soy sin ellos, pero me cuesta confiar en que algún día podré con ellos definitivamente, son tantos años y tantos esfuerzos frustrados...
No encuentro un motivo concreto para que estos episodios resurgan, por más que lo analizo no sé sacar alguna conclusión clara , es como siempre digo, como si una fuerza ajena a mí mandara sobre mis actos y me hiciera hacer todas esas cosas que sé que me hacen daño, hasta odiarme y dejar de valorarme como sé hacer cuando todo va bien. ¿Masoquismo? Pues no sé, supongo que no porque a mí el rollo ese de sufrir como que no me va mucho, más bien estoy deseando que acabe, tener la fuerza y valentía necesaria para recuperarme de este episodio y volver a empezar de cero como si nada hubiera sucedido, seguir con mi feliz y anhelada vida en Madrid, porque ahora sé que esa vida que a veces alcanzo esta ahí para mí, para disfrutar de ella, sólo tengo que volver a confiar en mí, sólo tengo que salir de esta espiral que me lleva, no dejarme llevar por la corriente, no dejarme vencer y decir hasta aquí hemos llegado, no voy a permitir que me hagas más daño. Pero no puedo, me cuesta un montón, y me hundo, y me hundo...
Lo bueno es que antes podía pasarme meses así, hasta que un día ya exhausta podía con ello y volvía a mi vida optimista, era una puta locura de vida que a nadie recomiendo. Ahora estos episodios no duran más de unos días, una semana como mucho, y sé que ahí se ven las mejoras, pero yo quiero estar bien siempre, es decir con los problemas que todo el mundo tiene por el mero hecho de vivir, pero no añadir más a esa larga lista, no intentar (y conseguir) hacerme daño a mí misma. No me parece tan difícil (¡hostiaputa!)
En días así recuerdo a M con más nostalgia que nunca, no sé por qué a pesar de los ¡29! meses que han pasado desde que se fue, sigue siendo la persona a la que me apetece llamar o escribir en días como el de hoy. Tengo la sensación de que es la única persona que siempre me ha entendido, y echo de menos esa comprensión, ese poder hablar sin tapujos ni metáforas, echo de menos sus palabras y consejos, pero sobre todo ese apoyo y cariño incondicional que me brindaba, sabía cuándo y cuánto debía darme sin decírselo. Recordarla de esta forma me hace sentir más absurda y gilipollas, y aumenta mi sentimiento de tristeza, así que espero que algún día sea capaz de vencer a los fantasmas y de paso se lleven con ellos el recuerdo de M para que deje de hacerme un daño que no merezco.
Que paséis un finde cojonudo, yo volveré el lunes con las energías y los ánimos renovados. Ya sabía yo que no tardaría en escribir, cuando me siento así lo siento como una necesidad vital, así que aquí seguiremos al pie del cañón.
Me gusta decir que estoy feliz cuando estoy bien porque soy de las que creen en ese tipo de felicidad diaria, soy de las que no necesitan grandes cosas para sentirse así, sólo poder estar en paz y ser capaz de controlar mi vida. Podrá pareceros una cosa sencilla pero llevo ya diez años intentando conseguir cierto control sobre mi vida y no he logrado coseguirlo más de unas semanas seguidas. Como si a alguien le molestara escucharme en ese tono optimista, siempre que me jacto de estar bien, cuando por fin creo que los fantasmas se han ido definitivamente, descubro que sólo estaban escondidos haciéndome creer que puedo estar confiada por fin, pensando que todo ha cambiado y nunca se repetirán los episodios ya vividos y de repente ¡zas! aparecen sin avisar para joderme la vida. Es como si decir que estoy bien fuera una premonición para saber que algo va mal y me va a dar el bajón enseguida.
Llevo una semana rara y triste, y digamos que los acontecimientos tampoco han ayudado mucho. Me he sentido sola aquí, y encima parece que mis amigos de siempre se alejan cada vez más sin poder hacer nada por evitarlo. Me siento como hacía bastante tiempo que no estaba y me entristece mucho volver a sentirme así y darme cuenta de que aún la batalla no está ganada del todo, ni mucho menos, de que todo sigue ahí si bajo la guardia un momento, dispuesto a salir para joderme.
Y el caso es que me han advertido por activa y por pasiva que esto es lo normal en mí y que debo sentirme feliz de espaciar cada vez más estos episodios negativos, que debo saber ver y valorar como es debido que ahora son menos intensos y cada vez inoportunan menos mi vida, permitiéndome hacer una vida normal a pesar de sentirme realmente jodida. Que llegará el día en que desaparezcan por completo y sólo aparezcan para recordarme lo feliz que soy sin ellos, pero me cuesta confiar en que algún día podré con ellos definitivamente, son tantos años y tantos esfuerzos frustrados...
No encuentro un motivo concreto para que estos episodios resurgan, por más que lo analizo no sé sacar alguna conclusión clara , es como siempre digo, como si una fuerza ajena a mí mandara sobre mis actos y me hiciera hacer todas esas cosas que sé que me hacen daño, hasta odiarme y dejar de valorarme como sé hacer cuando todo va bien. ¿Masoquismo? Pues no sé, supongo que no porque a mí el rollo ese de sufrir como que no me va mucho, más bien estoy deseando que acabe, tener la fuerza y valentía necesaria para recuperarme de este episodio y volver a empezar de cero como si nada hubiera sucedido, seguir con mi feliz y anhelada vida en Madrid, porque ahora sé que esa vida que a veces alcanzo esta ahí para mí, para disfrutar de ella, sólo tengo que volver a confiar en mí, sólo tengo que salir de esta espiral que me lleva, no dejarme llevar por la corriente, no dejarme vencer y decir hasta aquí hemos llegado, no voy a permitir que me hagas más daño. Pero no puedo, me cuesta un montón, y me hundo, y me hundo...
Lo bueno es que antes podía pasarme meses así, hasta que un día ya exhausta podía con ello y volvía a mi vida optimista, era una puta locura de vida que a nadie recomiendo. Ahora estos episodios no duran más de unos días, una semana como mucho, y sé que ahí se ven las mejoras, pero yo quiero estar bien siempre, es decir con los problemas que todo el mundo tiene por el mero hecho de vivir, pero no añadir más a esa larga lista, no intentar (y conseguir) hacerme daño a mí misma. No me parece tan difícil (¡hostiaputa!)
En días así recuerdo a M con más nostalgia que nunca, no sé por qué a pesar de los ¡29! meses que han pasado desde que se fue, sigue siendo la persona a la que me apetece llamar o escribir en días como el de hoy. Tengo la sensación de que es la única persona que siempre me ha entendido, y echo de menos esa comprensión, ese poder hablar sin tapujos ni metáforas, echo de menos sus palabras y consejos, pero sobre todo ese apoyo y cariño incondicional que me brindaba, sabía cuándo y cuánto debía darme sin decírselo. Recordarla de esta forma me hace sentir más absurda y gilipollas, y aumenta mi sentimiento de tristeza, así que espero que algún día sea capaz de vencer a los fantasmas y de paso se lleven con ellos el recuerdo de M para que deje de hacerme un daño que no merezco.
Que paséis un finde cojonudo, yo volveré el lunes con las energías y los ánimos renovados. Ya sabía yo que no tardaría en escribir, cuando me siento así lo siento como una necesidad vital, así que aquí seguiremos al pie del cañón.
lunes, octubre 01, 2007
Los lunes de Octubre
Sigo sin ganas de escribir. Hace tiempo que siento que la blogosfera está de capa caída y me entristece mucho sentirlo así, ya sabéis que soy una sentimental.
Este mundillo me ha regalado cosas maravillosas, he conocido a personas fascinantes, inteligentes, audaces, he aprendido mucho y he recuperado las ganas de seguir conociendo a personas que siento que son diferentes, especiales y geniales, personas que me han devuelto las ilusiones y las ganas de aprender, lo cual me parece una de las cosas más bonitas que tiene la vida.
Seguiré por aquí, quizás me retire un poco de esto de escribir, no tengo ningún motivo claro, pero estoy desmotivada y aunque me pasan muchas cosas que darían para varios libros o películas prefiero guardármelas para mí y para mi gente cercana. Muchas veces escribo y me quedo con la sensación de estar escribiendo por cumplir, pero no porque a mí me apetezca. Además hace tiempo que apenas tengo comentarios y siento que es absurdo que siga haciendo esto si de verás no me apetece. Así que actualizaré cuando me salga de ahí, pero quizás tarde más de lo habitual, o quizás no, no lo sé, ya sabéis que soy imprevisible.
Lo cierto es que me alegra poder decir que mi ánimo no tiene nada que ver con esta decisión, de hecho creo que es la racha buena más larga que he tenido en los últimos diez años, que ya es decir. No echo de menos nada de todo mi pasado, en realidad me siento como si hubiera nacido por primera vez, como si hasta ahora vivir hubiera sido una dura prueba y una vez pasada la prueba me dejaran hacer de mi vida lo que siempre he querido, lo que me apetece en todo momento sin tener que dar explicaciones a nadie, vivir de forma intensa y auténtica por fin. A pesar de haberme sentido siempre ahogada, hasta ahora no sabía lo intenso que era ese sentimiento, ni si tenía motivos para sentirlo, ahora sé que sí, y sé que mis últimas decisiones que han hecho que cambie de vida radicalmente, aunque no era muy consciente han ido encaminadas a abandonar ese sentimiento de asfixia. Lo he conseguido.
Hoy puedo decir que hoy por hoy no le pido nada más a la vida, por fin te he encontrado felicidad :)))))))))))))))
Por cierto voy a tener una sobrina!! Yujuuuuuuu!!
¡¡Hasta pronto y gracias a tod@s los habituales que me han seguido hasta ahora y a todos aquellos que alguna vez comentaron!! Mucha suerte!! Seguiré por aquí de vez en cuando.
Este mundillo me ha regalado cosas maravillosas, he conocido a personas fascinantes, inteligentes, audaces, he aprendido mucho y he recuperado las ganas de seguir conociendo a personas que siento que son diferentes, especiales y geniales, personas que me han devuelto las ilusiones y las ganas de aprender, lo cual me parece una de las cosas más bonitas que tiene la vida.
Seguiré por aquí, quizás me retire un poco de esto de escribir, no tengo ningún motivo claro, pero estoy desmotivada y aunque me pasan muchas cosas que darían para varios libros o películas prefiero guardármelas para mí y para mi gente cercana. Muchas veces escribo y me quedo con la sensación de estar escribiendo por cumplir, pero no porque a mí me apetezca. Además hace tiempo que apenas tengo comentarios y siento que es absurdo que siga haciendo esto si de verás no me apetece. Así que actualizaré cuando me salga de ahí, pero quizás tarde más de lo habitual, o quizás no, no lo sé, ya sabéis que soy imprevisible.
Lo cierto es que me alegra poder decir que mi ánimo no tiene nada que ver con esta decisión, de hecho creo que es la racha buena más larga que he tenido en los últimos diez años, que ya es decir. No echo de menos nada de todo mi pasado, en realidad me siento como si hubiera nacido por primera vez, como si hasta ahora vivir hubiera sido una dura prueba y una vez pasada la prueba me dejaran hacer de mi vida lo que siempre he querido, lo que me apetece en todo momento sin tener que dar explicaciones a nadie, vivir de forma intensa y auténtica por fin. A pesar de haberme sentido siempre ahogada, hasta ahora no sabía lo intenso que era ese sentimiento, ni si tenía motivos para sentirlo, ahora sé que sí, y sé que mis últimas decisiones que han hecho que cambie de vida radicalmente, aunque no era muy consciente han ido encaminadas a abandonar ese sentimiento de asfixia. Lo he conseguido.
Hoy puedo decir que hoy por hoy no le pido nada más a la vida, por fin te he encontrado felicidad :)))))))))))))))
Por cierto voy a tener una sobrina!! Yujuuuuuuu!!
¡¡Hasta pronto y gracias a tod@s los habituales que me han seguido hasta ahora y a todos aquellos que alguna vez comentaron!! Mucha suerte!! Seguiré por aquí de vez en cuando.
miércoles, septiembre 26, 2007
Mi nuevo curro
Sé que hace mucho que no escribo y es que ando liadilla últimamente, la verdad es que tengo un poco descuidadas casi todas las parcelas de mi vida, entre el curro y la vida social que intento mantener no tengo tiempo para mucho más, los días pasan volando y las semanas corriendo, así que intentaré resumir lo que ha pasado últimamente en mi vida, siempre que se pueda contar, claro, je.
Tengo curro nuevo, dejé el otro en cuanto regresé de mis vacaciones de verano. No era un trabajo serio, si me apuráis no era ni medio normal, tenía miedo de ir un día y encontrarme allí con la poli y que me llevaran arrestada al calabozo, o que se hubieran ido sin pagarnos el salario del mes anterior, digamos que tenía unos jefes un poco peculiares, les acabé cogiendo mucho cariño por locuelos, supongo, pero en Gijón reflexioné y comprendí que no podía seguir en un curro como ese, que no tenía por qué aguantar una presión y una ansiedad como la que me creaba ese trabajo porque tengo 24 añitos y ¡la empresa no era mía, coño! Que yo fuera la más responsable y profesional de la empresa me hacía que pensar, ya quitando que no tenía contrato, que me tenía que hacer autónoma, que no tenía horario, que a veces me avisaban con media hora de antelación de que tenía que estar en la otra punta de Madrid para ver a unos clientes, que el verano fue un puto caos con todos los clientes llamando, quejándose y amenazando con denunciar (con razón). Así que recapacité y pensé que era hora de cambiar de curro, y así lo hice, ya sabéis mi filosofía de que si quieres cambiar algo no puedes actuar como si no quisieras cambiarlo. A ellos les agradezco haberme dado la oportunidad en unos inicios un poco duros, enseñarme muchas cosas de la profesión en concreto y de la vida en general, hacer que me valore y que confíe mucho más en mi faceta de comercial de lo que jamás hubiera imaginado y aumentar mis ahorros considerablemente que siempre está bien, fue una bonita experiencia ahora que puedo verlo con la distancia y le perspectiva que el tiempo nos regala.
Como siempre recurrí a mi querido Infojobs, os juro que ha llegado a engancharme un poco eso de buscar curros y apuntarme a ver si me llaman o no, je, je... Hice unas cuantas entrevistas de trabajo, me cogieron para trabajar en todas las entrevistas a las que acudí y finalmente me quedé con el que mejor pinta tenía, quizás fui demasiado optimista y me ilusioné demasiado, pero es lo que tiene ser así.
Me sigue sorprendiendo infinitamente que me llamen para curros geniales para los que sólo puedo ofrecer mis cualidades personales, pero para los que no tengo ningún tipo de cualificación que poder añadir, me sigue sorprendiendo que me llamen asombrados por mi curriculum, que me digan que es la mejor carta de presentación que han leído en toda su carrera, etc, para muestra un botón, me llaman...
- Sí, hola, con la señorita Laura por favor...
- Sí soy yo.
- Estoy encantado de poder hablar contigo por fin, no sé si darte trabajo o pedirte matrimonio...
Je, je... más adelante ya cara a cara este señor me dijo que irradiaba un algo que era especial y que se intuía que fuera con él o en cualquier otra empresa iba a triunfar en la vida.
La verdad es que salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja y con una seguridad en mí misma que había ido perdiendo en los últimos años y he ido recuperando en mi corta estancia en Madrid ¡Ay Madrid, qué de cosas tengo que agradecerte! No sé si llegaré lejos o no, pero desde luego que no cejaré en el empeño por conseguirlo porque es la única manera que conozco de conseguir todo aquello que me he propuesto siempre.
Ahora tengo un despacho personal en la planta 17 de un edificio con vistas a buena parte de Madrid, en frente de la torre Picasso, tengo mi horario, mi sueldo a primeros de mes, mis ocho horas de curro, puedo hacer planes porque sé que no van a surgir imprevistos, puedo llegar a casa y desconectar de todo, vivo sin el miedo a que la poli venga a detenerme, no tengo que recorrerme Madrid de arriba abajo, ni pasarme buena parte del día en la locura del metro, tengo contrato y esas cosas normales de un tabajo, de momento sólo veo mejoras, aunque no era tan bueno como en principio parecía, hay bastante presión, hay que cumplir objetivos SEMANALES, vamos el chico que empezó conmigo lo echaron a la semana, y mis compis me han ido contando que por allí no dejaban de pasar gente nueva, pero me temo que yo he llegado para quedarme, al menos hasta que YO quiera... Estoy haciendo el récord de mi empresa en los primeros 20 días de curro, siempre me ha gustado eso d batir récors ¡qué le voy a hacer! Así que no me va nada mal, tengo a mis jefes totalmente sorprendidos, la verdad es que se me da bien esto de tratar con la gente, me gusta y esas cosas pero tengo el problema de ser super inconformista y no estar casi nunca contenta con lo que consigo. Dónde los demás ven éxito, yo veo que es mejorable y podría haber acabado el mes mucho mejor, pero bueno, al menos me he ganado la confianza de mis jefes, que según me han contando no es poco.
Por lo demás la "Noche en blanco" fue un fracaso, lo que más ilu me hizo fue recordar perfectamente cómo el año pasado lo veía en el Telediario y sufría por no poder estar aquí, y poder disfrutar este año de todos los rincones de Madrid, hacerme consciente una vez más de que estoy aquí me hace infinitamente FELIZ ¡¡Yuhuuuuuuuuuuuu!! Adoro Madrid, por si no habéis dado cuenta.
Me encantó poder volver a ver a Lucía, me gustó mucho el debate sobre la multiculturalidad que ofrecieron en la FNAC, fue super interesante, se dijeron cosas muy ciertas, muy reales, hicieron reflexionar a todos los allí presentes, y aunque hubo un momento que pensé que saldríamos de allí a hostias, lo cierto es que fue genial. Como siempre un placer formar parte de estos saraos, me siento hiper afortunada.
Antes de Lucía, Inés y yo nos colamos en el concierto que Ismael Serrano, qué tipo tan majo, tan inteligente, tan simpático... Inés, ¿no prefieres casarte con él que con el César? Anda..... fue un anticipo del concierto que nos espera a finales de Noviembre, vamos a chiflar, lo sé!! Ya queda menos...
Y nada más vuelvo al curro, así que os dejo ya. Qué paséis una semana cojonuda!! Muakssssssss
P.D: Mis compis han limpiado el piso!! Creo que voy a dejar de pensar que tienen el síndrome de Diógenes, pobrecillas, mira que pensar algo así de ellas...
Tengo curro nuevo, dejé el otro en cuanto regresé de mis vacaciones de verano. No era un trabajo serio, si me apuráis no era ni medio normal, tenía miedo de ir un día y encontrarme allí con la poli y que me llevaran arrestada al calabozo, o que se hubieran ido sin pagarnos el salario del mes anterior, digamos que tenía unos jefes un poco peculiares, les acabé cogiendo mucho cariño por locuelos, supongo, pero en Gijón reflexioné y comprendí que no podía seguir en un curro como ese, que no tenía por qué aguantar una presión y una ansiedad como la que me creaba ese trabajo porque tengo 24 añitos y ¡la empresa no era mía, coño! Que yo fuera la más responsable y profesional de la empresa me hacía que pensar, ya quitando que no tenía contrato, que me tenía que hacer autónoma, que no tenía horario, que a veces me avisaban con media hora de antelación de que tenía que estar en la otra punta de Madrid para ver a unos clientes, que el verano fue un puto caos con todos los clientes llamando, quejándose y amenazando con denunciar (con razón). Así que recapacité y pensé que era hora de cambiar de curro, y así lo hice, ya sabéis mi filosofía de que si quieres cambiar algo no puedes actuar como si no quisieras cambiarlo. A ellos les agradezco haberme dado la oportunidad en unos inicios un poco duros, enseñarme muchas cosas de la profesión en concreto y de la vida en general, hacer que me valore y que confíe mucho más en mi faceta de comercial de lo que jamás hubiera imaginado y aumentar mis ahorros considerablemente que siempre está bien, fue una bonita experiencia ahora que puedo verlo con la distancia y le perspectiva que el tiempo nos regala.
Como siempre recurrí a mi querido Infojobs, os juro que ha llegado a engancharme un poco eso de buscar curros y apuntarme a ver si me llaman o no, je, je... Hice unas cuantas entrevistas de trabajo, me cogieron para trabajar en todas las entrevistas a las que acudí y finalmente me quedé con el que mejor pinta tenía, quizás fui demasiado optimista y me ilusioné demasiado, pero es lo que tiene ser así.
Me sigue sorprendiendo infinitamente que me llamen para curros geniales para los que sólo puedo ofrecer mis cualidades personales, pero para los que no tengo ningún tipo de cualificación que poder añadir, me sigue sorprendiendo que me llamen asombrados por mi curriculum, que me digan que es la mejor carta de presentación que han leído en toda su carrera, etc, para muestra un botón, me llaman...
- Sí, hola, con la señorita Laura por favor...
- Sí soy yo.
- Estoy encantado de poder hablar contigo por fin, no sé si darte trabajo o pedirte matrimonio...
Je, je... más adelante ya cara a cara este señor me dijo que irradiaba un algo que era especial y que se intuía que fuera con él o en cualquier otra empresa iba a triunfar en la vida.
La verdad es que salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja y con una seguridad en mí misma que había ido perdiendo en los últimos años y he ido recuperando en mi corta estancia en Madrid ¡Ay Madrid, qué de cosas tengo que agradecerte! No sé si llegaré lejos o no, pero desde luego que no cejaré en el empeño por conseguirlo porque es la única manera que conozco de conseguir todo aquello que me he propuesto siempre.
Ahora tengo un despacho personal en la planta 17 de un edificio con vistas a buena parte de Madrid, en frente de la torre Picasso, tengo mi horario, mi sueldo a primeros de mes, mis ocho horas de curro, puedo hacer planes porque sé que no van a surgir imprevistos, puedo llegar a casa y desconectar de todo, vivo sin el miedo a que la poli venga a detenerme, no tengo que recorrerme Madrid de arriba abajo, ni pasarme buena parte del día en la locura del metro, tengo contrato y esas cosas normales de un tabajo, de momento sólo veo mejoras, aunque no era tan bueno como en principio parecía, hay bastante presión, hay que cumplir objetivos SEMANALES, vamos el chico que empezó conmigo lo echaron a la semana, y mis compis me han ido contando que por allí no dejaban de pasar gente nueva, pero me temo que yo he llegado para quedarme, al menos hasta que YO quiera... Estoy haciendo el récord de mi empresa en los primeros 20 días de curro, siempre me ha gustado eso d batir récors ¡qué le voy a hacer! Así que no me va nada mal, tengo a mis jefes totalmente sorprendidos, la verdad es que se me da bien esto de tratar con la gente, me gusta y esas cosas pero tengo el problema de ser super inconformista y no estar casi nunca contenta con lo que consigo. Dónde los demás ven éxito, yo veo que es mejorable y podría haber acabado el mes mucho mejor, pero bueno, al menos me he ganado la confianza de mis jefes, que según me han contando no es poco.
Por lo demás la "Noche en blanco" fue un fracaso, lo que más ilu me hizo fue recordar perfectamente cómo el año pasado lo veía en el Telediario y sufría por no poder estar aquí, y poder disfrutar este año de todos los rincones de Madrid, hacerme consciente una vez más de que estoy aquí me hace infinitamente FELIZ ¡¡Yuhuuuuuuuuuuuu!! Adoro Madrid, por si no habéis dado cuenta.
Me encantó poder volver a ver a Lucía, me gustó mucho el debate sobre la multiculturalidad que ofrecieron en la FNAC, fue super interesante, se dijeron cosas muy ciertas, muy reales, hicieron reflexionar a todos los allí presentes, y aunque hubo un momento que pensé que saldríamos de allí a hostias, lo cierto es que fue genial. Como siempre un placer formar parte de estos saraos, me siento hiper afortunada.
Antes de Lucía, Inés y yo nos colamos en el concierto que Ismael Serrano, qué tipo tan majo, tan inteligente, tan simpático... Inés, ¿no prefieres casarte con él que con el César? Anda..... fue un anticipo del concierto que nos espera a finales de Noviembre, vamos a chiflar, lo sé!! Ya queda menos...
Y nada más vuelvo al curro, así que os dejo ya. Qué paséis una semana cojonuda!! Muakssssssss
P.D: Mis compis han limpiado el piso!! Creo que voy a dejar de pensar que tienen el síndrome de Diógenes, pobrecillas, mira que pensar algo así de ellas...
lunes, septiembre 17, 2007
Sábado, sabadete!
Ha sido un finde guay, divertido ante todo, sobre todo el sábado. El domingo ya estaba yo un poco agotada y un poco nostálgica, de esos días en los que no sabes por qué estás así, acrecentado un poquito por la absurda derrota de España en baloncesto, de pena, pero bueno, ya se me pasó :)
A ver si me acuerdo de todo, seguro que no, así que nenitas os pido que si se me olvida algo lo contéis, que ya sabéis que para estas cosas tengo memoria de pez.
El sábado de tarde quede con la mejor compañía posible :) y nos fuimos a cumplir mis "sueños alcanzables" ¡Soy muy fácil de complacer y hacer feliz, y estoy muy contenta de ser así! Nos fuimos al Starbucks que me encanta, a tomarnos un café en uno de esos sillones tan confortables, no sé por qué pero me encanta este sitio, los cafés están de muerte (también se pagan bien caros), y me siento feliz allí sentada entablando una buena conversación.
A continuación ¡¡POR FIN!! me compré mi Ipod verde de 4G. Llevo teniéndolo en mente casi un año, y llevo ¡20 días! ¡Sí 20! yendo a la Fnac a mirarlo, remirarlo y compararlo con todos los demás, de forma que lo miraba, y cuando iba a comprarlo, ya no había "vuelve dentro de unos días, que volverán a traerlos", hasta que ya me dijeron "Mira niña llevas viniendo 20 días a mirarlo, es lógico que te quedes sin él siempre que vienes a comprarlo, ahora te jodes porque Apple ha decidido que no nos va a mandar más, y así está todo Madrid, no traerán más hasta final de existencias, porque van a venir los nuevos..." Vale, no me lo dijeron así, pero deberían haberlo hecho, a ver si aprendo de una jodida vez. Así que me cagué en mi puñetera cabeza, ya que me lleva pasando lo mismo la mitad de mi vida: estoy decidida a comprar algo, pero como soy lo más indeciso que ha parido madre, siempre que voy a comprarlo ya no hay, y oyes que no aprendo, pero esta vez me salió bien la jugada, acabé con mi Ipod verde 80 euritos más barato, porque como están ya de liquidación ¡¡yuhhu!! Me pase todo el domingo investigando cómo coño funciona, creo que por fin lo he descubierto, pero lo suyo me ha costado.
Después me llevaron a fumarme una cachimba, creo que nunca os he dicho que me encanta fumar en cachimba a pesar de ser "antitabaco", pero es que las cachimbas ¡saben bien! Y encima si eres tan flipada como yo, tienes la suerte de que te lleva a un estado de Nirvana total, me mareo siempre con la primera calada que le doy, me empiezo a reir como si llevara un pedo del quince, siento un cosquilleo por todo el cuerpo, se me duermen los brazos y las piernas, y pongo una cara de felicidad que podéis apreciar en las fotos, vamos que cada vez que voy con alguien a fumarme una cachimba luego siempre repiten y son ellos los que me dicen de volver!! je, je... ¡Aún recuerdo la primera vez que me fumé una en el barrio de Huertas, salimos de allí con un ciego que el morito se descojonaba! Y yo mássssssssss!! Vamos que me encantan las cachimbas, así tengo una en mi casa que me llega a la cintura!! Así que cuando queráis ya sabéis lo que toca nenas!!
De noche quedé con las dos locuelas de Inés y Anita, después de la noche surrealista que pasamos, he decidido que no nos podemos juntar las tres, que muy a nuestro pesar vamos a tener que alternanros para salir porque las tres juntas tenemos demasiado peligro. Yo no sé qué cojones hicimos toda la noche, pero lo pasé PIPA, llegué a casa descojonada.
Fuimos al Nike, nuestro bar de siempre, que estaba hasta los topes como siempre, pero como llegamos más tarde de lo habitual no teníamos mesa, pero no pasa nada, el "portero" (es un decir) nos dejó salir con los minis, eso sí, siempre que nos fuéramos lejos del bar, y Anita "no, no se preocupe que nos quedamos en la puerta", y el tío con cara de "tía es que no hablas castellano, que tenéis que iros lejos", "sí, sí, en la puerta nos quedamos" yo deshuevada y pensando verás que todavía no nos dejan salir del dichoso bar. Cuando la Anita por fin se enteró nos fuimos lejos del bar, las tres todas panchas bebiendo por la calle como si nada, hasta que Inés dijo "os dais cuenta de que estamos bebiendo en la calle" y ya estuvimos al loro, aunque casi pasamos por delante de un cuartel de la guardia civil más chulas que un ocho, pero estuvimos hábiles y pudimos dar la vuelta a tiempo! je, si es que vaya empanada, lo que me faltaba una multa por beber en la calle, a mi edad...
Debía de hacer bastante que no bebíamos porque nos sentó realmente bien, vamos que íbamos las tres más que contentinas... y como no nos bastó con eso fuimos a beber más, al Nike por supuesto, y como seguía hasta los topes, nos quedamos dentro, hasta que el "portero" que ya es amigu nuestro, nos viene y nos dice "tenéis una mesa en la terraza por si la queréis", las tres con cara de flipadas de la vida, y pa allí que nos fuimos! Nos dimos cuenta de que somos clientes Vips y que estamos echadas a perder, así que nada sólo queda resignarse y pasarlo bien mientras se pueda!
Mantuvimos una conversación de lo más surrealista e interesante, con un grupo de italianas al lado que estaban en la despedida de soltera de una de ellas, que se casaba con un chico después de haber sido lesbiana toda su vida y haberse liado con medio grupo de sus amigas (de esto nos enteraríamos después).
Y así llegamos al Space (je, qué pasa) que hacía tiempo que no íbamos. Como siempre estaba hasta las narices, lleno de gente de lo más variopinto, pero aún quedaba sitio para nosotras!! Yuhuuuuuuu!! Yo personalmente bailé como una loca que estaba yo con un monazo de ritmo que le hacía la competencia a la negita que bailaba de lujo a mi lado, sólo me faltó ponerme a rapear...
Para nuestra sorpresa se nos puso el grupito de italianas a nuestro lado, y nada, allí empezó Inés a hablar con ellas, no fuera a ser que se le olvide eso de parlar el italiano, y como tiene exámen en breve qué mejor que conversar con alguien... claro, es comprensible, je, je. Al final acabamos con sus mails y teléfonos móviles, no me preguntéis cómo, si veis las fotos (en las que al final se puso medio bar), ya os haréis una idea.... joder, somos lo peor, estamos sin civilizar! Un día nos van a decir que tienen reservado el derecho de admisión y que por favor no volvamos por allí, veréis qué risa nos va a dar...
Entre medias vimos a Curro, nos encantó verle por ahí, y más el sms que nos mandó. Lástima que no pudiéramos hablar mucho, pero queda pendiente vernos con más tiempo ¿eh? Guapooooooooooo!!
Os dejo unas fotitas, las que más se pueden exponer que hay cada una... pufff... Inés tía, ensaya ante el espejo tu cara de fotos!! Que no te me concentras nada y sales con unos caretos!! Aysss, es cuestión de práctica!
Nos vemos el viernes para esa celebración del cumple de Inés!! Besines
Por favor, se me olvidaba poner la foto más guay de todas ¡¡Ja, ja... que me meo!! Inés lo siento, sé que vas a odiarme después de esto pero no puedo dejarlo pasar ¡Tía... que te regaló una flor, que no sólo somos vips del Nike, sino que el tío de las flores nos conoce, esto ya es muy fuerte!!! Llevo tol día mirando las fotos, éstas están restringidas para exclusivo de las propietarias, ya veréis, ya... jajaja
¿Cuándo repetimos?
A ver si me acuerdo de todo, seguro que no, así que nenitas os pido que si se me olvida algo lo contéis, que ya sabéis que para estas cosas tengo memoria de pez.
El sábado de tarde quede con la mejor compañía posible :) y nos fuimos a cumplir mis "sueños alcanzables" ¡Soy muy fácil de complacer y hacer feliz, y estoy muy contenta de ser así! Nos fuimos al Starbucks que me encanta, a tomarnos un café en uno de esos sillones tan confortables, no sé por qué pero me encanta este sitio, los cafés están de muerte (también se pagan bien caros), y me siento feliz allí sentada entablando una buena conversación.
A continuación ¡¡POR FIN!! me compré mi Ipod verde de 4G. Llevo teniéndolo en mente casi un año, y llevo ¡20 días! ¡Sí 20! yendo a la Fnac a mirarlo, remirarlo y compararlo con todos los demás, de forma que lo miraba, y cuando iba a comprarlo, ya no había "vuelve dentro de unos días, que volverán a traerlos", hasta que ya me dijeron "Mira niña llevas viniendo 20 días a mirarlo, es lógico que te quedes sin él siempre que vienes a comprarlo, ahora te jodes porque Apple ha decidido que no nos va a mandar más, y así está todo Madrid, no traerán más hasta final de existencias, porque van a venir los nuevos..." Vale, no me lo dijeron así, pero deberían haberlo hecho, a ver si aprendo de una jodida vez. Así que me cagué en mi puñetera cabeza, ya que me lleva pasando lo mismo la mitad de mi vida: estoy decidida a comprar algo, pero como soy lo más indeciso que ha parido madre, siempre que voy a comprarlo ya no hay, y oyes que no aprendo, pero esta vez me salió bien la jugada, acabé con mi Ipod verde 80 euritos más barato, porque como están ya de liquidación ¡¡yuhhu!! Me pase todo el domingo investigando cómo coño funciona, creo que por fin lo he descubierto, pero lo suyo me ha costado.
Después me llevaron a fumarme una cachimba, creo que nunca os he dicho que me encanta fumar en cachimba a pesar de ser "antitabaco", pero es que las cachimbas ¡saben bien! Y encima si eres tan flipada como yo, tienes la suerte de que te lleva a un estado de Nirvana total, me mareo siempre con la primera calada que le doy, me empiezo a reir como si llevara un pedo del quince, siento un cosquilleo por todo el cuerpo, se me duermen los brazos y las piernas, y pongo una cara de felicidad que podéis apreciar en las fotos, vamos que cada vez que voy con alguien a fumarme una cachimba luego siempre repiten y son ellos los que me dicen de volver!! je, je... ¡Aún recuerdo la primera vez que me fumé una en el barrio de Huertas, salimos de allí con un ciego que el morito se descojonaba! Y yo mássssssssss!! Vamos que me encantan las cachimbas, así tengo una en mi casa que me llega a la cintura!! Así que cuando queráis ya sabéis lo que toca nenas!!
De noche quedé con las dos locuelas de Inés y Anita, después de la noche surrealista que pasamos, he decidido que no nos podemos juntar las tres, que muy a nuestro pesar vamos a tener que alternanros para salir porque las tres juntas tenemos demasiado peligro. Yo no sé qué cojones hicimos toda la noche, pero lo pasé PIPA, llegué a casa descojonada.
Fuimos al Nike, nuestro bar de siempre, que estaba hasta los topes como siempre, pero como llegamos más tarde de lo habitual no teníamos mesa, pero no pasa nada, el "portero" (es un decir) nos dejó salir con los minis, eso sí, siempre que nos fuéramos lejos del bar, y Anita "no, no se preocupe que nos quedamos en la puerta", y el tío con cara de "tía es que no hablas castellano, que tenéis que iros lejos", "sí, sí, en la puerta nos quedamos" yo deshuevada y pensando verás que todavía no nos dejan salir del dichoso bar. Cuando la Anita por fin se enteró nos fuimos lejos del bar, las tres todas panchas bebiendo por la calle como si nada, hasta que Inés dijo "os dais cuenta de que estamos bebiendo en la calle" y ya estuvimos al loro, aunque casi pasamos por delante de un cuartel de la guardia civil más chulas que un ocho, pero estuvimos hábiles y pudimos dar la vuelta a tiempo! je, si es que vaya empanada, lo que me faltaba una multa por beber en la calle, a mi edad...
Debía de hacer bastante que no bebíamos porque nos sentó realmente bien, vamos que íbamos las tres más que contentinas... y como no nos bastó con eso fuimos a beber más, al Nike por supuesto, y como seguía hasta los topes, nos quedamos dentro, hasta que el "portero" que ya es amigu nuestro, nos viene y nos dice "tenéis una mesa en la terraza por si la queréis", las tres con cara de flipadas de la vida, y pa allí que nos fuimos! Nos dimos cuenta de que somos clientes Vips y que estamos echadas a perder, así que nada sólo queda resignarse y pasarlo bien mientras se pueda!
Mantuvimos una conversación de lo más surrealista e interesante, con un grupo de italianas al lado que estaban en la despedida de soltera de una de ellas, que se casaba con un chico después de haber sido lesbiana toda su vida y haberse liado con medio grupo de sus amigas (de esto nos enteraríamos después).
Y así llegamos al Space (je, qué pasa) que hacía tiempo que no íbamos. Como siempre estaba hasta las narices, lleno de gente de lo más variopinto, pero aún quedaba sitio para nosotras!! Yuhuuuuuuu!! Yo personalmente bailé como una loca que estaba yo con un monazo de ritmo que le hacía la competencia a la negita que bailaba de lujo a mi lado, sólo me faltó ponerme a rapear...
Para nuestra sorpresa se nos puso el grupito de italianas a nuestro lado, y nada, allí empezó Inés a hablar con ellas, no fuera a ser que se le olvide eso de parlar el italiano, y como tiene exámen en breve qué mejor que conversar con alguien... claro, es comprensible, je, je. Al final acabamos con sus mails y teléfonos móviles, no me preguntéis cómo, si veis las fotos (en las que al final se puso medio bar), ya os haréis una idea.... joder, somos lo peor, estamos sin civilizar! Un día nos van a decir que tienen reservado el derecho de admisión y que por favor no volvamos por allí, veréis qué risa nos va a dar...
Entre medias vimos a Curro, nos encantó verle por ahí, y más el sms que nos mandó. Lástima que no pudiéramos hablar mucho, pero queda pendiente vernos con más tiempo ¿eh? Guapooooooooooo!!
Os dejo unas fotitas, las que más se pueden exponer que hay cada una... pufff... Inés tía, ensaya ante el espejo tu cara de fotos!! Que no te me concentras nada y sales con unos caretos!! Aysss, es cuestión de práctica!
Nos vemos el viernes para esa celebración del cumple de Inés!! Besines
Por favor, se me olvidaba poner la foto más guay de todas ¡¡Ja, ja... que me meo!! Inés lo siento, sé que vas a odiarme después de esto pero no puedo dejarlo pasar ¡Tía... que te regaló una flor, que no sólo somos vips del Nike, sino que el tío de las flores nos conoce, esto ya es muy fuerte!!! Llevo tol día mirando las fotos, éstas están restringidas para exclusivo de las propietarias, ya veréis, ya... jajaja
¿Cuándo repetimos?
jueves, septiembre 13, 2007
Feliz Cumpleaños Inés!!
Después del último post tan profundo y optimista, aprovecho para contar algunas cosinas menos intensas.
Hoy es el cumple de Inés, sí esa bloguer inteligente, audaz, divertida, sarcástica e irónica que me ha acompañado en el último año, más aún desde que regresó de su inolvidable erasmus en Roma. Espero que estos meses, los más dicífiles después de tu maravillosa vida en Roma, no te estén resultando demasiado duros y las juergas y cañas en mi compañía te estén sirviendo para llevar lo mejor posible tu regreso, no te puedes quejar nena, que te cuento cada cosa que te dejo loca, anda que no nos ocurren cosas surrealistas, y más que nos van a pasar!! Ya sabes que lo celebraremos como es debido, no te preocupes por eso! Espero que no dejes que los años te quiten ese puntito de inocencia, de ingeniudad, de locura, de frikismo, de luchadora e inconformista que te caracteriza y que esos 24 te traigan cosas geniales, espero estar cerquita de ti para ver como consigues que la vida te sonría :)
Hoy también es el concierto de Lorca en el Zanzíbar, uno de esos bares que tanto me gustan de Madrid donde hay conciertos casi todos los días. El sábado fuimos Inés y yo a un nuevo concierto de César Rodríguez, nos encantó de nuevo, vaya letras que tiene el chavalín, mira que no es muy agraciado físicamente (¿para qué lo vamos a negar?), pero con las canciones que tiene y la imagen de él escribiendo esas canciones la verdad es que le da unos cuantos puntos y lo hace mucho más atractivo de lo que es. Era el primer concierto que yo escuchaba con el resto del grupo y la verdad es que me encantó y disfruté muchísimo, hacían unos sonidos muy peculiares y extraños, y el sonido del violín a mí personalmente me encanta y le daba un puntito más a las canciones. En conclusión fue ¡GENIAL!
Y hoy actúa Lorca, que es ese que tenía aquella canción tan hortera de "Dame tiempo y bésame en la boca y déjame la lengua rota... es mi pasatiempo" Sí... ya lo sé, es una horterada, pero a mí este tío me mola y tiene canciones super bonitas, os recomiendo que escuchéis "Te quiero pa mí" que es mi favorita y sé que me voy a emocionar un montón cuando la escuche esta noche. Lorca me evoca tiempos durillos para mí, tiempos en los que escuchaba sus canciones día y noche. Cuando estudiaba en Salamanca me perdí el único concierto que dio, por ir al cumple de una amiga, así que tenía yo mono de escucharle y por fin hoy va a ser el día ¡¡¡yuhuuuu!! Qué guay, intentaré hacerme una fotita con él, mi mejor amigo siempre me dice que es gay, pero yo no me lo creo con el morbazo que tiene... :)
Más cositas pendientes por contar...
Me fui el domingo a Segovia, nunca había estado aunque parezca mentira y la verdad es que me gustó mucho, era más o menos como me lo había imaginado, comimos de lujo para variar ¡Así me paso luego la semana a base de ensaladas! Pero esta vez pasamos de carnaza y pasamos de cochinillo, así que habrá que volver para probarlo! Creo que el acueducto tiene que ser mucho más bonito por la noche, quitando que a mí me gusta mucho más el turismo nocturno... y recorrimos sus calles y rincones, el Alcázar, la catedral, tuvimos poco tiempo pero me fui con la sensación de haberlo aprovechado muy bien.
Después nos fuimos a la Granja, mi mejor amiga de la infancia es de allí y se iba todos los veranos, así que sabía de su existencia, pero poco más. Siempre me había imaginado un sitio con muchas granjas llenas de cerdos, vacas, ovejas y gallinas... como ya sabréis nada que ver con la realidad, me quedé con la boca abierta, me pareció precioso, un lugar con muchísimo encanto ideal para perderse y sentirte totalmente en paz...
Lo malo fue que a penas pude ver nada porque ya nos cerraban, pero me quedó muy buen sabor de boca y volveré para recorrerme todos aquellos jardines preciosos, qué bonito...!! Así que pasé un domingo cojonudo con una sonrisa de oreja a oreja que lleva durandome toda la semana :)))
Si es que como no voy a estar felicísima con lo bien que me lo monto últimamente, así está chupadoooooooo!! Muaks
Hoy es el cumple de Inés, sí esa bloguer inteligente, audaz, divertida, sarcástica e irónica que me ha acompañado en el último año, más aún desde que regresó de su inolvidable erasmus en Roma. Espero que estos meses, los más dicífiles después de tu maravillosa vida en Roma, no te estén resultando demasiado duros y las juergas y cañas en mi compañía te estén sirviendo para llevar lo mejor posible tu regreso, no te puedes quejar nena, que te cuento cada cosa que te dejo loca, anda que no nos ocurren cosas surrealistas, y más que nos van a pasar!! Ya sabes que lo celebraremos como es debido, no te preocupes por eso! Espero que no dejes que los años te quiten ese puntito de inocencia, de ingeniudad, de locura, de frikismo, de luchadora e inconformista que te caracteriza y que esos 24 te traigan cosas geniales, espero estar cerquita de ti para ver como consigues que la vida te sonría :)
Hoy también es el concierto de Lorca en el Zanzíbar, uno de esos bares que tanto me gustan de Madrid donde hay conciertos casi todos los días. El sábado fuimos Inés y yo a un nuevo concierto de César Rodríguez, nos encantó de nuevo, vaya letras que tiene el chavalín, mira que no es muy agraciado físicamente (¿para qué lo vamos a negar?), pero con las canciones que tiene y la imagen de él escribiendo esas canciones la verdad es que le da unos cuantos puntos y lo hace mucho más atractivo de lo que es. Era el primer concierto que yo escuchaba con el resto del grupo y la verdad es que me encantó y disfruté muchísimo, hacían unos sonidos muy peculiares y extraños, y el sonido del violín a mí personalmente me encanta y le daba un puntito más a las canciones. En conclusión fue ¡GENIAL!
Y hoy actúa Lorca, que es ese que tenía aquella canción tan hortera de "Dame tiempo y bésame en la boca y déjame la lengua rota... es mi pasatiempo" Sí... ya lo sé, es una horterada, pero a mí este tío me mola y tiene canciones super bonitas, os recomiendo que escuchéis "Te quiero pa mí" que es mi favorita y sé que me voy a emocionar un montón cuando la escuche esta noche. Lorca me evoca tiempos durillos para mí, tiempos en los que escuchaba sus canciones día y noche. Cuando estudiaba en Salamanca me perdí el único concierto que dio, por ir al cumple de una amiga, así que tenía yo mono de escucharle y por fin hoy va a ser el día ¡¡¡yuhuuuu!! Qué guay, intentaré hacerme una fotita con él, mi mejor amigo siempre me dice que es gay, pero yo no me lo creo con el morbazo que tiene... :)
Más cositas pendientes por contar...
Me fui el domingo a Segovia, nunca había estado aunque parezca mentira y la verdad es que me gustó mucho, era más o menos como me lo había imaginado, comimos de lujo para variar ¡Así me paso luego la semana a base de ensaladas! Pero esta vez pasamos de carnaza y pasamos de cochinillo, así que habrá que volver para probarlo! Creo que el acueducto tiene que ser mucho más bonito por la noche, quitando que a mí me gusta mucho más el turismo nocturno... y recorrimos sus calles y rincones, el Alcázar, la catedral, tuvimos poco tiempo pero me fui con la sensación de haberlo aprovechado muy bien.
Después nos fuimos a la Granja, mi mejor amiga de la infancia es de allí y se iba todos los veranos, así que sabía de su existencia, pero poco más. Siempre me había imaginado un sitio con muchas granjas llenas de cerdos, vacas, ovejas y gallinas... como ya sabréis nada que ver con la realidad, me quedé con la boca abierta, me pareció precioso, un lugar con muchísimo encanto ideal para perderse y sentirte totalmente en paz...
Lo malo fue que a penas pude ver nada porque ya nos cerraban, pero me quedó muy buen sabor de boca y volveré para recorrerme todos aquellos jardines preciosos, qué bonito...!! Así que pasé un domingo cojonudo con una sonrisa de oreja a oreja que lleva durandome toda la semana :)))
Si es que como no voy a estar felicísima con lo bien que me lo monto últimamente, así está chupadoooooooo!! Muaks
miércoles, septiembre 12, 2007
Llego a casa cansada, pero feliz. Por fin vuelvo a despertarme a primera hora de la mañana con ganas de empezar el día, como en mis años mozos, con ansias por ver qué ocurre, por hacer miles de cosas, por hacer de mis días algo productivo y no perder el tiempo que no va a regresar, empiezo el día de nuevo con la misma ilusión que hace años, esa ilusión que fui perdiendo a medida que me hice mayor e iba logrando esas cosas pendientes y "sueños" ficticios que me hicieron creer que tenía que conseguir para poder sentirme llena y feliz, pero al darme cuenta de que nada de todas esas cosas me hacían sentir mejor, fui perdiendo el ánimo, la ilusión, y en defenitiva las ganas de vivir y de seguir hacia delante, porque me bastaba con lo que había vivido y por triste que parezca, ya no me creía la esperanza de un futuro mejor, así que levantarme de la cama era todo un triunfo porque no encontré mejor manera de dejar de pensar y de vivir que dormir, algo que nunca antes me había gustado hacer se convirtió en mi mejor arma de evasión.
Jamás había pensado en la vida que ahora tengo ni siquiera como posibilidad, no entraba en mis planes, no era siquiera una opción, pero lo cierto es que por fin me siento FELIZ, con mayúsculas, con todas las letras, me siento en paz, agusto conmigo misma, me quiero, me valoro como siempre me ha valorado la gente que he tenido alrededor fuera donde fuera e hiciera lo que hicera, ahora entiendo por qué siempre me ha ido bien la vida a pesar de empeñarme en complicármela.
La mayor diferencia de mi vida actual con la anterior es que por fin me siento libre, no tengo ningún tipo de atadura ni de responsabilidad con nadie, estoy haciendo lo que me sale de las narices en todo momento, soy dueña de mi vida al cien por cien, si no me gusta algo me siento lo suficientemente capaz para cambiarlo, no me siento frustrada, no me siento perdida, no me siento sola, me siento fuerte, muy segura de mí misma, capaz de hacer todo lo que se me ponga por delante de una forma brillante, me siento bien conmigo misma, no tengo miedo a vivir, ya no tengo miedo a cumplir años porque ahora siento que por fin estoy recogiendo todo lo sembrado a base de dolor en los años ya vividos, por fin... es una sensación muy gratificamente porque me hace sentirme muy orgullosa de mí misma, y eso influye en que a día de hoy pueda mirarme al espejo y dedicarme mi más amplia sonrisa porque me lo merezco por haber luchado tanto, por no dejarme vencer, por convertirme en quién soy hoy, por tener unos ovarios enormes y luchar contra todas las dificultades que se me han puesto por delante y salir vencedora de todas ellas.
Así que, hace unos meses alguien me preguntó si era feliz, le contesté con evasivas aunque lo cierto es que en aquel momento estaba hasta lo ovarios de todo, pero hoy creo firmemente que aquella época era necesaria para que llegaran épocas mejores. El otro día sin preguntármelo le dije que era feliz casi al cien por cien y lo cierto es que creo que desde mis 13 años no me sentía así, he buscado esta sensación durante todos estos años, me aferraba a cualquier cosa que pudiera esperanzarme, le di mucha importancia a cosas que en verdad no las tenía, me obsesioné con otras que me hacía evadirme de los problemas que de verdad eran importantes y debía arreglar, pero hoy me siento FELIZ al cien por cien, y aunque vengan rachas y problemas sabré luchar contra ellos y esquivarlos como es debido, ahora tengo la herramientas suficientes para no volver a perder el rumbo nunca más.
Jamás había pensado en la vida que ahora tengo ni siquiera como posibilidad, no entraba en mis planes, no era siquiera una opción, pero lo cierto es que por fin me siento FELIZ, con mayúsculas, con todas las letras, me siento en paz, agusto conmigo misma, me quiero, me valoro como siempre me ha valorado la gente que he tenido alrededor fuera donde fuera e hiciera lo que hicera, ahora entiendo por qué siempre me ha ido bien la vida a pesar de empeñarme en complicármela.
La mayor diferencia de mi vida actual con la anterior es que por fin me siento libre, no tengo ningún tipo de atadura ni de responsabilidad con nadie, estoy haciendo lo que me sale de las narices en todo momento, soy dueña de mi vida al cien por cien, si no me gusta algo me siento lo suficientemente capaz para cambiarlo, no me siento frustrada, no me siento perdida, no me siento sola, me siento fuerte, muy segura de mí misma, capaz de hacer todo lo que se me ponga por delante de una forma brillante, me siento bien conmigo misma, no tengo miedo a vivir, ya no tengo miedo a cumplir años porque ahora siento que por fin estoy recogiendo todo lo sembrado a base de dolor en los años ya vividos, por fin... es una sensación muy gratificamente porque me hace sentirme muy orgullosa de mí misma, y eso influye en que a día de hoy pueda mirarme al espejo y dedicarme mi más amplia sonrisa porque me lo merezco por haber luchado tanto, por no dejarme vencer, por convertirme en quién soy hoy, por tener unos ovarios enormes y luchar contra todas las dificultades que se me han puesto por delante y salir vencedora de todas ellas.
Así que, hace unos meses alguien me preguntó si era feliz, le contesté con evasivas aunque lo cierto es que en aquel momento estaba hasta lo ovarios de todo, pero hoy creo firmemente que aquella época era necesaria para que llegaran épocas mejores. El otro día sin preguntármelo le dije que era feliz casi al cien por cien y lo cierto es que creo que desde mis 13 años no me sentía así, he buscado esta sensación durante todos estos años, me aferraba a cualquier cosa que pudiera esperanzarme, le di mucha importancia a cosas que en verdad no las tenía, me obsesioné con otras que me hacía evadirme de los problemas que de verdad eran importantes y debía arreglar, pero hoy me siento FELIZ al cien por cien, y aunque vengan rachas y problemas sabré luchar contra ellos y esquivarlos como es debido, ahora tengo la herramientas suficientes para no volver a perder el rumbo nunca más.
lunes, septiembre 03, 2007
A veces la vida está llena de cosas geniales, cosas increíbles que nos hacen sentirnos completos de una manera inexplicable, nos hacen caminar por la vida como si lleváramos alas y no nos costase ningún esfuerzo avanzar hacia delante ya que te sientes con el poder y las fuerzas suficientes para enfrentarte a cualquier dificultad, por difícil que parezca.
Otras veces sientes que la vida se complica y nos sentimos vacíos, de la misma inexplicable manera, sientes un malestar al que no sabes poner palabras que lo definan, sólo sientes que está ahí y hace que te falten las fuerzas, las ganas y la ilusión que te hace seguir hacia delante.
Es extraño como somos capaces de pasar de un estado a otro sin causa aparente, de un momento a otro, como si alguien ajeno a nosotros nos dominara a su antojo, es extraño como vamos y venimos de una estado a otro sin percatarnos de que nada es ni tan bonito, ni tan complicado, y que la vida siempre es la misma, sólo cambia la forma que tenemos de vivirla, de sentirla, de afrontarla, sin darnos cuenta de que es mucho más llevadera cuando consigues un equilibrio entre ambos. Intento ponerlo en práctica cada día, pero aún me cuesta.
¡Ahí os dejo una fotita reciente con mis gafitas fashion, que me han dado la vida en conciertos, cines, teatros y todas aquellas actividades en las que ahora puedo disfrutar al cien por cien! ¡Encima me dan un aire intelectual, qué más se puede pedir!
Otras veces sientes que la vida se complica y nos sentimos vacíos, de la misma inexplicable manera, sientes un malestar al que no sabes poner palabras que lo definan, sólo sientes que está ahí y hace que te falten las fuerzas, las ganas y la ilusión que te hace seguir hacia delante.
Es extraño como somos capaces de pasar de un estado a otro sin causa aparente, de un momento a otro, como si alguien ajeno a nosotros nos dominara a su antojo, es extraño como vamos y venimos de una estado a otro sin percatarnos de que nada es ni tan bonito, ni tan complicado, y que la vida siempre es la misma, sólo cambia la forma que tenemos de vivirla, de sentirla, de afrontarla, sin darnos cuenta de que es mucho más llevadera cuando consigues un equilibrio entre ambos. Intento ponerlo en práctica cada día, pero aún me cuesta.
¡Ahí os dejo una fotita reciente con mis gafitas fashion, que me han dado la vida en conciertos, cines, teatros y todas aquellas actividades en las que ahora puedo disfrutar al cien por cien! ¡Encima me dan un aire intelectual, qué más se puede pedir!
martes, agosto 28, 2007
Y que la vida siga sorprendiéndome...
He vuelto a Madrid con las energías y las ilusiones renovadas, como bien habéis podido deducir, de hecho casi sentí al regresar la misma ilusión por la vida que sentí al venirme al principio de todo, cuando me cogí la maleta de una día para otro en Enero, dispuesta a hacerme una nueva vida aquí y no permitir más que los recuerdos vinieran a joderme, sólo permitiré ya que vengan a recordarme lo afortunada que soy por haber tenido una vida tan intensa y salir tan bien para da de ella. Después de 20 días en Gijón, tenía la increíble sensación de venir por primera vez y me parecía increíble que eso fuera así después de ocho meses aquí, me parecía increíble que ahora mi casa, mi primer hogar en mi vida, estuviera en mi querido Madrid y mi casa de toda la vida ya no fuera más que un recuerdo, que se quedaba allí en Gijón y a la que sé que sólo volveré de vez en cuando. Fue una sensación extraña, pero genial, como si aún no me creyese todo lo que me está pasando, como si de verdad no fuera a acostumbrarme nunca a todo lo bueno que he conseguido ganar aquí.
He decidico empezar a buscar curro y empezar una nueva etapa en Madrid, me siento muy valorada en mi curro, de hecho hubo un tiempo en que pensaba, y luego supe, que si yo me iba mi empresa dejaba de existir, por eso cuando les dije que me iba en Mayo no dudaron en mejorarme las condiciones para que me quedara. Pero después de dos meses con esas nuevas condiciones y volverme loca con todo lo que allí se vive y se respira, he decidido que es mejor que me busque algo más serio, más normal, con mi horario, mi salario, mi nómina, mis vacaciones pagadas, mi rutina... He comprendido que tengo miles de oportunidades esperándome ahí fuera, que hay mucha gente encantada de encontrarme y darme una oportunidad para que trabaje con ellos, que no tengo 45 años, y tengo toda la vida aún por delante, así que me he puesto de nuevo a buscar curro, y vuelvo a sentirme satisfecha, orgullosa, porque me llaman de curros que jamás pensé poder tener, porque me llaman asombrados, dispuestos a escuchar lo que hace una chica como yo, una fisio buscando en ese tipo de trabajo, ansiosos por conocer a la chica que les ha enviado ese curriculum del que creo que se desprende más de mí misma que muchos de los post que he escrito aquí, creo que dejo ver una buena parte de mí, y por eso me llaman, no porque sea fisio, evidentemente.
Y volver a sentirme así, y volver a sentirme valorada, y volver a sentir que soy capaz de comerme el mundo si la gente me da una oportunidad, es maravilloso, porque necesitaba volver a sentir todo esto y no sentirme tan cansada de todo como si ya lo hubiera hecho todo en la vida. He aprendido que cuando las cosas no te gustan, sólo tienes que tener ganas y valor para cambiarlas, es la única receta que funciona.
He decidico empezar a buscar curro y empezar una nueva etapa en Madrid, me siento muy valorada en mi curro, de hecho hubo un tiempo en que pensaba, y luego supe, que si yo me iba mi empresa dejaba de existir, por eso cuando les dije que me iba en Mayo no dudaron en mejorarme las condiciones para que me quedara. Pero después de dos meses con esas nuevas condiciones y volverme loca con todo lo que allí se vive y se respira, he decidido que es mejor que me busque algo más serio, más normal, con mi horario, mi salario, mi nómina, mis vacaciones pagadas, mi rutina... He comprendido que tengo miles de oportunidades esperándome ahí fuera, que hay mucha gente encantada de encontrarme y darme una oportunidad para que trabaje con ellos, que no tengo 45 años, y tengo toda la vida aún por delante, así que me he puesto de nuevo a buscar curro, y vuelvo a sentirme satisfecha, orgullosa, porque me llaman de curros que jamás pensé poder tener, porque me llaman asombrados, dispuestos a escuchar lo que hace una chica como yo, una fisio buscando en ese tipo de trabajo, ansiosos por conocer a la chica que les ha enviado ese curriculum del que creo que se desprende más de mí misma que muchos de los post que he escrito aquí, creo que dejo ver una buena parte de mí, y por eso me llaman, no porque sea fisio, evidentemente.
Y volver a sentirme así, y volver a sentirme valorada, y volver a sentir que soy capaz de comerme el mundo si la gente me da una oportunidad, es maravilloso, porque necesitaba volver a sentir todo esto y no sentirme tan cansada de todo como si ya lo hubiera hecho todo en la vida. He aprendido que cuando las cosas no te gustan, sólo tienes que tener ganas y valor para cambiarlas, es la única receta que funciona.
viernes, agosto 24, 2007
Vacaciones por Xixón
Valeeeeee, siento no haber escrito antes, pero no encontraba las ganas, el tiempo, no sabía por dónde empezar a contar y en vista de que la blogosfera está de capa caída desde hace algún tiempito, que nada tiene que ver con lo que yo conocí y a lo que añoro, que por aquí cada vez se pasan menos habituales, me entristezco y se me quitan las ganas de escribir porque me siento un poco absurda, pero mientras me queden lectores, por aquí seguiré.
Ya estoy de vuelta a Madrid, sí me he tomado unas vacaciones de lujo, pero es que me las merecía, y más que nada, o me las tomaba y desconectaba de todo, o me cogía los bártulos y de la capi me iba al monte a cuidar vacas. Me fui de Madrid un día antes de lo previsto porque no aguantaba más, tuve un mes de julio muy agobiante en el curro y en mi casa, a punto estuve de abandonarlo todo de un día para otro, pero en vista de que ya estaban ahí las vacaciones decidí aguantar un poco más, en peores circustancias me había visto anteriormente como para abandonar ahora.
Me fui a Gijón 20 días, me dio tiempo a hacer casi todo lo que tenía previsto, excepto estudiar el máster de fisio cuyo exámen tengo el día 9 de septiembre y mañana (pero mañana, de verdad, lo juro, empezaré a estudiar), aunque eso era más que previsible y jugar al Sing Start y mearles a todos con mi melodiosa voz.
Dormí y descansé bastante, fui a la playina varios días, di mis ansiados paseitos por la orilla con el consiguiente quemazo de pies (me pasa siempre), me pegué unos cuantos baños que me hicieron rejuvenecer 5 años y olvidarme de todo el estrés que dejaba atrás, pocas sensaciones son mejores que la que siento al bañarme en el mar, me encanta, aquí en Madrid es como si siempre me faltara algo y creo que ya sé lo que es. Comí comida de la buena y bebí sidra en cantidades industriales, vamos que creo que con las reservas que tengo dentro de mi cuerpo ya no tendré mono hasta el verano del año que viene, ni mono, ni ganas de un sólo culín más, puff... comprobé que la sidra sigue haciendo el mismo efecto sobre mí y que es conveniente mantenerla lejos de mí!! Salí bastante de noche y comprobé que todo sigue igual por allí, que la gente sigue siendo una juerguista, y he de reconocer que hubo algún que otro momento en que me sentí fuera de lugar y eché de menos los bares y la compañía de la capi. Me fui al descenso del Sella, a tres conciertos, al Circo de Sol, al cual recomiendo ir fervientemente a todo el que me quiera escuchar porque me pareció una pasada de principio a fin, me quité el mono de billar, dardos y cartas, me fumé unas cuantas cachimbas, viví nuevamente las fiestas de Gijón, pasé la noche de los Fuegos en una compañía inmejorable intimando con mis amigos, lo pasé pipa, me reí como antaño, hable mucho con mis amigos, vi que sigue siendo todo igual a pesar de hacernos mayores, que sigo siendo la pieza que les úne, aunque ahora mucho más y reconozco que eso a veces me da miedo y me siento demasiado responsable porque a veces temo fallar y no saber hacerlo bien, les conté mi nueva vida aquí, las novedades, que son muchas e importantes, noté su cariño, su confianza, como si ellos me echaran mucho más de menos que yo a ellos, como si de verdad me necesitaran y me hicieron sentir realmente afortunada y un poco acojonada por hacernos mayores y no poder controlar ya la situación, tuve la sensación de que cada uno acabará por su lado y sólo quedarán cuando yo vaya a hacerles una visita, me dio penita, pero he comprendido que es ley de vida y que si hay interés por ambas partes siempre se puede mantener el contacto y seguir haciendo que la relación que tengamos, aunque sea en la distancia, sea genial.
También tuve tiempo a discutir con mi padre, of course, y alegrarme enormemente de haber tomado la sabia decisión de irme de allí y luchar por ser totalmente independiente y depender sólo de mí misma, ¡es la puta hostia! Además no me va nada mal en ese camino, así que... :) ¡papa que te den por el culín que ya no puedes hacerme daño! :-P (ésta soy yo sacándole la lengua!!)
En general sentí que las cosas siguen igual por allí, como si todo el mundo se hubiera estancado en su mundo y yo hubiera dado un vuelco tan grande que estuviera ya en otro mundo al que ellos no pertenecen, quizás dudé en algún momento de si venir a Madrid había sido una buena idea, ahora sé que sí, y me siento muy orgullosa de haberlo logrado y de que me vaya tan bien por aquí, porque me lo merezco!! Un olé por mí!!
También vi la ecografía de mi futuro sobri y la barriguilla de mi cuñada!! Qué guay, en breve, bueno, vale.... en 6 meses le tendremos ya por aquí!! Tengo la impresión de que va a ser nene, a ver qué me cuentan el próximo mes!! Yuhhhuuu ya voy mirando cositas para comprarle, me lo voy a traer pa Madrid que en esa familia va a chiflar a los tres añitos!! Pobrecillo, jajaja.... lo que le espera!! Qué locura, que no salga sensible por dios, un poco de compasión!!
Y creo que poco más, volví a Madrid con ganas, la verdad es que no necesitaba quedarme más tiempo por allí, fue tiempo suficiente para desconectar, poder ver mi vida con perspectiva, reflexionar, tomar decisiones y volver a Madrid con la mochila de sueños e ilusiones por cumplir llenita, que es lo que me mueve y en verdad lo único que fui a buscar allí.
Seguiremos informando (ahora de verdad, Avecilla) a partir de ya este blog volverá a recuperar el ritmo normal, que anda que no tengo cosas surrealistas que contar!! Preparaivos!! Feliz último finde de agosto para tod@s!!
Os dejo un par de vídeos nostálgicos de mi tierrina, pa que veáis que guapa ye, ¡y que a nadie se le ocurra decime que no ye guapina que le doy de sartenazos! muakss
jueves, agosto 02, 2007
Vamos que nos vamos!!
¡¡Por fin me voy de vacaciones!!!!!!! ¡¡Yuhuuuuuuu!! Anda que no se han hecho de rogar... Voy hoy mismo para Gijón, no tengo ganas de nada más que de irme a mi casita a que me den todos los mimines y todos los cuidados que necesito. Después de una racha jodidilla, de mucho estrés de curro y de vida, me voy a mi casina a descansar, a desconectar, a reflexionar, pensar, sacar conclusiones, tomar decisiones, divertirme, sentirme de nuevo genial con esta vida, a volver a llenar el saco de sueños por cumplir que está un poco vacío ultimamente, y eso en una persona como yo que es lo que más me mueve y lo que más me aferra a esta vida, no puede ser.
A veces es necesario volver a los orígenes para saber qué fue lo que fuiste a buscar fuera de allí, a recordarme cómo era mi vida antes de esto, lo mucho que luché y me esforcé para estar aquí, como para darme el lujo de no valorarlo como se merece.
Pasaré allí unas tres semanas que estoy convencida de que me vendrán genial para todo, sobre todo para renovar ideas y energías y volver a Madrid con ganas de comerme el mundo, como vine en Enero. Necesito volver a sentirme así y sé que no necesito nada más que esto para volver a encontrarlo.
Os iré contando mis historias por allí, pienso disfrutar de cada día sin dejar pasar un sólo instante. Para empezar, mañana mismo, haga el día que haga, me pienso ir a la playita a rebozarme en la arena como una enana, echarme unas carreras por la orilla y pegarme un baño que riétete tú de los que se pega David Meca, tengo un monazo de olas y salitre que no veo.... Ayss... ya estoy oliendo el mar, ya estoy sintiendo la arena en mis pies, el sol pegando suavemente en mi cara, escuchando a las gaviotas y las olas... ¿Conocéis una sensación mejor? :))))))))))
Espero que mis invitadas suban a verme, aunque ese finde no haya fiestas de prao, pero ya la montamos nosotros!!
Gracias por la despedida de ayer, yo también os voy a echar de menos, buennnoooooo vale, igual un poquito menos que vosotras a mí, pero es que me da que no me van a dejar tiempo para pararme a pensar, ya están mis amiguitos esperándome ansiosos, cómo son... miedito me dan, con lo megadestroyer que voy a llegar, pero bueno, es lo que hay... y no está permitido quejarse. A la vuelta retomamos las juergas, los patines, las guitarras, los balones, el Nike, las conversaciones surrealistas, las preguntas de Anita, las respuestas de Inés, mi cara de incrédula, etc, etc...
Nos vemos pronto!! Gracias por seguir por aquí amores! Muakss
A veces es necesario volver a los orígenes para saber qué fue lo que fuiste a buscar fuera de allí, a recordarme cómo era mi vida antes de esto, lo mucho que luché y me esforcé para estar aquí, como para darme el lujo de no valorarlo como se merece.
Pasaré allí unas tres semanas que estoy convencida de que me vendrán genial para todo, sobre todo para renovar ideas y energías y volver a Madrid con ganas de comerme el mundo, como vine en Enero. Necesito volver a sentirme así y sé que no necesito nada más que esto para volver a encontrarlo.
Os iré contando mis historias por allí, pienso disfrutar de cada día sin dejar pasar un sólo instante. Para empezar, mañana mismo, haga el día que haga, me pienso ir a la playita a rebozarme en la arena como una enana, echarme unas carreras por la orilla y pegarme un baño que riétete tú de los que se pega David Meca, tengo un monazo de olas y salitre que no veo.... Ayss... ya estoy oliendo el mar, ya estoy sintiendo la arena en mis pies, el sol pegando suavemente en mi cara, escuchando a las gaviotas y las olas... ¿Conocéis una sensación mejor? :))))))))))
Espero que mis invitadas suban a verme, aunque ese finde no haya fiestas de prao, pero ya la montamos nosotros!!
Gracias por la despedida de ayer, yo también os voy a echar de menos, buennnoooooo vale, igual un poquito menos que vosotras a mí, pero es que me da que no me van a dejar tiempo para pararme a pensar, ya están mis amiguitos esperándome ansiosos, cómo son... miedito me dan, con lo megadestroyer que voy a llegar, pero bueno, es lo que hay... y no está permitido quejarse. A la vuelta retomamos las juergas, los patines, las guitarras, los balones, el Nike, las conversaciones surrealistas, las preguntas de Anita, las respuestas de Inés, mi cara de incrédula, etc, etc...
Nos vemos pronto!! Gracias por seguir por aquí amores! Muakss
miércoles, julio 25, 2007
El Carmín alternativo en Madrid


El lunes fue El Carmín, los que me leen desde hace tiempo les sonará el dichoso Carmín, y si ya os digo que es mi fiesta preferida de mi Asturias patria querida, seguro que caéis en la cuenta de que alguna que otra vez he hablado yo de todo esto.
Pues bien, siempre prometí que estuviera dónde estuviera pediría el día libre para poder subirme a Pola Siero y estar con mis amigos en esta fiesta, que como siga dándole tanta publicidad, van a hacerme hija predilecta de la tal Carmen. Pues resulta que primer año que estoy fuera, y primer (y último) año que no pude ir. Se lo dejé caer a mis jefes, pero tampoco insistí yo mucho porque hace poco que estuve en Roma, y ya me dan bastantes privilegios, como para estar pidiendo más, así que en vista de que no ponían mucho de su parte, me resigné como persona adulta que empiezo a ser y me jodí un rato. Mis amigos me estuvieron llamando todo el finde a ver si me convencían para que subiera, diciéndome los planes que tenían, etc, etc, pero no se nos logró, por mucho que nos jodiera.
La fiesta es un prao con unas 15000 personas, asturianos de pro la mayoría, con cajas de sidra (cada caja son 12 botellas), con empanadas, tortillina, bollos preñaos, y comida típica de allí, y de cualquier sitio que se precie dónde se coma bien. Así que alquilas un autobus con tus amigos y amigos de tus amigos, te haces tu camiseta de grupo, te dejan en el prao a eso de las 4 de la tarde y empiezas a beber, a comer y a desfasar de lo lindo. En el prao ése sueles ver a medio Asturias, gente que no ves desde el colegio, institiuto, gente que conoces y no ves desde hace mil suele estar allí reunida, y como también suele suceder que la Lauri se pilla la tajada del siglo, pues me acerco a todos ellos como si fueran colegas de toda la vida y nunca les hubiera perdido la pista, intimando con todos ellos y contándoles tus penas y alegrías como si fuera tu mejor amigo.
Cuando anochece, ya te has pillado una tajada indecente, has visto a toda la gente conocida, has hablado con todos ellos, has hablado con tus amigos de los de verdad como nunca sueles hacerlo, cuando no te queda espacio para un sólo culín más de sidra, te vas con tus amigos y el resto de la gente, a bajar el agua que se llama. Esto es ir cantando y desfasando por todo el pueblo pidiendo agua a grito de "en estos pisos no tienen grifo", "agua, aguuuaaa, aggguuuaaa", "no seas rata que el agua está barata", "Asturias entera está de borrachera"... y todo lo que podáis añadir a este magnífico repertorio, y la gente del pueblo, muy maja ella, te tira agua a dolorr, vamos que no se andan con pijadas, calderos y calderos de agua, algunos son tan considerados que la tiran templadita, je, je... Total, que acabas con una chupa indecente, haciendo más amigos, abrazándote a todo el mundo, y así los que estamos un poco más colgaos, como es mi caso, pues bueno, dependiendo del grado de tajada que lleve cada año, me puedo meter a la carretera a parar a los coches, picar a los pisos de todo el pueblo, subirme a las farolas, dar hostias a los coches aparcados a modo de tambor, a las señales de tráfico, hacer cantar a todo el mundo al unísono conmigo, tirarme por el suelo, y todo lo que se os ocurra, seguro que os quedáis cortos :)
Cuando acabamos con la historia del agua a eso de la 1 o 2 de la mañana, mis amigos y yo solemos ser los últimos en irnos, nos vamos ya como es tradición a la plaza del pueblo, donde siempre está la misma churrera, sí una vendedora de churros, a la que le di tanto la brasa el primer año para que me diera un puto churro, que cada vez que voy tiene preparada una bolsa para mí y para mis amigos, ya no hace falta que le ruegue ni nada, que la pobre ya nos lo da, qué maja, y que brasa tuve que darle a la mujer para que un año después y dos, se acordara! Y una vez que hemos llenado el estómago con los ansiados churros, mis amigos y yo nos metemos a la fuente del pueblo, que como ya habréis imaginado está prohibidísimo, pero nos da igual, nosotros hasta buceamos y todo, je, je... Hace dos años fue super gracioso ver a la poli metidos en la fuente corriendo detrás de nosotros, pero es que si no hacemos esto no estamos agusto. Ahí me pillé yo un año una infección en las piernas, porque me había depilado ese día y como bien habréis imaginado no es que el agua esté precisamente cristalina...
Después de estas hazañas, nos vamos super felices y orgullosos al autobus a cambiarnos de ropa y a salir por el pueblo, que está tan petado que no merece mucho la pena, para nosotros la fiesta acaba siempre con el chapuzón del ayuntamiento, aunque no lleguemos a casa hasta las 8 de la mañana.
Ahora entenderéis por qué es tan importante para mí y por que me mola tanto, es sencillamente ¡laputahostia!
Pues bien, la Lauri ya suele ser un espectáculo en cualquier fiesta de prao que se precie, pero en ésta se vuelve particularmente loca, así que suelo hacer cosas que la gente pasados los años no olvida. Siempre me recordarán el momento ese de guiar a las miles de personas que se bajan el agua como si fuera yo la organizadora de todo aquello, me recordarán el momento churrera, me recordarán siempre escanciando para todo el autobus, las risas, las veces que me pierdo por el prao y mi manera de guiarme de tal forma que aunque no se vea ni pa escupir siempre les encuentre, la vez que me caí en los "baños", vamos que ni baño ni ná, un cacho de prao dónde mea todo el mundo, más embarrao que ná, y claro me caí ahí tan larga como soy... joder, qué bien me lo pasé en este lugar... desfase en estado puro que se llama.
De esta forma comprendéreis que esa noche todos mis amigos se acordaran de mí, gente con la que no hablo desde hace mil y gente con la que solamente compartí ese día, pero no se han podido olvidar de mí. Como digo, fue este lunes y lo viví realmente apenada, con mucha nostalgia, es un día que para mí tiene importancia y que siempre me evocara recuerdos maravillosos, otros no tanto, aunque esa es otra historia, que me guardo para mí y para mi gente.
En vista de que este año no iba a ser posible eso de ir, nos hicimos un Carmín alternativo por Madrid, quedé con tres cielos que rondan mi vida ahora mismo, y nos fuimos al concierto que Tontxu daba en Libertad 8, pero como no quedaban entradas decidimos quedarnos allí a rajar y tomar unas señoras cañas. Me reí, me sentí muy bien acompañada y muy afortunada de estar rodeada de gente que merece tanto la pena, tan afortunada me sentí que apenas sentí nostalgia de no poder estar en Asturias, excepto cuando me llamaron mis amigos que me vencía la morriña.
Despues del "concierto" nos fuimos a tomar una botella de sidra, digo una, porque nos clavarons 5 putos euros ¡no tienen vergüenza!, pero ese día no podía pasar yo sin esa botellina y ese antojo por escanciar, así me hubiera conbrado 20 eurazos. Encima de que te cobran 5 putos euros, no te escancian la sidra ¡manda huevos!, así que allí que me puse yo en mitad de la sidrería petadísima. Por un momento pude trasladarme perfectamente a aquel prao lejano. La gente de la sidreria flipando, je, je... supongo que no es muy común por aquí, pero ese día bien lo merecía. La sidra me supo a gloria bendita. Y así viví ese día especial para mí, gracias chicas por acompañarme en mi morriña, por dejar que os cuente mis historias de prao, mis movidas, por hacerme de ese día un plan alternativo que hiciera que me olvidara por un momento de que a unos cuantos kilómetros de mí se estaba viviendo el Carmín de Pola Siero. Gracias soletes :)
P.S: Para que os hagáis una idea os dejo dos fotitas y espero veros por allí el año que viene, merece la pena. Muaks
sábado, julio 21, 2007
Mi primer verano sin vosotros
Está siendo mi primer verano fuera de Asturias, hasta ahora aunque estudiara fuera de casa, siempre volvía para disfrutar del verano. En verdad es la época del año que más me gusta por allí, hay mucho ambiente, se respira vida por dónde quiera que vas, no tienes tiempo de aburrirte y no hay mejor fecha para reunirte con tus amigos y echarte unas risas mientras te tomas unos "culines" de sidra al sol fresquito del verano. Ayss... qué tiempos aquéllos, parecen tan lejanos... tengo la sensación de haber madurado una barbaridad en los últimos meses y ni siquiera haberme dado cuenta, creo que empieza a darme miedo seguir creciendo y no me mola nada el ritmo que llevo, quiero ser ingenua e inocente algún tiempo más, no quiero convertirme en adulta tan pronto, necesito poder seguir viendo la vida con otros ojos, con otra perspectiva que lo haga todo un poquito más fácil.
Como sabéis los que me leéis desde el principio, me fui de mi casa asqueda, casi por una obligación vital que me ahogaba, con quizás, demasiadas ilusiones y expectativas por cumplir, ¡ingenua de mí!, unas se están cumpliendo, otras nuevas que nunca imaginé están viniendo por sorpresa, pero la mayoría y las más importantes, ésas que dependen exclusivamente de mí, ésas con las que llevo luchando media vida, ésas que marcan la existencia de una persona, no soy capaz de cambiarlas, y me siento gilipollas por haberme ilusionado tanto, por haberme convencido de que aquí todo sería más fácil, gilipollas por fallar una y otra vez y no ser capaz de controlar lo que me pasa, de tropezar siempre con la misma puta piedra y no saber esquivarla. En fin...
Si alguna vez he añorado volver a mi tierrina, ésta podría ser la vez que más intensamente lo he hecho. El verano en Madrid no tiene para mí demasiados atractivos, dicen que está siendo un verano suave aunque yo muera de calor cada día, fiestas especiales en plan verano aún no las he descubierto, conciertos que me gusten tampoco, no difiere en nada al resto del año, que está bien y no me quejo, pero Asturias en verano no tiene precio...
Echo de menos sobremanera aquellos atardeceres en los que la playa quedaba vacía y bien parecía que era nuestra, aquellos atardeceres tirados en la arena contándonos nuestras cosas más íntimas, las conversaciones trascendentales, aquél llegar a conocer a tus amigos de una manera especial y la sonrisa inexplicable con la que llegabas a casa después de una jornada como aquélla. Echo de menos reirnos de lo más absurdo, echo de menos las partidas de billar, a las cartas, al Tabú, echo de menos compartir una simple bolsa de pipas, las risas, la total confianza, las locuras que compartimos durante tantos y tantos años, echo de menos mis queridas fiestas de prao, esa sensación de pertenencia a algún sitio, a alguna gente que no necesita que le cuentes para conocerte al cien por cien, echo de menos ser "la jefa", sentirme querida y admirada por la gente que más me conocía, echo de menos las rutas de domingo conociendo pueblos de por allí, las fiestas bestiales en la finca de Marcus jugando al sing star como si me fuera la vida en ello mientras todo el mundo se descojonaba conmigo y me hacían sentir realmente feliz, no necesitaba nada más y el resto de mi vida llegaba a darme exactamente igual. Fuistéis lo mejor que he tenido en mi vida, y os echo de menos queridos compañeros de viaje. Os echo mucho de menos, desde hace ya mucho tiempo, pero este verano está siendo realmente duro sin vosotros y empiezo a darme cuenta y a ser consciente de que nunca más viviremos todo aquello de la misma manera.
Sé que quizás vosotros incluso, me echéis más de menos a mí, me llegan vuestros bonitos sms repitiéndome que sin mí aquello no es lo mismo por mucha sidra que os toméis, que me necesitáis allí, y reconozco que a veces lloro leyéndoos, reconozco que siempre me hice la dura con vosotros pero os quiero más que a nada, reconozco que huí de allí por lo que pasó hace un año, reconozco que os hice y me hicistéis mucho daño, que faltó sinceridad, faltó valentía, faltó confianza, faltó madurez para poder hablar las cosas como debían hablarse. Sé que os fallé, que me pasé, pero me fui de allí porque lo necesitaba, me odié por haberme convertido en alguien que me juré que nunca sería, pasados los meses seguía sintiendo vergüenza de mí misma, porque me prometí que jamás me perdonaría todo aquello, eráis lo único que me quedaba y rocé el perderos para siempre, me sentí tan sola que decidí que me iría en busca de lo que creí que allí no había encontrado a lo largo de mi vida. Pasado el tiempo sé que me habéis perdonado y lo habéis olvidado, sé que os reís incluso de lo ocurrido, y sé que el lunes en "El Carmín" os acordaréis todos de mí y me añoraréis con más nostalgia que nunca, lo sé sin falta de que me lo digáis. Me gustaría estar allí para enfrentarme a aquel recuerdo y para poder compartir otra de nuestras juergas inolvidables, pero no ha podido ser por motivos laborales, me hubiera encantado.
Sé que podré contar con vosotros durante toda mi vida, que por muy lejos que me vaya siempre vais a estar ahí, sé que siempre me habéis hecho un hueco especial, que me queréis de una forma distinta que a veces he llegado a sentir que no merezco, y que aunque nos hagamos mayores y nos estemos distanciando siempre siempre me recordaréis como la loca que mereció la pena conocer, la loca que un día llegó a haceros muy felices y os descubrió una parte de la vida que hasta mí no conocíais, me halaga que así sea. Sé que fui y seré para vosotros una persona muy importante y sabéis que os lo agradeceré siempre, porque sin vosotros dudo mucho que hubiera llegado hasta aquí, aunque posiblemente eso no lo sepáis, os debo la vida queridos compañeros de viaje. Gracias a cada uno de vosotr@s, me habéis hecho sentir muy muy afortunada de teneros y sé que siempre os recordaré con nostalgia y que jamás podré olvidaros.
Como sabéis los que me leéis desde el principio, me fui de mi casa asqueda, casi por una obligación vital que me ahogaba, con quizás, demasiadas ilusiones y expectativas por cumplir, ¡ingenua de mí!, unas se están cumpliendo, otras nuevas que nunca imaginé están viniendo por sorpresa, pero la mayoría y las más importantes, ésas que dependen exclusivamente de mí, ésas con las que llevo luchando media vida, ésas que marcan la existencia de una persona, no soy capaz de cambiarlas, y me siento gilipollas por haberme ilusionado tanto, por haberme convencido de que aquí todo sería más fácil, gilipollas por fallar una y otra vez y no ser capaz de controlar lo que me pasa, de tropezar siempre con la misma puta piedra y no saber esquivarla. En fin...
Si alguna vez he añorado volver a mi tierrina, ésta podría ser la vez que más intensamente lo he hecho. El verano en Madrid no tiene para mí demasiados atractivos, dicen que está siendo un verano suave aunque yo muera de calor cada día, fiestas especiales en plan verano aún no las he descubierto, conciertos que me gusten tampoco, no difiere en nada al resto del año, que está bien y no me quejo, pero Asturias en verano no tiene precio...
Echo de menos sobremanera aquellos atardeceres en los que la playa quedaba vacía y bien parecía que era nuestra, aquellos atardeceres tirados en la arena contándonos nuestras cosas más íntimas, las conversaciones trascendentales, aquél llegar a conocer a tus amigos de una manera especial y la sonrisa inexplicable con la que llegabas a casa después de una jornada como aquélla. Echo de menos reirnos de lo más absurdo, echo de menos las partidas de billar, a las cartas, al Tabú, echo de menos compartir una simple bolsa de pipas, las risas, la total confianza, las locuras que compartimos durante tantos y tantos años, echo de menos mis queridas fiestas de prao, esa sensación de pertenencia a algún sitio, a alguna gente que no necesita que le cuentes para conocerte al cien por cien, echo de menos ser "la jefa", sentirme querida y admirada por la gente que más me conocía, echo de menos las rutas de domingo conociendo pueblos de por allí, las fiestas bestiales en la finca de Marcus jugando al sing star como si me fuera la vida en ello mientras todo el mundo se descojonaba conmigo y me hacían sentir realmente feliz, no necesitaba nada más y el resto de mi vida llegaba a darme exactamente igual. Fuistéis lo mejor que he tenido en mi vida, y os echo de menos queridos compañeros de viaje. Os echo mucho de menos, desde hace ya mucho tiempo, pero este verano está siendo realmente duro sin vosotros y empiezo a darme cuenta y a ser consciente de que nunca más viviremos todo aquello de la misma manera.
Sé que quizás vosotros incluso, me echéis más de menos a mí, me llegan vuestros bonitos sms repitiéndome que sin mí aquello no es lo mismo por mucha sidra que os toméis, que me necesitáis allí, y reconozco que a veces lloro leyéndoos, reconozco que siempre me hice la dura con vosotros pero os quiero más que a nada, reconozco que huí de allí por lo que pasó hace un año, reconozco que os hice y me hicistéis mucho daño, que faltó sinceridad, faltó valentía, faltó confianza, faltó madurez para poder hablar las cosas como debían hablarse. Sé que os fallé, que me pasé, pero me fui de allí porque lo necesitaba, me odié por haberme convertido en alguien que me juré que nunca sería, pasados los meses seguía sintiendo vergüenza de mí misma, porque me prometí que jamás me perdonaría todo aquello, eráis lo único que me quedaba y rocé el perderos para siempre, me sentí tan sola que decidí que me iría en busca de lo que creí que allí no había encontrado a lo largo de mi vida. Pasado el tiempo sé que me habéis perdonado y lo habéis olvidado, sé que os reís incluso de lo ocurrido, y sé que el lunes en "El Carmín" os acordaréis todos de mí y me añoraréis con más nostalgia que nunca, lo sé sin falta de que me lo digáis. Me gustaría estar allí para enfrentarme a aquel recuerdo y para poder compartir otra de nuestras juergas inolvidables, pero no ha podido ser por motivos laborales, me hubiera encantado.
Sé que podré contar con vosotros durante toda mi vida, que por muy lejos que me vaya siempre vais a estar ahí, sé que siempre me habéis hecho un hueco especial, que me queréis de una forma distinta que a veces he llegado a sentir que no merezco, y que aunque nos hagamos mayores y nos estemos distanciando siempre siempre me recordaréis como la loca que mereció la pena conocer, la loca que un día llegó a haceros muy felices y os descubrió una parte de la vida que hasta mí no conocíais, me halaga que así sea. Sé que fui y seré para vosotros una persona muy importante y sabéis que os lo agradeceré siempre, porque sin vosotros dudo mucho que hubiera llegado hasta aquí, aunque posiblemente eso no lo sepáis, os debo la vida queridos compañeros de viaje. Gracias a cada uno de vosotr@s, me habéis hecho sentir muy muy afortunada de teneros y sé que siempre os recordaré con nostalgia y que jamás podré olvidaros.
miércoles, julio 18, 2007
¿Y si dejo que te vayas al fin?...
No consigo entender por qué después de tanto tiempo continúo echándote tanto de menos, por qué mi mente recurre a tu recuerdo siempre que tengo un mal día, porque eres la primera persona que se me viene a la cabeza cada vez que tengo que contar algo importante, no sé por qué me sigo aferrando a ti y me niego a olvidarte, a dejarte marchar, por qué no soy capaz de desterrar tu recuerdo y seguir viviendo como si nunca hubieras existido.
Tengo la casi certeza absoluta de que jamás voy a volver a sentirme igual que cuando tú estabas ahí, aquel empeño tan tuyo en enseñarme a ver la vida tal y como tú habías aprendido a verla con los años, la forma de sentir las cosas que ocurrían, aquella autenticidad que sentía que tenía la vida por aquel entonces, la alegría infinita de saberme querida y acompañada por ti en cada cosa que ocurría, fuera buena o mala, era extraño, pero me gustaba más contarte las cosas buenas porque me gustaba la idea de poder hacerte un poco feliz, sabeedora de que te alegrabas terriblemente por mí. Nunca había tenido esas ganas de compartirlo todo con alguien. Años después aún sigo enganchada a aquella maravillosa sensación que un día tú me regalaste.
Sigo sin entender qué ocurrió, qué hiciste conmigo para que pasados tantos meses continúe recordándote casi a diario, y aún no pueda leer tus mails, ni ver tus fotos porque sé que la herida comenzaría a supurar de nuevo, y no quiero, me cansé de llorarte, me cansé de tener la sensación de estar haciendo el gilipollas, haciéndome sufrir mucho más de lo que era necesario en una situación como aquélla. Debí olvidarte como tú lo hiciste, sin darle más importancia de la que en verdad tenía, debí olvidarte sin nostalgias e idealizaciones absurdas, pero ya sabes lo dada que soy a todas esas cosas, qué por qué, pues no sé, no conozco a nadie que sea tan nostálgica como yo y que le cueste tanto pasar página, tendré que ir aprendiendo, a veces creo que proviene de la infancia, del miedo continúo que sentía cada día cuando mi madre no estaba en casa y me paralizaba el miedo a que me hubiera abandonado en aquellas cuatro paredes, sospecho que algo tiene que ver con todo aquello, y sospecho que a día de hoy es algo que no ha cambiado mucho, que no he podido superar, me duele demasiado sentir que la gente se vaya de mi vida.
Cuando te fuiste entendí y me prometí que nunca más, por nadie, volvería a sufrir como lo hice contigo, porque comprendí que el dolor en muchos casos es innecesario, y que podemos hacer muchas cosas para paliarlo, entre otras no regocijarnos en nuestras heridas y darles la importancia real que tienen. Qué es jodido, bufff a mí me lo vas a decir, pero eso que aprendí contigo a base de lágrimas y dolor, me sirve ahora y posiblemente me sirva el resto de mi vida, supongo que la primera vez que te rompen el corazón, que le sientes crujir en mil pedazos, es cuando más duele, más adelante puede reaparecer el dolor, puede volver a surgir, pero siempre será menos intenso y sobre todo mucho más breve. Y supongo que incluso por esto debo estarte eternamente agradecida ¡tócate los ovarios!
Por mucho tiempo que pase, por mucho que haya pensado en los motivos de todo aquello, aún no soy capaz de definir, de concretar por qué sentí tanto dolor en tu partida, cuando siempre fui consciente de que en realidad nos quedaban muchas cosas por descubrir la una de la otra, y creo sinceramente que de haberte conocido de esa manera más real hubieras perdido buena parte de tu encanto, porque cuando bajas del pedestal a alguien y le vuelves real, con sus fallos, sus defectos, con sus historias, con su cotidianeidad... entonces pierde mucha parte del encanto, pero aún siendo consciente de todo esto no he podido olvidarte. Tanto es así que en los días importantes, en ésos en los que no tienes a nadie a quién llamar, a quién escribir, a nadie a quién explicar, en esos días en los que necesitas de un hombro amigo de una forma desesperante siempre siempre eres a la primera que recurre mi memoria, por absurdo que pueda parecer, aún no se ha dado cuenta de que ya no estás ahí.
El viernes te envié un sms después de muchos meses sin hacerlo, a pesar de haber borrado tu número de mi agenda, no he podido hacerlo de mi memoria. A veces creo ingenuamente que si yo viví así toda mi historia contigo, tú aún debes recordarme, y por qué no hacerlo con cierta nostalgia... por eso me aventuré a escribirte sin miedo. También porque la semana pasada me acordé mucho de ti, y porque era un día importante en tu vida, sabes que nunca olvido las fechas importantes, pero no recibí respuesta. No te culpo, no te guardo ningún tipo de rencor, al contrario, hoy simplemente me apetecía volver a darte las gracias por todo tu tiempo junto a mí y por todo lo bueno que me llevo de ti. Sé que te gustaría mucho saber de mí ahora mismo, te sorprenderían tantas y tantas cosas... pero tú misma me enseñaste que las historias también tienen su propia fecha de caducidad y por mucho que me cueste admitirlo, creo que a la nuestra le llegó hace ya mucho tiempo, lástima que yo haya tardado tanto en darme cuenta.
Tengo la casi certeza absoluta de que jamás voy a volver a sentirme igual que cuando tú estabas ahí, aquel empeño tan tuyo en enseñarme a ver la vida tal y como tú habías aprendido a verla con los años, la forma de sentir las cosas que ocurrían, aquella autenticidad que sentía que tenía la vida por aquel entonces, la alegría infinita de saberme querida y acompañada por ti en cada cosa que ocurría, fuera buena o mala, era extraño, pero me gustaba más contarte las cosas buenas porque me gustaba la idea de poder hacerte un poco feliz, sabeedora de que te alegrabas terriblemente por mí. Nunca había tenido esas ganas de compartirlo todo con alguien. Años después aún sigo enganchada a aquella maravillosa sensación que un día tú me regalaste.
Sigo sin entender qué ocurrió, qué hiciste conmigo para que pasados tantos meses continúe recordándote casi a diario, y aún no pueda leer tus mails, ni ver tus fotos porque sé que la herida comenzaría a supurar de nuevo, y no quiero, me cansé de llorarte, me cansé de tener la sensación de estar haciendo el gilipollas, haciéndome sufrir mucho más de lo que era necesario en una situación como aquélla. Debí olvidarte como tú lo hiciste, sin darle más importancia de la que en verdad tenía, debí olvidarte sin nostalgias e idealizaciones absurdas, pero ya sabes lo dada que soy a todas esas cosas, qué por qué, pues no sé, no conozco a nadie que sea tan nostálgica como yo y que le cueste tanto pasar página, tendré que ir aprendiendo, a veces creo que proviene de la infancia, del miedo continúo que sentía cada día cuando mi madre no estaba en casa y me paralizaba el miedo a que me hubiera abandonado en aquellas cuatro paredes, sospecho que algo tiene que ver con todo aquello, y sospecho que a día de hoy es algo que no ha cambiado mucho, que no he podido superar, me duele demasiado sentir que la gente se vaya de mi vida.
Cuando te fuiste entendí y me prometí que nunca más, por nadie, volvería a sufrir como lo hice contigo, porque comprendí que el dolor en muchos casos es innecesario, y que podemos hacer muchas cosas para paliarlo, entre otras no regocijarnos en nuestras heridas y darles la importancia real que tienen. Qué es jodido, bufff a mí me lo vas a decir, pero eso que aprendí contigo a base de lágrimas y dolor, me sirve ahora y posiblemente me sirva el resto de mi vida, supongo que la primera vez que te rompen el corazón, que le sientes crujir en mil pedazos, es cuando más duele, más adelante puede reaparecer el dolor, puede volver a surgir, pero siempre será menos intenso y sobre todo mucho más breve. Y supongo que incluso por esto debo estarte eternamente agradecida ¡tócate los ovarios!
Por mucho tiempo que pase, por mucho que haya pensado en los motivos de todo aquello, aún no soy capaz de definir, de concretar por qué sentí tanto dolor en tu partida, cuando siempre fui consciente de que en realidad nos quedaban muchas cosas por descubrir la una de la otra, y creo sinceramente que de haberte conocido de esa manera más real hubieras perdido buena parte de tu encanto, porque cuando bajas del pedestal a alguien y le vuelves real, con sus fallos, sus defectos, con sus historias, con su cotidianeidad... entonces pierde mucha parte del encanto, pero aún siendo consciente de todo esto no he podido olvidarte. Tanto es así que en los días importantes, en ésos en los que no tienes a nadie a quién llamar, a quién escribir, a nadie a quién explicar, en esos días en los que necesitas de un hombro amigo de una forma desesperante siempre siempre eres a la primera que recurre mi memoria, por absurdo que pueda parecer, aún no se ha dado cuenta de que ya no estás ahí.
El viernes te envié un sms después de muchos meses sin hacerlo, a pesar de haber borrado tu número de mi agenda, no he podido hacerlo de mi memoria. A veces creo ingenuamente que si yo viví así toda mi historia contigo, tú aún debes recordarme, y por qué no hacerlo con cierta nostalgia... por eso me aventuré a escribirte sin miedo. También porque la semana pasada me acordé mucho de ti, y porque era un día importante en tu vida, sabes que nunca olvido las fechas importantes, pero no recibí respuesta. No te culpo, no te guardo ningún tipo de rencor, al contrario, hoy simplemente me apetecía volver a darte las gracias por todo tu tiempo junto a mí y por todo lo bueno que me llevo de ti. Sé que te gustaría mucho saber de mí ahora mismo, te sorprenderían tantas y tantas cosas... pero tú misma me enseñaste que las historias también tienen su propia fecha de caducidad y por mucho que me cueste admitirlo, creo que a la nuestra le llegó hace ya mucho tiempo, lástima que yo haya tardado tanto en darme cuenta.
sábado, julio 14, 2007
Primera juerga de las tres flipadas
Ayer fue el primer día de fiesta juntas de las tres Marías: la Anita, Inés y la menda. Como era de esperar las previsiones se cumplieron más que de sobra y lo pasé pipa.
Me fui primero con Inés al concierto de César Rodríguez, por fin conseguimos verlo chiquilla! Fue simplemente genial, un concierto en plan íntimo para unas 30 personas, cantó casi todas sus canciones y me gustó mucho más en directo, brillante voz, brillantes letras y maravillosa forma de tocar la guitarra con esa delicadeza que me hizo flipar, lo recomiendo fervientemente a todo aquel que le guste este tipo de música. Me emocioné mucho al escuchar "Déjame entrar" canción con mucha historia para mí, me hizo trasportarme sin esfuerzo a otra ciudad, hacia otras fechas, otros sentimientos, a una época dónde todo era perfecto. Casi lloré, canté fuerte para no hacerlo. Quise grabar la canción, pero me quedé sin memoria, como me suele ocurrir, gafe que es una, ya lo tengo asumido. Al acabar le felicitamos y nos hicimos una foto con él, faltaría más, Inés flipaba como si fuera el mismísimo Mike Jagger.
Y después nos fuimos corriendo al concierto de "Dale al aire", un grupillo de flamenquillo que cantaba en el Moulin rose, uno de los sitios memorables de mi corta historia en Madrid, lugar importante, lugar que me hizo volver a confiar y que logró que a partir de ahí todo cambiara para mejor. Vi aquel lugar de una forma muy distinta a cuando estuve contigo, estaba lleno de gente, nuestra mesa era ocupada por gente que reía, cantaba y se veía feliz, ignorantes de lo que tú y yo vivimos allí mismo.
Fue una noche donde me obligué a encontrarme con mis sentimientos más profundos, por fuerza les hice salir a la luz y tuve que enfrentarme a ellos, cara a cara, creo que al final salí bastante bien parada, cuanto antes lo haga mucho mejor, esconderse, huir, sólo sirve para prolongar un poco más el dolor, algo que debería ser innecesario, pero que en demasiadas ocasiones ocurre sin ni siquiera darnos cuenta. Y después de eso, tú y yo sabemos qué ocurrió, gracias, gracias, gracias, te arrepentiste en el mismo momento de hacerlo, ojalá supieras hacer las cosas más fáciles, ojalá supieras vivir sin tantas complicaciones, hiciste algo que te apeteceía, que necesitabas, no es algo tan malo, no sé por qué intentas acabar con tus deseos, obligándote a sentir lo que sabes que sería mejor para tí, porque ambas sabemos que no se pueden controlar los sentimientos, y que a veces ellos pueden más que ninguna otra cosa, lo cual no me parece mala idea, para algo auténtico que tiene la vida. Aunque en realidad sí sé por qué lo haces y te entiendo, aunque no esté muy de acuerdo con esa actitud tan tuya. Me gustaría poder ayudarte, pero sabes que no puedo, que no sé.
A mí me encantó, aunque creo que a ti no, esta tarde me ha hecho daño descubrir que tus amenazas eran reales y que no voy a poder saber de ti, creo que te equivocas, sólo espero que salgún día te des cuenta de ello, quizás es lo que necesitas, no te culpo, yo ya te he dicho mil veces que quiero que pienses en ti y hagas lo que crees que debes hacer para ser feliz, si esto es lo que quieres adelante, ya me las apañaré. Aún así gracias.
Y después tocaba ir al Nike, of course, nuestro bar por excelencia, las tres nos dimos cuenta de que estábamos más pedo de lo que habíamos sospechado en un principio, yo creo que fue la sidra inglesa ésa, eso de que no sea asturiana... je, je... Aún así nos bebimos unos minis que acabaron ya con la poca vergüenza que pudieramos tener. Inés reconoció a una bloguera, pero aún no nos atrevimos a hablar con ella, por miedo a parecer frikis, igual no estábamos tan tajadas!!
Salimos de allí, conseguimos pasar las puertas blindadas con un mini! Olé, si es que somos la hostia! Y dos relaciones nos llevaron a un bar al que Inés y yo solimos ir siempre, así que las relaciones en este caso no eran necesarias, aunque es de agradecer porque pasamos un buen rato con ellas.
Y después nos fuimos al Space, je, je... no sin antes ir a cenar a eso de las 2:30 de la mañana y echarnos unas risas haciendo el tonto por las calles de Madrid, haciéndonos fotos absurdas y pegándonos carteles de Muchachito bombo infierno cual seguidoras acérrimas. Resumiento: risas, risas y más risas.
En el Space, bailamos y cantamos de lo lindo, y por fin llegamos a un punto etílico que las vergüenzas no existían y después de unos cuantos intentos fallidos por mi parte me acerqué a la famosa bloguera, le dije que la habíamos reconocido y muy maja ella me preguntó quién era y me presentó a toda su tropa, al final no fue tan difícil ¡que no quedamos tan de frikies Inés, lo juro! Además qué miedos son ésos a estas alturas de la vida, endeluego!
Estuvimos allí hasta el cierre, ya cayéndoseme los párpados estuvimos otro rato más haciendo el payaso en la plaza, me queda el claro recuerdo de nuestras risas sonoras, aunque no recuerdo por qué se producieron, ya me contaréis! Y con el ánimo renovado, los sentimientos revueltos, la alegría de sentirme en buena compañía, me dormí plácidamente hasta el día de hoy. A ver qué nos depara esta noche. Gracias pekes!
Me fui primero con Inés al concierto de César Rodríguez, por fin conseguimos verlo chiquilla! Fue simplemente genial, un concierto en plan íntimo para unas 30 personas, cantó casi todas sus canciones y me gustó mucho más en directo, brillante voz, brillantes letras y maravillosa forma de tocar la guitarra con esa delicadeza que me hizo flipar, lo recomiendo fervientemente a todo aquel que le guste este tipo de música. Me emocioné mucho al escuchar "Déjame entrar" canción con mucha historia para mí, me hizo trasportarme sin esfuerzo a otra ciudad, hacia otras fechas, otros sentimientos, a una época dónde todo era perfecto. Casi lloré, canté fuerte para no hacerlo. Quise grabar la canción, pero me quedé sin memoria, como me suele ocurrir, gafe que es una, ya lo tengo asumido. Al acabar le felicitamos y nos hicimos una foto con él, faltaría más, Inés flipaba como si fuera el mismísimo Mike Jagger.
Y después nos fuimos corriendo al concierto de "Dale al aire", un grupillo de flamenquillo que cantaba en el Moulin rose, uno de los sitios memorables de mi corta historia en Madrid, lugar importante, lugar que me hizo volver a confiar y que logró que a partir de ahí todo cambiara para mejor. Vi aquel lugar de una forma muy distinta a cuando estuve contigo, estaba lleno de gente, nuestra mesa era ocupada por gente que reía, cantaba y se veía feliz, ignorantes de lo que tú y yo vivimos allí mismo.
Fue una noche donde me obligué a encontrarme con mis sentimientos más profundos, por fuerza les hice salir a la luz y tuve que enfrentarme a ellos, cara a cara, creo que al final salí bastante bien parada, cuanto antes lo haga mucho mejor, esconderse, huir, sólo sirve para prolongar un poco más el dolor, algo que debería ser innecesario, pero que en demasiadas ocasiones ocurre sin ni siquiera darnos cuenta. Y después de eso, tú y yo sabemos qué ocurrió, gracias, gracias, gracias, te arrepentiste en el mismo momento de hacerlo, ojalá supieras hacer las cosas más fáciles, ojalá supieras vivir sin tantas complicaciones, hiciste algo que te apeteceía, que necesitabas, no es algo tan malo, no sé por qué intentas acabar con tus deseos, obligándote a sentir lo que sabes que sería mejor para tí, porque ambas sabemos que no se pueden controlar los sentimientos, y que a veces ellos pueden más que ninguna otra cosa, lo cual no me parece mala idea, para algo auténtico que tiene la vida. Aunque en realidad sí sé por qué lo haces y te entiendo, aunque no esté muy de acuerdo con esa actitud tan tuya. Me gustaría poder ayudarte, pero sabes que no puedo, que no sé.
A mí me encantó, aunque creo que a ti no, esta tarde me ha hecho daño descubrir que tus amenazas eran reales y que no voy a poder saber de ti, creo que te equivocas, sólo espero que salgún día te des cuenta de ello, quizás es lo que necesitas, no te culpo, yo ya te he dicho mil veces que quiero que pienses en ti y hagas lo que crees que debes hacer para ser feliz, si esto es lo que quieres adelante, ya me las apañaré. Aún así gracias.
Y después tocaba ir al Nike, of course, nuestro bar por excelencia, las tres nos dimos cuenta de que estábamos más pedo de lo que habíamos sospechado en un principio, yo creo que fue la sidra inglesa ésa, eso de que no sea asturiana... je, je... Aún así nos bebimos unos minis que acabaron ya con la poca vergüenza que pudieramos tener. Inés reconoció a una bloguera, pero aún no nos atrevimos a hablar con ella, por miedo a parecer frikis, igual no estábamos tan tajadas!!
Salimos de allí, conseguimos pasar las puertas blindadas con un mini! Olé, si es que somos la hostia! Y dos relaciones nos llevaron a un bar al que Inés y yo solimos ir siempre, así que las relaciones en este caso no eran necesarias, aunque es de agradecer porque pasamos un buen rato con ellas.
Y después nos fuimos al Space, je, je... no sin antes ir a cenar a eso de las 2:30 de la mañana y echarnos unas risas haciendo el tonto por las calles de Madrid, haciéndonos fotos absurdas y pegándonos carteles de Muchachito bombo infierno cual seguidoras acérrimas. Resumiento: risas, risas y más risas.
En el Space, bailamos y cantamos de lo lindo, y por fin llegamos a un punto etílico que las vergüenzas no existían y después de unos cuantos intentos fallidos por mi parte me acerqué a la famosa bloguera, le dije que la habíamos reconocido y muy maja ella me preguntó quién era y me presentó a toda su tropa, al final no fue tan difícil ¡que no quedamos tan de frikies Inés, lo juro! Además qué miedos son ésos a estas alturas de la vida, endeluego!
Estuvimos allí hasta el cierre, ya cayéndoseme los párpados estuvimos otro rato más haciendo el payaso en la plaza, me queda el claro recuerdo de nuestras risas sonoras, aunque no recuerdo por qué se producieron, ya me contaréis! Y con el ánimo renovado, los sentimientos revueltos, la alegría de sentirme en buena compañía, me dormí plácidamente hasta el día de hoy. A ver qué nos depara esta noche. Gracias pekes!
lunes, junio 25, 2007
Lo siento, pero sigo sin tener ni putas ganas de escribir, no me apetece dejarme llevar como otras veces, ser esa Laura que desgarra sus entrañas hasta saber qué siente en el último poro de su piel, no me apetece descubrirme, no me apetece saber lo qué siento, lo que quiero, lo qué busco, ahora no necesito respuestas, no vaya a ser que me digan cosas que no quiero escuchar, por el momento me hago la loca, ya buscaré respuestas cuando sepa que no van a doler.
Así que os dejo un vídeo precioso que resume bastante bien lo que siento estos días, bueno estos últimos diez años yo diría...
Estoy bien, sólo un poquito cansada de todo, así que me voy a mimir que lo necesito... Un besazo para tod@s, espero que aunque lleve un tiempo sin postear algo interesante, sigais por aquí, esperando que resurja!!
Así que os dejo un vídeo precioso que resume bastante bien lo que siento estos días, bueno estos últimos diez años yo diría...
Estoy bien, sólo un poquito cansada de todo, así que me voy a mimir que lo necesito... Un besazo para tod@s, espero que aunque lleve un tiempo sin postear algo interesante, sigais por aquí, esperando que resurja!!
miércoles, junio 13, 2007
Sacando conclusiones
Me siento a veces confusa, perdida, agobiada... pero a la vez contenta, tranquila.... siento que me están pasando miles de cosas de ésas que te cambian la vida, de ésas que dividen tu vida en un antes y un después y a partir de ellas, sin casi darte cuenta, eres de otra manera. Aunque a veces llore, soy de la opinión de que las creen que las lágrimas también son parte importante e imprescindible de la vida, y no por tenerlas presentes significa que estemos tristes o mal. A veces se necesitan, mucho mejor así que antes, que me pasé media vida sin saber lo que era llorar y creédme que lo pasaba bastante peor que ahora. Ya no me da miedo llorar. Ya no siento (casi) lástima cuando lo hago, y ésa es muy buena señal porque siginifica que también he conseguido normalizar este punto y que ya no me doy pena de mí misma, algo que es muy importante. Ya no lloro por una sensación de pena y tristeza constante, omo antes que cada vez que lloraba sentía que vaciaba un dolor muy muy antiguo y en absoluto me aliviaba, sólo conseguía aumentar la sensación de autocompasión cuando me veía llorar de aquella manera, y lloraba más y más. Ahora nada tiene que ver con aquello, sino que ahora lloro por algo puntual, y eso además de ser más saludable, alivia en el momento en que lo hago.
Siento que por fin estoy viviendo al cien por cien, sin limitaciones, sin barreras autoimpuestas, sin movidas mentales, sin maltratarme, sin buscarme problemas cuando no los hay.Siento que por fin empiezo a estar en paz con el mundo que me rodea y sobre todo conmigo misma. Siento que me encuentro en esa vida soñada que siempre he anhelado, lo que no siginifica que siempre esté pletórica, yo nunca he querido eso porque sabía que era utópico y que no existía esa sensación de felicidad absoluta constante. Sólo digo que ahora vivo de forma muy auténtica, y darme cuenta de eso mola mucho :)
Me gusta mucho pensar en el pasado y ser consciente de cómo han ido cambiando las cosas, miro hacia atrás: hace ya un año que acabé la carrera, hace ya un año de aquel día tan especial de mi graduación, aquel día en que recuerdo que me sentía cómo si me hubieran crecido alas de repente y con los deberes sociales y familiares ya cumplidos pudiera irme a lugares inexplorados, a lugares desconocidos por mí dónde poder empezar de nuevo. Aquel día me sentía como si acabara de nacer y viera de repente el mundo con otros ojos llenos de ilusión por todo lo que me esperaba después de aquello. Recuerdo que me sentía con fuerzas y ganas suficientes para comerme el mundo, sin miedo a nada, de hecho mi discurso de graduación fue de la falta de miedo que después de esa etapa sentía que tenía, lo cierto es que presentía que algo realmente bueno iba a pasarme.
Ha trascurrido ya todo un año de aquella etapa tan dura, que ahora con cierta nostalgia veo ya lejana, pero tampoco está a tanta distancia del presente. Me gusta ser consciente de que soy una valiente, de que me merezco todo lo bueno que me pase porque he luchado al cien por cien por todo esto que ahora me está viniendo a carretadas, como si la vida por fin se hubiera dado cuenta de que me lo debe, como si estuviera en deuda conmigo y ahora se empeñara en regalarme todo aquello que me hurtó en el pasado. No me cabe ninguna duda de que algún día próximo me sentiré muy muy feliz, de hecho ya empiezo a sentirme así, y los problemas de siempre se han convertido por fin en algún insignificante, porque ahora soy capaz de vivir felizmente, acarreando con los problemas que me vengan sin que éstos me inoportunen demasiado. Al fin y al cabo creo que en eso se basa la receta para poder ser una persona feliz.
Los años me van enseñando muchas muchas cosas, demasiadas por suerte. Hace un año de todo aquello y siento que este año he aprendido demasiadas cosas, he perdido ingeniudad, aunque no ilusión, he madurado mucho y siento que este año, esos 23 que ya pasaron, han sido muy muy especiales para mí, intuyo que ha sido un año de transición de una vida a otra muy distinta que nada tiene que ver con la pasada. Estoy contenta, orgullosa, ilusionada y feliz, realmente feliz y en PAZ, tranquila, confiada sabiendo todo lo bueno que aún está ahí fuera esperándome ¡porque yo lo valgo! y sobre todo porque siempre he luchado y lucharé porque así sea, y la verdad es que desde bien peque aprendí que si quieres algo la única manera de conseguirlo es ir a por ello y no perder nunca la confianza en conseguirlo.
P.S.: Eso sí, hace un año estaba más guapa que ahora, podéis verlo en mi fotita!! Pero a pesar de todo me siento más guapa ahora! Juas, juas!! Si es que cómo enseñan los años! Ayss qué bien :) Muakss
Siento que por fin estoy viviendo al cien por cien, sin limitaciones, sin barreras autoimpuestas, sin movidas mentales, sin maltratarme, sin buscarme problemas cuando no los hay.Siento que por fin empiezo a estar en paz con el mundo que me rodea y sobre todo conmigo misma. Siento que me encuentro en esa vida soñada que siempre he anhelado, lo que no siginifica que siempre esté pletórica, yo nunca he querido eso porque sabía que era utópico y que no existía esa sensación de felicidad absoluta constante. Sólo digo que ahora vivo de forma muy auténtica, y darme cuenta de eso mola mucho :)
Me gusta mucho pensar en el pasado y ser consciente de cómo han ido cambiando las cosas, miro hacia atrás: hace ya un año que acabé la carrera, hace ya un año de aquel día tan especial de mi graduación, aquel día en que recuerdo que me sentía cómo si me hubieran crecido alas de repente y con los deberes sociales y familiares ya cumplidos pudiera irme a lugares inexplorados, a lugares desconocidos por mí dónde poder empezar de nuevo. Aquel día me sentía como si acabara de nacer y viera de repente el mundo con otros ojos llenos de ilusión por todo lo que me esperaba después de aquello. Recuerdo que me sentía con fuerzas y ganas suficientes para comerme el mundo, sin miedo a nada, de hecho mi discurso de graduación fue de la falta de miedo que después de esa etapa sentía que tenía, lo cierto es que presentía que algo realmente bueno iba a pasarme.
Ha trascurrido ya todo un año de aquella etapa tan dura, que ahora con cierta nostalgia veo ya lejana, pero tampoco está a tanta distancia del presente. Me gusta ser consciente de que soy una valiente, de que me merezco todo lo bueno que me pase porque he luchado al cien por cien por todo esto que ahora me está viniendo a carretadas, como si la vida por fin se hubiera dado cuenta de que me lo debe, como si estuviera en deuda conmigo y ahora se empeñara en regalarme todo aquello que me hurtó en el pasado. No me cabe ninguna duda de que algún día próximo me sentiré muy muy feliz, de hecho ya empiezo a sentirme así, y los problemas de siempre se han convertido por fin en algún insignificante, porque ahora soy capaz de vivir felizmente, acarreando con los problemas que me vengan sin que éstos me inoportunen demasiado. Al fin y al cabo creo que en eso se basa la receta para poder ser una persona feliz.
Los años me van enseñando muchas muchas cosas, demasiadas por suerte. Hace un año de todo aquello y siento que este año he aprendido demasiadas cosas, he perdido ingeniudad, aunque no ilusión, he madurado mucho y siento que este año, esos 23 que ya pasaron, han sido muy muy especiales para mí, intuyo que ha sido un año de transición de una vida a otra muy distinta que nada tiene que ver con la pasada. Estoy contenta, orgullosa, ilusionada y feliz, realmente feliz y en PAZ, tranquila, confiada sabiendo todo lo bueno que aún está ahí fuera esperándome ¡porque yo lo valgo! y sobre todo porque siempre he luchado y lucharé porque así sea, y la verdad es que desde bien peque aprendí que si quieres algo la única manera de conseguirlo es ir a por ello y no perder nunca la confianza en conseguirlo.
P.S.: Eso sí, hace un año estaba más guapa que ahora, podéis verlo en mi fotita!! Pero a pesar de todo me siento más guapa ahora! Juas, juas!! Si es que cómo enseñan los años! Ayss qué bien :) Muakss
domingo, junio 10, 2007
Historias con la Luci (2): Feria 2007 sábado y domingo
Días extraños, eso es lo que siento que estoy viviendo o la sensación que tengo de estar viviendo en el último mes y medio. Días jodidamente extraños, de ésos que sabes que no olvidarás nunca, pero cuando los estás experimentando los vives de forma tan rápida, pasan tantas tantas cosas en el día a día, que no eres capaz de pararte a pensar ni un sólo un segundo y poder asimilar a tiempo real cada cosa que te va pasando. Simplemente las cosas van sucediendo y ni siquiera puedes ser consciente de que eso está pasando, hasta que miras atrás y aluncinas en colores.
Ayer SÁBADO se cumplió un año de aquel 10 de Junio de 2006, otro de esos días que tampoco se me olvidarán nunca, por especial, por surrealista, porque se hizo realidad un sueño totalmente inesperado para mí, uno más que añadir a mi lista, que por cierto aún me queda por contar en esta blog.
Ayer llegué con nostalgia a la feria del libro, sabiendo que iba a recordar el año pasado y que me iba a dar penita por cómo habían cambiado las cosas, pero sobre todo por cómo he cambiado yo y la sensación de pérdida de ingenuidad que amenaza con instalarse ultimamente en mi vida. Pero al final, la verdad es que fue mucho mejor de lo esperado y me fui de allí con mejor sabor de boca que el año pasado, que era tan ingenua y tenía tantas tantas expectivas que al final todo se quedó demasiado corto para mí.
Me fui con Inés y Perlimpina, dimos una vuelta y vimos a Lucía y Curro con pinta de haber dormido poco y estar hiper cansados. Así fue, nos saludaron y se fueron a por un red Bull para poder aguantar lo que se les venía encima. Nos fuimos las tres, con el parásito encantador, of course, a dar más vueltas y ya por fin llegamos a la cola de Lucía. Como siempre hubo cola desde el principio hasta el final. Juro que esperamos la cola y que no nos colamos de nadie. Llegamos a Lucía y antes de nada firmamos el libro de visitas, no sabía qué coño poner, y al final me quedé con ganas de poner más cosas, pero como lo importante ya lo sabe la interesada, lo demás ya me da igual...
Después les firmó los libros a mis dos acompañantes, a alguna otra que llegó con nosotras, y yo tuve que esperar al final de la feria porque una señora se empeñó en decirme que me había colado con todo mi morro y que no iba a dejarme pasar así le fuera la vida en ello. Se le unieron más señoras de la cola en su guerra por no dejar que Lucía me firmara. Flipé. Intenté hacerles entrar en razón explicándoles las cosas, pero sólo conseguía caldear aún más el ambiente, así que una que ya está acostumbrada a que le pasen este tipo de cosas, les miró con cara de resignación, le di el gusto a la mujer y me fui sin mis libros firmados, sniff...
Volvimos a eso de las 9 y ya conseguí mis anheladas dedicatorias. No os lo creeréis, pero a estas alturas de la vida estaba casi tan nerviosa como el año pasado, me costó mucho pedirle a Lucía las dedicatorias, me costó que no se me notará que me temblaban las manos y notaba el corazón latir fuerte, pero sí, me di cuenta de que después de todo aún me impone todo esto y no consigo acostumbrarme, de lo cual ¿sabéis qué? Que me alegro mucho, porque ya sabéis que odio que nos acostumbremos a las cosas que han sido sueños hace no tanto tiempo y al conseguirlos pierdan así de repente toda su importancia. Así que me alegró saber que sigo con la misma ilusión que hace un año y que muy probablemente me durará aún bastante tiempo.
Me dedicó mi libro favorito, al que más cariño tengo, "Beatriz y los cuerpos celestes", si ya me gustaba, ahora con la dedicatoria tan bonita que me ha puesto, le tengo aún más cariño, como si de un tesoro se tratara.
Después llegó momento de los encuentros, nos sorprendió ver a Salarino, a Emma (la webmaster), a Iwi... eché de menos a algunas personas del año pasado, pero la verdad es que ayer mis expectativas se superaron con creces, cosa que el año pasado no ocurrió porque me quedé con ganas de mucho, muchísimo más. Pero ahora una ya no es tan ingenua y tan flipada, ni se crea expectativas que sabe de antemano que no se van a cumplir. Me emocionó volver a ver a Allegra, qué niña tan especial y qué guapa que iba con ese vestido y esos zapatos de sevillana!
Nos fuimos a tomar algo todos juntos, conversamos un poco, lo que las distancias nos permitían y enseguida nos fuimos porque Lucía estaba muertita, y con razón. Nos pusimos todos en marcha, acompañamos a Lucía y nos fuimos los restantes a cenar y a tomar algo, viviendo el barrio protagonista de Cosmofobia en estado puro. A partir de ahí ya me sentí más a gusto, me gustó la sensación de estar cenando allí con personas que recuerdo que al principio de todo, hace poco más de un año, no esperaba ni siquiera llegar ver algún día. Me gusta tanto la sensación de que la vida se ría en mi cara y me sorprenda a cada instante...
Después me descubireron sitios de la zona que me gustaron mucho, la conversación era ya mucho más animada, y yo ya mucho más tranquila pude disfrutar de todo con más intensidad. Lo pasé genial, la verdad, me despedí de todos ellos con una sensación de agradecimiento por todo y de penita al saber que esto, como mucho, se repetirá de año en año.
Después Inés y yo bajo la lluvia decidimos que acabaríamos ese día surrealista en el Medea porque llovía demasiado como para irnos a otro sitio, y allí que nos fuimos para ponerle la guinda al día. La verdad es que me lo pasé pipa y no noté en ningún momento que hubiese dormido tan solo tres horas.
Fue un día totalmente extraño y surrealista para mí, que no, que no me acostumbro a todas estas cosas, y si por si esto aún fuera poco, me pasaban cosas por detrás, cosas que hicieron que fuera todo un poco más inolvidable, si cabe. Sí, la vida se río ayer de lo lindo, conmigo, o mejor dicho de mí. Me sentí rara, rara, rara, pero extrañamente feliz, feliz, feliz.
Gracias a tod@s los que en este tiempo han ido haciendo todo esto posible. A Curro que es un verdadero encanto y sin él nada podría ser igual, ni siquiera parecido. Y a Lucía por ser siempre tan cercana, por esas dedicatorias (ayer lo bordó), por tu tiempo, tu paciencia y por portarte siempre así de bien con nosotr@s. Os dejo una foto de Inés, la menda y Perlimpina, las demás las pondrá Curro en la blog. Besines.
Aquí os dejo la crónica de mi DOMINGO, esperando que os guste.
Hoy volví a El Retiro para comprarle "Cosmofobia" a una amiga y a llevarle el cd con las fotos del sábado a Curro o a Lucía para que puedan colgarlas cuanto antes en la blog. Estaba yo nostágica. Últimamente estoy en estado premenstrual de continúo, estoy hipersensible y siento palpitar la vida de una forma más intensa, tanto lo bueno, como lo malo, lo indiferente, la rutina, las sensaciones, los encantos, las personas, las miradas, siento la vida en estado puro, por ello estoy en una época tan inestable y me voy de un lado a otro, que vale que eso me pasa muy frecuentemente desde hace mucho tiempo, pero últimamente siento que es aún más intenso que de costumbre, supongo que también tiene que ver que la vida aquí va demasiado deprisa, es todo nuevo para mí y aunque a veces me crea que ya me he hecho a la todo lo que ocurre aquí, lo cierto es que creo que aún no soy muy consciente de nada de lo que me está ocurriendo, como ya os he contado, cuesta asimilar tantos cambios en un periodo tan corto, cuando tengo un segundo para pensar aún me emociono al pensar que estoy por fin en mi querido Madrid.
Me fui sola a la feria, acompañada de mi mp3 sonando Ismael Serrano. Había bastante más gente que el sábado, pero poco estuve en el bullició, preferí perderme por los miles de caminitos perdidos del famoso parque, sentarme y observar todo lo que pasaba a mi alrededor, como antaño, sonriendo viendo a los niños jugar y la vida que a mi paso sucedía.
Lucía tenía más cola que ningún otro día, me gustaba observar desde la distancia y ver a la gente ponerse nerviosa cuando llegaba el momento de que les firmara, y me emocionaba al escuchar lo que decían entre ellos, me recuerdan tanto a mí hace más bien poco tiempo... Es genial poder verlo ahora desde otra perspectiva, cómo cambia la vida.
La verdad es que me dio pereza ponerme en la cola ¡que yo ya tengo enchufe! (me lo he ganado!!) Así que esperé a que se acabará y le pedí que me firmara ya al final. La pobre no podía articular palabra, estaba con la alergia y no podía hablar. Se puso en la mesa una hoja para advertir a la gente. Qué lástima. Aún así estuvo super maja y nos atendió a cada uno con una sonrisa, como en ella es habitual. Esta vez nadie me acusó de haberme colado, ni nada de eso, estaba más organizado con un guardia que había allí, así que todos acabamos super contentos con nuestros libros dedicados.
Volví a escribir en el libro de dedicatorias cosas que quedaron pendientes para agradecer que todo esto sea posible, me despedí de ella pensando que igual hasta dentro de un año no la volveré a ver, y eso con suerte, me alegro de haber disfrutado tanto de estos momentos, porque nunca se sabe cuándo va a ser la próxima vez, ni siquiera si la habrá, pero mis recuerdos nadie me los podrá quitar ya.
Me fui de allí feliz por la vida, después de un día nostálgico y sensible, lleno de lágrimas y sonrisas, me voy a domir con una sensación de que la vida merece mucho la pena, y recordar eso no viene nunca nada mal. Abrazos gratis para tod@s!
Ayer SÁBADO se cumplió un año de aquel 10 de Junio de 2006, otro de esos días que tampoco se me olvidarán nunca, por especial, por surrealista, porque se hizo realidad un sueño totalmente inesperado para mí, uno más que añadir a mi lista, que por cierto aún me queda por contar en esta blog.
Ayer llegué con nostalgia a la feria del libro, sabiendo que iba a recordar el año pasado y que me iba a dar penita por cómo habían cambiado las cosas, pero sobre todo por cómo he cambiado yo y la sensación de pérdida de ingenuidad que amenaza con instalarse ultimamente en mi vida. Pero al final, la verdad es que fue mucho mejor de lo esperado y me fui de allí con mejor sabor de boca que el año pasado, que era tan ingenua y tenía tantas tantas expectivas que al final todo se quedó demasiado corto para mí.
Me fui con Inés y Perlimpina, dimos una vuelta y vimos a Lucía y Curro con pinta de haber dormido poco y estar hiper cansados. Así fue, nos saludaron y se fueron a por un red Bull para poder aguantar lo que se les venía encima. Nos fuimos las tres, con el parásito encantador, of course, a dar más vueltas y ya por fin llegamos a la cola de Lucía. Como siempre hubo cola desde el principio hasta el final. Juro que esperamos la cola y que no nos colamos de nadie. Llegamos a Lucía y antes de nada firmamos el libro de visitas, no sabía qué coño poner, y al final me quedé con ganas de poner más cosas, pero como lo importante ya lo sabe la interesada, lo demás ya me da igual...
Después les firmó los libros a mis dos acompañantes, a alguna otra que llegó con nosotras, y yo tuve que esperar al final de la feria porque una señora se empeñó en decirme que me había colado con todo mi morro y que no iba a dejarme pasar así le fuera la vida en ello. Se le unieron más señoras de la cola en su guerra por no dejar que Lucía me firmara. Flipé. Intenté hacerles entrar en razón explicándoles las cosas, pero sólo conseguía caldear aún más el ambiente, así que una que ya está acostumbrada a que le pasen este tipo de cosas, les miró con cara de resignación, le di el gusto a la mujer y me fui sin mis libros firmados, sniff...
Volvimos a eso de las 9 y ya conseguí mis anheladas dedicatorias. No os lo creeréis, pero a estas alturas de la vida estaba casi tan nerviosa como el año pasado, me costó mucho pedirle a Lucía las dedicatorias, me costó que no se me notará que me temblaban las manos y notaba el corazón latir fuerte, pero sí, me di cuenta de que después de todo aún me impone todo esto y no consigo acostumbrarme, de lo cual ¿sabéis qué? Que me alegro mucho, porque ya sabéis que odio que nos acostumbremos a las cosas que han sido sueños hace no tanto tiempo y al conseguirlos pierdan así de repente toda su importancia. Así que me alegró saber que sigo con la misma ilusión que hace un año y que muy probablemente me durará aún bastante tiempo.
Me dedicó mi libro favorito, al que más cariño tengo, "Beatriz y los cuerpos celestes", si ya me gustaba, ahora con la dedicatoria tan bonita que me ha puesto, le tengo aún más cariño, como si de un tesoro se tratara.
Después llegó momento de los encuentros, nos sorprendió ver a Salarino, a Emma (la webmaster), a Iwi... eché de menos a algunas personas del año pasado, pero la verdad es que ayer mis expectativas se superaron con creces, cosa que el año pasado no ocurrió porque me quedé con ganas de mucho, muchísimo más. Pero ahora una ya no es tan ingenua y tan flipada, ni se crea expectativas que sabe de antemano que no se van a cumplir. Me emocionó volver a ver a Allegra, qué niña tan especial y qué guapa que iba con ese vestido y esos zapatos de sevillana!
Nos fuimos a tomar algo todos juntos, conversamos un poco, lo que las distancias nos permitían y enseguida nos fuimos porque Lucía estaba muertita, y con razón. Nos pusimos todos en marcha, acompañamos a Lucía y nos fuimos los restantes a cenar y a tomar algo, viviendo el barrio protagonista de Cosmofobia en estado puro. A partir de ahí ya me sentí más a gusto, me gustó la sensación de estar cenando allí con personas que recuerdo que al principio de todo, hace poco más de un año, no esperaba ni siquiera llegar ver algún día. Me gusta tanto la sensación de que la vida se ría en mi cara y me sorprenda a cada instante...
Después me descubireron sitios de la zona que me gustaron mucho, la conversación era ya mucho más animada, y yo ya mucho más tranquila pude disfrutar de todo con más intensidad. Lo pasé genial, la verdad, me despedí de todos ellos con una sensación de agradecimiento por todo y de penita al saber que esto, como mucho, se repetirá de año en año.
Después Inés y yo bajo la lluvia decidimos que acabaríamos ese día surrealista en el Medea porque llovía demasiado como para irnos a otro sitio, y allí que nos fuimos para ponerle la guinda al día. La verdad es que me lo pasé pipa y no noté en ningún momento que hubiese dormido tan solo tres horas.
Fue un día totalmente extraño y surrealista para mí, que no, que no me acostumbro a todas estas cosas, y si por si esto aún fuera poco, me pasaban cosas por detrás, cosas que hicieron que fuera todo un poco más inolvidable, si cabe. Sí, la vida se río ayer de lo lindo, conmigo, o mejor dicho de mí. Me sentí rara, rara, rara, pero extrañamente feliz, feliz, feliz.
Gracias a tod@s los que en este tiempo han ido haciendo todo esto posible. A Curro que es un verdadero encanto y sin él nada podría ser igual, ni siquiera parecido. Y a Lucía por ser siempre tan cercana, por esas dedicatorias (ayer lo bordó), por tu tiempo, tu paciencia y por portarte siempre así de bien con nosotr@s. Os dejo una foto de Inés, la menda y Perlimpina, las demás las pondrá Curro en la blog. Besines.
Aquí os dejo la crónica de mi DOMINGO, esperando que os guste.
Hoy volví a El Retiro para comprarle "Cosmofobia" a una amiga y a llevarle el cd con las fotos del sábado a Curro o a Lucía para que puedan colgarlas cuanto antes en la blog. Estaba yo nostágica. Últimamente estoy en estado premenstrual de continúo, estoy hipersensible y siento palpitar la vida de una forma más intensa, tanto lo bueno, como lo malo, lo indiferente, la rutina, las sensaciones, los encantos, las personas, las miradas, siento la vida en estado puro, por ello estoy en una época tan inestable y me voy de un lado a otro, que vale que eso me pasa muy frecuentemente desde hace mucho tiempo, pero últimamente siento que es aún más intenso que de costumbre, supongo que también tiene que ver que la vida aquí va demasiado deprisa, es todo nuevo para mí y aunque a veces me crea que ya me he hecho a la todo lo que ocurre aquí, lo cierto es que creo que aún no soy muy consciente de nada de lo que me está ocurriendo, como ya os he contado, cuesta asimilar tantos cambios en un periodo tan corto, cuando tengo un segundo para pensar aún me emociono al pensar que estoy por fin en mi querido Madrid.
Me fui sola a la feria, acompañada de mi mp3 sonando Ismael Serrano. Había bastante más gente que el sábado, pero poco estuve en el bullició, preferí perderme por los miles de caminitos perdidos del famoso parque, sentarme y observar todo lo que pasaba a mi alrededor, como antaño, sonriendo viendo a los niños jugar y la vida que a mi paso sucedía.
Lucía tenía más cola que ningún otro día, me gustaba observar desde la distancia y ver a la gente ponerse nerviosa cuando llegaba el momento de que les firmara, y me emocionaba al escuchar lo que decían entre ellos, me recuerdan tanto a mí hace más bien poco tiempo... Es genial poder verlo ahora desde otra perspectiva, cómo cambia la vida.
La verdad es que me dio pereza ponerme en la cola ¡que yo ya tengo enchufe! (me lo he ganado!!) Así que esperé a que se acabará y le pedí que me firmara ya al final. La pobre no podía articular palabra, estaba con la alergia y no podía hablar. Se puso en la mesa una hoja para advertir a la gente. Qué lástima. Aún así estuvo super maja y nos atendió a cada uno con una sonrisa, como en ella es habitual. Esta vez nadie me acusó de haberme colado, ni nada de eso, estaba más organizado con un guardia que había allí, así que todos acabamos super contentos con nuestros libros dedicados.
Volví a escribir en el libro de dedicatorias cosas que quedaron pendientes para agradecer que todo esto sea posible, me despedí de ella pensando que igual hasta dentro de un año no la volveré a ver, y eso con suerte, me alegro de haber disfrutado tanto de estos momentos, porque nunca se sabe cuándo va a ser la próxima vez, ni siquiera si la habrá, pero mis recuerdos nadie me los podrá quitar ya.
Me fui de allí feliz por la vida, después de un día nostálgico y sensible, lleno de lágrimas y sonrisas, me voy a domir con una sensación de que la vida merece mucho la pena, y recordar eso no viene nunca nada mal. Abrazos gratis para tod@s!
martes, junio 05, 2007
Ayss, ¿podemos aplazar un poco más el segundo post de "Historias con la Luci"? Es que mi mente está en otras cosas y eso de obligarla a escribir sobre algo, como que no lo lleva nada bien, así que me ha hecho un ultimatum, o escribo lo que ella me ordena, como siempre hago, o no voy a actualizar en mucho tiempo. Y pensando un poquito en vosotro@s mis querid@s lectores me he tomado la confianza de elegir por vosotros y escribir lo que dicta mi cabeza, porque si no vais a aburriros de que tarde tanto en actualizar ¿no? Espero no haberme equivocado en mi elección.
Mi finde con mi madre ha sido regulín. Nos pasamos el puto finde de tiendas, porque aquí dónde me veis soy una INDECISA con mayúsculas y me cuesta mucho ir de compras sola, porque necesito siempre una segunda opinión, así que si tenemos en cuenta que aquí tengo que ir sola, y que no me gustan las tiendas de Madrid (por inverosímil que parezca no encuentro la ropa que me gusta ¡se viste mucho mejor en Asturias!), tenía necesidad de comprar ropita de mi gusto y para el curro que voy como sale de ahí porque ya tengo confianza y sé que soy cuasi imprescindible, pero en otras circunstancias no podría ir así ni de coña. En fin, que aproveché la visita de mi madre para que me ayudara a llenar mi armario un poquito más. Ver a mi madre y a mi jefa criticando mi estilo hippie de vestir y recomendándome qué tenía que comprarme, no tiene precio. Así que nos pasamos todo el finde de tiendas, y cuando digo todo el finde es TODO el finde, para comprarme una puñetera camisa de Zara. Hasta los mismísimos ovarios quedé de probarme ropa, de darme cuenta que cada vez me resulta mucho más complicado encontrar ropa de mi gusto y acorde a mi economía, que mira que me gasto pelas en ropa, pero joder cada vez tengo un ojo clínico mayor, ya apuntaba maneras de pequeñita y es cierto que de mayor también ha sido así, pero ultimamente ya mi ojo clínico se pasa, esto de estar rodeada de gente de pelas debe agudizar la vista y siempre voy a lo más caro de toda la tienda, si lo hago adrede no me sale, oyes. Osea que una mierdina, además como era de esperar, y ya las dos íbamos concienciadas para ello aunque no dijéramos nada, ambas sabíamos que me iba a deprimir, sí ya sabéis, probarme ropa y darme cuenta de lo que me he convertido es algo que me deprime mucho mucho, porque os juro que a veces estoy bien, ni siquiera pienso en mi cuerpo, en mi peso, en nada de esa mierda que arruinó ya demasiada parte de mi vida, pero es ir a comprar ropa y ya tengo depre para unos cuantos días, porque me hace ser consciente de cómo ha cambiado mi cuerpo en los últimos años, y sí, yo también pienso que debería estar acostumbrada, pero no puedo, me cuesta mucho, creo que me hago tanto la loca con mis cosas, que sólo vuelvo a la realidad cuando no queda más remedio y cuando esto es así, suelo darme un pequeño hostión, como es el caso que nos ocupa.
Así que nada, un finde poco productivo y un poco tristón, para variar. Sentía las lágrimas pidiéndome paso alguna que otra vez, pero pude con ellas como suele ser habitual cuando hay alguien delante.
Sospecho que lo que más triste me puso, no fue probarme ropa, ni pasarme todo el finde de tiendas para comprarme una camisa, creo que lo que más triste consiguió ponerme es algo que me sucede ultimamente con bastante frecuencia. Me da mucha pena darme cuenta de que soy lo único realmente bueno de la vida de mi madre. Soy su única razón para seguir viviendo con ganas y con una sonrisa en la cara. Y claro, yo siento que no se lo merece y que me gustaría ser mejor para que lo único bueno que tiene consiguiera llenarla tanto que no tuviera que buscar nada más para ser feliz, me entristece mucho porque me hace sentir poca cosa y me siento perdedora, fracasada y no merecedora de todo el cariño que me da y de todo lo que luchó por mí a lo largo de su vida, como si estuviera en deuda con ella, porque esperaba convertirme en alguien mejor para ella, y no contenta con eso, no he hecho nada más que darle problemas. Sé que si mi madre leyera esto que acabo de escribir, se pondría a llorar, me daría un abrazo y me diría lo equivocada que estoy, lo sé, sé que se conforma con lo que tiene, que está super super orgullosa de mí, que nunca se ha arrepentido de haberme tenido. (A pesar de que estoy aquí porque mi padre la obligó y no porque ella quisiera tenerme, pero esa es otra historia...)
Sé que soy y he sido todo por lo que mi madre ha luchado en su vida, a veces he creído y he sentido que si está viva es gracias a mí, a lo que en su día signifiqué para ella, gracias a haber sido para ella el único motivo por el que tenía que seguir viviendo, porque era demasiado pequeña y entrañable como para dejarme allí sola, aunque a veces amenazara con hacerlo, yo siempre supe que no sería capaz.
Como ya dije, esta relación está llena de muchos sentimientos contrariados, está lleno de muchas contradicciones, pero la conclusión que yo saco de todo, es que por mucho tiempo que pase, por muchas cosas malas que hayamos vivido, por muchas razones que hayamos tenido para perder la esperanza, para dejar de confiar la una en la otra, para rendirnos, para alejarnos, para odiarnos, incluso, al final todo eso se olvida porque somos madre e hija y dudo mucho que haya otro vínculo tan fuerte como éste, hemos creado una relación tan tan especial, que creo que nunca nadie va a poder romper, ni siquiera la distancia, la apatía, la depre, el rencor, la ira, la culpa... tengo la sensación de que el tiempo y la distancia no ha hecho más que hacernos darnos cuenta de que nos hemos querido mucho más de lo que habíamos imaginado, lo que ha hecho posible que nos volvamos a acercar, porque creo que las dos echamos mucho de menos aquello que un día tuvimos y perdimos, y ambas estamos deseosas de recuperarlo, aunque nada vuelva a ser igual, sí que puede mejorarse, que no es poco. No permitiré que mis movidas vuelvan a alejarme tanto de ella como un día ocurrió, creo que estoy en el buen camino para seguir acercándome al abrazo de mi madre, trabajo nos ha costado. Ayss, ¿es mi sensación o me estoy haciendo mayor?...
Mi finde con mi madre ha sido regulín. Nos pasamos el puto finde de tiendas, porque aquí dónde me veis soy una INDECISA con mayúsculas y me cuesta mucho ir de compras sola, porque necesito siempre una segunda opinión, así que si tenemos en cuenta que aquí tengo que ir sola, y que no me gustan las tiendas de Madrid (por inverosímil que parezca no encuentro la ropa que me gusta ¡se viste mucho mejor en Asturias!), tenía necesidad de comprar ropita de mi gusto y para el curro que voy como sale de ahí porque ya tengo confianza y sé que soy cuasi imprescindible, pero en otras circunstancias no podría ir así ni de coña. En fin, que aproveché la visita de mi madre para que me ayudara a llenar mi armario un poquito más. Ver a mi madre y a mi jefa criticando mi estilo hippie de vestir y recomendándome qué tenía que comprarme, no tiene precio. Así que nos pasamos todo el finde de tiendas, y cuando digo todo el finde es TODO el finde, para comprarme una puñetera camisa de Zara. Hasta los mismísimos ovarios quedé de probarme ropa, de darme cuenta que cada vez me resulta mucho más complicado encontrar ropa de mi gusto y acorde a mi economía, que mira que me gasto pelas en ropa, pero joder cada vez tengo un ojo clínico mayor, ya apuntaba maneras de pequeñita y es cierto que de mayor también ha sido así, pero ultimamente ya mi ojo clínico se pasa, esto de estar rodeada de gente de pelas debe agudizar la vista y siempre voy a lo más caro de toda la tienda, si lo hago adrede no me sale, oyes. Osea que una mierdina, además como era de esperar, y ya las dos íbamos concienciadas para ello aunque no dijéramos nada, ambas sabíamos que me iba a deprimir, sí ya sabéis, probarme ropa y darme cuenta de lo que me he convertido es algo que me deprime mucho mucho, porque os juro que a veces estoy bien, ni siquiera pienso en mi cuerpo, en mi peso, en nada de esa mierda que arruinó ya demasiada parte de mi vida, pero es ir a comprar ropa y ya tengo depre para unos cuantos días, porque me hace ser consciente de cómo ha cambiado mi cuerpo en los últimos años, y sí, yo también pienso que debería estar acostumbrada, pero no puedo, me cuesta mucho, creo que me hago tanto la loca con mis cosas, que sólo vuelvo a la realidad cuando no queda más remedio y cuando esto es así, suelo darme un pequeño hostión, como es el caso que nos ocupa.
Así que nada, un finde poco productivo y un poco tristón, para variar. Sentía las lágrimas pidiéndome paso alguna que otra vez, pero pude con ellas como suele ser habitual cuando hay alguien delante.
Sospecho que lo que más triste me puso, no fue probarme ropa, ni pasarme todo el finde de tiendas para comprarme una camisa, creo que lo que más triste consiguió ponerme es algo que me sucede ultimamente con bastante frecuencia. Me da mucha pena darme cuenta de que soy lo único realmente bueno de la vida de mi madre. Soy su única razón para seguir viviendo con ganas y con una sonrisa en la cara. Y claro, yo siento que no se lo merece y que me gustaría ser mejor para que lo único bueno que tiene consiguiera llenarla tanto que no tuviera que buscar nada más para ser feliz, me entristece mucho porque me hace sentir poca cosa y me siento perdedora, fracasada y no merecedora de todo el cariño que me da y de todo lo que luchó por mí a lo largo de su vida, como si estuviera en deuda con ella, porque esperaba convertirme en alguien mejor para ella, y no contenta con eso, no he hecho nada más que darle problemas. Sé que si mi madre leyera esto que acabo de escribir, se pondría a llorar, me daría un abrazo y me diría lo equivocada que estoy, lo sé, sé que se conforma con lo que tiene, que está super super orgullosa de mí, que nunca se ha arrepentido de haberme tenido. (A pesar de que estoy aquí porque mi padre la obligó y no porque ella quisiera tenerme, pero esa es otra historia...)
Sé que soy y he sido todo por lo que mi madre ha luchado en su vida, a veces he creído y he sentido que si está viva es gracias a mí, a lo que en su día signifiqué para ella, gracias a haber sido para ella el único motivo por el que tenía que seguir viviendo, porque era demasiado pequeña y entrañable como para dejarme allí sola, aunque a veces amenazara con hacerlo, yo siempre supe que no sería capaz.
Como ya dije, esta relación está llena de muchos sentimientos contrariados, está lleno de muchas contradicciones, pero la conclusión que yo saco de todo, es que por mucho tiempo que pase, por muchas cosas malas que hayamos vivido, por muchas razones que hayamos tenido para perder la esperanza, para dejar de confiar la una en la otra, para rendirnos, para alejarnos, para odiarnos, incluso, al final todo eso se olvida porque somos madre e hija y dudo mucho que haya otro vínculo tan fuerte como éste, hemos creado una relación tan tan especial, que creo que nunca nadie va a poder romper, ni siquiera la distancia, la apatía, la depre, el rencor, la ira, la culpa... tengo la sensación de que el tiempo y la distancia no ha hecho más que hacernos darnos cuenta de que nos hemos querido mucho más de lo que habíamos imaginado, lo que ha hecho posible que nos volvamos a acercar, porque creo que las dos echamos mucho de menos aquello que un día tuvimos y perdimos, y ambas estamos deseosas de recuperarlo, aunque nada vuelva a ser igual, sí que puede mejorarse, que no es poco. No permitiré que mis movidas vuelvan a alejarme tanto de ella como un día ocurrió, creo que estoy en el buen camino para seguir acercándome al abrazo de mi madre, trabajo nos ha costado. Ayss, ¿es mi sensación o me estoy haciendo mayor?...
miércoles, mayo 30, 2007
Quizás os parezca absurda, quizás os parezca una niña caprichosa que no sabe lo que quiere, o como yo creáis que estoy loca de atar y que no tengo remedio, pero he de confesaros que a veces me siento realmente triste y sola aquí.
A veces lloro sin motivo, como ahora, como esta tarde al ver fotos antiguas de hace meses recordando la ilusión que me hacía pensar en esta vida presente que ahora tengo y antes idealizaba, lo tranquila que me sentía al sentir que me quedaba por cumplir mi mayor sueño, que me quedaba el más grande, el más soñado, la paz que me regalaba imaginar mis días aquí, fuera de todo aquello. Siento que me he traicionado a mí misma, que no he sabido aprovechar ese anhelado sueño, me siento frustrada, inútil, triste, fracasada...
En demasiados momentos me apetece huir de nuevo, no sé a dónde, pero huir, salir corriendo a ninguna parte, a veces me imagino volviendo a Gijón con mirada de fracaso, de desilusión, de triteza por haber esperado tanto de la vida y no haber sabido conseguirlo. Volver, pero ya sin ganas de seguir, sólo volver a mi habitación, acurrucarme y apretar aquel botón imaginario que ponía en marcha un mecanismo que hacía que en mi cama nada ni nadie pudiera entrar y hacerme daño, era una máquina blindada capaz de volar lejos de este mundo, por las noches siempre conseguía aullentar el peligro, me tranquilizaba, dejaba de oir voces y el miedo se disipaba, quizás siga funcionando y pueda quedarme allí para siempre y rendirme sin que nadie se dé cuenta.
A veces deseo huir y dejar que alguien me mime, quizás mi madre, hace tanto tanto tiempo que te echo de menos, que no quiero convertirme en una persona demasido mayor como para decírtelo y demostrarte que te quiero como nunca querré a nadie, aunque sospecho que ya es demasiado tarde, no quiero seguir haciéndome mayor y sentir que cada día que pasa te alejas más de mí, no quiero ver cómo poco a poco nos seguimos diciendo adiós y ya apenas nos quedan cosas de las que hablar, haciéndonos las fuertes como si nunca nos hubiera importado darnos cuenta de cómo nos alejamos la una de la otra, cuando en verdad, era lo único bueno que teníamos, la una a la otra ¿recuerdas el equipo que formábamos?.
Quizás me eches tanto de menos como yo a ti, ¿recuerdas lo mucho que te quería, lo bien que nos llevábamos, cómo te cogía siempre del brazo y no te dejaba en todo el día, recuerdas cómo cuando llegabas de trabajar no me apartaba un segundo de ti, lo mucho que hablábamos de este futuro esperanzador que nos quedaba por vivir, juntas ¿recuerdas? ¿Recuerdas lo buena hija que era entonces cuando siempre hacía más de lo que esperabas de mí, lo madura que siempre fui para mi edad, la poca guerra que te di porque sabía que ya aguantabas bastantes cosas, lo bien que sabía cuidar de mí misma, recuerdas cuando ya de tan pequeña me costaba decirte que lo eras todo para mí y pintaba siempre para ti, para poder dedicárte todos mis dibujos y ponerte aquello de "a la mejor madre del mundo", recuerdas cuando lo pegaba en las paredes de tu habitación porque tenía miedo de que se te olvidara y un día quisieras irte y me dejaras allí sola.
Me temo que nunca vamos a sentir nada similar, no sé en qué punto concreto nos perdimos, pero si pudiera volver allí, lo cambiaría para que eso no ocurriera, vivir sin ti es mucho más difícil y por mucho tiempo que pase y por muy mayor que me haga, siempre te echaré mucho de menos, aunque me haga la dura y pienses todo lo contrario.
Quizás ahora que sé que nada va a cambiar, ya de me dé igual volver a mis principios, porque ya no me queda nada por perder, nada que anhelar... no puedo decir que no lo intenté, pero estoy cansada, cansada de no poder sentirme bien, de sentirme jodidamente deprimida ahora que ya no tengo motivos, me faltan las ganas de seguir, las ganas de ver qué hay después de esto, las ganas de levantarme de la cama y hacer de mis días algo con un poco de orden y sentido, me falta la alegría, la locura que me hacía ver el mundo de un color y una forma distinta a como los demás lo veían... Quiero ser de nuevo como antes, antes de que me perdiera entre problemas, lágrimas y dolor... antes, cuando de verdad era fuerte y valiente y me enfrentaba a todo quitándole importancia y empeñándome en hacer reír a la gente, antes cuando de verdad era inocente, ingenua y tenía esa frescura de la que habla Guio, que siento que poco a poco se va marchitando...
Y vuelvo a llorar, hacía meses que no ocurría, y me da miedo, no soporto verme llorar, me duele demasiado verme siempre tan triste, me recuerda épocas duras no tan lejanas, no hay nada que consiga hacerme llorar tanto como mirarme en el espejo cuando lloro, porque sé que no me lo merezco, porque nadie mejor que yo sabe la vida que he tenido y la de lágrimas que me hicieron verter, pero ya pasó, y la verdad chic@s, yo ya no sé qué debo hacer para sentirme mejor, para dejar de sentir este vacío que a veces no sé con qué llenar, porque ya nada consigue llenarlo momentáneamente.
Gracias por leerme y seguir aquí, a pesar de ser una inestable y no aclararme cuando pienso qué quiero de mi vida. Un besazo, mañana (que ya es hoy) estaré mejor, lo prometo.
A veces lloro sin motivo, como ahora, como esta tarde al ver fotos antiguas de hace meses recordando la ilusión que me hacía pensar en esta vida presente que ahora tengo y antes idealizaba, lo tranquila que me sentía al sentir que me quedaba por cumplir mi mayor sueño, que me quedaba el más grande, el más soñado, la paz que me regalaba imaginar mis días aquí, fuera de todo aquello. Siento que me he traicionado a mí misma, que no he sabido aprovechar ese anhelado sueño, me siento frustrada, inútil, triste, fracasada...
En demasiados momentos me apetece huir de nuevo, no sé a dónde, pero huir, salir corriendo a ninguna parte, a veces me imagino volviendo a Gijón con mirada de fracaso, de desilusión, de triteza por haber esperado tanto de la vida y no haber sabido conseguirlo. Volver, pero ya sin ganas de seguir, sólo volver a mi habitación, acurrucarme y apretar aquel botón imaginario que ponía en marcha un mecanismo que hacía que en mi cama nada ni nadie pudiera entrar y hacerme daño, era una máquina blindada capaz de volar lejos de este mundo, por las noches siempre conseguía aullentar el peligro, me tranquilizaba, dejaba de oir voces y el miedo se disipaba, quizás siga funcionando y pueda quedarme allí para siempre y rendirme sin que nadie se dé cuenta.
A veces deseo huir y dejar que alguien me mime, quizás mi madre, hace tanto tanto tiempo que te echo de menos, que no quiero convertirme en una persona demasido mayor como para decírtelo y demostrarte que te quiero como nunca querré a nadie, aunque sospecho que ya es demasiado tarde, no quiero seguir haciéndome mayor y sentir que cada día que pasa te alejas más de mí, no quiero ver cómo poco a poco nos seguimos diciendo adiós y ya apenas nos quedan cosas de las que hablar, haciéndonos las fuertes como si nunca nos hubiera importado darnos cuenta de cómo nos alejamos la una de la otra, cuando en verdad, era lo único bueno que teníamos, la una a la otra ¿recuerdas el equipo que formábamos?.
Quizás me eches tanto de menos como yo a ti, ¿recuerdas lo mucho que te quería, lo bien que nos llevábamos, cómo te cogía siempre del brazo y no te dejaba en todo el día, recuerdas cómo cuando llegabas de trabajar no me apartaba un segundo de ti, lo mucho que hablábamos de este futuro esperanzador que nos quedaba por vivir, juntas ¿recuerdas? ¿Recuerdas lo buena hija que era entonces cuando siempre hacía más de lo que esperabas de mí, lo madura que siempre fui para mi edad, la poca guerra que te di porque sabía que ya aguantabas bastantes cosas, lo bien que sabía cuidar de mí misma, recuerdas cuando ya de tan pequeña me costaba decirte que lo eras todo para mí y pintaba siempre para ti, para poder dedicárte todos mis dibujos y ponerte aquello de "a la mejor madre del mundo", recuerdas cuando lo pegaba en las paredes de tu habitación porque tenía miedo de que se te olvidara y un día quisieras irte y me dejaras allí sola.
Me temo que nunca vamos a sentir nada similar, no sé en qué punto concreto nos perdimos, pero si pudiera volver allí, lo cambiaría para que eso no ocurriera, vivir sin ti es mucho más difícil y por mucho tiempo que pase y por muy mayor que me haga, siempre te echaré mucho de menos, aunque me haga la dura y pienses todo lo contrario.
Quizás ahora que sé que nada va a cambiar, ya de me dé igual volver a mis principios, porque ya no me queda nada por perder, nada que anhelar... no puedo decir que no lo intenté, pero estoy cansada, cansada de no poder sentirme bien, de sentirme jodidamente deprimida ahora que ya no tengo motivos, me faltan las ganas de seguir, las ganas de ver qué hay después de esto, las ganas de levantarme de la cama y hacer de mis días algo con un poco de orden y sentido, me falta la alegría, la locura que me hacía ver el mundo de un color y una forma distinta a como los demás lo veían... Quiero ser de nuevo como antes, antes de que me perdiera entre problemas, lágrimas y dolor... antes, cuando de verdad era fuerte y valiente y me enfrentaba a todo quitándole importancia y empeñándome en hacer reír a la gente, antes cuando de verdad era inocente, ingenua y tenía esa frescura de la que habla Guio, que siento que poco a poco se va marchitando...
Y vuelvo a llorar, hacía meses que no ocurría, y me da miedo, no soporto verme llorar, me duele demasiado verme siempre tan triste, me recuerda épocas duras no tan lejanas, no hay nada que consiga hacerme llorar tanto como mirarme en el espejo cuando lloro, porque sé que no me lo merezco, porque nadie mejor que yo sabe la vida que he tenido y la de lágrimas que me hicieron verter, pero ya pasó, y la verdad chic@s, yo ya no sé qué debo hacer para sentirme mejor, para dejar de sentir este vacío que a veces no sé con qué llenar, porque ya nada consigue llenarlo momentáneamente.
Gracias por leerme y seguir aquí, a pesar de ser una inestable y no aclararme cuando pienso qué quiero de mi vida. Un besazo, mañana (que ya es hoy) estaré mejor, lo prometo.
martes, mayo 29, 2007
Mando un besazo y un abrazo para tod@s los que se acercaron a mi mundo en ese día especial para mí, y mis más sinceras GRACIAS a los que se atrevieron a escribir.
Gracias de forma especial a CURRO, por mencionarme en la blog de Lucía y permitir que leyera todas las felicitaciones que vinieron a continuación y que de otra manera no hubiera podido escuchar. Los que me conocen de verás, sabrán lo feliz que ha podido hacerme ese detallazo, ya veis, a veces la realidad supera con creces esos primeros sueños que jamás pensé cumplir. Tomad nota :)
Celebré mi entrada en los 24 de forma especial, de hecho de la mejor manera posible, con la mejor de las compañías, sintiéndome feliz a cada instante e ilusionada por la vida que me espera, descubriendo mundos y sensaciones totalmente nuevas para mí. Sólo por la celebración sé que nunca olvidaré este cumpleaños. Espero que sea el inicio de una nueva vida en paz conmigo misma y el mundo que me rodea, pudiendo dejar el pasado atrás y mirando sólo hacia delante sabiendo ver todo lo bueno que me queda por conseguir.
Sólo eché de menos la felicitación de M, ya sabéis la Lauri es una puta ingenua e inocente y a veces se cree que las personas son como ella, cuando ya debería saber perfectamente que esto no es así, y que no puede esperar de la gente las cosas que ella sí daría, si regalaría sin esperar nada a cambio, dejando de pensar en ella misma y pensando sólo en los demás, sin importarle hacerse daño, incluso. Esto lo aprendí hace muy poquito y creo que es una de las lecciones más importantes que me llevo de los últimos años, no se puede esperar de la gente aquello que tú harías. No puedo negar que me hubiera encantado que M me felicitara, pero es hora ya de aceptar que sólo es un bonito recuerdo, M pertenece también al pasado y aunque aún me cueste olvidarla del todo y dejar morir su recuerdo, sé que ya no la necesito, ni siquiera necesito quererla, así que también dejaré que su recuerdo muera con el resto de las cosas que necesito que ardan en la hoguera de las cosas que deben desaparecer para poder empezar de nuevo con todo.
Estos días curré poco, pensé mucho, fui feliz de nuevo, me sentí genial, sin miedo, con fuerza, descubriendo sueños nuevos que anhelar, sabiendo ver lo valiente que he sido, sabiendo admirar y querer a la persona adulta en la que me he ido convirtiendo, dejándome descubrir como hacía muchos años que no hacía sin sentirme vulnerable por ello, sino todo lo contrario, sintiéndome más fuerte, más admirable, adorable, "querible"... al dejar ver lo que he ido viviendo en estos 24 añitos y sentir cómo pasabas a quererme un poquito más al conocer todas esas cosas de mí. Dejar que los ojos me sigan brillando al contar cosas que nunca menciono, recordando viejos tiempos que me hicieron cambiar y me convirtieron en la persona "especial" que no he dejado perder por el camino y conseguí traer hasta hoy a fuerza de empeño. Me encantó dejarme descubrir y volver a sentir que se puede confiar en los semejantes, que a veces, cuando pierdes la esperanza en todo, encuentras a alguien con quién te sientes verdaderamente especial, sin que nada más importe, porque todo lo que vives te parece realmente auténtico y sientes de repente que te llevan a un sitio que llevaba mucho tiempo esperándote, tanto que ya habías olvidado qué se sentía estando allí, un sitio dónde poder ver la vida con otro prisma diferente. No quiero volver a irme de ese lugar, sólo deseo permanecer en ese sitio dónde todo es diferente por mucho más tiempo.
Gracias de forma especial a CURRO, por mencionarme en la blog de Lucía y permitir que leyera todas las felicitaciones que vinieron a continuación y que de otra manera no hubiera podido escuchar. Los que me conocen de verás, sabrán lo feliz que ha podido hacerme ese detallazo, ya veis, a veces la realidad supera con creces esos primeros sueños que jamás pensé cumplir. Tomad nota :)
Celebré mi entrada en los 24 de forma especial, de hecho de la mejor manera posible, con la mejor de las compañías, sintiéndome feliz a cada instante e ilusionada por la vida que me espera, descubriendo mundos y sensaciones totalmente nuevas para mí. Sólo por la celebración sé que nunca olvidaré este cumpleaños. Espero que sea el inicio de una nueva vida en paz conmigo misma y el mundo que me rodea, pudiendo dejar el pasado atrás y mirando sólo hacia delante sabiendo ver todo lo bueno que me queda por conseguir.
Sólo eché de menos la felicitación de M, ya sabéis la Lauri es una puta ingenua e inocente y a veces se cree que las personas son como ella, cuando ya debería saber perfectamente que esto no es así, y que no puede esperar de la gente las cosas que ella sí daría, si regalaría sin esperar nada a cambio, dejando de pensar en ella misma y pensando sólo en los demás, sin importarle hacerse daño, incluso. Esto lo aprendí hace muy poquito y creo que es una de las lecciones más importantes que me llevo de los últimos años, no se puede esperar de la gente aquello que tú harías. No puedo negar que me hubiera encantado que M me felicitara, pero es hora ya de aceptar que sólo es un bonito recuerdo, M pertenece también al pasado y aunque aún me cueste olvidarla del todo y dejar morir su recuerdo, sé que ya no la necesito, ni siquiera necesito quererla, así que también dejaré que su recuerdo muera con el resto de las cosas que necesito que ardan en la hoguera de las cosas que deben desaparecer para poder empezar de nuevo con todo.
Estos días curré poco, pensé mucho, fui feliz de nuevo, me sentí genial, sin miedo, con fuerza, descubriendo sueños nuevos que anhelar, sabiendo ver lo valiente que he sido, sabiendo admirar y querer a la persona adulta en la que me he ido convirtiendo, dejándome descubrir como hacía muchos años que no hacía sin sentirme vulnerable por ello, sino todo lo contrario, sintiéndome más fuerte, más admirable, adorable, "querible"... al dejar ver lo que he ido viviendo en estos 24 añitos y sentir cómo pasabas a quererme un poquito más al conocer todas esas cosas de mí. Dejar que los ojos me sigan brillando al contar cosas que nunca menciono, recordando viejos tiempos que me hicieron cambiar y me convirtieron en la persona "especial" que no he dejado perder por el camino y conseguí traer hasta hoy a fuerza de empeño. Me encantó dejarme descubrir y volver a sentir que se puede confiar en los semejantes, que a veces, cuando pierdes la esperanza en todo, encuentras a alguien con quién te sientes verdaderamente especial, sin que nada más importe, porque todo lo que vives te parece realmente auténtico y sientes de repente que te llevan a un sitio que llevaba mucho tiempo esperándote, tanto que ya habías olvidado qué se sentía estando allí, un sitio dónde poder ver la vida con otro prisma diferente. No quiero volver a irme de ese lugar, sólo deseo permanecer en ese sitio dónde todo es diferente por mucho más tiempo.
miércoles, mayo 23, 2007
Feliz Cumpleaños Lauriss :)
Martes 23:07. Tengo mi habitación hecha un caos, tal y cómo está mi vida, o al menos tal y cómo siento que está en estos momentos mi vida. No tengo nada claro, y cada decisión que tomo no me parece que esté apostándo sobre seguro, estoy como viéndolas venir, sin saber dar pasos hacia delante con firmeza, con seguridad, con optimismo, esquivando obstáculos a diestro y sinientro sin tener un rumbo claro.
Ya no sé qué quiero de mi vida, no sé cuáles son aquellos sueños e ilusiones que antes me hacían luchar con tanto empeño, se han diluido, de repente han desaparecido dejándome en bragas ante el mundo hostil que siento que está ahí fuera. Me he dado cuenta de que M tenía razón, siempre me decía que soy una persona que se empeña tanto en conseguir sus sueños que soy capaz de hacer realidad cualquier cosa que deseé. Y la verdad, es que me empieza a dar miedo conseguir hacer realidad todos mis sueños, porque era eso, los sueños, los que conseguían hacerme feliz imaginándome que de conseguirlos iba a sentirme distinta, iba a saber por fin qué siente estando feliz y tranquila en mi propia piel sin tener que imaginar nada ajeno a mí, sólo disfrutando de esos sueños que tanto anhelaba. Los he ido consiguiendo uno por uno, todos y cada uno de ellos, primero luché por irme de casa, me fui a Salamanca a estudiar, me alejé y pensé que allí todo cambiaría, que era lo único que necesitaba para ser otra persona y tener una vida distinta. La vida sí fue distinta, pero yo seguí siendo la misma porque me llevé en mi equipaje todo lo malo que me había ido acompañando durante esos años, sólo cambiamos de escenario, y encima todo se complicó y resultó ser más duro de lo que nunca había podido imaginarme.
Después acabé la carrera con notazas, dios... la de veces que había soñado con aquello, estaba tan segura de que alcanzar mi propia vida y no tener que depender de nadie ni ponerme limitaciones porque no tendría nada que me atara a ningún sitio iba a ser tan maravilloso... que darme cuenta de que he cambiado una vida que no me llenaba en absoluto, por otra colmada de más obligaciones impuestas que tampoco consigue llenarme me ha entristecido mucho. "¿Y esto todo?, ¿esto es la vida por la que tanto luché? ¿dónde se han quedado las cosas buenas, las mías, las que la vida me debe?" Ya soy mayor, soy adulta y recuerdo con nostalgia la de años y la de veces que he soñado con este mismo momento, pero siempre había pensado que me sentiría muy distinta a como me siento hoy.
Y por fin llegué a Madrid, consiguiendo ese sueño de infancia, que fue el que más se hizo esperar y en el que más ilusiones tenía puestas, y además de jefa en una empresa con mis 23 añines, conociendo gente, descubriéndome a mí misma, alejándome aún más de todo aquello que en su día me cambió a fuerza de causarme dolor. Y sabéis qué, que debo decir que no me siento mejor, ni diferente, ni distinta, me siento igual que cuando estaba en mi casa con 17 años deseando volar, me siento igual que cuando estaba en Salamanca imaginándome esta vida de currante en Madrid, me siento igual que hace ya demasiados años y ésa es mi mayor pena, mi mayor fracaso.
Ahora sé, a fuerza de vivirlo, que las cosas de fuera no hacen que te sientas distinta, no pueden hacer nada por ayudarme, que lo malo, los fantasmas conocidos, los problemas, las angustias y sobre todo la manera de vivir, de pensar y de sentir que he ido adquiriendo en los últimos años, no se cambia con un simple cambio de domicilio. Y demostrarme a mí misma esto, duele mucho querid@s, mucho, mucho, porque ya no me quedan sueños que anhelar y sin embargo me siento infeliz, ya no sé qué responder cuándo me pregunto qué quieres de tu vida, qué te falta.
No me gusta la persona en la que me he convertido, siento que he fallado a esa niña que tan brillante y especial que un día fui y que soñaba en cuando cumpliera 24 años y todo era distinto en su imaginación, me tranquilizaba y me sentía feliz porque pensaba en este día en que no tuviera que oir voces, ni gritos, ni amenazas, ese día en el que no estuviera obligada a vivir aquel infierno y pudiera tener alas y volar tan lejos como quisiera porque nada ni nadie podría impedírmelo. Recuerdo perfectamente cómo me imaginaba cuando con tan sólo 7 años ya necesitaba huir de casa, mi sueño más recurrente era coger una mochila, ponerme mis patines e irme lejos de allí, sin avisar, dejando todo aquello atrás. Y atrás quedó, sí, pero el espíritu de aquella niña también se quedó allí, envuelta en ilusiones que al final resultaron no ser tan geniales como aquella niña creía. Y me falta la ilusión y las ganas de seguir, porque la vida me parece una estafa, muchas promesas, muchas buenas palabras, demasiados "te queda todo lo bueno por vivir","aún eres joven", "tienes toda la vida por delante"... frases hechas que en su día me hacían confiar, pero hoy en día ya no, porque todo se resume en que depende de mí misma y no confío en que algún día todo pueda cambiar.
Hoy es mi cumpleaños, 24 tacos... llevo años y años sin celebrarlo, porque para mí junto con Nochevieja eran los días más tristes del año. Todos aquellos que suponen una concienciación del paso del tiempo, ese tiempo tan valioso que sentía que perdía metida en problemas y problemas. Hoy estoy mejor que cuando cumplí 16 y 18, y 20 y 22, muuuucho mejor, sin duda. Hoy cumplir años no me hace sentir lástima de mí misma, no me compadezco, ni tengo ganas de llorar.
Los 23 han sido para mí un año genial, me han pasado muchas cosas buenas e importantes que jamás olvidaré, y realmente necesitaba ya que la vida comenzara a sonreirme, al fin oyó mis súplicas y se portó bien conmigo. Recordaré los 23 con mucha nostalgia, creo que los voy a colocar junto con los 13 que fue el mejor año de mi vida, sí, los 23 me han traído muchas cosas geniales, acabé la carrera, la alegría de leer aquel discurso y sentirme tan orgullosa de mí misma por todo lo conseguido en Salamanca a pesar de las dificulates que libré, mi primer curro serio, un verano sincero con mis colegas que consiguieron conocerme más que nunca, el descubrimiento de los blogs, conocer a Lucía y a toda la gente que conseguí conocer a través de ella, mi huída a Madrid y el descubrimiento que todo esto me está trayendo sobre el mundo de los adultos, sobre la complejidad de la vida y sobre mí misma fundamentalmente, estoy madurando a pasos agigantados.
No me siento triste por cumplir los 24, ¡qué coño!, tendré mis bajones y mis cosas aún por vencer, pero no me va tan mal y en el fondo sé que debería sentirme muy orgullosa de mí misma, y cuando consiga cazar al fantasma hijoputa que no me deja hacerlo, le voy a dar tal patada en los huevos que no le van a quedar ganas de volver nunca mais. Me gusta mucho la sensación de que me quedan cosas por hacer, por aprender, por cambiar, por madurar, por vencer... al fin y al cabo la vida no sería nada sin estas pequeñas cosas, de hecho son las que al final la hacen GRANDE.
Y me voy a levantar feliz de estar en mi pellejo, me voy a mirar al espejo, me voy a decir un par de piropos, me voy a poner super guapi, y voy a salir a la calle con la sonrisa puesta, dispuesta a que me dure al menos los próximos 24 años. Como dice la canción... de aquí pa´allá colecciono recuerdos, no quiero olvidarme de lo que ha sido mi vida, pero sí quiero dejarla ya en su lugar y empezar de nuevo como si mañana volviera a nacer, no cejaré en el empeño de volver a reencontrarme con la niña que un día fui, sé que está en algún lugar esperando mi llegada, y que cada vez estamos más cerca de encontrarnos y no volver a alejarnos nunca más, lo siento, lo sé.
Tomaros una a mi salud, y gracias por todo este tiempo, aunque cuasi-desconocidos hacéis que todo sea más fácil , más auténtico, más sincero, más divertido, supongo que a estas alturas ya sabréis lo nostálgica que es una, y lo feliz que me sentiría de que hoy, así por ser un día especial, me escribiérais :)
A Anita, me alegro de haber vivido y compartido contigo este año tan especial para las dos, espero que no te canses de mis "movidas raras" y quieras compartir conmigo muchos más.
Gracias por descubrirme un mundo nuevo, por volver a abrirme los ojos y acercarme a aquella niña que un día fui, gracias por este tiempo, por mostrarme que la vida a veces se empeña en sonreirnos, por hacer de mi vida algo mejor, por quererme y valorarme a pesar de lo difícil que lo pongo, por hacerme el mejor regalo que podrían hacerme hoy, y por hacerme sonreir de una manera tan sincera que vuelvan a brillarme los ojos.
Me ha salido un post un poco raro y contradictorio, pero es mi cumpleaños y por tanto hoy se me permite cualquier estropicio, aún así espero que os guste porque está escrito desde un lugar muy profundo al que en ocasiones acudo. Besines para tod@s!
Ya no sé qué quiero de mi vida, no sé cuáles son aquellos sueños e ilusiones que antes me hacían luchar con tanto empeño, se han diluido, de repente han desaparecido dejándome en bragas ante el mundo hostil que siento que está ahí fuera. Me he dado cuenta de que M tenía razón, siempre me decía que soy una persona que se empeña tanto en conseguir sus sueños que soy capaz de hacer realidad cualquier cosa que deseé. Y la verdad, es que me empieza a dar miedo conseguir hacer realidad todos mis sueños, porque era eso, los sueños, los que conseguían hacerme feliz imaginándome que de conseguirlos iba a sentirme distinta, iba a saber por fin qué siente estando feliz y tranquila en mi propia piel sin tener que imaginar nada ajeno a mí, sólo disfrutando de esos sueños que tanto anhelaba. Los he ido consiguiendo uno por uno, todos y cada uno de ellos, primero luché por irme de casa, me fui a Salamanca a estudiar, me alejé y pensé que allí todo cambiaría, que era lo único que necesitaba para ser otra persona y tener una vida distinta. La vida sí fue distinta, pero yo seguí siendo la misma porque me llevé en mi equipaje todo lo malo que me había ido acompañando durante esos años, sólo cambiamos de escenario, y encima todo se complicó y resultó ser más duro de lo que nunca había podido imaginarme.
Después acabé la carrera con notazas, dios... la de veces que había soñado con aquello, estaba tan segura de que alcanzar mi propia vida y no tener que depender de nadie ni ponerme limitaciones porque no tendría nada que me atara a ningún sitio iba a ser tan maravilloso... que darme cuenta de que he cambiado una vida que no me llenaba en absoluto, por otra colmada de más obligaciones impuestas que tampoco consigue llenarme me ha entristecido mucho. "¿Y esto todo?, ¿esto es la vida por la que tanto luché? ¿dónde se han quedado las cosas buenas, las mías, las que la vida me debe?" Ya soy mayor, soy adulta y recuerdo con nostalgia la de años y la de veces que he soñado con este mismo momento, pero siempre había pensado que me sentiría muy distinta a como me siento hoy.
Y por fin llegué a Madrid, consiguiendo ese sueño de infancia, que fue el que más se hizo esperar y en el que más ilusiones tenía puestas, y además de jefa en una empresa con mis 23 añines, conociendo gente, descubriéndome a mí misma, alejándome aún más de todo aquello que en su día me cambió a fuerza de causarme dolor. Y sabéis qué, que debo decir que no me siento mejor, ni diferente, ni distinta, me siento igual que cuando estaba en mi casa con 17 años deseando volar, me siento igual que cuando estaba en Salamanca imaginándome esta vida de currante en Madrid, me siento igual que hace ya demasiados años y ésa es mi mayor pena, mi mayor fracaso.
Ahora sé, a fuerza de vivirlo, que las cosas de fuera no hacen que te sientas distinta, no pueden hacer nada por ayudarme, que lo malo, los fantasmas conocidos, los problemas, las angustias y sobre todo la manera de vivir, de pensar y de sentir que he ido adquiriendo en los últimos años, no se cambia con un simple cambio de domicilio. Y demostrarme a mí misma esto, duele mucho querid@s, mucho, mucho, porque ya no me quedan sueños que anhelar y sin embargo me siento infeliz, ya no sé qué responder cuándo me pregunto qué quieres de tu vida, qué te falta.
No me gusta la persona en la que me he convertido, siento que he fallado a esa niña que tan brillante y especial que un día fui y que soñaba en cuando cumpliera 24 años y todo era distinto en su imaginación, me tranquilizaba y me sentía feliz porque pensaba en este día en que no tuviera que oir voces, ni gritos, ni amenazas, ese día en el que no estuviera obligada a vivir aquel infierno y pudiera tener alas y volar tan lejos como quisiera porque nada ni nadie podría impedírmelo. Recuerdo perfectamente cómo me imaginaba cuando con tan sólo 7 años ya necesitaba huir de casa, mi sueño más recurrente era coger una mochila, ponerme mis patines e irme lejos de allí, sin avisar, dejando todo aquello atrás. Y atrás quedó, sí, pero el espíritu de aquella niña también se quedó allí, envuelta en ilusiones que al final resultaron no ser tan geniales como aquella niña creía. Y me falta la ilusión y las ganas de seguir, porque la vida me parece una estafa, muchas promesas, muchas buenas palabras, demasiados "te queda todo lo bueno por vivir","aún eres joven", "tienes toda la vida por delante"... frases hechas que en su día me hacían confiar, pero hoy en día ya no, porque todo se resume en que depende de mí misma y no confío en que algún día todo pueda cambiar.
Hoy es mi cumpleaños, 24 tacos... llevo años y años sin celebrarlo, porque para mí junto con Nochevieja eran los días más tristes del año. Todos aquellos que suponen una concienciación del paso del tiempo, ese tiempo tan valioso que sentía que perdía metida en problemas y problemas. Hoy estoy mejor que cuando cumplí 16 y 18, y 20 y 22, muuuucho mejor, sin duda. Hoy cumplir años no me hace sentir lástima de mí misma, no me compadezco, ni tengo ganas de llorar.
Los 23 han sido para mí un año genial, me han pasado muchas cosas buenas e importantes que jamás olvidaré, y realmente necesitaba ya que la vida comenzara a sonreirme, al fin oyó mis súplicas y se portó bien conmigo. Recordaré los 23 con mucha nostalgia, creo que los voy a colocar junto con los 13 que fue el mejor año de mi vida, sí, los 23 me han traído muchas cosas geniales, acabé la carrera, la alegría de leer aquel discurso y sentirme tan orgullosa de mí misma por todo lo conseguido en Salamanca a pesar de las dificulates que libré, mi primer curro serio, un verano sincero con mis colegas que consiguieron conocerme más que nunca, el descubrimiento de los blogs, conocer a Lucía y a toda la gente que conseguí conocer a través de ella, mi huída a Madrid y el descubrimiento que todo esto me está trayendo sobre el mundo de los adultos, sobre la complejidad de la vida y sobre mí misma fundamentalmente, estoy madurando a pasos agigantados.
No me siento triste por cumplir los 24, ¡qué coño!, tendré mis bajones y mis cosas aún por vencer, pero no me va tan mal y en el fondo sé que debería sentirme muy orgullosa de mí misma, y cuando consiga cazar al fantasma hijoputa que no me deja hacerlo, le voy a dar tal patada en los huevos que no le van a quedar ganas de volver nunca mais. Me gusta mucho la sensación de que me quedan cosas por hacer, por aprender, por cambiar, por madurar, por vencer... al fin y al cabo la vida no sería nada sin estas pequeñas cosas, de hecho son las que al final la hacen GRANDE.
Y me voy a levantar feliz de estar en mi pellejo, me voy a mirar al espejo, me voy a decir un par de piropos, me voy a poner super guapi, y voy a salir a la calle con la sonrisa puesta, dispuesta a que me dure al menos los próximos 24 años. Como dice la canción... de aquí pa´allá colecciono recuerdos, no quiero olvidarme de lo que ha sido mi vida, pero sí quiero dejarla ya en su lugar y empezar de nuevo como si mañana volviera a nacer, no cejaré en el empeño de volver a reencontrarme con la niña que un día fui, sé que está en algún lugar esperando mi llegada, y que cada vez estamos más cerca de encontrarnos y no volver a alejarnos nunca más, lo siento, lo sé.
Tomaros una a mi salud, y gracias por todo este tiempo, aunque cuasi-desconocidos hacéis que todo sea más fácil , más auténtico, más sincero, más divertido, supongo que a estas alturas ya sabréis lo nostálgica que es una, y lo feliz que me sentiría de que hoy, así por ser un día especial, me escribiérais :)
A Anita, me alegro de haber vivido y compartido contigo este año tan especial para las dos, espero que no te canses de mis "movidas raras" y quieras compartir conmigo muchos más.
Gracias por descubrirme un mundo nuevo, por volver a abrirme los ojos y acercarme a aquella niña que un día fui, gracias por este tiempo, por mostrarme que la vida a veces se empeña en sonreirnos, por hacer de mi vida algo mejor, por quererme y valorarme a pesar de lo difícil que lo pongo, por hacerme el mejor regalo que podrían hacerme hoy, y por hacerme sonreir de una manera tan sincera que vuelvan a brillarme los ojos.
Me ha salido un post un poco raro y contradictorio, pero es mi cumpleaños y por tanto hoy se me permite cualquier estropicio, aún así espero que os guste porque está escrito desde un lugar muy profundo al que en ocasiones acudo. Besines para tod@s!
lunes, mayo 21, 2007
Historias con la Luci (1)
A Lucía tengo que agradecerle muchas cosas, algunas ya se las escribí hace tiempo, me hizo realmente feliz poder enviarle por fin aquellas palabras que tanto tiempo llevaba queriéndole decir y saber que le habían llegado, que se había tomado la molestia de leer y encima le habían gustado. Era como una necesidad que yo tenía, soy de las personas a las que les cuesta dejar cosas pendientes y ésta era una de ellas.
Como ya he dicho alguna vez en mi casa no hay libros, y nunca he visto a nadie leer siquiera el periódico, no es algo que me hayan inculcado desde pequeña, ni mucho menos. Cuando era yo más joven me dedicaba a entrenar y a sacar las mejores notas que podía, el tiempo libre lo dedicaba a estar con mis amigos y a pasarme el mayor tiempo posible fuera de casa, así que leer, sólo leía los libros que obligaban a leer en clase, recuerdo que ya entonces me gustaba mucho leer, la verdad, aunque fuera por obligación, pero entonces no tenía tiempo y mi mente era ocupada por otras cosas.
No sé cómo, un día a eso de mis 17 años llegó a mis manos "Beatriz y los cuerpos celestes", por más que lo intento no recuerdo quién me lo recomendó, pero sea quién sea, desde aquí le mando mis más sinceras GRACIAS. Aquel libro me cambió, me impactó, recuerdo que lo devoré, que al acabar de leerlo quería una segunda parte, necesitaba más, estaba deseosa de seguir y seguir con aquella historia, así que al terminar lo volví a leer del tirón. No sé si os habrá pasado alguna vez, pero a mí me ha pasado alguna que otra y espero que me siga pasando siempre porque es una sensación maravillosa en la que sientes que a partir de ciertas cosas has cambiado para siempre, que ya no eres la misma, que has dado un paso grande en ese camino de la vida que todos debemos recorrer, de repente te descubres distinta, con ganas de hacer cosas que no se te habían ocurrido antes, con ganas de hacer que tu vida sea distinta, con ganas de luchar y te ves con fuerzas de cambiarlo todo, de repente te ves capaz de cualquier cosa.
Por aquel entonces mi vida era una puta mierda, y aquel libro consiguió que volviera a confiar en la vida y en la gente que allá afuera estaban esperándome, había perdido esa ilusión que siempre me había acompañado, esa ilusión por crecer, por volar, por cambiar, por ser otra persona y por descubrir que la vida era algo muy distinto a lo que yo siempre había tenido en aquella puta casa, digamos que con 17 años me había dado por vencida, muy a mi pesar, porque juró que luché siempre con todas mis fuerzas, pero la vida me había pegado ya tantos palos que ya no tenía fuerzas, ni ganas para seguir luchando contra viento y marea.
Por ello aquel libro fue tan importante para mí, porque de repente había recuperado algo que ni siquiera sabía que había perdido.
Después me dediqué a descubrir y a leer todos los libros de Lucía, recuerdo que a mi madre le sorprendió verme en casa leyendo de aquella manera. Me hacía olvidarme de todo, me llevaba a otros mundos, a otras vidas, hacía que me olvidara por unos momentos de la mía, de los problemas con la comida, con el patinaje, con mis padres, amigos... Lucía llegó a mi vida en el momento justo, cuando más necesitaba que alguien me ayudara a confiar, y llenara mi cabeza de forma que no me permitiera pensar en nada más.
Me sorprendió mucho que con el resto de sus libros volviera a sentir lo mismo que con aquel que había sido el primero, siempe me hacía sentir las mismas cosas, siempre que acababa alguno de sus libros me sentía diferente, y no entendía por qué, pero así era, era como si me hicieran madurar de repente, leyendo páginas y páginas. No sabría decir cuál es mi preferido, no puedo decirlo precisamente porque todos me hacían sentir la misma sensación, aunque siempre que alguien me pregunta le recomiendo que empiece por el que yo empecé, porque le tengo un cariño especial y si a mí me fue bien empezando por ahí, confío que a la persona que se lo recomiendo también.
Así que Lucía pasó a convertirse en mi único personaje idolatrado, Bon Jovi y Brad Pitt hacía ya años que no se merecían mi admiración, y Lucía ocupó su lugar casi de un día para otro.
Le escribía mails que necesitaba escribir, aunque no sabía dónde podía mandárselos, reuní algunas direcciónes a través de sus libros, pero no confiaba en que allí pudiera leerme, así que los guardé confiando en que algún día sabría dónde enviárselos para que los leyera. Guardaba todos sus artículos y entrevistas, que leía y releía. En mi círculo pasó a llamarse la Luci y todos mis amigos sabían de mi admiración por ella, me avisaban si salía en algún sitio, y alguno intentó leer alguno de sus libros haciendo caso a mis recomendaciones, pero sin mucho éxito, por cierto. Cuando venía a Madrid en mis viajes relámpago pensaba en encontrármela por ahí, aún sabiendo de lo difícil de mi propósito. Y un día hace un par de años, en uno de mis viajes a la capital pasó algo que volvió a cambiar mi vida, pero esa es otra historia que contaré en mi próximo post...
Como ya he dicho alguna vez en mi casa no hay libros, y nunca he visto a nadie leer siquiera el periódico, no es algo que me hayan inculcado desde pequeña, ni mucho menos. Cuando era yo más joven me dedicaba a entrenar y a sacar las mejores notas que podía, el tiempo libre lo dedicaba a estar con mis amigos y a pasarme el mayor tiempo posible fuera de casa, así que leer, sólo leía los libros que obligaban a leer en clase, recuerdo que ya entonces me gustaba mucho leer, la verdad, aunque fuera por obligación, pero entonces no tenía tiempo y mi mente era ocupada por otras cosas.
No sé cómo, un día a eso de mis 17 años llegó a mis manos "Beatriz y los cuerpos celestes", por más que lo intento no recuerdo quién me lo recomendó, pero sea quién sea, desde aquí le mando mis más sinceras GRACIAS. Aquel libro me cambió, me impactó, recuerdo que lo devoré, que al acabar de leerlo quería una segunda parte, necesitaba más, estaba deseosa de seguir y seguir con aquella historia, así que al terminar lo volví a leer del tirón. No sé si os habrá pasado alguna vez, pero a mí me ha pasado alguna que otra y espero que me siga pasando siempre porque es una sensación maravillosa en la que sientes que a partir de ciertas cosas has cambiado para siempre, que ya no eres la misma, que has dado un paso grande en ese camino de la vida que todos debemos recorrer, de repente te descubres distinta, con ganas de hacer cosas que no se te habían ocurrido antes, con ganas de hacer que tu vida sea distinta, con ganas de luchar y te ves con fuerzas de cambiarlo todo, de repente te ves capaz de cualquier cosa.
Por aquel entonces mi vida era una puta mierda, y aquel libro consiguió que volviera a confiar en la vida y en la gente que allá afuera estaban esperándome, había perdido esa ilusión que siempre me había acompañado, esa ilusión por crecer, por volar, por cambiar, por ser otra persona y por descubrir que la vida era algo muy distinto a lo que yo siempre había tenido en aquella puta casa, digamos que con 17 años me había dado por vencida, muy a mi pesar, porque juró que luché siempre con todas mis fuerzas, pero la vida me había pegado ya tantos palos que ya no tenía fuerzas, ni ganas para seguir luchando contra viento y marea.
Por ello aquel libro fue tan importante para mí, porque de repente había recuperado algo que ni siquiera sabía que había perdido.
Después me dediqué a descubrir y a leer todos los libros de Lucía, recuerdo que a mi madre le sorprendió verme en casa leyendo de aquella manera. Me hacía olvidarme de todo, me llevaba a otros mundos, a otras vidas, hacía que me olvidara por unos momentos de la mía, de los problemas con la comida, con el patinaje, con mis padres, amigos... Lucía llegó a mi vida en el momento justo, cuando más necesitaba que alguien me ayudara a confiar, y llenara mi cabeza de forma que no me permitiera pensar en nada más.
Me sorprendió mucho que con el resto de sus libros volviera a sentir lo mismo que con aquel que había sido el primero, siempe me hacía sentir las mismas cosas, siempre que acababa alguno de sus libros me sentía diferente, y no entendía por qué, pero así era, era como si me hicieran madurar de repente, leyendo páginas y páginas. No sabría decir cuál es mi preferido, no puedo decirlo precisamente porque todos me hacían sentir la misma sensación, aunque siempre que alguien me pregunta le recomiendo que empiece por el que yo empecé, porque le tengo un cariño especial y si a mí me fue bien empezando por ahí, confío que a la persona que se lo recomiendo también.
Así que Lucía pasó a convertirse en mi único personaje idolatrado, Bon Jovi y Brad Pitt hacía ya años que no se merecían mi admiración, y Lucía ocupó su lugar casi de un día para otro.
Le escribía mails que necesitaba escribir, aunque no sabía dónde podía mandárselos, reuní algunas direcciónes a través de sus libros, pero no confiaba en que allí pudiera leerme, así que los guardé confiando en que algún día sabría dónde enviárselos para que los leyera. Guardaba todos sus artículos y entrevistas, que leía y releía. En mi círculo pasó a llamarse la Luci y todos mis amigos sabían de mi admiración por ella, me avisaban si salía en algún sitio, y alguno intentó leer alguno de sus libros haciendo caso a mis recomendaciones, pero sin mucho éxito, por cierto. Cuando venía a Madrid en mis viajes relámpago pensaba en encontrármela por ahí, aún sabiendo de lo difícil de mi propósito. Y un día hace un par de años, en uno de mis viajes a la capital pasó algo que volvió a cambiar mi vida, pero esa es otra historia que contaré en mi próximo post...
jueves, mayo 17, 2007
Pues la verdad es que no tengo ganas de escribir, ni de actualizar. Llevo ya un tiempo que lo que me ocupa la cabeza no puede ser escrito aquí porque es demasiado importante para mí, y no me apetece ponerlo aquí, ya veis, aquí la exhibicionista también tiene sus límites. Y como yo siempre he escrito sobre lo que ocupaba en cada momento mi cabeza y corazón, pues lo cierto es que me resulta difícil actualizar y poner cosas coherentes e interesantes, aunque se intentará no prometo que así sea.
El viaje de este puente que me he cogido por la cara, para airearme, pensar qué hacer con mi curro y renovar energías, fue simplemente fascinante. Descubrí lugares, paisajes, sabores y olores nuevos, visiones que imaginaba de otra forma que fueron capaces de sorprenderme muy mucho, que llegaron a emocionarme y que se me han quedado en la retina para siempre, sabiendo que pase el tiempo que pase seguirán ahí de forma que si cierro los ojos podré volver a verme y sentirme allí. Disfruté muchísimo de esos cuatro días que tan rápido pasaron, fui feliz, me reí, me emocioné, me divertí. Desconecté del todo, de tal manera que cuando llegué a Madrid seguía sin tener ni idea de qué hacer con el trabajo, porque no me paré a pensar en ello ni un sólo segundo, no tuve tiempo, ni ganas de hacerlo, lo cual es una buena señal. Volví a Madrid con pena, con mucha pena, con nostalgia, con ganas de repetir algo similar, con otras fechas, otros días, otros escenarios por descubrir y conquistar, otras emociones similares que revivir como si fueran la primera vez que las siento, siempre con la misma compañía.
En el curro la cosa está jodida, pero bien, no tengo motivos para quejarme de nada. Hoy me llamaron de aquel curro que tanto me gustó, y como no, me han cogido, me lo imaginaba, más aún con todas las dudas que tengo con mi actual curro, para crear un poco más de caos.
Mis jefes han hablado conmigo y me han ascendido a algo así como jefa-secretaria-gerente de todo el negocio. Mi jefe no quería perderme por nada del mundo y pensó en mí para ese puesto por el que han pasado ya tres personas y ninguna les gustó. Sus palabrras exactas fueron que siempre ha estado rodeado de ladrones y que confía en mí plenamente, sabe que si deja 20000 euros en la oficina yo no los voy a tocar, que soy muy lista, inteligente, responsable, trabajadora y necesita a alguien que él sepa que si él falta, la empresa seguirá adelante. Saben perfectamente que me han quemado y que he aguantado más que nadie, por eso me ofrecen esta oportunidad. Ya no tendré que andar recorriéndome Madrid de arriba abajo, tengo horario de oficina, no curro los findes, me han subido el sueldo considerablemente, sigue en pie lo de pagarme el carné de conducir (mi jefe se ha empeñado) y sobre todo han echado al que lo estaba jodiendo todo porque creaba mal rollo y me han demostrado lo mucho que me valoran, y creo que eso es muy importante en un trabajo. Sé que vaya dónde vaya no me van a tratar ni la mitad de bien que aquí, sé que pida lo que pida me lo van a dar, y eso es guay porque crea motivación, ganas de trabajar e ilusión. Hoy me han puesto mi despacho, mi jefe ha ido dos veces a comprar y ha venido cargado con mil bolsas para decorarme y ponerme a tono el despacho, he flipado en colorines. Así que cuando me han llamado del otro curro, he dicho que sí, porque no supe decir que no, pero sé que no lo voy a aceptar porque no tendría cara para decirles que me voy, a parte de que me apetece intentarlo con ellos, es un reto para mí, y creo que es un negocio que de hacerse bien puede dar muchos frutos. Así que así ando, con mil líos en la cabeza, pero barajando opciones que sé que son buenas, elija lo que elija.
Y sí, sí, yo ya sabía que me valoraban y esas cosas, pero no pensé que fueran a remover Roma con Santiago para que yo me quede con ellos, al fin y al cabo soy una fisio de 23 años que no tiene mucha idea de nada de esto, pero oyes, va a ser verdad todo lo que digo en la carta de presentación ésa famosa... al final entre todos vais a hacer que me lo crea y me voy a convertir en una estirada pedante, je, je... es broma, ya sabeis que eso no va conmigo, pero agradezco mucho todas las cosas buenas que la gente me ha dicho a lo largo de mi vida, al fin y al cabo yo siempre me he querido más o menos en función de lo que los demás opinaran, y si no fuera por esa gente que me ha valorado yo no hubiese sabido hacerlo, así que gracias a todos!
En otro orden de cosas empiezo a conocer gente aquí, he salido ya unos cuantos findes, he quedado con gente desconocida con la que me he sentido super agusto, como si ya nos conociéramos de más veces, creo haber caído muy bien a la gente que voy conociendo, me llegan invitaciones para unirme a grupitos los fines de semana y supongo que poco a poco voy construyendo mi vida en la gran urbe, que no es poco, ya llevo 4 meses aquí y creo que lo estoy haciendo muy bien, no sé qué opinión tendréis.
Actualizaré el finde para contar algunas cosas que me han dicho que tengo que contar en el blog, aunque algunos de vosotros igual ya las sabéis, pero nunca está de más llenar esto con post divertidos, que aunque no los escriba, mi vida también podría ser considerada como una tragi-comedia. Espero no aburriros mucho y que sigáis por aquí pululando de vez en cuando. Besines
El viaje de este puente que me he cogido por la cara, para airearme, pensar qué hacer con mi curro y renovar energías, fue simplemente fascinante. Descubrí lugares, paisajes, sabores y olores nuevos, visiones que imaginaba de otra forma que fueron capaces de sorprenderme muy mucho, que llegaron a emocionarme y que se me han quedado en la retina para siempre, sabiendo que pase el tiempo que pase seguirán ahí de forma que si cierro los ojos podré volver a verme y sentirme allí. Disfruté muchísimo de esos cuatro días que tan rápido pasaron, fui feliz, me reí, me emocioné, me divertí. Desconecté del todo, de tal manera que cuando llegué a Madrid seguía sin tener ni idea de qué hacer con el trabajo, porque no me paré a pensar en ello ni un sólo segundo, no tuve tiempo, ni ganas de hacerlo, lo cual es una buena señal. Volví a Madrid con pena, con mucha pena, con nostalgia, con ganas de repetir algo similar, con otras fechas, otros días, otros escenarios por descubrir y conquistar, otras emociones similares que revivir como si fueran la primera vez que las siento, siempre con la misma compañía.
En el curro la cosa está jodida, pero bien, no tengo motivos para quejarme de nada. Hoy me llamaron de aquel curro que tanto me gustó, y como no, me han cogido, me lo imaginaba, más aún con todas las dudas que tengo con mi actual curro, para crear un poco más de caos.
Mis jefes han hablado conmigo y me han ascendido a algo así como jefa-secretaria-gerente de todo el negocio. Mi jefe no quería perderme por nada del mundo y pensó en mí para ese puesto por el que han pasado ya tres personas y ninguna les gustó. Sus palabrras exactas fueron que siempre ha estado rodeado de ladrones y que confía en mí plenamente, sabe que si deja 20000 euros en la oficina yo no los voy a tocar, que soy muy lista, inteligente, responsable, trabajadora y necesita a alguien que él sepa que si él falta, la empresa seguirá adelante. Saben perfectamente que me han quemado y que he aguantado más que nadie, por eso me ofrecen esta oportunidad. Ya no tendré que andar recorriéndome Madrid de arriba abajo, tengo horario de oficina, no curro los findes, me han subido el sueldo considerablemente, sigue en pie lo de pagarme el carné de conducir (mi jefe se ha empeñado) y sobre todo han echado al que lo estaba jodiendo todo porque creaba mal rollo y me han demostrado lo mucho que me valoran, y creo que eso es muy importante en un trabajo. Sé que vaya dónde vaya no me van a tratar ni la mitad de bien que aquí, sé que pida lo que pida me lo van a dar, y eso es guay porque crea motivación, ganas de trabajar e ilusión. Hoy me han puesto mi despacho, mi jefe ha ido dos veces a comprar y ha venido cargado con mil bolsas para decorarme y ponerme a tono el despacho, he flipado en colorines. Así que cuando me han llamado del otro curro, he dicho que sí, porque no supe decir que no, pero sé que no lo voy a aceptar porque no tendría cara para decirles que me voy, a parte de que me apetece intentarlo con ellos, es un reto para mí, y creo que es un negocio que de hacerse bien puede dar muchos frutos. Así que así ando, con mil líos en la cabeza, pero barajando opciones que sé que son buenas, elija lo que elija.
Y sí, sí, yo ya sabía que me valoraban y esas cosas, pero no pensé que fueran a remover Roma con Santiago para que yo me quede con ellos, al fin y al cabo soy una fisio de 23 años que no tiene mucha idea de nada de esto, pero oyes, va a ser verdad todo lo que digo en la carta de presentación ésa famosa... al final entre todos vais a hacer que me lo crea y me voy a convertir en una estirada pedante, je, je... es broma, ya sabeis que eso no va conmigo, pero agradezco mucho todas las cosas buenas que la gente me ha dicho a lo largo de mi vida, al fin y al cabo yo siempre me he querido más o menos en función de lo que los demás opinaran, y si no fuera por esa gente que me ha valorado yo no hubiese sabido hacerlo, así que gracias a todos!
En otro orden de cosas empiezo a conocer gente aquí, he salido ya unos cuantos findes, he quedado con gente desconocida con la que me he sentido super agusto, como si ya nos conociéramos de más veces, creo haber caído muy bien a la gente que voy conociendo, me llegan invitaciones para unirme a grupitos los fines de semana y supongo que poco a poco voy construyendo mi vida en la gran urbe, que no es poco, ya llevo 4 meses aquí y creo que lo estoy haciendo muy bien, no sé qué opinión tendréis.
Actualizaré el finde para contar algunas cosas que me han dicho que tengo que contar en el blog, aunque algunos de vosotros igual ya las sabéis, pero nunca está de más llenar esto con post divertidos, que aunque no los escriba, mi vida también podría ser considerada como una tragi-comedia. Espero no aburriros mucho y que sigáis por aquí pululando de vez en cuando. Besines
jueves, mayo 10, 2007
Vuelvo a casa después de un día agotador, recordando viejos tiempos, dejándome llevar de metro en metro, de entrevista en entrevista de trabajo, aunque mucho más confiada que cuando acudía tan perdida allá por el mes de Enero ¿os acordais? Por entonces me sentía débil, manejable, llena de miedos, no sabía bien hacia dónde ir, ni qué buscaba, ni lo que había venido a encontrar a Madrid. Ahora tampoco lo sé, aunque me voy haciendo una idea más concreta y tengo las cosas mucho más claras, soy más realista, no sueño tanto, ni aspiro a tener la vida perfecta con la que antes soñaba porque sé que eso no existe nada más que en mi cabeza. Lo cierto es que he dado cuenta de que he aprendido mucho en estos cuatro meses de aventura por aquí, he madurado, he crecido, siento me hago mayor, aunque os suene absurdo y os dé la risa cuando sabéis que tengo 23 años y para algun@s de vosotros sigo siendo una "yogurina", pero es así, por mucho que os dé la risa cuando leeis algo similar... snif... durante mucho tiempo me dio miedo crecer y por ello no me arriesgaba y vivía una vida sin sentido, ahora no, pero me sigue dando miedo no tener las cosas claras, que el tiempo pase demasiado deprisa y no saber aprovecharlo como se supone que debería saber hacerlo, supongo que son miedos que tormentan a todo el mundo y que son practicamente imposible de vencer.
No negaré que la madurez e ir aprendiendo las cosas importantes de la vida hacen que todo sea más fácil, más llevadero...
Ayer hablé con los jefes para dejar mi actual trabajo. Como era de esperar, siendo la única comercial que les queda (lo han dejado ocho en tres meses), y siendo la única que está sacando la empresa adelante, se bajaron los pantalones hasta límites insospechados. Me cambiaron las condiciones de trabajo, me intentaron volver a ilusionar y convencerme de que es el curro de mi vida, pero ya no cuela, ya no soy la niña ingenua de hace meses... Les estoy agradecida por darme una oportunidad cuando no tenía ningún tipo de experiencia en esto, les agradezco todo lo que me han enseñado (que es bastante), el buen trato que han tenido conmigo, las buenas palabras, la confianza que han demostrado tener siempre en mí, pero ya he llegado a un nivel de agotamiento y desilusión con el curro que sé que por mucho que me prometan no va a cambiar nada, estoy cansada, como si llevara años en esto y eso no se soluciona con unas simples vacaciones. Les he dicho que me lo pensaré y les daré una respuesta la semana que viene, aunque ya sé de sobra cual va a ser mi respuesta. Aún así estoy haciendo una sola visita al día, a modo de favor personal porque sé que es una faena para ellos, y porque más egoístamente me quedan por cobrar unas cuantas ventas pendientes y me las deben pagar, así que quiero irme por la puerta grande, sin esconderme de nada, de manera que se den cuenta de que si me voy es por su culpa, porque no lo han hecho bien, y no porque yo les haya fallado, ni mucho menos. Dudo mucho que la empresa siga adelante tal y como la tienen montada, ojalá me equivoque, pero no creo.
Hoy he hecho dos entrevistas, mañana tengo tres, a ver qué sale. De momento la primera que he hecho me ha gustado mucho, el viernes me dicen si me cogen o no, salí de allí confiada, creo que me van a coger, me dio esa sensación, al menos estoy con esa ilusión, me gustaría mucho. Las condiciones son geniales, mucho mejores que las de ahora, y me dio muy buena sensación todo, desde luego es una empresa mucho más seria que en la que estoy ahora, se nota por todas partes.
Me sigue haciendo gracia y la verdad es que me enorgullece que me llamen de ofertas de trabajo tan importantes, que me digan que "es la mejor carta de presentación que he leído en mi vida". Para muestra un botón: me despierta una chica a las 10 de la mañana, con un tono casi de descojone, me dice que tenía muchas ganas de hablar conmigo, que le había impactado mucho mi curriculum, que qué hace una fisio buscando trabajo de comercial, me hizo varias preguntas, pero vamos lo que me llamó la atención y verdaderamente me impactó fue que parecía una llamada de amigas, no me dijo nada de la oferta, sólo quería hablar conmigo y conocerme... y yo recién levantada, flipando en colores... en fin... es lo que tiene ser así ¿no? Si este es el precio que tengo que pagar, yo encantada de la vida... A ver si sale todo tan bien como espero, que me ilusiono y luego el hostión es mayúsculo. Ya os iré contando. Besines
No negaré que la madurez e ir aprendiendo las cosas importantes de la vida hacen que todo sea más fácil, más llevadero...
Ayer hablé con los jefes para dejar mi actual trabajo. Como era de esperar, siendo la única comercial que les queda (lo han dejado ocho en tres meses), y siendo la única que está sacando la empresa adelante, se bajaron los pantalones hasta límites insospechados. Me cambiaron las condiciones de trabajo, me intentaron volver a ilusionar y convencerme de que es el curro de mi vida, pero ya no cuela, ya no soy la niña ingenua de hace meses... Les estoy agradecida por darme una oportunidad cuando no tenía ningún tipo de experiencia en esto, les agradezco todo lo que me han enseñado (que es bastante), el buen trato que han tenido conmigo, las buenas palabras, la confianza que han demostrado tener siempre en mí, pero ya he llegado a un nivel de agotamiento y desilusión con el curro que sé que por mucho que me prometan no va a cambiar nada, estoy cansada, como si llevara años en esto y eso no se soluciona con unas simples vacaciones. Les he dicho que me lo pensaré y les daré una respuesta la semana que viene, aunque ya sé de sobra cual va a ser mi respuesta. Aún así estoy haciendo una sola visita al día, a modo de favor personal porque sé que es una faena para ellos, y porque más egoístamente me quedan por cobrar unas cuantas ventas pendientes y me las deben pagar, así que quiero irme por la puerta grande, sin esconderme de nada, de manera que se den cuenta de que si me voy es por su culpa, porque no lo han hecho bien, y no porque yo les haya fallado, ni mucho menos. Dudo mucho que la empresa siga adelante tal y como la tienen montada, ojalá me equivoque, pero no creo.
Hoy he hecho dos entrevistas, mañana tengo tres, a ver qué sale. De momento la primera que he hecho me ha gustado mucho, el viernes me dicen si me cogen o no, salí de allí confiada, creo que me van a coger, me dio esa sensación, al menos estoy con esa ilusión, me gustaría mucho. Las condiciones son geniales, mucho mejores que las de ahora, y me dio muy buena sensación todo, desde luego es una empresa mucho más seria que en la que estoy ahora, se nota por todas partes.
Me sigue haciendo gracia y la verdad es que me enorgullece que me llamen de ofertas de trabajo tan importantes, que me digan que "es la mejor carta de presentación que he leído en mi vida". Para muestra un botón: me despierta una chica a las 10 de la mañana, con un tono casi de descojone, me dice que tenía muchas ganas de hablar conmigo, que le había impactado mucho mi curriculum, que qué hace una fisio buscando trabajo de comercial, me hizo varias preguntas, pero vamos lo que me llamó la atención y verdaderamente me impactó fue que parecía una llamada de amigas, no me dijo nada de la oferta, sólo quería hablar conmigo y conocerme... y yo recién levantada, flipando en colores... en fin... es lo que tiene ser así ¿no? Si este es el precio que tengo que pagar, yo encantada de la vida... A ver si sale todo tan bien como espero, que me ilusiono y luego el hostión es mayúsculo. Ya os iré contando. Besines
sábado, mayo 05, 2007
Os dejo una de las canciones que formó parte importante de mi vida en Salamanca y que por alguna razón he recordado hoy. Precisamente hoy que hace dos años que M decidió irse. Qué rápido pasa el tiempo y cuánto duele, cuando eres consciente de que lo has desperdiciado luchando por un recuerdo que no merecía la pena, pero que no eras capaz de olvidar. Qué manía tenemos, de manera general, de empeñarnos en hacer más complicada la vida, como si no fuera ya complicada de por sí. Me juré mil veces que jamás volvería a sufrir por nadie de la misma manera, pero temo que eso no se pueda controlar. Qué miedo. Lo mejor es que ya no me importa, de verás, que por fin puedo respirar tranquilidad y seguir adelante con mi vida sin que su recuerdo sea capaz de nublar todo lo bueno que puedo llegar a vivir, empiezo a pensar por fin, que la que ha salido perdiendo es ella. Que te vaya bonito moza!
Estoy en una época rara, pero me limito a vivir y a pensar poco, dejándome llevar. Voy a dejar el curro, sólo quedo yo, en tres meses lo han dejado ocho personas, hay muy malos rollos entre jefes, después de dos meses sigo de forma ilegal, no me pagan como deberían y estoy hasta los ovarios de sacar las castañas del fuego a una empresa que ni me va ni me viene, que tampoco es el trabajo de mi vida. He estado buscando curro y creo que será fácil encontrar algo nuevo, con unas condiciones mucho mejores. De momento seguiré con el rollo comercial, que es lo que más me apetece, ya os iré contando, otra vez a empezar, ayss... qué recuerdos, qué nostalgia de la ilusión con la que me vine a Madrid, me gustaría no perderla nunca.
Por lo demás me voy de juerga con una persona que apenas sé como se llama, a un sitio al que nunca creí poder ir, pero me gusta sentir que hago locuras, cosas que ni siquiera tenía en mente, estoy harta de ser siempre la niña responsable y hacer siempre lo correcto ¡andahombre! A vivir, que estoy en Madrid y me vine aquí para disfrutar sin malos rollos, así que a cascala!
Que paséis una noche de sábado genial, yo estoy convencida de que así será, me voy a hacer un cafés, que pa mí es como un tripi! :)
Mando un saludo especial a mi querido Destroyer, que tuvo el detallazo de mandarme un sms el finde pasado, después de leer mi blog desde su móvil ¡vais a hacer que me lo crea! Je, je. Un beso chavalín, no sabes como me alegré por tu sms, y de saber que todo te va estupendamente, ahí estamos los dos haciéndonos un hueco en este mundo. No dejes de luchar. Te mando mucha suerte.
Besines para tod@s!
jueves, mayo 03, 2007
Sensaciones
Me siento rara. Acabo de llegar del psicoman y estoy tristona. Quizás ya estaba antes, hay por ahí algunas "señales" que me lo intentan decir a gritos, pero soy experta hacer caso omiso a todo, hacerme la loca y seguir adelante luchando con todas esas cosas que me impiden avanazar tranquilamente por la vida, como si llevara una puñetera bola de preso atada al tobillo. No sé qué me pasa, no puedo concretarlo, ni analizarlo, es sólo una sensación de tristeza general, de apatía, de incertidumbre, de dudas, de no tener claro hacia dónde tirar, ni qué quiero de mi vida, ni nada de nada.
Con el psico bien, pero tengo la sensación de que no vamos avanzando por buen camino, y yo ¿qué queréis?, sabía que este paso iba a ser muy importante para mí, porque llevo ya mucho tiempo esperándolo, demasiado tiempo ya anhelando una ayuda que me hiciera cambiar. Sé que si no funcionara no pasaría nada y podría seguir probando con más profesionales hasta dar con aquello que de verdad me hiciera bien y funcionara, es como todo, si no te va bien en un sitio, siempre puedes cambiar y seguir buscándote la vida, pero la verdad es que empiezo a tener la sensación de que no va a ser posible cambiar nada, de que son ya demasiados años viviendo de esta forma como para cambiarlo ahora en un diván. Siento que ya todo forma parte de mi persona, y aunque sé que los fantasmas están ahí para joderme, no puedo atraparlos, estrujarlos y mandarles a paseo porque se me escabullen siempre que intento atraparlos. Pero, ¿por qué otra gente sí puede hacerlo y yo no? ¿Tan difícil, tan complicada, tan caso perdido soy? No sé, creo que he salido bastante bien parada de todo lo que ha sido mi vida, y creo tener fuerza, voluntad y empeño suficiente para cambiar las cosas que no me gustan de mí misma y me hacen daño continuamente, pero no consigo llevarlo a cabo y no entiendo por qué es.
El psico ha determinado que tengo un trastorno de la personalidad. Me asusté cuando me lo dijo la primera vez, básicamente porque no pensaba en nada de esto, si no el algo más banal como un trastorno de la alimentación o algo que ver con la conducta que es más fácil de modificar que un trasorno de la personalidad que forma parte de ti. Me acojoné. Me sonó demasiado fuerte como para que eso me pasara a mí, que he sabido llevar bastante bien mi vida. En realidad no es tan grave, es sólo una faena para la persona que lo vive, es "una vida no vivida". Esa es la sensación que siempre he tenido yo con mi vida, como si no fuera real, auténtica, siempre esperando al futuro para poder estar bien y poder disfrutar de la vida sin limitaciónes. En realidad, el trastorno se basa es una falta total de estabilidad, es una vida caótica, porque el sujeto la convierte en eso. Como mi puta vida, así, un caos, hasta que ya no puedes más y pides ayuda. El problema principal, al menos en mi caso, es la tendencia a hacerme daño y a tratarme super mal a mí misma, no hay peligro para los demás, pero sí para mí misma, por eso necesito control y necesito alejar de mí las cosas que sacan mi parte mala (como el alcohol) porque tengo más peligro que cualquier otra persona cuando bebe, o se droga, o podéis poner el ejemplo que querais... Teorías hay miles, podéis documentaros si queréis, yo dejé de leer sobre ello cuando me vi tan identificada con lo que leía que me dio miedo. Al principio lo negué. No estoy tan pirada, me decía, pero los síntomas de los que hablaban eran mi propia vida.
En realidad aún me cuesta creer que sea este el motivo de todo, quizás es sólo una parte, y si a eso le juntamos todo lo que han ido haciendo los demás de mí, pues gloria bendita. Me siento muy vulnerable, muy manejable, muy débil ante los demás... y juro por dios que yo no era así, y no sé en qué punto concreto me perdí a mí misma. Sólo sé que echo de menos la sensación de control, de estabilidad, de respeto y cariño hacia mí misma, echo de menos un poquito de tranquilidad y que mi vida sea simplemente normal, con sus cosas, como todos, pero sin tanto dolor.
Seguiremos informando. Besines para tod@s y a seguir con la semana cortita. Muaks
P.S: Pa que no os quejéis dos posts el mismo día, pa que os hartéis de mí, hala!
Con el psico bien, pero tengo la sensación de que no vamos avanzando por buen camino, y yo ¿qué queréis?, sabía que este paso iba a ser muy importante para mí, porque llevo ya mucho tiempo esperándolo, demasiado tiempo ya anhelando una ayuda que me hiciera cambiar. Sé que si no funcionara no pasaría nada y podría seguir probando con más profesionales hasta dar con aquello que de verdad me hiciera bien y funcionara, es como todo, si no te va bien en un sitio, siempre puedes cambiar y seguir buscándote la vida, pero la verdad es que empiezo a tener la sensación de que no va a ser posible cambiar nada, de que son ya demasiados años viviendo de esta forma como para cambiarlo ahora en un diván. Siento que ya todo forma parte de mi persona, y aunque sé que los fantasmas están ahí para joderme, no puedo atraparlos, estrujarlos y mandarles a paseo porque se me escabullen siempre que intento atraparlos. Pero, ¿por qué otra gente sí puede hacerlo y yo no? ¿Tan difícil, tan complicada, tan caso perdido soy? No sé, creo que he salido bastante bien parada de todo lo que ha sido mi vida, y creo tener fuerza, voluntad y empeño suficiente para cambiar las cosas que no me gustan de mí misma y me hacen daño continuamente, pero no consigo llevarlo a cabo y no entiendo por qué es.
El psico ha determinado que tengo un trastorno de la personalidad. Me asusté cuando me lo dijo la primera vez, básicamente porque no pensaba en nada de esto, si no el algo más banal como un trastorno de la alimentación o algo que ver con la conducta que es más fácil de modificar que un trasorno de la personalidad que forma parte de ti. Me acojoné. Me sonó demasiado fuerte como para que eso me pasara a mí, que he sabido llevar bastante bien mi vida. En realidad no es tan grave, es sólo una faena para la persona que lo vive, es "una vida no vivida". Esa es la sensación que siempre he tenido yo con mi vida, como si no fuera real, auténtica, siempre esperando al futuro para poder estar bien y poder disfrutar de la vida sin limitaciónes. En realidad, el trastorno se basa es una falta total de estabilidad, es una vida caótica, porque el sujeto la convierte en eso. Como mi puta vida, así, un caos, hasta que ya no puedes más y pides ayuda. El problema principal, al menos en mi caso, es la tendencia a hacerme daño y a tratarme super mal a mí misma, no hay peligro para los demás, pero sí para mí misma, por eso necesito control y necesito alejar de mí las cosas que sacan mi parte mala (como el alcohol) porque tengo más peligro que cualquier otra persona cuando bebe, o se droga, o podéis poner el ejemplo que querais... Teorías hay miles, podéis documentaros si queréis, yo dejé de leer sobre ello cuando me vi tan identificada con lo que leía que me dio miedo. Al principio lo negué. No estoy tan pirada, me decía, pero los síntomas de los que hablaban eran mi propia vida.
En realidad aún me cuesta creer que sea este el motivo de todo, quizás es sólo una parte, y si a eso le juntamos todo lo que han ido haciendo los demás de mí, pues gloria bendita. Me siento muy vulnerable, muy manejable, muy débil ante los demás... y juro por dios que yo no era así, y no sé en qué punto concreto me perdí a mí misma. Sólo sé que echo de menos la sensación de control, de estabilidad, de respeto y cariño hacia mí misma, echo de menos un poquito de tranquilidad y que mi vida sea simplemente normal, con sus cosas, como todos, pero sin tanto dolor.
Seguiremos informando. Besines para tod@s y a seguir con la semana cortita. Muaks
P.S: Pa que no os quejéis dos posts el mismo día, pa que os hartéis de mí, hala!
Finde en Madrid con Abejita y Anita
¡Hola a tod@s! Gracias por los ánimos para que actualice, así da gusto, joé, si es que sois más majos que las pesetas. Siento haber estado un tiempito ausente, pero me pasa como a Iwi, que tengo imposibilidad para postear porque no sé de qué hablar, lo que tengo en la cabeza es demasiado importante como para ponerlo aquí, que una también tiene sus límites y no es plan de contaroslo todo ¿no? Que aunque parezca lo contrario, no soy nada exhibicionista. Así que no sé de qué hablar libremente, y ya sabéis que a mí hablar de chorradas me cuesta, porque me siento absurda... y encima ahora teniendo tantos lurkers que se han decidido a escribir, pues claro, ¡qué presión! se merecen unos buenos posts, que vean que esto tiene nivel, ja, ja... bienvenidos y gracias a tod@s!
Voy a contar mi finde en Madrid. Como algunos ya sabéis vinieron Abejita y Anita a verme. Sí, ya veis que soles más grandes andan por la blogosfera!! Esto de los blogs sirve para algo más que para pasar el tiempo delante del ordenador sin hacer nada productivo. Se pueden hacer incluso buenas amistades fijaros qué bien!
El viernes fui a recoger a Abejita, con los nervios propios de un primer encuentro. Estaba ahí escondida, me costó hasta encontrarla. Al principio, pues ya se sabe que un poquillo nerviosas las dos, pero enseguida se nos pasó, había miles de cosas de las que hablar. Recuerdo con ternura y nostalgia esos primeros momentos y ese primer día, porque el primer contacto, como es lógico, sólo se tiene una vez, luego ya cambian las cosas, algunas veces para bien y otras para mal, pero nunca más es como el primer día. Dejamos las cosas en casa y nos fuimos a arreglar algunas cosillas de mi curro. Para hacer tiempo y romper un poco el hielo nos fuimos a tomar un par de cañas que nos duraron menos que una piruleta a la puerta de un colegio, los nervios estaban haciendo su función. Allí encontramos las primeras risas, de las sinceras, el vacile con el camarero, ja, ja...vamos yo me subí medio tajá al curro, que una se taja con ná, ya lo sabéis... Y después ya toco disfrutar a tope sin impedimentos.
Nos fuimos a un bar super chulo, llamado Ojalá, en el que Abejita me dijo haber estado ya, pero no creo... que estos sitios me ha costado a mí mucho esfuerzo y sudor descubrirlos, je, je. Hicimos el cante, caña tras caña, bebiéndolas como si fueran vasos de agua, que la niña ésta es muy poca cosa ¡pero como aguanta la jodía! Fuimos poco a poco aumentando nuestro grado de alcoholismo, nuestro grado de confianza, entre nosotras, con todo el bar en general y con Iñaki (el camarero) en particular, ja, ja... qué bueno. Se pasaron las horas volando, convirtiendo cada minuto que pasábamos allí en algo cada vez más especial. Nos bajamos a cenar, el sitio maravilloso, la cena bien y la compañía inmejorable. Fue para mí lo mejor del finde, de ésos momentos especiales que nunca se olvidan. Y cuando digo nunca, es nunca.
Pasaron las horas y ya nos echaron de allí porque estaban cerrando. No encontramos nada abierto para seguir con nuestras cañas, así que ya nos fuimos a El Escape. Había gente, pero se estaba bien. Conocimos a mucha gente, la mejor, Gracia, sin duda alguna, qué maja, ja, ja.. estoy convencida de que me llamara cuando menos me lo espere. A la rubia, después de las risas que nos pasamos a su cargo y de todo lo que la critiqué y mira lo guay que era, je, je... si es que nunca se sabe... a su hermana ocupada, al chico majo de las gafas que cantaba como nadie los temas de Paulina, las risas, las confesiones, las canciones al oído... fue todo genial, hasta que también nos echaron.
Momento surrealista de la noche cuando salimos, nos sentamos en un banco de la plaza con ¿Dani, David, Javi?... ni idea de cómo se llamaba, pero parecía el puto amo de Chueca, conocía a todo el que pasaba por allí, también aquellos que pasaban de él... allí hablando como si fuéramos íntimos, nos presentó a uno de sus ligues, mientras Gracia volvía a pasar por allí, y un morito con los morros llenos de sangre nos escupía mientras un proyecto de "chica" intentaba pegarle, y nosotras en medio demasiado cansadas como para movernos allí viéndolas venir, sin inmutarnos... hasta que me dije "al final acabamos a hostias, levántate de ahí Abejita". Y nada, nos fuimos para casa porque la noche madrileña ya se había acabado, no porque las ganas de juerga se nos acabaran.
El sábado fuimos en busca de Anita, y ya la tres... ¿para qué queremos más? No pararon de reír en todo el tiempo... Anita es siempre super divertida y super dulce, y juntas no pararon de decir chorradas en todo el tiempo... qué risas. Enseguida empezamos con las cañas, para volver a romper el hielo, vinieron más risas, más confesiones, más cosas qué contar... se nos juntaon dos gays super majos que también creo que me llamaran algún día de éstos. Bebimos hasta hartarnos, yo demasiado rápido, y no sé en qué momento de la noche me perdí, pero así fue, me perdí en mi mundo y ya no consiguieron recuperarme hasta el día siguiente. Salí con ellas, pero yo viví mi propia noche. Me consta que ellas se lo pasaron muy bien, estuvieron de cachondeo y de ligoteo toda la noche, y yo pues por ahí perdida, hablando con un montón de desconocidos y contándoles mis penas. Sí, tengo tajadas así, por desgracia, son las que más odio, pero a veces me pasa, y nadie puede ayudarme porque vivo mi propia noche alejando a todo el que quiere ayudarme de mí. Ya lo he pasado mucha veces, así que sé de lo que hablo, de lo mal que lo paso y lo mal que lo hago pasar a los que van conmigo. Una se hace incluso a lo malo. Sentí perderme la noche, estar a mi bola y perderme en el alcohol. Me jodió mucho, pero ya no puedo hacer más que pediros perdón de nuevo, ya sabeis, la Lauris a veces es un puto desastre, y sabéis que me avergüenzo, pero... sólo hay una solución, no beber así, pa la próxima ya lo sé.
Eso sí, conocí a medio Chueca, vamos hablé con un sordomudo y tó, creo que volveré a salir por Chueca porque en el Escape deben tener una foto mía que pone "Prohibido el paso: peligro".
El domingo estuvimos de ruta por ahí, estas contando toda su noche, yo riéndome mucho a la vez que me sentía muy mal por habérmelo perdido,no haber estado allí con ellas, y haber vivido mi noche paralela, sintiéndome a parte, como tantas otras veces, y rucándome sola, sin poder evitar que se me note. Ayss, qué coñazo ser yo, ¿no tenéis por ahí un recambio para mi cabecita loca?...
El domingo fue raro, quizás por eso, por sentirme al margen de todo, pero me lo merecía, por gilipollas, como si no supiera como me pongo cuando bebo así. Fue raro todo, al menos para mí, es una sensación conocida que odio mucho, pero que conozco ya demasiado bien como para sorprenderme o no saber de qué estamos hablando.
Anita se fue a su puebli, y Abeji y yo nos quedamos super tristes sin su risa, su energía, su compañía, su vitalidad. Nos fuimos a tomar algo y hablamos de todo lo que había sido el finde. Abeji tiene la capacidad de sacarme todo aquello que me hace daño, sin apenas darme cuenta, rebatirme cada cosa y hacerme sentir absurda por sacar todo de quicio y ser tan subnormal. De repente todo estaba bien, todo era perfecto, de repente me di cuenta de cosas que tengo dentro de mí que ni siquiera sabía de mí misma, y que encima siempre me han desquiciado ver en los demás... ya se sabe siempre se ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, sniff qué pena, lo que me faltaba, qué de cosas que arreglar, joder, qué complicada soy, la virgen, me temo que el psicoman y yo vamos a tener pa rato, snif... me dio mucha pena y rabia darme cuenta de todo esto, como si no tuviera ya bastante.
El domingo noche fue genial, el lunes no hicimos nada especial, pero todo volvía a estar bien, yo estaba tranquila, con confianza, volví a sentirme bien y pude volver a disfrutar de la compañia de Abejita.
Lo cierto es que no andamos mucho por Madrid, ni visitamos sitios típicos, lo cierto es que fue un finde en el que tocó disfrutar de la compañía de una personitas especiales y maravillosas para mí, yo no necesité nada más para sentirme realmente comprendida y feliz.
Yo también me llevo muchas cosas estupendas de este finde. a decir verdad cosas que me cambiaran ya para siempre. Ya veis. Sí que ha sido un finde muy especial para mí. Me encantó conocer a Abejita, es tal y como me la imaginaba, un poquillo más delgadita, pero todo lo importante es tal y como yo tenía en mente, quizás incluso me sorprendió gratamente. A veces es imprevisible, no sabes por dónde va a salir, es más comprensiva y más especial de lo que yo creía, y de lo que suele mostrar al mundo. Tiene una imagen frágil, pero es realmente fuerte. Es divertida, dulce, cariñosa, tierna, generosa y super linda en todos los sentidos. Me encantó tenerte por aquí.
Y Anita, pues ya sabeis de mi devoción por ella, como siempre bien con ella, es imposible no estarlo, con su risa, su alegría, su energía, su vitalidad... juntaros a las dos fue excepcional. Mi nota para esta finde es de un 8, así que tendreis que venir otra vez a superarlo! Juas, juas... os estaré esperando encantada de volver a teneros cerca.
Gracias por venir hasta aquí para estar conmigo ¡no lo merezco!, gracias por las risas, los buenos momentos que me habéis regalado, por hacerme sentir bien a vuestro lado, acompañada y afortunada por haberos conocido en este mundo tan grande de la blogosfera y poder decir que formo parte de vuestras vidas. Sois geniales. Un abrazo para las dos, y repetimos cuando querais, mejorando lo presente! Muaks
Voy a contar mi finde en Madrid. Como algunos ya sabéis vinieron Abejita y Anita a verme. Sí, ya veis que soles más grandes andan por la blogosfera!! Esto de los blogs sirve para algo más que para pasar el tiempo delante del ordenador sin hacer nada productivo. Se pueden hacer incluso buenas amistades fijaros qué bien!
El viernes fui a recoger a Abejita, con los nervios propios de un primer encuentro. Estaba ahí escondida, me costó hasta encontrarla. Al principio, pues ya se sabe que un poquillo nerviosas las dos, pero enseguida se nos pasó, había miles de cosas de las que hablar. Recuerdo con ternura y nostalgia esos primeros momentos y ese primer día, porque el primer contacto, como es lógico, sólo se tiene una vez, luego ya cambian las cosas, algunas veces para bien y otras para mal, pero nunca más es como el primer día. Dejamos las cosas en casa y nos fuimos a arreglar algunas cosillas de mi curro. Para hacer tiempo y romper un poco el hielo nos fuimos a tomar un par de cañas que nos duraron menos que una piruleta a la puerta de un colegio, los nervios estaban haciendo su función. Allí encontramos las primeras risas, de las sinceras, el vacile con el camarero, ja, ja...vamos yo me subí medio tajá al curro, que una se taja con ná, ya lo sabéis... Y después ya toco disfrutar a tope sin impedimentos.
Nos fuimos a un bar super chulo, llamado Ojalá, en el que Abejita me dijo haber estado ya, pero no creo... que estos sitios me ha costado a mí mucho esfuerzo y sudor descubrirlos, je, je. Hicimos el cante, caña tras caña, bebiéndolas como si fueran vasos de agua, que la niña ésta es muy poca cosa ¡pero como aguanta la jodía! Fuimos poco a poco aumentando nuestro grado de alcoholismo, nuestro grado de confianza, entre nosotras, con todo el bar en general y con Iñaki (el camarero) en particular, ja, ja... qué bueno. Se pasaron las horas volando, convirtiendo cada minuto que pasábamos allí en algo cada vez más especial. Nos bajamos a cenar, el sitio maravilloso, la cena bien y la compañía inmejorable. Fue para mí lo mejor del finde, de ésos momentos especiales que nunca se olvidan. Y cuando digo nunca, es nunca.
Pasaron las horas y ya nos echaron de allí porque estaban cerrando. No encontramos nada abierto para seguir con nuestras cañas, así que ya nos fuimos a El Escape. Había gente, pero se estaba bien. Conocimos a mucha gente, la mejor, Gracia, sin duda alguna, qué maja, ja, ja.. estoy convencida de que me llamara cuando menos me lo espere. A la rubia, después de las risas que nos pasamos a su cargo y de todo lo que la critiqué y mira lo guay que era, je, je... si es que nunca se sabe... a su hermana ocupada, al chico majo de las gafas que cantaba como nadie los temas de Paulina, las risas, las confesiones, las canciones al oído... fue todo genial, hasta que también nos echaron.
Momento surrealista de la noche cuando salimos, nos sentamos en un banco de la plaza con ¿Dani, David, Javi?... ni idea de cómo se llamaba, pero parecía el puto amo de Chueca, conocía a todo el que pasaba por allí, también aquellos que pasaban de él... allí hablando como si fuéramos íntimos, nos presentó a uno de sus ligues, mientras Gracia volvía a pasar por allí, y un morito con los morros llenos de sangre nos escupía mientras un proyecto de "chica" intentaba pegarle, y nosotras en medio demasiado cansadas como para movernos allí viéndolas venir, sin inmutarnos... hasta que me dije "al final acabamos a hostias, levántate de ahí Abejita". Y nada, nos fuimos para casa porque la noche madrileña ya se había acabado, no porque las ganas de juerga se nos acabaran.
El sábado fuimos en busca de Anita, y ya la tres... ¿para qué queremos más? No pararon de reír en todo el tiempo... Anita es siempre super divertida y super dulce, y juntas no pararon de decir chorradas en todo el tiempo... qué risas. Enseguida empezamos con las cañas, para volver a romper el hielo, vinieron más risas, más confesiones, más cosas qué contar... se nos juntaon dos gays super majos que también creo que me llamaran algún día de éstos. Bebimos hasta hartarnos, yo demasiado rápido, y no sé en qué momento de la noche me perdí, pero así fue, me perdí en mi mundo y ya no consiguieron recuperarme hasta el día siguiente. Salí con ellas, pero yo viví mi propia noche. Me consta que ellas se lo pasaron muy bien, estuvieron de cachondeo y de ligoteo toda la noche, y yo pues por ahí perdida, hablando con un montón de desconocidos y contándoles mis penas. Sí, tengo tajadas así, por desgracia, son las que más odio, pero a veces me pasa, y nadie puede ayudarme porque vivo mi propia noche alejando a todo el que quiere ayudarme de mí. Ya lo he pasado mucha veces, así que sé de lo que hablo, de lo mal que lo paso y lo mal que lo hago pasar a los que van conmigo. Una se hace incluso a lo malo. Sentí perderme la noche, estar a mi bola y perderme en el alcohol. Me jodió mucho, pero ya no puedo hacer más que pediros perdón de nuevo, ya sabeis, la Lauris a veces es un puto desastre, y sabéis que me avergüenzo, pero... sólo hay una solución, no beber así, pa la próxima ya lo sé.
Eso sí, conocí a medio Chueca, vamos hablé con un sordomudo y tó, creo que volveré a salir por Chueca porque en el Escape deben tener una foto mía que pone "Prohibido el paso: peligro".
El domingo estuvimos de ruta por ahí, estas contando toda su noche, yo riéndome mucho a la vez que me sentía muy mal por habérmelo perdido,no haber estado allí con ellas, y haber vivido mi noche paralela, sintiéndome a parte, como tantas otras veces, y rucándome sola, sin poder evitar que se me note. Ayss, qué coñazo ser yo, ¿no tenéis por ahí un recambio para mi cabecita loca?...
El domingo fue raro, quizás por eso, por sentirme al margen de todo, pero me lo merecía, por gilipollas, como si no supiera como me pongo cuando bebo así. Fue raro todo, al menos para mí, es una sensación conocida que odio mucho, pero que conozco ya demasiado bien como para sorprenderme o no saber de qué estamos hablando.
Anita se fue a su puebli, y Abeji y yo nos quedamos super tristes sin su risa, su energía, su compañía, su vitalidad. Nos fuimos a tomar algo y hablamos de todo lo que había sido el finde. Abeji tiene la capacidad de sacarme todo aquello que me hace daño, sin apenas darme cuenta, rebatirme cada cosa y hacerme sentir absurda por sacar todo de quicio y ser tan subnormal. De repente todo estaba bien, todo era perfecto, de repente me di cuenta de cosas que tengo dentro de mí que ni siquiera sabía de mí misma, y que encima siempre me han desquiciado ver en los demás... ya se sabe siempre se ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, sniff qué pena, lo que me faltaba, qué de cosas que arreglar, joder, qué complicada soy, la virgen, me temo que el psicoman y yo vamos a tener pa rato, snif... me dio mucha pena y rabia darme cuenta de todo esto, como si no tuviera ya bastante.
El domingo noche fue genial, el lunes no hicimos nada especial, pero todo volvía a estar bien, yo estaba tranquila, con confianza, volví a sentirme bien y pude volver a disfrutar de la compañia de Abejita.
Lo cierto es que no andamos mucho por Madrid, ni visitamos sitios típicos, lo cierto es que fue un finde en el que tocó disfrutar de la compañía de una personitas especiales y maravillosas para mí, yo no necesité nada más para sentirme realmente comprendida y feliz.
Yo también me llevo muchas cosas estupendas de este finde. a decir verdad cosas que me cambiaran ya para siempre. Ya veis. Sí que ha sido un finde muy especial para mí. Me encantó conocer a Abejita, es tal y como me la imaginaba, un poquillo más delgadita, pero todo lo importante es tal y como yo tenía en mente, quizás incluso me sorprendió gratamente. A veces es imprevisible, no sabes por dónde va a salir, es más comprensiva y más especial de lo que yo creía, y de lo que suele mostrar al mundo. Tiene una imagen frágil, pero es realmente fuerte. Es divertida, dulce, cariñosa, tierna, generosa y super linda en todos los sentidos. Me encantó tenerte por aquí.
Y Anita, pues ya sabeis de mi devoción por ella, como siempre bien con ella, es imposible no estarlo, con su risa, su alegría, su energía, su vitalidad... juntaros a las dos fue excepcional. Mi nota para esta finde es de un 8, así que tendreis que venir otra vez a superarlo! Juas, juas... os estaré esperando encantada de volver a teneros cerca.
Gracias por venir hasta aquí para estar conmigo ¡no lo merezco!, gracias por las risas, los buenos momentos que me habéis regalado, por hacerme sentir bien a vuestro lado, acompañada y afortunada por haberos conocido en este mundo tan grande de la blogosfera y poder decir que formo parte de vuestras vidas. Sois geniales. Un abrazo para las dos, y repetimos cuando querais, mejorando lo presente! Muaks
domingo, abril 22, 2007
Todo va mejor, poco a poco, resurgiendo de las cenizas del último mes... siempre viviendo así, cansada, pero contenta cuando vuelves a estar bien, siendo capaz de ver que la vida no es tan complicada cuando tienes el ánimo más o menos bien.
Con el psico man bien, me sentí cómoda en todo momento, me sorprendí mucho a mí misma, pero aún estoy analizando todo lo que me ha dicho, paso a paso supongo que todo empezará a ir bien, aún con dudas de si esto servirá para algo, de si debo continuar...
Al menos, sigo con esa sensación de que me esperan muchos cambios, en un futuro próximo, muchas cosas maravillosas aún poro vivir, y no hay nada que logre animarme tanto como eso...
Este finde con Inés ha sido genial, gracias niña. Necesitaba que alguien me obligara a salir de casa, y qué mejor compañía que ésa... hace tiempo que tenía la sensación de que cuando empezara a salir, no iba a parar, y creo que ese día ha llegado, me apatece mucho seguir saboreando todo lo que la noche madrileña me regala, sin demasiados desfases, que el cuerpo ya se va quejando, pero pasándomelo muy bien, desconectando de todo lo malo y acercándome a las cosas buenas de la vida. Veremos a ver qué ocurre.
Y nada más que no estoy hoy muy inspirada, sólo decir que M no ha contestado y ha pasado ya tiempo más que suficiente para que lo hiciera si hubiese querido, pero ¿sabeis qué? Ya no puede hacerme daño, ahora ya no la necesito, y eso es GENIAL, ahora ya no soy la misma niña perdida que hace unos años, ahora tengo gente en mi vida que merece tanto la pena como ella y encima me quieren! Así que ella se lo pierde, estuvo bien mientras duró.
Buenas noches
miércoles, abril 18, 2007
Pues parece que toca actualizar aunque hoy es uno de ésos días que no sé muy bien qué voy a acabar escribiendo, llevo ya unos cuantos posts profundos de ésos que tanto os gustan, y a mí también se me acaban los recursos y las ganas de seguir escribiendo así ¡que al final lo vais a sabero tó de mí! Encima me consta que cuando me pongo seria os asusto y pasáis de escribir, ejem, ejem... desde luego no sabéis qué excusas poner para no escribir…
Hoy empiezo la terapia. Se acabó mi periplo de psicólogo en psicólogo, al final no voy a ir a ninguno de los que estuve visitando la semana pasada. El domingo me contestó uno, me contestó algo que verdaderamente me impactó bastante, y no me hizo falta ni ir a verle y tener con él una primera charla porque me demostró que podía confiar completamente en él, es evidente que es un buen profesional, de eso no me cabe la menor duda, y es lo único que andaba buscando, que psicólogas majas ya tuve y por desgracia que sean agradables no soluciona las cosas.
Y sí, habéis leído bien, he dicho ¡él! En la vida me había visualizado en la consulta con un varón, sé que es una tontería, pero siempre te sientes más cómoda y más comprendida cuando te escucha una mujer, al menos yo, pero lo que os digo, que yo busco un buen profesional no un confidente para salir de marchuki! Je, je.
Me costó muchísimo llamar para pedir cita, me temblaba todo. Al instante ya me estaba arrepintiendo. De repente todo estaba bien, no pasaba nada, todo era perfecto. Menos no mal que tengo memoria y me basta con mirar hacia atrás para ver que eso no es verdad y no dejar engañarme y embaucarme, sé que esto pasa siempre que pides cita. No seré yo quién diga que esto no es necesario para mí, no después de lo que me ha costado dar este paso, para eso están los profesionales ¿no? Con la de tiempo que llevo esperando esto... Pues eso, a ver qué me cuenta, qué le cuento, y qué conclusiones sacamos. Tengo miedo
Por lo demás, ya estoy mejor después de un mes de mierda, ayss… odio tardar tanto en estar bien y ser consciente de lo absurdo que es pasar por esas rachas, con lo bien que se está estando bien, je, je… no consigo entender muy bien a qué se deben estas rachas, pero acaban conmigo, lo juro. Otra vez a empezar en todos los sentidos, por milésima vez.
Este finde viene Inés, yuhuuu, qué ganas de verla, supongo que saldremos de marchuki, que ya toca, con esto de estar mal y de estar en Madrid y no tener mucha confianza con nadie hace que no salgo mil… ya se me ha olvidado lo que es… ¡Inés vete preparándote para una buena juerga!
Y creo que vendrá mi madre también, ayss ¿esto va a ser así mucho tiempo? Que yo entiendo que me eche de menos, pero entre el finde que viene ella cada mes y medio, mis findes de master de fisio, y lo que curro… ¡¡no me dejan tener vida social!! Sniff…
Ah! Mañana tengo una entrevista de curro, sí estoy un poco cansada, bueno, muy quemada del curro éste que me tienen explotá, porque como soy la única que vende... Ayer me dice el jefe “eres la única con huevos en esta empresa” teniendo en cuenta que soy la única chica, es todo un cumplido, je. No sé, veo cosas raras, mucha desorganización, no me pagan lo que deberían, y eso de no tener horario, de que me den la citas con clientes el mismo día y no saber a qué atenerme, ni puedo hacer planes, ni ná de ná, y que me suelan mandar a casa dios en trasporte público, pues como que cansa mucho. Así que a ver lo que me ofrecen mañana y ya veré qué hago, y si no igual empiezo a buscar otra cosa, o aguanto en esto, aún no lo sé.
Y estas son mis novedades por ahora. A ver qué me depara esta semana, joé vaya racha de cambios, espero que todos sean para bien. Besines!!
Hoy empiezo la terapia. Se acabó mi periplo de psicólogo en psicólogo, al final no voy a ir a ninguno de los que estuve visitando la semana pasada. El domingo me contestó uno, me contestó algo que verdaderamente me impactó bastante, y no me hizo falta ni ir a verle y tener con él una primera charla porque me demostró que podía confiar completamente en él, es evidente que es un buen profesional, de eso no me cabe la menor duda, y es lo único que andaba buscando, que psicólogas majas ya tuve y por desgracia que sean agradables no soluciona las cosas.
Y sí, habéis leído bien, he dicho ¡él! En la vida me había visualizado en la consulta con un varón, sé que es una tontería, pero siempre te sientes más cómoda y más comprendida cuando te escucha una mujer, al menos yo, pero lo que os digo, que yo busco un buen profesional no un confidente para salir de marchuki! Je, je.
Me costó muchísimo llamar para pedir cita, me temblaba todo. Al instante ya me estaba arrepintiendo. De repente todo estaba bien, no pasaba nada, todo era perfecto. Menos no mal que tengo memoria y me basta con mirar hacia atrás para ver que eso no es verdad y no dejar engañarme y embaucarme, sé que esto pasa siempre que pides cita. No seré yo quién diga que esto no es necesario para mí, no después de lo que me ha costado dar este paso, para eso están los profesionales ¿no? Con la de tiempo que llevo esperando esto... Pues eso, a ver qué me cuenta, qué le cuento, y qué conclusiones sacamos. Tengo miedo
Por lo demás, ya estoy mejor después de un mes de mierda, ayss… odio tardar tanto en estar bien y ser consciente de lo absurdo que es pasar por esas rachas, con lo bien que se está estando bien, je, je… no consigo entender muy bien a qué se deben estas rachas, pero acaban conmigo, lo juro. Otra vez a empezar en todos los sentidos, por milésima vez.
Este finde viene Inés, yuhuuu, qué ganas de verla, supongo que saldremos de marchuki, que ya toca, con esto de estar mal y de estar en Madrid y no tener mucha confianza con nadie hace que no salgo mil… ya se me ha olvidado lo que es… ¡Inés vete preparándote para una buena juerga!
Y creo que vendrá mi madre también, ayss ¿esto va a ser así mucho tiempo? Que yo entiendo que me eche de menos, pero entre el finde que viene ella cada mes y medio, mis findes de master de fisio, y lo que curro… ¡¡no me dejan tener vida social!! Sniff…
Ah! Mañana tengo una entrevista de curro, sí estoy un poco cansada, bueno, muy quemada del curro éste que me tienen explotá, porque como soy la única que vende... Ayer me dice el jefe “eres la única con huevos en esta empresa” teniendo en cuenta que soy la única chica, es todo un cumplido, je. No sé, veo cosas raras, mucha desorganización, no me pagan lo que deberían, y eso de no tener horario, de que me den la citas con clientes el mismo día y no saber a qué atenerme, ni puedo hacer planes, ni ná de ná, y que me suelan mandar a casa dios en trasporte público, pues como que cansa mucho. Así que a ver lo que me ofrecen mañana y ya veré qué hago, y si no igual empiezo a buscar otra cosa, o aguanto en esto, aún no lo sé.
Y estas son mis novedades por ahora. A ver qué me depara esta semana, joé vaya racha de cambios, espero que todos sean para bien. Besines!!
viernes, abril 13, 2007
Remontando
Pues ná, ¿cómo no animarme con personas como vosotr@s a mi lado para empujarme de vez en cuando para arriba? Siempre estais ahí cuando se os necesita (¡mira cómo aparecen esos lurkers cuando se les necesita! Olé, si ya sabía yo que andabais por ahí, aunque corroborarlo siempre anima mucho, gracias!) y aunque una sea una burra y una cabezota por naturaleza, y aunque a veces me haga la dura y parezca que no hago caso a lo que los demás me dicen, no es así, ni mucho menos. Gracias a tod@s por los ánimos. Es simplemente que estoy agotada de una situación que no puedo controlar. A veces siento que no puedo más y si encima mi entorno me ayuda y me pone las cosas más difíciles... Vamos que parece que se ponen todos de acuerdo para joder un poquito y ponerme a prueba, como si no me bastara conmigo misma para hacerme daño, y a veces pues sí, me agoto, me rindo y me dejo caer porque estoy harta. Sin más.
¿Que os pasa a tod@s? De acuerdo, pero quizás a mí me haya pasado ya demasiadas veces para el corto camino que llevo recorrido, y como cualquiera, pues sí, a veces me agoto, aunque como ya os he dicho en ocasiones me gustaría ser más débil y haberme dejado caer de verás hace ya mucho tiempo, sin empeñarme en seguir hacia delante a mi bola, haciéndome la fuerte como si no pasara nada. Siempre se ayuda al más débil, al que parece necesitarlo más, de los fuertes, o mejor dicho, de lo que parecemos fuertes y parece que nada puede hacernos daño, todo el mundo pasa, sin darse cuenta de que solamente es una coraza que me he impuesto inconscientemente hace mucho tiempo, como método de supervivencia, ¿cómo sobrevivir sin esa coraza? Pero es sólo eso, una coraza que a veces se resquebraja, no es que sea cierto que soy de hierro y nada me afecta, como pudiera parecer.
Esta semana he estado visitando psicólogos. He aprovechado esta mala racha porque cuando estoy en una buena me olvido de todo, me hago la loca y me creo que ya está todo arreglado y que nunca más voy a estar mal de nuevo. Me hago creer que todo ha sido cosa del pasado y está todo superado. Sé lo absurdo qué es esta hipótesis, cómo van a desaparecer las consecuencias de toda una vida si ni siquiera soy consciente del modo en que ha podido afectarme, si no he trabajado ni cambiado nada dentro de mí. Pero el caso es que cuando estoy bien me creo que nunca más voy a caer. Hasta que caigo y me pegó el hostión del siglo. Y lo cierto es que cada vez me cuesta un poquito más levantarme de la mierda y no rebozarme en ella, la desesperanza, desilusión y agotamiento están ahí haciendo su trabajo para que me restriegue bien por el suelo.
Total, que me dije, mira Lauri, no has arreglado nada, llevas así toda tu jodida vida, vas a hacer ya 10 años viviendo de esta manera, sabes que tienes mil cosas por arreglar dentro de ti, que tienes que hacerte consciente de todas ellas y dejar de hacerte la loca como si no te dieras cuenta de ello, tienes miles de cosas por modificar, por superar y vencer para que dejen de hacer daño dentro de ti. Estás viviendo tu sueño, ¿recuerdas que llevas añísimos soñando con venir a vivir a Madrid pensando que aquí todo se arreglaría? Ya entonces sabías que no iba a ser así, pero te empeñaste de tal forma en creértelo que al final lo conseguiste y el hostión que te acabas de pegar al ver que no es así, duele, y mucho, lo sé pequeña.
Llevas maltratándote diez jodidos años, ¡diez!, porque no tienes ni idea de lo que debes hacer con lo que a veces sientes dentro de ti, entonces te maltratas, te haces daño, porque nadie mejor que tú sabe qué es lo que más daño puede hacerte, y así te olvidas del problema principal y te centras en autocastigarte. De puta madre. ¿Es eso vida? Para un masoca quizás, para ti no.
¿Recuerdas cuántas veces te prometiste a ti misma que cuando fueras económicamente independiente lo primero que harias sería buscar ayuda porque sabes cuán necesiario es para ti? ¿Recuerdas la de veces que te lo has prometido a ti misma? Lo recuerdas ¿verdad? Te lo debes. Además es obvio que sigues mal, que todo sigue ahí dentro esperando el momento oportuno para ebullir y hacerte daño. Es hora de arreglarlo neni, al menos intentarlo, sabes que no hay nada mejor en qué gastarte las pelas que en invertir en la mejoría de tu propia vida. No tiene ningún sentido seguir hacia delante con una vida que no te dice nada, que no te gusta en absoluto, haciéndote daño día sí, día también. Sola no has podido, y no será porque no hayas luchado y lo hayas intentado con todas tus fuerzas, nadie podrá decir nunca lo contrario, pero tus recursos son limitados y por mucho que quieras y lo desees no puedes hacerlo sola. Si no has podido en 10 años no vas a poder ahora, joder Laura, que eres adulta, tía que vas a cumplir ¡24 putos tacos! No puedes seguir dejando pasar los años como si alguna vez te los fueran a devolver, que la vida se te está pasando por delante sin que seas capaz de vivirla y disfrutarla al cien por cien, ni siquiera al ciencuenta por ciento, sabes que te vas a arrepentir toda tu vida de no haber buscado ayuda antes, sabes que siempre te arrepentirás de no haber pedido ayuda de verás, de ser tan dura contigo misma y haberte tratado tan mal, de no haberte querido como deberías haber hecho, y de no intentar arreglar todo esto antes ¿tanto te costaba decir que sola no podías? Ayss... pedir ayuda no significa fracasar, al contrario, es un signo de inteligencia, de fortaleza, hasta los más fuertes caen a veces, lo importante es saber asumirlo en el momento oportuno y ponerle solución.
(Os acabo de deleitar con uno de mis diálogos internos ¡vamos ni los de Platón! Juas)
Así que me puse en contacto con varios psicólogos, de los cuales me han contestado casi todos muy amable y profesionalmente, elegí unos pocos y he ido a ver a cuatro esta semana. Me han gustado dos y ahora no sé cuál elegir, como siempre. Todas ellas han estado de acuerdo en varias cosas:
1. Es lógico que me sienta tan agotada, soy una burra y he aguantado lo innaguantable, lo cual ya sabía.
2. Hace tiempo que estoy anestesiada y he dejado de pensar, analizar y sentir. Como la mayoría de las cosas que he sentido en la vida han sido malas, mi cabeza ha dicho basta, ha dado carpetazo al asunto, y por tanto ni siento ni padezco. Eso más o menos lo intuía.
3. Estoy muy bien para la vida que he tenido, lo que no quiere decir que no necesite ayuda porque no se puede vivir así continuamente. Ya me lo habían dicho.
Todos se han alegrado de que por fin me haya decidido a pedir ayuda, todos me animan a que siga adelante si no es con ellos con otro compañero, que no me abandone de esta manera y lo intente las veces que haga falta porque el resultado bien merecerá la pena. Lo que cual me anima mucho y me da muchas esperanzas porque mi mayor miedo al ir al psicólogo es que me digan que no tengo nada que modificar y que no es necesario. Ya veis qué problemón ¡no fueran a pensar que era una cuentista! pero a mí se me antojaba como una situación horrible. Con todos me he sentido muy agusto, creo que todos me han visto como un auténtico reto, y eso me ha gustado, porque quiere decir que me comprenden y que tengo motivos más que suficientes para pedir ayuda.
No sabéis las ganas que tengo de empezar. Ir al psicólogo siempre se me hace muy dicífil y muy duro, también es que he tenido muy malas experiencias con ellos y sólo consiguieron que me sintiera ridícula y frustrada, pero es que a parte me cuesta mucho hablar de mí misma y mi pasado, nunca lo he hecho y jamás pienso en ello, por tanto visualizarlo todo de nuevo y que alguien me escuche es difícil para mí. Salí de todos ellos con un nudo en la garganta y con ganas de llorar, pero como no sé hacerlo, ahí se quedaron las lágrimas todo el jodido día. No me queda nada... puf.
Me di cuenta de la necesidad desgarradora que tengo de vaciarme por dentro, de contar cosas, de aceptarlas, de dejar que salgan hacia fuera y dejen de acumulárseme dentro y consigan hacerme daño. Y eso que sólo tocamos cuatro puntos de mi vida muy por encima... será duro, pero estoy tan convencida de que merecerá la pena... que me va a hacer tanto bien... No quiero tampoco idealizar la situación, lo afronto de un modo realista, pero estoy convencida de que estoy haciendo lo correcto, siento que va a ser el bálsamo y solución para dar por curadas todas mis heridas, ir cerrándolas poco a poco, sin prisa, pero con resultados evidentes.
Que ansias de poder ver la vida y a mí misma desde otra perspectiva y sobre todo de poder vivir en paz, y dar un patadón a esos fantasmas que siempre están ahí para joderme. El día que consiga llegar a ellos, ponerles nombre, mirarles a la cara, aguantarles la mirada y darles un hostión... se van a enterar, no van a volver a mí en su puta vida!! I promise you :) que se vayan preparando porque me siento realmente motivada y preparada para ello, por fin... debe ser que me estoy haciendo mayor, sniff joder ya están ahí los 24 ¡¡¡socorro!!!
Sin más rollos que contaros, os dejo hasta la semana que viene. Que paséis un finde fabuloso y esas cosas. Nos vemos!! Muakss
¿Que os pasa a tod@s? De acuerdo, pero quizás a mí me haya pasado ya demasiadas veces para el corto camino que llevo recorrido, y como cualquiera, pues sí, a veces me agoto, aunque como ya os he dicho en ocasiones me gustaría ser más débil y haberme dejado caer de verás hace ya mucho tiempo, sin empeñarme en seguir hacia delante a mi bola, haciéndome la fuerte como si no pasara nada. Siempre se ayuda al más débil, al que parece necesitarlo más, de los fuertes, o mejor dicho, de lo que parecemos fuertes y parece que nada puede hacernos daño, todo el mundo pasa, sin darse cuenta de que solamente es una coraza que me he impuesto inconscientemente hace mucho tiempo, como método de supervivencia, ¿cómo sobrevivir sin esa coraza? Pero es sólo eso, una coraza que a veces se resquebraja, no es que sea cierto que soy de hierro y nada me afecta, como pudiera parecer.
Esta semana he estado visitando psicólogos. He aprovechado esta mala racha porque cuando estoy en una buena me olvido de todo, me hago la loca y me creo que ya está todo arreglado y que nunca más voy a estar mal de nuevo. Me hago creer que todo ha sido cosa del pasado y está todo superado. Sé lo absurdo qué es esta hipótesis, cómo van a desaparecer las consecuencias de toda una vida si ni siquiera soy consciente del modo en que ha podido afectarme, si no he trabajado ni cambiado nada dentro de mí. Pero el caso es que cuando estoy bien me creo que nunca más voy a caer. Hasta que caigo y me pegó el hostión del siglo. Y lo cierto es que cada vez me cuesta un poquito más levantarme de la mierda y no rebozarme en ella, la desesperanza, desilusión y agotamiento están ahí haciendo su trabajo para que me restriegue bien por el suelo.
Total, que me dije, mira Lauri, no has arreglado nada, llevas así toda tu jodida vida, vas a hacer ya 10 años viviendo de esta manera, sabes que tienes mil cosas por arreglar dentro de ti, que tienes que hacerte consciente de todas ellas y dejar de hacerte la loca como si no te dieras cuenta de ello, tienes miles de cosas por modificar, por superar y vencer para que dejen de hacer daño dentro de ti. Estás viviendo tu sueño, ¿recuerdas que llevas añísimos soñando con venir a vivir a Madrid pensando que aquí todo se arreglaría? Ya entonces sabías que no iba a ser así, pero te empeñaste de tal forma en creértelo que al final lo conseguiste y el hostión que te acabas de pegar al ver que no es así, duele, y mucho, lo sé pequeña.
Llevas maltratándote diez jodidos años, ¡diez!, porque no tienes ni idea de lo que debes hacer con lo que a veces sientes dentro de ti, entonces te maltratas, te haces daño, porque nadie mejor que tú sabe qué es lo que más daño puede hacerte, y así te olvidas del problema principal y te centras en autocastigarte. De puta madre. ¿Es eso vida? Para un masoca quizás, para ti no.
¿Recuerdas cuántas veces te prometiste a ti misma que cuando fueras económicamente independiente lo primero que harias sería buscar ayuda porque sabes cuán necesiario es para ti? ¿Recuerdas la de veces que te lo has prometido a ti misma? Lo recuerdas ¿verdad? Te lo debes. Además es obvio que sigues mal, que todo sigue ahí dentro esperando el momento oportuno para ebullir y hacerte daño. Es hora de arreglarlo neni, al menos intentarlo, sabes que no hay nada mejor en qué gastarte las pelas que en invertir en la mejoría de tu propia vida. No tiene ningún sentido seguir hacia delante con una vida que no te dice nada, que no te gusta en absoluto, haciéndote daño día sí, día también. Sola no has podido, y no será porque no hayas luchado y lo hayas intentado con todas tus fuerzas, nadie podrá decir nunca lo contrario, pero tus recursos son limitados y por mucho que quieras y lo desees no puedes hacerlo sola. Si no has podido en 10 años no vas a poder ahora, joder Laura, que eres adulta, tía que vas a cumplir ¡24 putos tacos! No puedes seguir dejando pasar los años como si alguna vez te los fueran a devolver, que la vida se te está pasando por delante sin que seas capaz de vivirla y disfrutarla al cien por cien, ni siquiera al ciencuenta por ciento, sabes que te vas a arrepentir toda tu vida de no haber buscado ayuda antes, sabes que siempre te arrepentirás de no haber pedido ayuda de verás, de ser tan dura contigo misma y haberte tratado tan mal, de no haberte querido como deberías haber hecho, y de no intentar arreglar todo esto antes ¿tanto te costaba decir que sola no podías? Ayss... pedir ayuda no significa fracasar, al contrario, es un signo de inteligencia, de fortaleza, hasta los más fuertes caen a veces, lo importante es saber asumirlo en el momento oportuno y ponerle solución.
(Os acabo de deleitar con uno de mis diálogos internos ¡vamos ni los de Platón! Juas)
Así que me puse en contacto con varios psicólogos, de los cuales me han contestado casi todos muy amable y profesionalmente, elegí unos pocos y he ido a ver a cuatro esta semana. Me han gustado dos y ahora no sé cuál elegir, como siempre. Todas ellas han estado de acuerdo en varias cosas:
1. Es lógico que me sienta tan agotada, soy una burra y he aguantado lo innaguantable, lo cual ya sabía.
2. Hace tiempo que estoy anestesiada y he dejado de pensar, analizar y sentir. Como la mayoría de las cosas que he sentido en la vida han sido malas, mi cabeza ha dicho basta, ha dado carpetazo al asunto, y por tanto ni siento ni padezco. Eso más o menos lo intuía.
3. Estoy muy bien para la vida que he tenido, lo que no quiere decir que no necesite ayuda porque no se puede vivir así continuamente. Ya me lo habían dicho.
Todos se han alegrado de que por fin me haya decidido a pedir ayuda, todos me animan a que siga adelante si no es con ellos con otro compañero, que no me abandone de esta manera y lo intente las veces que haga falta porque el resultado bien merecerá la pena. Lo que cual me anima mucho y me da muchas esperanzas porque mi mayor miedo al ir al psicólogo es que me digan que no tengo nada que modificar y que no es necesario. Ya veis qué problemón ¡no fueran a pensar que era una cuentista! pero a mí se me antojaba como una situación horrible. Con todos me he sentido muy agusto, creo que todos me han visto como un auténtico reto, y eso me ha gustado, porque quiere decir que me comprenden y que tengo motivos más que suficientes para pedir ayuda.
No sabéis las ganas que tengo de empezar. Ir al psicólogo siempre se me hace muy dicífil y muy duro, también es que he tenido muy malas experiencias con ellos y sólo consiguieron que me sintiera ridícula y frustrada, pero es que a parte me cuesta mucho hablar de mí misma y mi pasado, nunca lo he hecho y jamás pienso en ello, por tanto visualizarlo todo de nuevo y que alguien me escuche es difícil para mí. Salí de todos ellos con un nudo en la garganta y con ganas de llorar, pero como no sé hacerlo, ahí se quedaron las lágrimas todo el jodido día. No me queda nada... puf.
Me di cuenta de la necesidad desgarradora que tengo de vaciarme por dentro, de contar cosas, de aceptarlas, de dejar que salgan hacia fuera y dejen de acumulárseme dentro y consigan hacerme daño. Y eso que sólo tocamos cuatro puntos de mi vida muy por encima... será duro, pero estoy tan convencida de que merecerá la pena... que me va a hacer tanto bien... No quiero tampoco idealizar la situación, lo afronto de un modo realista, pero estoy convencida de que estoy haciendo lo correcto, siento que va a ser el bálsamo y solución para dar por curadas todas mis heridas, ir cerrándolas poco a poco, sin prisa, pero con resultados evidentes.
Que ansias de poder ver la vida y a mí misma desde otra perspectiva y sobre todo de poder vivir en paz, y dar un patadón a esos fantasmas que siempre están ahí para joderme. El día que consiga llegar a ellos, ponerles nombre, mirarles a la cara, aguantarles la mirada y darles un hostión... se van a enterar, no van a volver a mí en su puta vida!! I promise you :) que se vayan preparando porque me siento realmente motivada y preparada para ello, por fin... debe ser que me estoy haciendo mayor, sniff joder ya están ahí los 24 ¡¡¡socorro!!!
Sin más rollos que contaros, os dejo hasta la semana que viene. Que paséis un finde fabuloso y esas cosas. Nos vemos!! Muakss
miércoles, abril 11, 2007
Naufragando
Agotada de vivir, de luchar, de pelear. Es la sensación, el regusto amargo, que me queda de mi vida. Agotada de la gente, de fallar y que me fallen, de sentir que nadie llegará nunca a conocerme, quizás porque nadie ha puesto mucho empeño, o simplemente porque tengo miedo y no sé mostrarme a los demás. Agotada de darme cuenta de que mi vida no ha merecido la pena porque no tengo nada que llene por dentro, como si todo hubiera sido falso. Agotada ante todo de mí misma, de decepcionar a la gente, de no ser capaz de dar aquello que la gente espera de mí. Agotada del mundo, de rollos existenciales, de problemas y tristezas.
Me siento tan agotada como una anciana que ha vivido todo y está a punto de morir, pero sin esa paz que debe dar el poder irse tranquila porque ya lo has vivido todo y no te queda ya nada que hacer aquí. Por el contrario pienso que me queda todo, al menos todo lo bueno, pero tarda tanto en llegar, se hace tanto de rogar, le pongo tantas dificultades para que llegue... que temo estar así de por vida, anhelando unos sueños que sé que están ahí para el resto de la gente, pero que yo no voy a ser capaz de vivir. Ya no puedo confiar en mi capacidad, me he fallado tantas veces que resulta absurdo seguir aferrándome a mí misma. Estoy cansada existencialmente hablando, con ganas de abandonar la búsqueda de los sueños que me quedan por cumplir, con ganas de dejar de correr contracorriente, dejar todo el empeño que le he puesto a la vida, y dejarme caer, sin más. Caer, caer, caer... y descansar al fin, sólo al pensarlo consigo estar tranquila, no debe ser tan malo.
Me encantaría poder ser pequeña de nuevo, tener aquella ingenuidad y esas ganas de vivir que lo hacían todo más fácil, aquella época en la que al hablar con mis peluches y abrazarlos todo se pasaba.
P.D: Y eso que tengo a la oveya verde conmigo, si no fuera por ella... y eso que ultimamente la tengo enfadada, a veces no entiendo por qué, pero me gusta la sensación de poder hablar todo con ella y arreglar las cosas, me gusta saber que está ahí siempre que la necesito, a pesar de mis fallos, y que no me tiene muy en cuenta las veces que he fallado, porque sabe igual que yo que las dos hemos ganado al encontrarnos. Ella me enseñó que la imperfección es más bonita que la perfección que tanto he buscado. Ya va a hacer un año que nos conocemos, y la verdad es que ya no puedo imaginarme la vida sin ti. Gracias neni :)
lunes, abril 09, 2007
Mis vacaciones de S. Santa
Ya estoy de vuelta a mi rutina y a mi añorado Madrid, han sido sólo unos días fuera de aquí y lo he echado mucho de menos. Han sido unas vacaciones que si han servido para algo productivo, desde luego ha sido para darme cuenta de por qué me había ido con ese ansia de Gijón, con esas ganas de búsqueda y encuentro hacia una nueva vida y una nueva Laura ante todo, que nunca perdí de vista, que siempre supe que existía, pero estaba convencida de que allí no iba a poder encontrarla. No recordaba porqué sin motivo alguno me sentía tan agusto por aquí, ahora lo he vuelto a recordar.
La llegada bien, aunque siempre me ha emocionado mucho ver las llegadas y los abrazos que se da la gente en las estaciones, pero de saltárseme las lágrimas y todo, se intuye tanto cariño... padres que abrazan a su hija, besos de parejas que viven lo suyo en las distancia, hermanos con ganas de volver a encontrarse y recordar viejos tiempos, amigos que se echan de menos. Después de tres meses fuera, nadie estaba allí para esperarme, y aunque una vaya de dura por la vida, son detalles estúpidos que a veces hacen un poco de daño.
Llegué a mi casa y vi todas las reformas que han hecho desde que me fui, lo cierto es que está quedando muy bonita, pero es una casa que nunca podré verla acogedora, jamás podré sentirla como si fuera un hogar, porque son muchos los recuerdos que hay en esas cuatro paredes, recuerdos que enturbian cualquier cambio. Recuerdo que ya de pequeña pensaba en el día que me quedase como herencia y pensaba en regalárselo a mi hermano, porque jamás de los jamases me quedaría allí a vivir con todos los fantasmas haciéndome compañía. Sentí que por primera vez en aquella casa había algo nuevo que no sé descifrar, diálogo entre los que conviven, acuerdos, convivencia, me gustó la sensación, aunque para ello me haya tenido que ir yo de allí. Igual era yo la que ponía de mala hostia a mi padre, siempre sentí que tenía celos por la buena relación que yo llevaba con mi madre, que estaba celoso y quizás aquella actitud que tenía era la forma de demostrarlo. Yo sé que nuestra convivencia siempre fue a palos, pero es que no me dejaba otra opción.
Vi una casa distinta y me alegré infinitamente porque durante toda mi vida he tenido el deseo oculto, que puede parecer absurdo, de que mi padre le diera a mi madre algo de lo que se merece, ya que cariño no va a poder ser, al menos que dejara de gastarse las pelas en el bar y se las gastase en mi madre, puedo decir que no me iré de este mundo sin ver mi sueño cumplido, y eso me hace un poco feliz, porque mi madre ha empezado a llevar otro ánimo por la vida, jamás tendrá lo que se hubiera merecido, pero al menos todo ha mejorado mucho, y eso es mucho más de lo que me había podido soñar alguna vez.
Aún así, mi padre a veces sigue siendo inaguantable, y sé que mi madre me echa mucho de menos, pero también sé que sabe que esto es algo que tenía que hacer y que no me culpa por ello.
Con mis amigos, ha sido decepción total. Cada vez les siento más lejos de mí, soy la única que ha seguido luchando por mantenernos unidos, por seguir encontrando esa parte común más allá de las noches de tajada y de juerguísima. También en parte por motivos egoístas, no quiero sentirme tan sola aquí, me gusta hablar con ellos y colgar el teléfono convencida de que son los mejores, pero cada vez me cuesta más hacerlo.
En realidad sólo estuve con dos de ellos, los que fueron en su día mis mejores amigos estaban demasiado ocupados como para perder el tiempo conmigo. No les culpo demasiado, sé que las prioridades de la vida van cambiando, y que no puedo esperar que todo sea igual que hace tiempo.
Tenía ganas de desfasar cuando fui, y para ello, como siempre, me volví a convertir en esa Laura a la que odio y pensé haber dejado por allí hace tiempo. Empiezo a creer que la culpa no es solamente mía, sino que salir con ellos siempre va a ser así, porque lo siguen haciendo cuando yo no estoy allí, es su forma de diversión y creo que la única manera de conseguir sentirnos cerca y contarnos todo lo que llevamos dentro.
Así que bebimos todo lo que se nos puso por delante, hablamos hasta las mil, lloré recordando mierdas antiguas que ya no deberían hacerme daño, me lié con un galleguiño y que llegué a casa llorando como antaño sin saber muy bien por qué, intentado que mi madre no me viera en aquel estado, vamos el pan nuestro de cada día, este es uno de los motivos por los que me fui de allí, porque jamás me gustó lo que sentía al día siguiente, simplemente porque es algo que no me gusta hacer, y menos aún que se haya convertido en rutina.
Después, obviamente, me pasé dos días con un resacón que no me dejó aprovechar mi tiempo allí, y no volví a ver a mis amigos, así que ni siquiera me despedí, pero bueno, esto ya va siendo habitual, soy yo la que cree haber cambiado, la que anhela y necesita otras cosas que se encuentran muy lejos de todo esto, pero siempre que voy me acercan a esta Laura que tan poco me gusta. No soy capaz de entenderlo muy bien. Sentí que me fallaba de nuevo, que todo era culpa mía, me odié al día siquiente, y al siguiente. Lo cierto es que entonces entendí perfectamente de qué estaba huyendo cuando vine para aquí.
También me enteré de que a mis amigos les pareció mal que me fuera de Gijón en busca de un sueño que llevaba en mí toda mi vida, que jamás confiaron en que pudiera lograrlo, y que especulaban con la idea de que iba a volver a Madrid con el rabo entre las piernas, porque no iba a poder irme bien. Me jodió mucho. Me sentí totalmente absurda. ¿Por qué me empeño en querer a unas personas que nada tienen que ver conmigo y que encima no saben nada de mí, ni me conocen, ni confían en mis posibilidades? Jamás hubiera pensado que no confiaban en mí ¡si hasta vosotr@s lo haciais!
Decepción, esa es la palabras de estos cuatro días de vacaciones, decepción al darte cuenta de que tu vida no ha tenido ningún tipo de sentido, que no tienes nada que merezca la pena del pasado, decepción de todo lo que dejas atrás. Decepción por la gente que más he querido, por aquellos que creía que me conocían como nadie y que siempre me hacen descubrir partes de mí que no me gustan. Decepción porque nada ha sido como yo creía, ni ahora ni nunca.
Me vi absurda ante todo esto, regresé a Madrid con esa sensación. Absurda, que eres absurda y gilipollas profunda. Me alegro de no vivir con los ojos cerrados y de ser lo suficientemente inteligente como para ir dándome cuenta de las cosas y aprender de todo lo que vivo cada día, sé que es mucho más de lo que muchos pueden hacer, pero también sé que a veces sería más fácil vivir con los ojos cerrados, dejándote llevar sin que nada te importara y nada hiciera daño, pero ya sabéis aquello de que el dolor es lo único que consigue cambiarnos, moldearnos, así que bien merece la pena el precio que hay que pagar para ir creciendo y aprendiendo de todo.
Feliz vuelta de vacaciones, y buen comienzo de semana para tod@s! Muaks
La llegada bien, aunque siempre me ha emocionado mucho ver las llegadas y los abrazos que se da la gente en las estaciones, pero de saltárseme las lágrimas y todo, se intuye tanto cariño... padres que abrazan a su hija, besos de parejas que viven lo suyo en las distancia, hermanos con ganas de volver a encontrarse y recordar viejos tiempos, amigos que se echan de menos. Después de tres meses fuera, nadie estaba allí para esperarme, y aunque una vaya de dura por la vida, son detalles estúpidos que a veces hacen un poco de daño.
Llegué a mi casa y vi todas las reformas que han hecho desde que me fui, lo cierto es que está quedando muy bonita, pero es una casa que nunca podré verla acogedora, jamás podré sentirla como si fuera un hogar, porque son muchos los recuerdos que hay en esas cuatro paredes, recuerdos que enturbian cualquier cambio. Recuerdo que ya de pequeña pensaba en el día que me quedase como herencia y pensaba en regalárselo a mi hermano, porque jamás de los jamases me quedaría allí a vivir con todos los fantasmas haciéndome compañía. Sentí que por primera vez en aquella casa había algo nuevo que no sé descifrar, diálogo entre los que conviven, acuerdos, convivencia, me gustó la sensación, aunque para ello me haya tenido que ir yo de allí. Igual era yo la que ponía de mala hostia a mi padre, siempre sentí que tenía celos por la buena relación que yo llevaba con mi madre, que estaba celoso y quizás aquella actitud que tenía era la forma de demostrarlo. Yo sé que nuestra convivencia siempre fue a palos, pero es que no me dejaba otra opción.
Vi una casa distinta y me alegré infinitamente porque durante toda mi vida he tenido el deseo oculto, que puede parecer absurdo, de que mi padre le diera a mi madre algo de lo que se merece, ya que cariño no va a poder ser, al menos que dejara de gastarse las pelas en el bar y se las gastase en mi madre, puedo decir que no me iré de este mundo sin ver mi sueño cumplido, y eso me hace un poco feliz, porque mi madre ha empezado a llevar otro ánimo por la vida, jamás tendrá lo que se hubiera merecido, pero al menos todo ha mejorado mucho, y eso es mucho más de lo que me había podido soñar alguna vez.
Aún así, mi padre a veces sigue siendo inaguantable, y sé que mi madre me echa mucho de menos, pero también sé que sabe que esto es algo que tenía que hacer y que no me culpa por ello.
Con mis amigos, ha sido decepción total. Cada vez les siento más lejos de mí, soy la única que ha seguido luchando por mantenernos unidos, por seguir encontrando esa parte común más allá de las noches de tajada y de juerguísima. También en parte por motivos egoístas, no quiero sentirme tan sola aquí, me gusta hablar con ellos y colgar el teléfono convencida de que son los mejores, pero cada vez me cuesta más hacerlo.
En realidad sólo estuve con dos de ellos, los que fueron en su día mis mejores amigos estaban demasiado ocupados como para perder el tiempo conmigo. No les culpo demasiado, sé que las prioridades de la vida van cambiando, y que no puedo esperar que todo sea igual que hace tiempo.
Tenía ganas de desfasar cuando fui, y para ello, como siempre, me volví a convertir en esa Laura a la que odio y pensé haber dejado por allí hace tiempo. Empiezo a creer que la culpa no es solamente mía, sino que salir con ellos siempre va a ser así, porque lo siguen haciendo cuando yo no estoy allí, es su forma de diversión y creo que la única manera de conseguir sentirnos cerca y contarnos todo lo que llevamos dentro.
Así que bebimos todo lo que se nos puso por delante, hablamos hasta las mil, lloré recordando mierdas antiguas que ya no deberían hacerme daño, me lié con un galleguiño y que llegué a casa llorando como antaño sin saber muy bien por qué, intentado que mi madre no me viera en aquel estado, vamos el pan nuestro de cada día, este es uno de los motivos por los que me fui de allí, porque jamás me gustó lo que sentía al día siguiente, simplemente porque es algo que no me gusta hacer, y menos aún que se haya convertido en rutina.
Después, obviamente, me pasé dos días con un resacón que no me dejó aprovechar mi tiempo allí, y no volví a ver a mis amigos, así que ni siquiera me despedí, pero bueno, esto ya va siendo habitual, soy yo la que cree haber cambiado, la que anhela y necesita otras cosas que se encuentran muy lejos de todo esto, pero siempre que voy me acercan a esta Laura que tan poco me gusta. No soy capaz de entenderlo muy bien. Sentí que me fallaba de nuevo, que todo era culpa mía, me odié al día siquiente, y al siguiente. Lo cierto es que entonces entendí perfectamente de qué estaba huyendo cuando vine para aquí.
También me enteré de que a mis amigos les pareció mal que me fuera de Gijón en busca de un sueño que llevaba en mí toda mi vida, que jamás confiaron en que pudiera lograrlo, y que especulaban con la idea de que iba a volver a Madrid con el rabo entre las piernas, porque no iba a poder irme bien. Me jodió mucho. Me sentí totalmente absurda. ¿Por qué me empeño en querer a unas personas que nada tienen que ver conmigo y que encima no saben nada de mí, ni me conocen, ni confían en mis posibilidades? Jamás hubiera pensado que no confiaban en mí ¡si hasta vosotr@s lo haciais!
Decepción, esa es la palabras de estos cuatro días de vacaciones, decepción al darte cuenta de que tu vida no ha tenido ningún tipo de sentido, que no tienes nada que merezca la pena del pasado, decepción de todo lo que dejas atrás. Decepción por la gente que más he querido, por aquellos que creía que me conocían como nadie y que siempre me hacen descubrir partes de mí que no me gustan. Decepción porque nada ha sido como yo creía, ni ahora ni nunca.
Me vi absurda ante todo esto, regresé a Madrid con esa sensación. Absurda, que eres absurda y gilipollas profunda. Me alegro de no vivir con los ojos cerrados y de ser lo suficientemente inteligente como para ir dándome cuenta de las cosas y aprender de todo lo que vivo cada día, sé que es mucho más de lo que muchos pueden hacer, pero también sé que a veces sería más fácil vivir con los ojos cerrados, dejándote llevar sin que nada te importara y nada hiciera daño, pero ya sabéis aquello de que el dolor es lo único que consigue cambiarnos, moldearnos, así que bien merece la pena el precio que hay que pagar para ir creciendo y aprendiendo de todo.
Feliz vuelta de vacaciones, y buen comienzo de semana para tod@s! Muaks
domingo, abril 01, 2007
Final historia con M (4)
Pues lo cierto es que a veces me sigue pareciendo absurdo que me acuerde tanto de M, y la recuerde con tanto cariño. Pienso en ella, en qué pensará, qué hará, y la verdad es que me la imagino con una vida plena y tranquila, disfrutando de su niña y de su experiencia maternal, y dedicada a eso al 100 % sin tiempo ni ganas de acordarse de una chica que vio una vez en su vida. Es lógico, la vida es cuestión de prioridades, y la suya es mucho más importante que la mía. Me da mucha pena verlo así, pero estoy convencida de que así ha sido todo este tiempo, por mucho coraje y rabia que me dé.
Muchas veces he tenido la sensación de que no había significado nada para ella y eso me dolía mucho, porque no estoy acostumbrada a que así sea, a resultar indiferente, y menos aún cuando alguien me conoce de verás como había sido su caso. A veces me resulta absurdo que la recuerde de esta forma, que la deseé la mayor felicidad de este mundo, acordarme de ella en ciertas ocasiones en las que ya no debería hacerlo, pero bueno, tiempo al tiempo. De momento no puedo quejarme porque por fin he dejado de echarla de menos desesperadamente y de llorarla, que parecía un alma en pena y daba verdadera lástima verme. La de cosas que me perdí y la de tiempo que sufrí por algo que sé que algún día, más lejano, me parecerá completamente absurdo y sin sentido.
Gracias a ella entendí que nadie, sea quién sea, se merece un sufrimiento tal de otra persona, entendí que no merece la pena pensar mucho en alguien que ya no está, porque no vamos a conseguir mejorar las cosas y a cambio nos vamos a pasar una buena temporada bien jodidos. De nada sirvió lamentarse, rucarse la cabeza, lamerse las heridas y hacerme daño pensando que la había decepcionado, que no le importaba, que la había fallado, que se fue por gilipollas y por egoísta, por no darme cuenta antes de que la estaba jodiendo, por mirarme en exceso el ombligo y no ser capaz de ser de otra manera. Entendí que nadie, absolutamente nadie, debe estar nunca por encima del amor y el respeto que me debo a mí misma. Nadie debería estar por encima de nosotros mismos, creo que ésta es la mejor forma de querer a una persona y de construir una relación, sea del tipo que sea, saludable, basada en el cariño, el respeto, el conocimiento mutuo, pero nunca desde la sumisión y la admiración. Espero de verás que nunca vuelva a pasarme, aunque para qué os voy a mentir, me conozco perfectamente y sé lo difícil que supone ese reto para mí. Ya os he dicho más de una vez que me considero una dependiente emocional de libro y que leer "Ya no sufro por amor" sólo me sirvió para darme cuenta de ello, no para cambiarlo, evidentemente para eso hace falta otro tipo de trabajo personal, que quizás haga próximamente. Sé que me engancho a personas especiales que me dan su cariño y su atención, y que el día que me enamore por fin puede ser muy peligroso. De hecho así de forma inconsciente, tengo la sensación de estar huyendo de cualquier posibilidad de que me pase algo así, por miedo, porque mi corazón aún está recuperándose de todo esto y está reticente para poder pasar por algo así. Sé que no se puede vivir con miedo de querer a alguien, sé también que la vida merece la pena por eso precisamente, y que no debo frenar mis sentimientos hacia nadie, pero de momento me lo dicta el corazón, aunque ahora que lo pienso siempre he sido muy pasota y muy "despegá", ha sido muy poca la gente que realmente me ha llegado, y eso es algo que me sucede desde siempre, sin saber muy bien por qué.
No ha contestado, se me olvidaba que estamos en vacaciones y seguramente estará por ahí en algún lugar perdido. Tengo la sensación de que más tarde o más temprano contestará y si no de verdad que ya me da igual, estoy cansada de sufrir por algo absurdo. Espero y sé que le irá muy bien en la vida, sé que me recordará con cariño, aunque nada tenga que ver a como la recuerdo yo, es evidente que por fuerza vivimos todo aquello de forma muy dintinta, que ella ya era adulta, sabía mucho más que yo acerca de todo, yo era una cría para ella, y a pesar de todo vivimos algo muy bonito y ella se pasó al otro lado de la pantalla más de tres años, así que tampoco puedo pensar que le fui indiferente, porque sé que no es verdad, y no sería justo decir algo similar.
Fue intenso y enriquecedor, me regaló todo lo bueno que puede ofrecerte una persona. A día de hoy me sigo sintiendo muy afortunada por ello, fue el mejor regalo que la vida me ha dado hasta ahora. Espero volver a sentirme así alguna vez más en mi vida, no mentiré si digo que la busco en cada persona que conozco, sino a ella, sí a la sensación que tenerla en mi vida me creaba, y es que no hay nada mejor que sentir que tienes un tesoro que sólo tú conoces y que quieres cuidar siempre. Lástima que ese siempre haya tenido fecha de caducidad, pero ahora soy más fuerte y supongo que tuvo que ser así.
Y nada, ya conocéis mi historia con M, espero que os haya gustado y haber satisfecho vuestra curiosidad, no sé si imaginarías algo similar o realmente os habrá sorprendido.
Buen domingo para tod@s, me voy a disfrutar de mi paseo dominguero por El Retiro!! (joé parezco mi abuela, ja, ja)
Muchas veces he tenido la sensación de que no había significado nada para ella y eso me dolía mucho, porque no estoy acostumbrada a que así sea, a resultar indiferente, y menos aún cuando alguien me conoce de verás como había sido su caso. A veces me resulta absurdo que la recuerde de esta forma, que la deseé la mayor felicidad de este mundo, acordarme de ella en ciertas ocasiones en las que ya no debería hacerlo, pero bueno, tiempo al tiempo. De momento no puedo quejarme porque por fin he dejado de echarla de menos desesperadamente y de llorarla, que parecía un alma en pena y daba verdadera lástima verme. La de cosas que me perdí y la de tiempo que sufrí por algo que sé que algún día, más lejano, me parecerá completamente absurdo y sin sentido.
Gracias a ella entendí que nadie, sea quién sea, se merece un sufrimiento tal de otra persona, entendí que no merece la pena pensar mucho en alguien que ya no está, porque no vamos a conseguir mejorar las cosas y a cambio nos vamos a pasar una buena temporada bien jodidos. De nada sirvió lamentarse, rucarse la cabeza, lamerse las heridas y hacerme daño pensando que la había decepcionado, que no le importaba, que la había fallado, que se fue por gilipollas y por egoísta, por no darme cuenta antes de que la estaba jodiendo, por mirarme en exceso el ombligo y no ser capaz de ser de otra manera. Entendí que nadie, absolutamente nadie, debe estar nunca por encima del amor y el respeto que me debo a mí misma. Nadie debería estar por encima de nosotros mismos, creo que ésta es la mejor forma de querer a una persona y de construir una relación, sea del tipo que sea, saludable, basada en el cariño, el respeto, el conocimiento mutuo, pero nunca desde la sumisión y la admiración. Espero de verás que nunca vuelva a pasarme, aunque para qué os voy a mentir, me conozco perfectamente y sé lo difícil que supone ese reto para mí. Ya os he dicho más de una vez que me considero una dependiente emocional de libro y que leer "Ya no sufro por amor" sólo me sirvió para darme cuenta de ello, no para cambiarlo, evidentemente para eso hace falta otro tipo de trabajo personal, que quizás haga próximamente. Sé que me engancho a personas especiales que me dan su cariño y su atención, y que el día que me enamore por fin puede ser muy peligroso. De hecho así de forma inconsciente, tengo la sensación de estar huyendo de cualquier posibilidad de que me pase algo así, por miedo, porque mi corazón aún está recuperándose de todo esto y está reticente para poder pasar por algo así. Sé que no se puede vivir con miedo de querer a alguien, sé también que la vida merece la pena por eso precisamente, y que no debo frenar mis sentimientos hacia nadie, pero de momento me lo dicta el corazón, aunque ahora que lo pienso siempre he sido muy pasota y muy "despegá", ha sido muy poca la gente que realmente me ha llegado, y eso es algo que me sucede desde siempre, sin saber muy bien por qué.
No ha contestado, se me olvidaba que estamos en vacaciones y seguramente estará por ahí en algún lugar perdido. Tengo la sensación de que más tarde o más temprano contestará y si no de verdad que ya me da igual, estoy cansada de sufrir por algo absurdo. Espero y sé que le irá muy bien en la vida, sé que me recordará con cariño, aunque nada tenga que ver a como la recuerdo yo, es evidente que por fuerza vivimos todo aquello de forma muy dintinta, que ella ya era adulta, sabía mucho más que yo acerca de todo, yo era una cría para ella, y a pesar de todo vivimos algo muy bonito y ella se pasó al otro lado de la pantalla más de tres años, así que tampoco puedo pensar que le fui indiferente, porque sé que no es verdad, y no sería justo decir algo similar.
Fue intenso y enriquecedor, me regaló todo lo bueno que puede ofrecerte una persona. A día de hoy me sigo sintiendo muy afortunada por ello, fue el mejor regalo que la vida me ha dado hasta ahora. Espero volver a sentirme así alguna vez más en mi vida, no mentiré si digo que la busco en cada persona que conozco, sino a ella, sí a la sensación que tenerla en mi vida me creaba, y es que no hay nada mejor que sentir que tienes un tesoro que sólo tú conoces y que quieres cuidar siempre. Lástima que ese siempre haya tenido fecha de caducidad, pero ahora soy más fuerte y supongo que tuvo que ser así.
Y nada, ya conocéis mi historia con M, espero que os haya gustado y haber satisfecho vuestra curiosidad, no sé si imaginarías algo similar o realmente os habrá sorprendido.
Buen domingo para tod@s, me voy a disfrutar de mi paseo dominguero por El Retiro!! (joé parezco mi abuela, ja, ja)
viernes, marzo 30, 2007
Feliz cumpleaños M (3)
Pues llegó el día, otra vez, otro año más. Hoy es su cumpleaños. 37 tacos, je, seguro que está en precrisis de los 40. Me río porque a los 35 ya estaba y porque está totalmente injustificado. Me hace gracia que también ella pase por esas cosas, ya que a cualquiera le gustaría llegar a su edad con la vida que ella tiene y con la cabeza tan bien amueblada. Espero que tenga un buen día, y sobre todo siempre pido que la vida le siga tratando como estos últimos años, que le devuelva a carretadas la felicidad que le robó en el pasado y que todo en su vida no haga más que mejorar. Confío en que nunca se vuelva a dejar caer y siga siempre tal y como yo la conocí, que los años le sigan trayendo experiencia, madurez, inteligencia, felicidad y disfrute, y nunca nunca pierda de vista lo afortunada que es.
Ahora no sé dónde se encuentra, creo que tampoco lo quiero saber. Se fue de Madrid para poder tener tranquilidad y poder formar una familia. No pude conocer a su niña, cosa que me dolió no sabéis cuanto porque tenía casi tanta ilusión como ella en que fuera mamá. Sabía perfectamente que en el momento que la tuviera en sus brazos iba a saber qué hacer con ella en todo momento. Me quedé con las ganas de conocer a la pequeña, pero al menos tuvo el inmenso detalle de contarme cómo fue todo y de mandarme fotos de la cría. Se lo agradecí infinitamente.
Por suerte se fue de Madrid, sino no creo que hubiera tenido valor para venirme aquí, a sabiendas de que iba a acordarme mucho más de ella y cada día sería una lucha contra mí misma para no mandarle un sms y darle la brasa para vernos. Al menos no me hubiera venido este año para aquí, no hasta que no lo tuviera superado completamente. Así que finalmente me alegré de que se fuera de aquí y me dejara el terreno libre para poder seguir mis deseos sin que ella tuviera nada que ver en ellos. Muchas veces paso por su calle, es inevitable. Al principio pasaba como con miedo, no fuera a ser que me la encontrase por allí, pero el tiempo ha hecho que pueda pasear por allí sin ni siquiera mirar a su portal, simplemente porque a veces paso y no la tengo en mente. Además ahora no tengo miedo de encontrármela porque ya no vería en mis ojos la desesperación que hace meses sí sentía, el miedo a que viera lo mucho que la seguía echando de menos a pesar del tiempo trascurrido. Ahora no, eso ya no es así. La echo de menos, pero de una forma mucho más racional. Le daría un abrazo, le invitaría a un café, le contaría todas mis novedades y me despediría de ella con alegría por habernos encontrado y no son lástima porque de nuevo se va. Me gustaría tanto poder contarle que he seguido haciendo realidad mis sueños, que a pesar de todo nunca me acobardé, que estoy aquí, encantada y orgullosa de poder estar. Me encantaría que viera que la Laura que conoció en el pasado, llena de miedos, de angustias, de pena, se ha ido poco a poco alejando de mí, que ya queda muy poco de aquella niña asustada que conoció hace años. Aún queda, pero mucho menos. Sé que se sentiría muy feliz de verme así, de sentirme distinta, tal y como a ella le pasó a medida que fue creciendo.
Como ya os he dicho, dejé de echarla de menos de esa forma desmedida cuando fui descubriendo que hay más personas como ella, que no es tan exclusiva como yo pensaba. Cuando la conocí mi vida estaba rodeada de cafres. Mi familia está llena de buena gente, mucho pirado, pocas conversaciones, cada uno tira pa´lante con lo suyo y muchas veces no miramos al que tenemos al lado. Vivíamos en la misma casa, pero no teníamos mucho que ver. Con mis amigos, pues bueno, me quieren muchísimo, siempre lo he sabido, pero nunca han podido darme aquello que yo necesitaba, siempre eché de menos poder charlar con alguien con plena confianza, como hacía con ella. Con lo cual siempre he tenido la sensación, al menos hasta M, de estar creciendo sola en el mundo, sin un referente adulto que me ayudara a entenderlo todo un poco mejor, me sentía perdida y desorientada.
Así que M fue un revelación, un descubrimiento. Tened en cuenta que no sólo hablábamos de trastornos de la alimentación, detrás de todo eso hay infinidad de cosas que arreglar y M me enseñó sobre todo a apreciar la vida, a verla de otra manera, a sentirme afortunada a pesar de todos mis problemas, me enseñó a dejar de TENER MIEDO A LA VIDA, a confiar en las personas y sobre todo en mí misma. Me enseñó a ver el mundo y a mí misma con otros ojos, y eso querid@s no tiene precio. Nadie se había parado nunca a explicarme tantas cosas acerca de la vida, a hacerme reflexionar, nadie me había tenido tan en cuenta y se había empeñado en hacerme tanto bien.
Lo mejor que me llevo yo de M, es precisamente esa parte de M que ahora forma parte de mí, la influencia que por ende hizo sobre mí. Me cambió. Eso es lo más importante. No sólo me ayudó con mis problemas, me ayudó a entenderlos, a analizarlos, me ayudó a estar mejor. Sí, eso estuvo bien, pero yo la quería tanto porque me había descubierto una visión de la vida que yo no conocía, que nadie se había parado en enseñarme. De repente quise ser mejor persona, quise aprender todo de ella, me enseñó la importancia por ejemplo de leer. Yo no quería ser una borrega como todos los que me acompañaban, quería ser distinta, como ella, tener otra visión de todo, de repente tuve ganas de crecer, de madurar, de aprender absolutamente todo, abrió mi abanico de inquietudes, quería hacerlo todo mejor y saber acerca de absolutamente todo. Era como si fuera una niña que ve el mundo por primera vez después de estar años encerrada. De ver el mundo con indiferencia pasó a resultarme fascinante.
Por eso fue lo mejor que me ha pasado en la vida. No fue sólo que me ayudara en el momento justo y cuando más lo necesitaba, que también, pero estas sensaciones desde luego es lo que yo recuerdo con más nostalgia y emoción, la ilusión que me creaban sus mensajes y poder tenerla en mi vida como si fuera un tesoro que nadie más conocía. Creo que todo el mundo debería tener por el sólo hecho de vivir el derecho de experimentar algo tan bonito y enriquecedor como lo que yo viví con ella. Así el mundo merecería mucho más la pena porque todos intentaríamos ser mejores personas en todos los sentidos, y sólo por vivir esta experiencia la vida ya tendría sentido y merecería la pena por sí misma.
Por todo esto yo me siento muy muy afortunada de haberla encontrado y tenerla durante tanto tiempo para mí. Nunca perdí de vista lo afortunda que era de tenerla, nunca me permití acostumbrarme a esa sensación y dejar de valorar lo que tenía y me descubría cada día. Desde luego que tuve mucha suerte, estoy segura de que muchas personas buscan sentirse así durante toda su vida y nunca lo consiguen, yo tuve la suerte de poder vivirlo y sinceramente fue maravilloso.
Por todo esto la lloré durante 18 largos meses. Se dice pronto, pero os podéis imaginar mi calvario. En cada noche de tajada acababa por ahí perdida, sóla, contándole mis penas a un/una desconocido/a y llorando como si me fuera la vida en ello. Jamás había visto llorar a nadie con aquel grado de desesperación, algo me hacía pensar que estaba llorando por todo lo que había tragado en el pasado sin derramar una sola lágrima, tenía la sensación muchas veces de utilizar a M como excusa y llorar por cosas que ni siquiera recordaba, porque aquella forma de llorar no me parecía normal. Si tuviera en el móvil la de gente que conocí gracias a ella tendría mi agenda llena, pero siempre los borraba al día siguiente. De éstas tengo mil historias para poder contar, pero prefiero olvidarme de todos esos meses y recordarla con las palabras que he escrito más arriba.
Hoy es su día, aún no sé si la felicitaré. Me gusta pensar que le haría ilusión, ha pasado ya mucho tiempo ya para poder verlo todo desde otra perspectiva, pero no tengo muy claro que sería mejor. Esté donde esté sólo espero que me recuerde con nostalgia y cariño, de una forma similar a cómo la recuerdo yo.
Sinceramente me parece una historia muy bonita, digna de novela, ya se lo he dicho a ella, no sé qué pensará, igual un día nos reunimos para llevarlo a cabo y nos forramos, je, je. Ná, mejor reunirse para dejar los recuerdos atrás y empezar de nuevo una historia de igual a igual, sin que nadie esté por encima de nadie, escribiendo una nueva historia sobre las ruinas del pedestal que le construí en el pasado, con la ventaja de un conocimiento mutuo muy grande.
Feliz cumpleaños. Sé feliz, no olvides que me lo prometiste.
miércoles, marzo 28, 2007
M (2)
Ya sabéis que esta semana toca hablar de M, permitidme que os aburra un poquillo con esta historia, pero es que lo necesito y si lo escribo aquí, no le escribo a ella que es mucho peor. No quiero volver a rebajarme, me apetece demostrarme a mí misma que ya lo tengo medianamente superado. Parece que por fin el famoso tiempo ha venido en mi auxilio, mira que se ha hecho de rogar. Qué fácil decir eso de "el tiempo lo cura todo", como si fuera así de fácil. Cada vez que oigo a alguien recetar esa cancioncilla como si fuera una receta mágica contra el dolor, me apetece darle una colleja al emisor, por embustero, porque eso no facilita las cosas, porque eso en realidad no tiene ningún sentido y se dice cuando no se sabe qué coño decir.
A M la conocí en este mundo de internet, concretamente en un foro de trastornos de la alimentación. La suerte hizo que ambas coincidiéramos allí en la misma época. Era como la cheriff del foro. Más adelante el Ave me recordó a ella, en las formas que ambas tenían y en la inteligencia que ambas emanaban por los cinco sentidos.
Mi historia le recordaba mucho a la que ella había vivido cuando tenía mi edad. Ella me sacaba trece años, pero la diferencia de edad nunca pareció un impedimento para acercarnos, siempre me trató de igual a igual, nunca hizo muchas alusiones a la diferencia de edad, aunque era evidente que las dos estábamos viviendo épocas de la vida diferentes, y más adelante sí que pensé que de haber sido de la misma edad todo hubiera sido distinto porque yo no la hubiera idealizado de la forma en que lo hice.
El caso es que le gustaba lo que yo contaba, y le recordé tanto a ella, que se empeñó en ayudarme durante la escalofriante cifra de tres años. Ahí es ná. No lo recordará, pero fue ella quien dio el primer paso para acercarnos, me pidió que le escribiera al correo, y así lo hice. Comenzamos a escribirnos unos mails super largos, a diario, incluso dos y tres al día, su trabajo la dejaba tiempo para poder escribirme y ambas estábamos totalmente enganchadas. Hay que tener en cuenta que llegó en una época en la cual yo estaba muy desorientada. Tenía 18 años, no entendía qué me estaba pasando, fue mi peor época con mis problemas con la comida, me sentía super sola y no veía salida por ninguna parte. Creía que lo que me pasaba era algo tan horrible como violar niños, y me sentía un ser totalmente despreciable. Ahí fue cuando me encerré más en mí misma, perdí contacto con amigos, apenas salía de casa y mi vida era un puto caos.
Así que M fue la LUZ. Comenzó a explicarme todo lo que yo estaba viviendo, sabía cómo me sentía incluso antes de explicárselo, sabía leerme entre líneas, la confianza empezó a ser total, yo le contaba todo y ella me explicaba qué me estaba sucediendo, por qué y qué tenía que hacer para cambiarlo. Me animaba mucho, me hizo confiar de nuevo en las personas, me devolvió, o mejor dicho me descubrió por primera vez en muchos muchos años, la ilusión por la vida, la demostración de que las cosas podían ser distintas, me hizo comprender que no me merecía aquello, que lo que estaba pasando no era más que una enfermedad y que culparme, a parte de no hacerme ningún bien, era tan absurdo como culpar a alguien de tener una gripe. Con el tiempo fui aprendiendo mucho de todo lo que me pasaba, empecé a mejorar mis hábitos, a mejorar las relaciones que tenía, volví a salir poco a poco, a integrarme de nuevo en el mundo, era capaz de comer delante de los demás, fui poco a poco normalizando un poco todo aquello que yo vivía de forma traumática, y perdiendole el miedo a la vida.
El primer año fue genial. A todo esto ella me contaba sus cosas, y fuimos construyendo una relación de amistad que se salía de todo lo que yo había experimentado porque la confianza era total, no había miedos de que me pudiera juzgar, no tenía miedo de contarle nada, por primera vez no tenía que llevar una doble vida y podía ser yo misma.
Por supuesto que salir de todo esto y más con una historia como la que yo llevaba detrás no es tan fácil. No se trataba de un simple cambio de actitud, la relación que llevábamos tenía muchas limitaciones, y básicamente, aunque ella sabía más que nadie de lo que yo vivía porque ella lo había vivido durante 10 años y sólo pudo salir a través de la terapia que hizo duarante más de una año, aún así, ella no era psicologa, y por tanto había muchas cosas importantes que se quedaban colgadas, porque ni ella ni yo sabíamos qué hacer con ellas. Era yo la que tenía que hacer el trabajo de salir de todo aquello, pero no sabía cómo hacerlo. Total que aunque ella se empeñaba en ayudarme, yo seguí pasando muchas rachas, incluso de meses, de depresión y aislamiento, y claro a ella le iba quemando y consumiendo poco a poco. El segundo año fue menos genial que el primero, nuestras charlas comenzaron a reducirse, yo pasaba de hablarle de estas cosas porque no quería que supiera que estaba mal, me sentía absurda, egoísta, sentía que no se lo merecía y ante todo, ya empecé a tener miedo de perderla y me callaba, le omitía las cosas, aunque sabía perfectamente que ella sabía que no estaba tan bien como decía.
El tercer año fue una mierda. Yo estaba depre, muy depre. Recuerdo que todo empezó después de una buena época, allá por el mes de Noviembre, volví a reengancharme a una de mis rachas malas y me duró hasta Mayo, que fue cuando se fue. Así que como veis aunque ella estaba ahí para ayudarme, aunque consiguió hacerme entender muchas cosas, aprendí todo con ella, me sentía acompañada, etc, etc... no conseguimos acabar con toda esta mieda, y no sería porque ella no le puso empeño. Yo también, pero juro que no sabía qué más podía hacer, me estaba volviendo loca no sólo luchaba contra mí misma, si no que encima luchaba porque ella no se fuera. Así nos fuimos distanciando, yo lloraba cuando ella no escribía y sentía que se estaba yendo, sabía que la estaba perdiendo y el sólo hecho de pensar en perderla me hacía sufrír mucho. No sabía qué tenía que hacer, yo seguía depre, pero intentaba hacerla ver que todo iba bien, le hablaba de otras cosas, pero aún así sabía perfectamente que estaba cansada de todo esto. Lógico, querer ayudar a alguien durante tanto tiempo y con tanto esfuerzo, ver que no ha servido de mucho y encima querer a alguien y saber perfectamente cómo está sufriendo porque tú has pasado por lo mismo, debe ser muy frustrante. De escribirnos todos los días pasamos a escribirnos cada 10 días, mails super reducidos que a penas decían nada. Pasó a ser como un trámite que cumplir.
Un día me puse un poco gilipollas y ella aprovechó la ocasión. Estaba depre, recordad, y era mi forma de pedir SOS. Le dije que la notaba distante desde hacía tiempo y le pregunté si pasaba algo. A la puta semana me contestó: "creo que es mejor que dejemos de escribirnos". Sólo he podido leer ese mail en aquella ocasión, a día de hoy no he podido leer ni ése ni ningún otro mail antiguo, pero sus últimas palabras se me grabaron a fuego, están escritas dentro de mí, las noto. Recuerdo perfectamente el momento en que lo leí y lo que sentí. Aún hoy hace que se me salten las lágrimas. Me fui llorando a casa, con una sensación que nunca antes había sentido, y que no sé explicar. Era como si se fuera acumulando todas las sensaciones que os podais imaginar y cuando llegué a casa exploté. Exploté y aún así me quedaba corta, lo que iba sintiendo y acumulando dentro de mí era más de lo que cabía dentro de mí, no tenía tiempo ni sabía como hacerlo salir a aquella velocidad. Se me fue la cabeza por primera y única vez en mi vida. Me pegué con las paredes, me tiraba al suelo a llorar desconsoládamente, me paseaba por la habitación durante horas, no dormía, no comía, no hablaba porque no podía hacerlo, paseaba por las noches, no iba a clase y cuando iba tenía que hacer milagros para contener las lágrimas, sobre todo cuando me decían que tenía una cara espantosa. A veces dejaba de llorar para ir a clase, pero tenía los ojos tan hinchados que se me hacía imposible aparecer con esa pinta en clase, aún no sé cómo pude hacer para salir tan bien airada de ese curso, difícil de cojones. Dejé tres, en la vida había dejado nada para Septiembre, pero juro que hice milagros para poder sacar el resto. Sólo quería desaparecer.
Mis compis de piso y clase se preocuparon, pero me conocían y sabían que no iba a contarles nada y que nada podían hacer por mí, así que me aislé y lo llevé como buenamente pude.
Escribí a M durante MESES, sí, largos meses contando los putos días que hacía que la había escrito, pensando cuándo sería prudente volver a escribirla, si lo habría leído, qué pensaría, por qué no escribía, porqué se había ido así, sin explicaciones, sin pena, sin lástima por nada, sin una sola palabra que me dejara algo claro y me hubiera hecho todo aquello un poco más llevadero. Sólo dijo que se iba porque había creado una necesidad hacia ella que no era buena para ninguna de las dos, y así acabó con la relación. Lo mejor que yo había tenido en mi vida. Me hizo sentir absurda, incluso estúpida por haberla querido tanto. Al parecer todo había sido un cuento que mi cabeza se había creado, lo saqué todo de quicio. Después de tantas palabras compartidas, ahora que las necesitaba de verás, no era capaz de escribirme nada. La odié. La odié por el dolor que me hizo pasar, por el descubriento de un dolor que no conocía, por ser tan injusta y romperme el corazón de aquella manera tan bestia, por dejarme claro que no había sido nada para ella que me había olvidado a la semana de todo aquello. La odié con todas mis fuerzas. Intentaba pensar que ella se lo perdía, que no era para tanto, pero la quería y la necesitaba tanto tanto, que todos mis esfuerzos en odiarla se quedaron en nada. No pude más que quererla con toda mi alma. Comprendí la dimensión de la tan gastada frase echar de menos a alguien. Todos los días esperaba sus palabras, sus disculpas, su arrepentimiento, sus aclaraciones, incluso quería que todo aquello hubiese sido una broma para ver si reaccionaba, era tan gilipollas de creerme cualquier cosa excepto que se había ido así, sin más, sin ninguna palabra que me hiciera entender que a ella también le daba pena. En esos meses nunca dijo nada, y lo poco que dijo no hizo más que hacer un poco más de daño. No la reconocía, prefería pensar que se había muerto, no quería cambiar la imagen que yo me había creado de ella en todo ese tiempo, eso sí que era doloroso para mí. Me hice la loca, me convencí de que se había ido para siempre, pero no pude cambiar lo que llevaba dentro de mí todo ese tiempo.
El resultado fue SUFRIMIENTO en estado puro. No os lo puedo explicar, porque no sé porqué fue así. Por eso siempre digo que ésta es una historia no apta para cualquier tipo de sensibilidad, soy consciente de que podéis pensar que soy una exagerada y que menuda chorrada. Creedme, cuando os digo que no fue nada de eso. Quizás me regaló cosas que nadie nunca me había dado. Quizás la idealicé, la construí un pedestal demasiado peligroso para una relación a distancia donde todo se magnifica, quizás fueron mis ansias de poder querer a alguien por primera vez sin medidas. No lo sé, no sé por qué fue así, sólo acierto a saber que fue de esta manera y que no pude hacer nada por evitarlo. Y aunque muchas veces me arrepentí de haber entrado en ese foro y de haberla querido tanto, hoy sé que a pesar de todo el dolor pasado, ha sido lo mejor que he tenido en mi vida, y que sin ella la Laura que hoy conocéis no existiría.
A M la conocí en este mundo de internet, concretamente en un foro de trastornos de la alimentación. La suerte hizo que ambas coincidiéramos allí en la misma época. Era como la cheriff del foro. Más adelante el Ave me recordó a ella, en las formas que ambas tenían y en la inteligencia que ambas emanaban por los cinco sentidos.
Mi historia le recordaba mucho a la que ella había vivido cuando tenía mi edad. Ella me sacaba trece años, pero la diferencia de edad nunca pareció un impedimento para acercarnos, siempre me trató de igual a igual, nunca hizo muchas alusiones a la diferencia de edad, aunque era evidente que las dos estábamos viviendo épocas de la vida diferentes, y más adelante sí que pensé que de haber sido de la misma edad todo hubiera sido distinto porque yo no la hubiera idealizado de la forma en que lo hice.
El caso es que le gustaba lo que yo contaba, y le recordé tanto a ella, que se empeñó en ayudarme durante la escalofriante cifra de tres años. Ahí es ná. No lo recordará, pero fue ella quien dio el primer paso para acercarnos, me pidió que le escribiera al correo, y así lo hice. Comenzamos a escribirnos unos mails super largos, a diario, incluso dos y tres al día, su trabajo la dejaba tiempo para poder escribirme y ambas estábamos totalmente enganchadas. Hay que tener en cuenta que llegó en una época en la cual yo estaba muy desorientada. Tenía 18 años, no entendía qué me estaba pasando, fue mi peor época con mis problemas con la comida, me sentía super sola y no veía salida por ninguna parte. Creía que lo que me pasaba era algo tan horrible como violar niños, y me sentía un ser totalmente despreciable. Ahí fue cuando me encerré más en mí misma, perdí contacto con amigos, apenas salía de casa y mi vida era un puto caos.
Así que M fue la LUZ. Comenzó a explicarme todo lo que yo estaba viviendo, sabía cómo me sentía incluso antes de explicárselo, sabía leerme entre líneas, la confianza empezó a ser total, yo le contaba todo y ella me explicaba qué me estaba sucediendo, por qué y qué tenía que hacer para cambiarlo. Me animaba mucho, me hizo confiar de nuevo en las personas, me devolvió, o mejor dicho me descubrió por primera vez en muchos muchos años, la ilusión por la vida, la demostración de que las cosas podían ser distintas, me hizo comprender que no me merecía aquello, que lo que estaba pasando no era más que una enfermedad y que culparme, a parte de no hacerme ningún bien, era tan absurdo como culpar a alguien de tener una gripe. Con el tiempo fui aprendiendo mucho de todo lo que me pasaba, empecé a mejorar mis hábitos, a mejorar las relaciones que tenía, volví a salir poco a poco, a integrarme de nuevo en el mundo, era capaz de comer delante de los demás, fui poco a poco normalizando un poco todo aquello que yo vivía de forma traumática, y perdiendole el miedo a la vida.
El primer año fue genial. A todo esto ella me contaba sus cosas, y fuimos construyendo una relación de amistad que se salía de todo lo que yo había experimentado porque la confianza era total, no había miedos de que me pudiera juzgar, no tenía miedo de contarle nada, por primera vez no tenía que llevar una doble vida y podía ser yo misma.
Por supuesto que salir de todo esto y más con una historia como la que yo llevaba detrás no es tan fácil. No se trataba de un simple cambio de actitud, la relación que llevábamos tenía muchas limitaciones, y básicamente, aunque ella sabía más que nadie de lo que yo vivía porque ella lo había vivido durante 10 años y sólo pudo salir a través de la terapia que hizo duarante más de una año, aún así, ella no era psicologa, y por tanto había muchas cosas importantes que se quedaban colgadas, porque ni ella ni yo sabíamos qué hacer con ellas. Era yo la que tenía que hacer el trabajo de salir de todo aquello, pero no sabía cómo hacerlo. Total que aunque ella se empeñaba en ayudarme, yo seguí pasando muchas rachas, incluso de meses, de depresión y aislamiento, y claro a ella le iba quemando y consumiendo poco a poco. El segundo año fue menos genial que el primero, nuestras charlas comenzaron a reducirse, yo pasaba de hablarle de estas cosas porque no quería que supiera que estaba mal, me sentía absurda, egoísta, sentía que no se lo merecía y ante todo, ya empecé a tener miedo de perderla y me callaba, le omitía las cosas, aunque sabía perfectamente que ella sabía que no estaba tan bien como decía.
El tercer año fue una mierda. Yo estaba depre, muy depre. Recuerdo que todo empezó después de una buena época, allá por el mes de Noviembre, volví a reengancharme a una de mis rachas malas y me duró hasta Mayo, que fue cuando se fue. Así que como veis aunque ella estaba ahí para ayudarme, aunque consiguió hacerme entender muchas cosas, aprendí todo con ella, me sentía acompañada, etc, etc... no conseguimos acabar con toda esta mieda, y no sería porque ella no le puso empeño. Yo también, pero juro que no sabía qué más podía hacer, me estaba volviendo loca no sólo luchaba contra mí misma, si no que encima luchaba porque ella no se fuera. Así nos fuimos distanciando, yo lloraba cuando ella no escribía y sentía que se estaba yendo, sabía que la estaba perdiendo y el sólo hecho de pensar en perderla me hacía sufrír mucho. No sabía qué tenía que hacer, yo seguía depre, pero intentaba hacerla ver que todo iba bien, le hablaba de otras cosas, pero aún así sabía perfectamente que estaba cansada de todo esto. Lógico, querer ayudar a alguien durante tanto tiempo y con tanto esfuerzo, ver que no ha servido de mucho y encima querer a alguien y saber perfectamente cómo está sufriendo porque tú has pasado por lo mismo, debe ser muy frustrante. De escribirnos todos los días pasamos a escribirnos cada 10 días, mails super reducidos que a penas decían nada. Pasó a ser como un trámite que cumplir.
Un día me puse un poco gilipollas y ella aprovechó la ocasión. Estaba depre, recordad, y era mi forma de pedir SOS. Le dije que la notaba distante desde hacía tiempo y le pregunté si pasaba algo. A la puta semana me contestó: "creo que es mejor que dejemos de escribirnos". Sólo he podido leer ese mail en aquella ocasión, a día de hoy no he podido leer ni ése ni ningún otro mail antiguo, pero sus últimas palabras se me grabaron a fuego, están escritas dentro de mí, las noto. Recuerdo perfectamente el momento en que lo leí y lo que sentí. Aún hoy hace que se me salten las lágrimas. Me fui llorando a casa, con una sensación que nunca antes había sentido, y que no sé explicar. Era como si se fuera acumulando todas las sensaciones que os podais imaginar y cuando llegué a casa exploté. Exploté y aún así me quedaba corta, lo que iba sintiendo y acumulando dentro de mí era más de lo que cabía dentro de mí, no tenía tiempo ni sabía como hacerlo salir a aquella velocidad. Se me fue la cabeza por primera y única vez en mi vida. Me pegué con las paredes, me tiraba al suelo a llorar desconsoládamente, me paseaba por la habitación durante horas, no dormía, no comía, no hablaba porque no podía hacerlo, paseaba por las noches, no iba a clase y cuando iba tenía que hacer milagros para contener las lágrimas, sobre todo cuando me decían que tenía una cara espantosa. A veces dejaba de llorar para ir a clase, pero tenía los ojos tan hinchados que se me hacía imposible aparecer con esa pinta en clase, aún no sé cómo pude hacer para salir tan bien airada de ese curso, difícil de cojones. Dejé tres, en la vida había dejado nada para Septiembre, pero juro que hice milagros para poder sacar el resto. Sólo quería desaparecer.
Mis compis de piso y clase se preocuparon, pero me conocían y sabían que no iba a contarles nada y que nada podían hacer por mí, así que me aislé y lo llevé como buenamente pude.
Escribí a M durante MESES, sí, largos meses contando los putos días que hacía que la había escrito, pensando cuándo sería prudente volver a escribirla, si lo habría leído, qué pensaría, por qué no escribía, porqué se había ido así, sin explicaciones, sin pena, sin lástima por nada, sin una sola palabra que me dejara algo claro y me hubiera hecho todo aquello un poco más llevadero. Sólo dijo que se iba porque había creado una necesidad hacia ella que no era buena para ninguna de las dos, y así acabó con la relación. Lo mejor que yo había tenido en mi vida. Me hizo sentir absurda, incluso estúpida por haberla querido tanto. Al parecer todo había sido un cuento que mi cabeza se había creado, lo saqué todo de quicio. Después de tantas palabras compartidas, ahora que las necesitaba de verás, no era capaz de escribirme nada. La odié. La odié por el dolor que me hizo pasar, por el descubriento de un dolor que no conocía, por ser tan injusta y romperme el corazón de aquella manera tan bestia, por dejarme claro que no había sido nada para ella que me había olvidado a la semana de todo aquello. La odié con todas mis fuerzas. Intentaba pensar que ella se lo perdía, que no era para tanto, pero la quería y la necesitaba tanto tanto, que todos mis esfuerzos en odiarla se quedaron en nada. No pude más que quererla con toda mi alma. Comprendí la dimensión de la tan gastada frase echar de menos a alguien. Todos los días esperaba sus palabras, sus disculpas, su arrepentimiento, sus aclaraciones, incluso quería que todo aquello hubiese sido una broma para ver si reaccionaba, era tan gilipollas de creerme cualquier cosa excepto que se había ido así, sin más, sin ninguna palabra que me hiciera entender que a ella también le daba pena. En esos meses nunca dijo nada, y lo poco que dijo no hizo más que hacer un poco más de daño. No la reconocía, prefería pensar que se había muerto, no quería cambiar la imagen que yo me había creado de ella en todo ese tiempo, eso sí que era doloroso para mí. Me hice la loca, me convencí de que se había ido para siempre, pero no pude cambiar lo que llevaba dentro de mí todo ese tiempo.
El resultado fue SUFRIMIENTO en estado puro. No os lo puedo explicar, porque no sé porqué fue así. Por eso siempre digo que ésta es una historia no apta para cualquier tipo de sensibilidad, soy consciente de que podéis pensar que soy una exagerada y que menuda chorrada. Creedme, cuando os digo que no fue nada de eso. Quizás me regaló cosas que nadie nunca me había dado. Quizás la idealicé, la construí un pedestal demasiado peligroso para una relación a distancia donde todo se magnifica, quizás fueron mis ansias de poder querer a alguien por primera vez sin medidas. No lo sé, no sé por qué fue así, sólo acierto a saber que fue de esta manera y que no pude hacer nada por evitarlo. Y aunque muchas veces me arrepentí de haber entrado en ese foro y de haberla querido tanto, hoy sé que a pesar de todo el dolor pasado, ha sido lo mejor que he tenido en mi vida, y que sin ella la Laura que hoy conocéis no existiría.
martes, marzo 27, 2007
Días extraños
Ainsss, qué triste está esto ultimamente, el caso es que sé positivamente que hay mucho lurker por aquí, lo cual agradezco, pero no entiendo porqué no se deciden a escribir y a hacer de esto algo un poco mejor. A veces tengo la sensación de que yo no tengo nada que ver en que la gente no escriba, pero bueno, al menos os pasais por aquí, así que gracias.
Corren tiempos extraños en todos los sentidos, quizás empiezo a aterrizar y a darme cuenta de la dimensión de mis decisiones, quizás empiezo a entender que de no hacer algo distinto no me va a quedar más remedio que seguir viviendo de la misma manera que en los últimos años, sea aquí o en la Polynesia, por mucho que me joda admitir que nada puede ser distinto si no cambio lo que llevo dentro de mí, que es lo único que no he podido dejar en Asturias. Al menos no pierdo la visión y la confianza en que la vida está ahí fuera esperándome hasta que sea capaz de disfrutarla del todo. Como he tenido la suerte de poder experimentarlo alguna vez, sólo anhelo volver a conseguirlo y ser capaz de conservar esa sensación un poco más de tiempo, que no sea tan extrañamente fugaz. Poco a poco todo llegará, del mismo modo que mis problemas ahora no tienen nada que ver con los pasados, de la misma forma que siempre he sabido que la felicidad, tranquilidad y la paz vendrían a mí algún día, de la misma manera que he vivido aquí unas semanas llenas de ilusión y esperanza, sé que habrá un día en que sea capaz de estar tranquila conmigo misma, he llegado a un punto en mi vida en que sólo pido eso, poder estar tranquila y dejar de castigarme, no me parece tan difícil, pero alguna fuerza incontrolable y extraña a mí no deja que así sea.
He pensado que es hora ya de hacer algo que me ayude a luchar contra mis fantasmas, de dejar de tener miedo a enfrentarme a ellos, de dejar de poner excusas y lanzarme en la búsqueda de una vida y una Laura mejor. Me lo debo a mí misma, me lo prometí muchas veces en el pasado, y ahora que creo que económicamente podré permitírmelo, he decidido que voy a hacer terapia. Me he puesto en contacto con varios psicos porque no quiero que me pase de nuevo lo de siempre, que dé con una incompetente que me haga creer que la culpa de no avanzar es mía y que nunca voy a estar mejor, porque toda la mierda ya forma parte de mí. Así que prefiero que me digan ya desde el principio si pueden o no pueden ayudarme. Estoy confiada, tengo tantas tantas ganas de ponerle fin a toda esta mierda, que creo que se lo voy a poner mucho más fácil que al resto de mis psicos, la desesperación hace que te abras más. A vér qué tal sale el invento, sólo por la de veces que me lo prometido y la de tiempo que llevo posponiéndolo por una u otras causas es algo que debo hacer. Sé que tengo motivos más que suficientes para ir, y las respuestas de los psicos que me han enviado no hacen más que confirmármelo y animarme un poco más a llevar a cabo esta asignatura pendiente.
Será el tiempo y esta astenia primaveral. Hoy es un día de esos en que me quedaría todo el día en casina, sin falta de salir a la calle y enfrentarme al mundo, cobarde que es una ¡Y encima me mandan hasta Alcorcón, manda huevos! Lástima que tenga que ser así. Besos varios queridos lectores!
domingo, marzo 25, 2007
Que te vaya de muerte: M (1)
Ayer fui sola al concierto de La Fuga, el que se ha convertido en mi grupo favorito desde que el año pasado consiguieron cautivarme con su canción "Buscando en la basura" (que ya os he puesto aquí y sabéis de sobra porque me gusta tanto) y después consiguieron emocionarme con todos sus discos. Pudiera parecer en un principio que ir sola a un concierto es demasiado atrevido (o triste, como lo queráis llamar), pero durante mucho tiempo dejé de hacer cosas por ese miedo, ese qué dirán, por eso en parte estoy aquí, en busca de una nueva vida, no voy a ser tan gilipollas como para seguir perdiéndome las cosas buenas de la vida por unos miedos irracionales, infundados, que aquí al menos resultan absurdos.
Me alegra saber que están consiguiendo lo que cualquier grupo de música busca con su obra, que es triunfar y llenar los sitios dónde tocan. En Madrid solo tenían programado un concierto para el jueves, día en que Lucía presentaba Cosmofobia y yo ya me había resignado a no poder ir la concierto con la condición de saber que pronto volverían a estar por aquí. Al final han hecho tres conciertos y he podido ir a uno de ellos. Me sorprendió ver la gente tan dispar que allí estaba reunida, desde el típico rokero que no querrías encontrarte una noche en un callejón, hasta la pareja de abuellillos o el matrimonio hiperpijo, que no se qué pintaban ahí, si se pensaban que al ser en un teatro iba a ser algo un poco más cómo decirlo, un poco menos heavy, pero bueno, me consta que el concierto fue un éxito y todos los asistentes disfutamos mucho.
A mí particularmente consiguieron emocionarme y derramé más de una lágrima recordando momentos duros de mi vida en los que ellos siempre han puesto banda sonora a la historia. Les escuchaba y se me ponían los pelos de punta, dejándome llevar hasta aquellos momentos dónde consiguieron hacerme llorar siempre que lo necesité.
Yo, al igual que mi querido Destroyer, tampoco sabía llorar hasta hace bien poco. Sólo dos cosas, la música y la escritura han conseguido hacerme llorar. Todo empezó allá por mis 18 años cuando Olga, la primera psico que apareció en mi vida vía internet, consiguió hacerme ver toda la mierda que llevaba dentro, me ayudó a analizarme durante todo un año y me ayudó a sacar fuera todos esos demonios que llevaban campando a sus anchas dentro de mí durante ya demasiado tiempo como para pasar inadvertidos y no darme cuenta del asunto. Otra cosa es que me hiciera la loca con ellos y me convenciera de que no pasaba nada.
En mi familia nunca se ha estilado eso de llorar, ni siquiera eso de expresar lo que llevamos dentro, ni en la superficie si me apuras, porque no somos muy de hablar los unos con los otros. Sólo he visto a mi madre llorar dos veces en mi vida, dos veces que estaban más que justificadas, días negros dónde en una ocasión acabo una puerta derribada por mi hermano y yo abrazada a mi madre pidiéndole por favor que no se fuera o me llevara con ella pero que no me dejara sola en aquella casa de locos, y otra donde acabamos casi en comisaría, así que sí, en mi casa sólo se lloraba cuando pasada algo realmente gordo, al menos ésa fue la impresión que me quedó a mí. Entre todos me crearon un trauma con eso de las lágrimas. Al ser yo muy pequeñita le cogí como miedo a las lágrimas y desde entonces no puedo ver a mi madre llorar, por nada, ni siquiera por alegría. Asi que cuando llegó una época de mi vida donde empecé a entender que lo que yo vivía no era la norma y que es lógico que sufriera aunque no fuera realmente consciente de los motivos que llevaban a sentirme así, y empecé a llorar sin causa aparente me asusté, creí de verás que estaba enferma, que algo que no entendía me estaba pasando.
Y hoy toca hablar de M, básicamente porque empiezo por fin a tenerlo superado y por tanto me resulta más fácil poder hablar sin que duela, y porque el viernes es su cumpleaños y si no me desahogo y escribo sobre esto sé que acabaré como tantas otras veces rebajándome a la altura de la mierda y escribiendo cosas que no tenía que haber dicho nunca.
Va a hacer ya dos años que se fue y parace que fue ayer. Qué caprichoso es el tiempo cuando sabe que juega con nosotros, cuando no llevamos el ritmo que lleva el resto de la gente, cuando un día para ti es como si fuera un simple rato de espera, cuando necesitas verdaderamente que pasen seis meses del tirón y el tiempo juega contigo al escondite y no eres capaz de encontrarle para que todo pase más rápido. Caprichoso cabrón que en vez de acudir a mí cuando te llamaba te escapabas a otros mundos y me dejabas con la sensación de que aquello no terminaría nunca, a pesar de que me aferraba como nunca a uno de esos refranes populares que dicen que el tiempo lo cura todo. Yo sólo me decía, ¿qué es el tiempo? ¿Cuándo tiene pensado venir en mi auxilio? ¿Cuánto tiempo debía pasar para que aquella herida que era capaz de sentir dentro de mí como si se tratara de un rasguño visible en la rodilla se cerrara y dejara de sangrar? Cada día me parecía demasiado, las horas pasaron a convertirse en minutos y yo sólo tachaba días en mi calendario, tiempo que había pasado y no había servido para nada porque aquello seguía emanando dolor por todas partes. Tiempo era la receta que debía de esperar, pero aquello no llegaba nunca.
Entonces me di cuenta de lo dura que es la vida y de lo egoísta que somos las personas. Me entristeció darme cuenta de ello porque siempre hasta entonces, había pensado que la naturaleza humana se basaba en la bondad y en querer hacer el bien a nuestros semejantes. Casi nadie sabía de le existencia de M en mi vida y cuando se fue, algunos preguntaron qué me pasaba, era evidente lo mucho que estaba sufriendo, pero no pusieron tampoco mucho empeño en descubrirlo, así que a pesar de tener la sensación de que me hubiera venido bien poder charlar de forma sincera con alguien, como siempre había estado acostumbrada a tragarme sola todo el dolor y a llevar una doble vida con todo el mundo, pensé que también iba a poder con aquello yo solita. La realidad es que no pude con eso. Había podido con una familia totalmente desestructurada, con una infancia sin cariño, con la obligación de haber tenido que crecer a pasos agigantados, con las lesiones y mi historia en patinaje, con la sensación de sentirme rara toda mi vida, y con muchas cosas más, pero la pérdida de M, pudo conmigo. Me gustaba creer que no era por ella, si no que fue la gota que colmó el vaso, un vaso que llevaba ya mucho tiempo lleno y que iba a derramarse de un momento a otro. Tuve la sensación de envejecer de repente diez años, se veía en mi cara, y sobre todo en mi mirada y en mi actitud que mostraba las pocas ganas de seguir caminando por la vida, en la poca ilusión que me causaba todas las cosas que vivía. Pasé las dos primeras semanas encerrada en mi habitación, llorando ríos de lágrimas, sintiéndome incomprendida e infeliz sin llegar a entender por qué la vida se empeñaba en hacerme sufrir. Fue la única vez en mi vida que el dolor que sentía superaba con creces al que yo podía superar, la única vez que verdaderamente me sentí fuera de mí misma y tube miedo de poder hacerme daño porque era la única salida que veía en todo aquello. Sólo quería dejar de sufrir, pero no sabía cómo, acabar con todo se me antojaba como la mejor solución, aunque sabía de lo absurdo de aquello y nunca hubiese sido tan gilipollas. Fue la única vez en mi vida que de verdad hubiese querido ir al psiquiatra porque sólo quería dejar de sentir, pero como siempre no me atreví, así que lo viví todo a pelo, y eso ha hecho que hoy en día sea capaz de considerarme como alguien fuerte, veremos si el tiempo me da la razón.
Os dejo una canción que en su momento me hizo llorar mucho, pero que hoy soy capaz de cantar casi casi con una sonrisa en mi carita. Mañana más, como veis poco a poco me voy desnudando aquí, me cuesta hacerlo porque habéis dejado de ser anónimos para mí. Espero que os guste aunque la calidad no sea muy buena.
Que cierren para siempre la calle del Olvido.
Que te metan en ella para nunca verte.
Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte.
Y que, por fin, el tiempo borre las heridas
y tus fantasmas nunca más vuelvan a verme.
Y no tires tu tiempo en esta despedida;
ya sé que te sobran motivos para cambiar de gente.
Que me sonría la suerte y te vaya de muerte.
Champán, chalet...
Que te atragante tu luna de miel.
Caviar, Cha nel...
Flipante, quién te ha visto y quién te ve.
Que se pudran tus deseos.
Que no se cumpla lo que sueñas.
Que nunca tengas primavera.
Que se te apaguen los besos
y que como a mí te duela.
Que te lleven los demonios
fuera de mi cabeza.
Me alegra saber que están consiguiendo lo que cualquier grupo de música busca con su obra, que es triunfar y llenar los sitios dónde tocan. En Madrid solo tenían programado un concierto para el jueves, día en que Lucía presentaba Cosmofobia y yo ya me había resignado a no poder ir la concierto con la condición de saber que pronto volverían a estar por aquí. Al final han hecho tres conciertos y he podido ir a uno de ellos. Me sorprendió ver la gente tan dispar que allí estaba reunida, desde el típico rokero que no querrías encontrarte una noche en un callejón, hasta la pareja de abuellillos o el matrimonio hiperpijo, que no se qué pintaban ahí, si se pensaban que al ser en un teatro iba a ser algo un poco más cómo decirlo, un poco menos heavy, pero bueno, me consta que el concierto fue un éxito y todos los asistentes disfutamos mucho.
A mí particularmente consiguieron emocionarme y derramé más de una lágrima recordando momentos duros de mi vida en los que ellos siempre han puesto banda sonora a la historia. Les escuchaba y se me ponían los pelos de punta, dejándome llevar hasta aquellos momentos dónde consiguieron hacerme llorar siempre que lo necesité.
Yo, al igual que mi querido Destroyer, tampoco sabía llorar hasta hace bien poco. Sólo dos cosas, la música y la escritura han conseguido hacerme llorar. Todo empezó allá por mis 18 años cuando Olga, la primera psico que apareció en mi vida vía internet, consiguió hacerme ver toda la mierda que llevaba dentro, me ayudó a analizarme durante todo un año y me ayudó a sacar fuera todos esos demonios que llevaban campando a sus anchas dentro de mí durante ya demasiado tiempo como para pasar inadvertidos y no darme cuenta del asunto. Otra cosa es que me hiciera la loca con ellos y me convenciera de que no pasaba nada.
En mi familia nunca se ha estilado eso de llorar, ni siquiera eso de expresar lo que llevamos dentro, ni en la superficie si me apuras, porque no somos muy de hablar los unos con los otros. Sólo he visto a mi madre llorar dos veces en mi vida, dos veces que estaban más que justificadas, días negros dónde en una ocasión acabo una puerta derribada por mi hermano y yo abrazada a mi madre pidiéndole por favor que no se fuera o me llevara con ella pero que no me dejara sola en aquella casa de locos, y otra donde acabamos casi en comisaría, así que sí, en mi casa sólo se lloraba cuando pasada algo realmente gordo, al menos ésa fue la impresión que me quedó a mí. Entre todos me crearon un trauma con eso de las lágrimas. Al ser yo muy pequeñita le cogí como miedo a las lágrimas y desde entonces no puedo ver a mi madre llorar, por nada, ni siquiera por alegría. Asi que cuando llegó una época de mi vida donde empecé a entender que lo que yo vivía no era la norma y que es lógico que sufriera aunque no fuera realmente consciente de los motivos que llevaban a sentirme así, y empecé a llorar sin causa aparente me asusté, creí de verás que estaba enferma, que algo que no entendía me estaba pasando.
Y hoy toca hablar de M, básicamente porque empiezo por fin a tenerlo superado y por tanto me resulta más fácil poder hablar sin que duela, y porque el viernes es su cumpleaños y si no me desahogo y escribo sobre esto sé que acabaré como tantas otras veces rebajándome a la altura de la mierda y escribiendo cosas que no tenía que haber dicho nunca.
Va a hacer ya dos años que se fue y parace que fue ayer. Qué caprichoso es el tiempo cuando sabe que juega con nosotros, cuando no llevamos el ritmo que lleva el resto de la gente, cuando un día para ti es como si fuera un simple rato de espera, cuando necesitas verdaderamente que pasen seis meses del tirón y el tiempo juega contigo al escondite y no eres capaz de encontrarle para que todo pase más rápido. Caprichoso cabrón que en vez de acudir a mí cuando te llamaba te escapabas a otros mundos y me dejabas con la sensación de que aquello no terminaría nunca, a pesar de que me aferraba como nunca a uno de esos refranes populares que dicen que el tiempo lo cura todo. Yo sólo me decía, ¿qué es el tiempo? ¿Cuándo tiene pensado venir en mi auxilio? ¿Cuánto tiempo debía pasar para que aquella herida que era capaz de sentir dentro de mí como si se tratara de un rasguño visible en la rodilla se cerrara y dejara de sangrar? Cada día me parecía demasiado, las horas pasaron a convertirse en minutos y yo sólo tachaba días en mi calendario, tiempo que había pasado y no había servido para nada porque aquello seguía emanando dolor por todas partes. Tiempo era la receta que debía de esperar, pero aquello no llegaba nunca.
Entonces me di cuenta de lo dura que es la vida y de lo egoísta que somos las personas. Me entristeció darme cuenta de ello porque siempre hasta entonces, había pensado que la naturaleza humana se basaba en la bondad y en querer hacer el bien a nuestros semejantes. Casi nadie sabía de le existencia de M en mi vida y cuando se fue, algunos preguntaron qué me pasaba, era evidente lo mucho que estaba sufriendo, pero no pusieron tampoco mucho empeño en descubrirlo, así que a pesar de tener la sensación de que me hubiera venido bien poder charlar de forma sincera con alguien, como siempre había estado acostumbrada a tragarme sola todo el dolor y a llevar una doble vida con todo el mundo, pensé que también iba a poder con aquello yo solita. La realidad es que no pude con eso. Había podido con una familia totalmente desestructurada, con una infancia sin cariño, con la obligación de haber tenido que crecer a pasos agigantados, con las lesiones y mi historia en patinaje, con la sensación de sentirme rara toda mi vida, y con muchas cosas más, pero la pérdida de M, pudo conmigo. Me gustaba creer que no era por ella, si no que fue la gota que colmó el vaso, un vaso que llevaba ya mucho tiempo lleno y que iba a derramarse de un momento a otro. Tuve la sensación de envejecer de repente diez años, se veía en mi cara, y sobre todo en mi mirada y en mi actitud que mostraba las pocas ganas de seguir caminando por la vida, en la poca ilusión que me causaba todas las cosas que vivía. Pasé las dos primeras semanas encerrada en mi habitación, llorando ríos de lágrimas, sintiéndome incomprendida e infeliz sin llegar a entender por qué la vida se empeñaba en hacerme sufrir. Fue la única vez en mi vida que el dolor que sentía superaba con creces al que yo podía superar, la única vez que verdaderamente me sentí fuera de mí misma y tube miedo de poder hacerme daño porque era la única salida que veía en todo aquello. Sólo quería dejar de sufrir, pero no sabía cómo, acabar con todo se me antojaba como la mejor solución, aunque sabía de lo absurdo de aquello y nunca hubiese sido tan gilipollas. Fue la única vez en mi vida que de verdad hubiese querido ir al psiquiatra porque sólo quería dejar de sentir, pero como siempre no me atreví, así que lo viví todo a pelo, y eso ha hecho que hoy en día sea capaz de considerarme como alguien fuerte, veremos si el tiempo me da la razón.
Os dejo una canción que en su momento me hizo llorar mucho, pero que hoy soy capaz de cantar casi casi con una sonrisa en mi carita. Mañana más, como veis poco a poco me voy desnudando aquí, me cuesta hacerlo porque habéis dejado de ser anónimos para mí. Espero que os guste aunque la calidad no sea muy buena.
Que cierren para siempre la calle del Olvido.
Que te metan en ella para nunca verte.
Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte.
Y que, por fin, el tiempo borre las heridas
y tus fantasmas nunca más vuelvan a verme.
Y no tires tu tiempo en esta despedida;
ya sé que te sobran motivos para cambiar de gente.
Que me sonría la suerte y te vaya de muerte.
Champán, chalet...
Que te atragante tu luna de miel.
Caviar, Cha nel...
Flipante, quién te ha visto y quién te ve.
Que se pudran tus deseos.
Que no se cumpla lo que sueñas.
Que nunca tengas primavera.
Que se te apaguen los besos
y que como a mí te duela.
Que te lleven los demonios
fuera de mi cabeza.
viernes, marzo 23, 2007
Presentación de Cosmofobia según la menda
Aysss... me estoy haciendo mayor. Hoy no he podido ir a currar, así que os podéis imaginar lo bien que me lo pasé ayer. Bufff... se me había olvidado por qué no bebía desde el verano pasado, lo he vuelto a recordar, joder ¡¡nunca mais!!
Ayer por la mañana estuve en la rueda de prensa, me fui antes a la cita que tenía con el cliente en Móstoles ¡no podía ser más lejos, no! y a la carrera pude llegar ya al final de la rueda de prensa. Después me invitaron a tomar algo con ellos, con Curro, y con amigos y compañeros de Lucía, todos relacionados con el mundo de la farándula hablando de gente famosa como si fuera el vecino del quinto y la Lauri allí alucinando, con esa carita que ya ha aprendido a base de esfuerzo que intenta no mostrar su nivel de alucinación. Otro episodio surrealista más en mi vida . Lucía me firmó el libro, y quedamos ya para lo de por la noche.
A las 20:00 me presenté con una amiga en la fiesta de presentación, porque no se necesitaba invitación y cuanta más gente mejor. Es que me visualizaba yo solita por allí, y me daba yuyu. Menos mal que me acompañó. La fiesta genial, había bastante gente, leyeron algunos fragmentos del libro, nos reímos mucho, nos emocionamos también, y después fiesta. Estuve hablando por ahí con bastante gente, ja, ja, ja... me di cuenta del peligro que tendría yo en el mundo éste, sólo por eso no podría ser famosa, estaría todo el día saliendo en el Tomate!!
El momento más surrealista de la noche, del que hay pruebas, por poquito tiempo bien lo sabe dios, porque me da mucha vergüenza conservar algo así, es el siguiente: la Lauri en sentada en los lavabos rodeada de tres señoras de unos 60 años que debían ser habituales del bar, porque allí se habían acercado y no tenían ni idea de quién era Lucía, ni sabían por qué se había montado todo aquello. Bueno mi amiga descojonada grabándome y yo intentando explicarles a las buenas señoras, que por cierto eran majísimas, que Lucía es una escritora de prestigio, cuyos libros son buenísimos, intendo explicarles de qué iba este último, y negociando con ella y sacándoles la promesa de que hoy mismo se lo iban a comprar, con la condición de que les presentara a Lucía. Joderrr... ays, ays, ays. Allá que me fui en busca de Lucía con las tres buenas señoras detrás, jajaja... menos mal que ya era bastante tarde y nadie estaba ya en condiciones, pero seguro que Lucía flipó un rato, pero oyes encima que le hago propanganda y le saco tres ventitas del libro que de ninguna otra manera lo iban a comprar... debe ser la deformación profesional ésta del nuevo curro, que ahora me da por vender a todas horas!!ja,ja,ja. No comments.
Pues eso que lo pasé muy bien, la señal es que hoy tengo en mi móvil cuatro números nuevos, pero sí que me acuerdo de quién es quién. Disfruté mucho mucho mucho. Y hoy pues claro acabo de amanecer y estoy pal homenaje, aún no soy persona.
Momentazo en que llamo a mi jefe para decirle que no puedo ir a currar, el tío se ha descojonado, y me ha dado hasta el lunes libre, yo flipo. Pues eso. Mañana os cuento más, que hoy ya he sobrepasado mis posibilidades. Besines
Ayer por la mañana estuve en la rueda de prensa, me fui antes a la cita que tenía con el cliente en Móstoles ¡no podía ser más lejos, no! y a la carrera pude llegar ya al final de la rueda de prensa. Después me invitaron a tomar algo con ellos, con Curro, y con amigos y compañeros de Lucía, todos relacionados con el mundo de la farándula hablando de gente famosa como si fuera el vecino del quinto y la Lauri allí alucinando, con esa carita que ya ha aprendido a base de esfuerzo que intenta no mostrar su nivel de alucinación. Otro episodio surrealista más en mi vida . Lucía me firmó el libro, y quedamos ya para lo de por la noche.
A las 20:00 me presenté con una amiga en la fiesta de presentación, porque no se necesitaba invitación y cuanta más gente mejor. Es que me visualizaba yo solita por allí, y me daba yuyu. Menos mal que me acompañó. La fiesta genial, había bastante gente, leyeron algunos fragmentos del libro, nos reímos mucho, nos emocionamos también, y después fiesta. Estuve hablando por ahí con bastante gente, ja, ja, ja... me di cuenta del peligro que tendría yo en el mundo éste, sólo por eso no podría ser famosa, estaría todo el día saliendo en el Tomate!!
El momento más surrealista de la noche, del que hay pruebas, por poquito tiempo bien lo sabe dios, porque me da mucha vergüenza conservar algo así, es el siguiente: la Lauri en sentada en los lavabos rodeada de tres señoras de unos 60 años que debían ser habituales del bar, porque allí se habían acercado y no tenían ni idea de quién era Lucía, ni sabían por qué se había montado todo aquello. Bueno mi amiga descojonada grabándome y yo intentando explicarles a las buenas señoras, que por cierto eran majísimas, que Lucía es una escritora de prestigio, cuyos libros son buenísimos, intendo explicarles de qué iba este último, y negociando con ella y sacándoles la promesa de que hoy mismo se lo iban a comprar, con la condición de que les presentara a Lucía. Joderrr... ays, ays, ays. Allá que me fui en busca de Lucía con las tres buenas señoras detrás, jajaja... menos mal que ya era bastante tarde y nadie estaba ya en condiciones, pero seguro que Lucía flipó un rato, pero oyes encima que le hago propanganda y le saco tres ventitas del libro que de ninguna otra manera lo iban a comprar... debe ser la deformación profesional ésta del nuevo curro, que ahora me da por vender a todas horas!!ja,ja,ja. No comments.
Pues eso que lo pasé muy bien, la señal es que hoy tengo en mi móvil cuatro números nuevos, pero sí que me acuerdo de quién es quién. Disfruté mucho mucho mucho. Y hoy pues claro acabo de amanecer y estoy pal homenaje, aún no soy persona.
Momentazo en que llamo a mi jefe para decirle que no puedo ir a currar, el tío se ha descojonado, y me ha dado hasta el lunes libre, yo flipo. Pues eso. Mañana os cuento más, que hoy ya he sobrepasado mis posibilidades. Besines
Ayer
Aysss... me estoy haciendo mayor. Hoy no he podido ir a currar, así que os podéis imaginar lo bien que me lo pasé ayer. Bufff... se me había olvidado por qué no bebía desde el verano pasado, lo he vuelto a recordar, joder ¡¡nunca mais!!
Ayer por la mañana estuve en la rueda de prensa, me fui antes a la cita que tenía con el cliente en Móstoles ¡no podía ser más lejos, no! y a la carrera pude llegar ya al final de la rueda de prensa. Después me invitaron a tomar algo con ellos, con Curro, y con amigos y compañeros de Lucía, todos relacionados con el mundo de la farándula hablando de gente famosa como si fuera el vecino del quinto y la Lauri allí alucinando, con esa carita que ya ha aprendido a base de esfuerzo que intenta no mostrar su nivel de alucinación. Otro episodio surrealista más en mi vida . Lucía me firmó el libro, y quedamos ya para lo de por la noche.
A las 20:00 me presenté con una amiga en la fiesta de presentación, porque no se necesitaba invitación y cuanta más gente mejor. Es que me visualizaba yo solita por allí, y me daba yuyu. Menos mal que me acompañó. La fiesta genial, había bastante gente, leyeron algunos fragmentos del libro, nos reímos mucho, nos emocionamos también, y después fiesta. Estuve hablando por ahí con bastante gente, ja, ja, ja... me di cuenta del peligro que tendría yo en el mundo éste, sólo por eso no podría ser famosa, estaría todo el día saliendo en el Tomate!!
El momento más surrealista de la noche, del que hay pruebas, por poquito tiempo bien lo sabe dios, porque me da mucha vergüenza conservar algo así, es el siguiente: la Lauri en sentada en los lavabos rodeada de tres señoras de unos 60 años que debían ser habituales del bar, porque allí se habían acercado y no tenían ni idea de quién era Lucía, ni sabían por qué se había montado todo aquello. Bueno mi amiga descojonada grabándome y yo intentando explicarles a las buenas señoras, que por cierto eran majísimas, que Lucía es una escritora de prestigio, cuyos libros son buenísimos, intendo explicarles de qué iba este último, y negociando con ella y sacándoles la promesa de que hoy mismo se lo iban a comprar, con la condición de que les presentara a Lucía. Joderrr... ays, ays, ays. Allá que me fui en busca de Lucía con las tres buenas señoras detrás, jajaja... menos mal que ya era bastante tarde y nadie estaba ya en condiciones, pero seguro que Lucía flipó un rato, pero oyes encima que le hago propanganda y le saco tres ventitas del libro que de ninguna otra manera lo iban a comprar... debe ser la deformación profesional ésta del nuevo curro, que ahora me da por vender a todas horas!!ja,ja,ja. No comments.
Pues eso que lo pasé muy bien, la señal es que hoy tengo en mi móvil cuatro números nuevos, pero sí que me acuerdo de quién es quién. Disfruté mucho mucho mucho. Y hoy pues claro acabo de amanecer y estoy pal homenaje, aún no soy persona.
Momentazo en que llamo a mi jefe para decirle que no puedo ir a currar, el tío se ha descojonado, y me ha dado hasta el lunes libre, yo flipo. Pues eso. Mañana os cuento más, que hoy ya he sobrepasado mis posibilidades. Besines
Ayer por la mañana estuve en la rueda de prensa, me fui antes a la cita que tenía con el cliente en Móstoles ¡no podía ser más lejos, no! y a la carrera pude llegar ya al final de la rueda de prensa. Después me invitaron a tomar algo con ellos, con Curro, y con amigos y compañeros de Lucía, todos relacionados con el mundo de la farándula hablando de gente famosa como si fuera el vecino del quinto y la Lauri allí alucinando, con esa carita que ya ha aprendido a base de esfuerzo que intenta no mostrar su nivel de alucinación. Otro episodio surrealista más en mi vida . Lucía me firmó el libro, y quedamos ya para lo de por la noche.
A las 20:00 me presenté con una amiga en la fiesta de presentación, porque no se necesitaba invitación y cuanta más gente mejor. Es que me visualizaba yo solita por allí, y me daba yuyu. Menos mal que me acompañó. La fiesta genial, había bastante gente, leyeron algunos fragmentos del libro, nos reímos mucho, nos emocionamos también, y después fiesta. Estuve hablando por ahí con bastante gente, ja, ja, ja... me di cuenta del peligro que tendría yo en el mundo éste, sólo por eso no podría ser famosa, estaría todo el día saliendo en el Tomate!!
El momento más surrealista de la noche, del que hay pruebas, por poquito tiempo bien lo sabe dios, porque me da mucha vergüenza conservar algo así, es el siguiente: la Lauri en sentada en los lavabos rodeada de tres señoras de unos 60 años que debían ser habituales del bar, porque allí se habían acercado y no tenían ni idea de quién era Lucía, ni sabían por qué se había montado todo aquello. Bueno mi amiga descojonada grabándome y yo intentando explicarles a las buenas señoras, que por cierto eran majísimas, que Lucía es una escritora de prestigio, cuyos libros son buenísimos, intendo explicarles de qué iba este último, y negociando con ella y sacándoles la promesa de que hoy mismo se lo iban a comprar, con la condición de que les presentara a Lucía. Joderrr... ays, ays, ays. Allá que me fui en busca de Lucía con las tres buenas señoras detrás, jajaja... menos mal que ya era bastante tarde y nadie estaba ya en condiciones, pero seguro que Lucía flipó un rato, pero oyes encima que le hago propanganda y le saco tres ventitas del libro que de ninguna otra manera lo iban a comprar... debe ser la deformación profesional ésta del nuevo curro, que ahora me da por vender a todas horas!!ja,ja,ja. No comments.
Pues eso que lo pasé muy bien, la señal es que hoy tengo en mi móvil cuatro números nuevos, pero sí que me acuerdo de quién es quién. Disfruté mucho mucho mucho. Y hoy pues claro acabo de amanecer y estoy pal homenaje, aún no soy persona.
Momentazo en que llamo a mi jefe para decirle que no puedo ir a currar, el tío se ha descojonado, y me ha dado hasta el lunes libre, yo flipo. Pues eso. Mañana os cuento más, que hoy ya he sobrepasado mis posibilidades. Besines
jueves, marzo 22, 2007
Día surrealista
Aysss... pues nada, como dije que iba a actualizar más amenudo pues actualizo pa que no podáis quejaros, aunque no sea de la forma que a mí me gusta, pero es que paso de ponerme a escribir con prisa. Y hoy es un día de prisas. Me tengo que ir ahora mismo a Móstoles ¡cómo no! Ya sabía yo que me iba a tocar dónde dios perdió el mechero, porque a las 12 tiene Lucía la presentación del libro por el centro de Madrid, que no tengo ni idea de si puedo o no pasarme por allí, pero que desde luego si puedo me acercaré y resolveré mis dudas, como si fuera un reportero de CQC.
El curro ha vuelto a dárseme bien. Estoy la number one en mi empresa, son unos snobs y predican la competitividad entre compañeros ¡¡puff me da la risa! El jefazo me tiene en un pedestal, quiérese decir que me trata muy bien (¡por la cuenta que le trae!). Es un solete, me dice que van a cambiar el nombre de la empresa para pasar a llamarla Torrelaura, ya que soy la que está sacando la empresa adelante. Hace un mes hubo una comida de curro y a mí no me avisó ni Rita la cantaora, claro como era el último mono, y nadie salvo yo confiaba en que podía hacer aquello bien... bueno pues ayer me llaman a las 14:30 para decirme que me quieren invitar a comer, que me esperan todos para comer en un sitio. Yo flipando. Llegué, me dieron un aplauso (me dio mucha vergüenza), se levantó el jefazo, me dejó su silla y me senté en medio de los dos jefes, todos diciendóme lo buena que era, patatín y patatán. Total, que estaba alucinando, no daba crédito, espero que se acuerden de estas cosas cuando venga una mala racha. Por cierto me han dicho que lo de irme a Ibiza en verano va a ser fijo!! Yuhuuuu, ¿yo a Ibiza? Pero es que en la vida, nunca nunca había podido imaginarme que fueran a pasarme todas las cosas que estoy contando últimamente. Jo, estoy feliz, por fin tengo motivos reales para poder estarlo sin tener que obligarme a ello.
Total que ya que estoy ahora en buena racha, que esto sé yo que va por rachas y que aunque ahora va bien, mañana puede ir mal, aproveché y me he pedido los 4 días de Semana Santa para poder hacerme un viajecillo, y pedí salir hoy a las 19:00 para poder ir a lo de Lucía, o me lo daban, o piraba, vamos eso lo tengo clarísimo. Así que me lo han dado, aunque mi jefe se cree que es que he ligado!! Ja, ja...
Ayer me compré el libro de Lucía. Aún no he empezado a leerlo, y no voy a empezar hasta que no acabe el libro que me estoy leyendo ahora. Me gusta disfrutarlo y saborear cada página, lo que quiere decir que no voy a leerlo mientras voy en el metro de un sitio para otro, sino que lo dejaré para cuando llegue a casa y pueda leerlo tranquila, poniendo los cinco sentidos, así tendré un motivo más para querer llegar a casa. Creo que va a ser un libro totalmente diferente a lo que ha escrito hasta ahora, pero sé que me va a gustar de todas formas.
Y nada nen@s, que ya os contaré la fiesta de hoy por la noche, a ver si encuentro a alguien a quién acoplarme, ja, ja, ja... porque sino voy a parecer ya demasiado freaky. He visto el sitio en internet y la verdad es que me gusta mucho, a ver qué se cuece por allí ¿Soy yo o de verdad que mi vida se ha convertido en algo más surrealista todavía? Ja, ja... no quiero pensar qué puede pasarme esta noche. Mañana os cuento y el finde escribiré algo de esa libretilla secreta, ahora que estoy yo con ganas hay que aprovechar.
Buen día para tod@s, también para esos lurkers que han hecho que el contador de visitas haya sobrepasado las 1000 visitillas, gracias!!!!
El curro ha vuelto a dárseme bien. Estoy la number one en mi empresa, son unos snobs y predican la competitividad entre compañeros ¡¡puff me da la risa! El jefazo me tiene en un pedestal, quiérese decir que me trata muy bien (¡por la cuenta que le trae!). Es un solete, me dice que van a cambiar el nombre de la empresa para pasar a llamarla Torrelaura, ya que soy la que está sacando la empresa adelante. Hace un mes hubo una comida de curro y a mí no me avisó ni Rita la cantaora, claro como era el último mono, y nadie salvo yo confiaba en que podía hacer aquello bien... bueno pues ayer me llaman a las 14:30 para decirme que me quieren invitar a comer, que me esperan todos para comer en un sitio. Yo flipando. Llegué, me dieron un aplauso (me dio mucha vergüenza), se levantó el jefazo, me dejó su silla y me senté en medio de los dos jefes, todos diciendóme lo buena que era, patatín y patatán. Total, que estaba alucinando, no daba crédito, espero que se acuerden de estas cosas cuando venga una mala racha. Por cierto me han dicho que lo de irme a Ibiza en verano va a ser fijo!! Yuhuuuu, ¿yo a Ibiza? Pero es que en la vida, nunca nunca había podido imaginarme que fueran a pasarme todas las cosas que estoy contando últimamente. Jo, estoy feliz, por fin tengo motivos reales para poder estarlo sin tener que obligarme a ello.
Total que ya que estoy ahora en buena racha, que esto sé yo que va por rachas y que aunque ahora va bien, mañana puede ir mal, aproveché y me he pedido los 4 días de Semana Santa para poder hacerme un viajecillo, y pedí salir hoy a las 19:00 para poder ir a lo de Lucía, o me lo daban, o piraba, vamos eso lo tengo clarísimo. Así que me lo han dado, aunque mi jefe se cree que es que he ligado!! Ja, ja...
Ayer me compré el libro de Lucía. Aún no he empezado a leerlo, y no voy a empezar hasta que no acabe el libro que me estoy leyendo ahora. Me gusta disfrutarlo y saborear cada página, lo que quiere decir que no voy a leerlo mientras voy en el metro de un sitio para otro, sino que lo dejaré para cuando llegue a casa y pueda leerlo tranquila, poniendo los cinco sentidos, así tendré un motivo más para querer llegar a casa. Creo que va a ser un libro totalmente diferente a lo que ha escrito hasta ahora, pero sé que me va a gustar de todas formas.
Y nada nen@s, que ya os contaré la fiesta de hoy por la noche, a ver si encuentro a alguien a quién acoplarme, ja, ja, ja... porque sino voy a parecer ya demasiado freaky. He visto el sitio en internet y la verdad es que me gusta mucho, a ver qué se cuece por allí ¿Soy yo o de verdad que mi vida se ha convertido en algo más surrealista todavía? Ja, ja... no quiero pensar qué puede pasarme esta noche. Mañana os cuento y el finde escribiré algo de esa libretilla secreta, ahora que estoy yo con ganas hay que aprovechar.
Buen día para tod@s, también para esos lurkers que han hecho que el contador de visitas haya sobrepasado las 1000 visitillas, gracias!!!!
martes, marzo 20, 2007
Un poco de todo.
Ayer me compré una libretita y me pasé escribiendo más de dos horas, sin poder parar, con las ideas agolpándose en mi cabeza y mis manos yendo más despacio que mi propia mente. Ya sabía yo que había algo dentro de mí que lo echaba de menos y me estaba mandando señales para que le dejara expresarse, y vaya si lo hizo.
A medida que vaya teniendo tiempo, ganas y valor iré plasmando aquí algunas de esas cosas. Hoy no va a ser posible, tengo un día de curro horrible, me voy ahora y volveré ya para irme a la camita por la noche, al menos espero volver a casa con más ánimo y confianza que ahora, que me toquen clientes majos y a ver si vendo algo que como siga así... Bueno no es para tanto, no me puedo quejar de nada, lo sé, de verdad, pero a veces estoy vaga y no tengo ganas de currar ¡ni que llevara años en esto! Juas, juas, encima estoy un poco explotada, porque estamos muy pocos, a ver si cogen gente nueva.
Por cierto, ayer vi al novio de Jesús Vázquez, me quedé mirando para él, como diciendo "Joder tío, ya te vale, para una vez que te veo y no llevas a tu novio contigo, desdeluegocómotepasas" Me imagino la escena de haber estado Jesús a su lado, mis manos hubiesen dejado de escribir para pasar a sobar a mi Chesu! Je, je... sí, ya hay confianza, después de tantos años siguiéndole. Pero nada, me quedé con las ganas, algún día, igual que sabía en su día que iba a ver a Lucía por las calles de Madrid, sé que le veré y nos haremos íntimos. ¡Vale! Después de tantos años ya sé que no voy a conseguir que se vuelva hetero, pero porque ya le pilla un poco tarde ¿eh? No por otra cosa! Pero de colegas seguro que nos llevaríamos muy bien!! Je, je...
El domingo fui a ver "Lola". Me hizo gracia porque mi primer viaje a Madrid a mis 11 años coincidió con su muerte, recuerdo la cola que había para verla por última vez. Y ahora que he venido a Madrid para quedarme nos volvemos a encontrar. No es una peli que yo iría a ver, pero estuvo bien, me gustó, fue entretenida y se me hizo muy cortita. Una que es una flipada para todo lleva cantando ya tres días el "ay pena penita pena" como si fuera el éxito del momento. Ayer salí del ascensor cantando en un volumen considerable y me encontré a la vecina, ayss... no aprendo, pero es que me gusta tanto el eco que se forma en el ascensor y mirarme en el espejo como si fuera una estrella que no puedo evitar fliparme, y claro, pasa lo que pasa. Je, je... así ya no me dará vergüenza el día que tenga que ir a pedirle sal, juas, juas.
Bueno y después de este post trascendental, me piro a currar corasones, aysss... mandádme mucha suerte! Que tengáis un buen día soletes!
¡¡¡¡Hoy libro de la Luci a la venta!! Cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando hablaba de las oportunidades perdidas y nos ponía los dientes largos con fragmentos y la visión de que aún quedaban meses para poder tenerlo en nuestras manos. Sniff qué nostalgia, de seguir abierto el blog hoy y ayer sería uno de esos días dónde habría mil comentarios ¿Os imagináis cómo sería de seguir abierto? ¿Lo leeríamos todos a la vez? ¿Habría competición para ver quién lo leería antes? ¿La de discusiones y distintas opiniones que se iban a formar? Qué pena que ya no pueda ser posible, si queréis podemos hacerlo aquí, que yo encantada de la vida, aunque me temo que por aquí pasa muy poquita gente, pero bueno. Al menos espero disfrutarlo y que lo disfrutéis. Besines
A medida que vaya teniendo tiempo, ganas y valor iré plasmando aquí algunas de esas cosas. Hoy no va a ser posible, tengo un día de curro horrible, me voy ahora y volveré ya para irme a la camita por la noche, al menos espero volver a casa con más ánimo y confianza que ahora, que me toquen clientes majos y a ver si vendo algo que como siga así... Bueno no es para tanto, no me puedo quejar de nada, lo sé, de verdad, pero a veces estoy vaga y no tengo ganas de currar ¡ni que llevara años en esto! Juas, juas, encima estoy un poco explotada, porque estamos muy pocos, a ver si cogen gente nueva.
Por cierto, ayer vi al novio de Jesús Vázquez, me quedé mirando para él, como diciendo "Joder tío, ya te vale, para una vez que te veo y no llevas a tu novio contigo, desdeluegocómotepasas" Me imagino la escena de haber estado Jesús a su lado, mis manos hubiesen dejado de escribir para pasar a sobar a mi Chesu! Je, je... sí, ya hay confianza, después de tantos años siguiéndole. Pero nada, me quedé con las ganas, algún día, igual que sabía en su día que iba a ver a Lucía por las calles de Madrid, sé que le veré y nos haremos íntimos. ¡Vale! Después de tantos años ya sé que no voy a conseguir que se vuelva hetero, pero porque ya le pilla un poco tarde ¿eh? No por otra cosa! Pero de colegas seguro que nos llevaríamos muy bien!! Je, je...
El domingo fui a ver "Lola". Me hizo gracia porque mi primer viaje a Madrid a mis 11 años coincidió con su muerte, recuerdo la cola que había para verla por última vez. Y ahora que he venido a Madrid para quedarme nos volvemos a encontrar. No es una peli que yo iría a ver, pero estuvo bien, me gustó, fue entretenida y se me hizo muy cortita. Una que es una flipada para todo lleva cantando ya tres días el "ay pena penita pena" como si fuera el éxito del momento. Ayer salí del ascensor cantando en un volumen considerable y me encontré a la vecina, ayss... no aprendo, pero es que me gusta tanto el eco que se forma en el ascensor y mirarme en el espejo como si fuera una estrella que no puedo evitar fliparme, y claro, pasa lo que pasa. Je, je... así ya no me dará vergüenza el día que tenga que ir a pedirle sal, juas, juas.
Bueno y después de este post trascendental, me piro a currar corasones, aysss... mandádme mucha suerte! Que tengáis un buen día soletes!
¡¡¡¡Hoy libro de la Luci a la venta!! Cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando hablaba de las oportunidades perdidas y nos ponía los dientes largos con fragmentos y la visión de que aún quedaban meses para poder tenerlo en nuestras manos. Sniff qué nostalgia, de seguir abierto el blog hoy y ayer sería uno de esos días dónde habría mil comentarios ¿Os imagináis cómo sería de seguir abierto? ¿Lo leeríamos todos a la vez? ¿Habría competición para ver quién lo leería antes? ¿La de discusiones y distintas opiniones que se iban a formar? Qué pena que ya no pueda ser posible, si queréis podemos hacerlo aquí, que yo encantada de la vida, aunque me temo que por aquí pasa muy poquita gente, pero bueno. Al menos espero disfrutarlo y que lo disfrutéis. Besines
sábado, marzo 17, 2007
Vamos a tomarnos esto en más en serio :)
Pues vaya semanita, estoy agotadilla y un poquito atorada del curro, supongo que que es el resultado de una semana poco productiva y muy ajetreada. No sólo no he vendido nada y me han tocado unos clientes bastante enfadados, sino que encima me han anulado dos contratos ya firmados, con lo cual no los cobro, sniff...
Estoy cansadilla de recorrerme Madrid de arriba abajo, de meterme al metro, subir escaleras, bajar escaleras, hacer trasbordos, gente corriendo, gente que me contagia su prisa y me veo de repente como si estuviera en una de las carreras de patinaje viendo quién llega antes al destino, cansada de buscar calles recónditas y salir de sus casas con sensación de que no va a ser tan fácil triunfar en esto y que no puedo hacer mucho más por mucho que mi jefe se empeñe en hacerme creer en un buen comercial es capaz de vender cualquier cosa. Yo no soy de esa opinión, básicamente porque no sé ni quiero saber mentir, y si un producto no le conviene a alguien no se lo voy a vender. Como una no se calla ante nadie, sea quién sea, tampoco ante su jefe, y una tiene una personalidad muy sólida creada a base de hostias, le llevo la contraria a quién sea si creo tener la razón y eso me ha llevado a discutir con mi jefe bastantes veces, pero es que no puedo verlo como ve él las cosas. Igual me estoy jugando lo de irme a Ibiza en veranín, pero es que yo soy así y para estar agusto en un sitio y funcionar correctamente debo ser yo misma, a quién le guste bien y al que no pues hasta otra. Creo que al dueño del negocio y a otra de mis jefas les gusto mucho, pero con este otro no sé yo, juas, juas.
He estado pensando que hace tiempo que no me siento a escribir como antes, he tenido el blog muy abandonado, más que abandonado he de confesaros que nunca me he sentido demasiado cómoda escribiendo aquí, cuando abrí esto vosotros ya no érais unos desconocidos para mí y eso me corta mucho, una sólo es un poco exhibicionista cuando nadie la conoce, pero así ya como que me siento limitada, habéis pasado a ser conocidos virtuales. Me halaga de forma especial que sigais ahí leyéndome, que sigáis comentándome y que me hayáis hecho creer que de verdad eso que empezaba a sentir como autoestima era algo bien merecido. En realidad nunca me he sentido anónima del todo, ya poniéndome mi propio nombre como nick la cagué, pero como cuando comencé en el mundo blogueril no pensaba seguir por aquí, no me tomé la molestia de pensar en ningún otro nick, y como después ya me conocía la gente por mi nombre, ya no lo quise cambiar, pero eso también me corta bastante.
Me quedan muchas historias por contaros, mucho por descubrirme aún, espero que sigáis ahí con ganas de leerme, a ver si vuelvo a recuperar el hábito de sentarme a escribir, a desahogarme y conocerme a través de la rapidez de mis dedos que a veces van más rápido que mi propia mente y escribo sin pensar, con lo cual no me puedo poner limitaciones, como es habitual en mi vida real. Siempre me he sentido con ataduras, con una doble o triple vida en función de quien me acompañara cada instante, nunca pudiendo ser simplemente yo misma, por eso me vine a Madrid, quiero tener sólo una vida, pero una vida auténtica que me llene por completo, sin secretos, ni vergüenzas. Por ello no me gusta esta actitud de vivir deprisa y no pararme a pensar. Me gusta contemplar mi propia vida desde el prisma de verlo con distancia, pudiendo sacar conclusiones y aprendizaje de toda experiencia vivida.
Estos días tengo la sensación de verás, de que voy a descubrir tantas tantas cosas aquí, que sólo tengo ganas de disfrutar de cada día y ver cómo van sucediéndose todas esas novedades, poco a poco, sin prisas pero con confianza. Una de mis psicos siempre me decía que estuviera tranquila, que siguiera confiando en la vida, en ella misma que era la que me prometía de manera personal que después de tanto dolor sólo me quedaba (y me queda) todo lo bueno por vivir, ya sólo queda mejorar, ser feliz, ir para arriba y no mirar hacia atrás nada más que para ver lo valiente que he sido siempre y lo afortunada que he sido de poder tener un aprendizaje de la vida que muchos jamás podrán tener. Confío en ella plenamente, ahora sé que siempre ha tenido razón. Ya se sabe, por mucho que te cuenten algo, no logras entenderlo y hacerlo tuyo hasta que tú mismo te das cuenta, y eso es lo que estoy viviendo aquí, por fin empiezo a abrirme a las opciones que ofrece la vida.
Prometo actualizar más amenudo, aunque sea para una chorrada!! Buen finde para todos! Muakss
Estoy cansadilla de recorrerme Madrid de arriba abajo, de meterme al metro, subir escaleras, bajar escaleras, hacer trasbordos, gente corriendo, gente que me contagia su prisa y me veo de repente como si estuviera en una de las carreras de patinaje viendo quién llega antes al destino, cansada de buscar calles recónditas y salir de sus casas con sensación de que no va a ser tan fácil triunfar en esto y que no puedo hacer mucho más por mucho que mi jefe se empeñe en hacerme creer en un buen comercial es capaz de vender cualquier cosa. Yo no soy de esa opinión, básicamente porque no sé ni quiero saber mentir, y si un producto no le conviene a alguien no se lo voy a vender. Como una no se calla ante nadie, sea quién sea, tampoco ante su jefe, y una tiene una personalidad muy sólida creada a base de hostias, le llevo la contraria a quién sea si creo tener la razón y eso me ha llevado a discutir con mi jefe bastantes veces, pero es que no puedo verlo como ve él las cosas. Igual me estoy jugando lo de irme a Ibiza en veranín, pero es que yo soy así y para estar agusto en un sitio y funcionar correctamente debo ser yo misma, a quién le guste bien y al que no pues hasta otra. Creo que al dueño del negocio y a otra de mis jefas les gusto mucho, pero con este otro no sé yo, juas, juas.
He estado pensando que hace tiempo que no me siento a escribir como antes, he tenido el blog muy abandonado, más que abandonado he de confesaros que nunca me he sentido demasiado cómoda escribiendo aquí, cuando abrí esto vosotros ya no érais unos desconocidos para mí y eso me corta mucho, una sólo es un poco exhibicionista cuando nadie la conoce, pero así ya como que me siento limitada, habéis pasado a ser conocidos virtuales. Me halaga de forma especial que sigais ahí leyéndome, que sigáis comentándome y que me hayáis hecho creer que de verdad eso que empezaba a sentir como autoestima era algo bien merecido. En realidad nunca me he sentido anónima del todo, ya poniéndome mi propio nombre como nick la cagué, pero como cuando comencé en el mundo blogueril no pensaba seguir por aquí, no me tomé la molestia de pensar en ningún otro nick, y como después ya me conocía la gente por mi nombre, ya no lo quise cambiar, pero eso también me corta bastante.
Me quedan muchas historias por contaros, mucho por descubrirme aún, espero que sigáis ahí con ganas de leerme, a ver si vuelvo a recuperar el hábito de sentarme a escribir, a desahogarme y conocerme a través de la rapidez de mis dedos que a veces van más rápido que mi propia mente y escribo sin pensar, con lo cual no me puedo poner limitaciones, como es habitual en mi vida real. Siempre me he sentido con ataduras, con una doble o triple vida en función de quien me acompañara cada instante, nunca pudiendo ser simplemente yo misma, por eso me vine a Madrid, quiero tener sólo una vida, pero una vida auténtica que me llene por completo, sin secretos, ni vergüenzas. Por ello no me gusta esta actitud de vivir deprisa y no pararme a pensar. Me gusta contemplar mi propia vida desde el prisma de verlo con distancia, pudiendo sacar conclusiones y aprendizaje de toda experiencia vivida.
Estos días tengo la sensación de verás, de que voy a descubrir tantas tantas cosas aquí, que sólo tengo ganas de disfrutar de cada día y ver cómo van sucediéndose todas esas novedades, poco a poco, sin prisas pero con confianza. Una de mis psicos siempre me decía que estuviera tranquila, que siguiera confiando en la vida, en ella misma que era la que me prometía de manera personal que después de tanto dolor sólo me quedaba (y me queda) todo lo bueno por vivir, ya sólo queda mejorar, ser feliz, ir para arriba y no mirar hacia atrás nada más que para ver lo valiente que he sido siempre y lo afortunada que he sido de poder tener un aprendizaje de la vida que muchos jamás podrán tener. Confío en ella plenamente, ahora sé que siempre ha tenido razón. Ya se sabe, por mucho que te cuenten algo, no logras entenderlo y hacerlo tuyo hasta que tú mismo te das cuenta, y eso es lo que estoy viviendo aquí, por fin empiezo a abrirme a las opciones que ofrece la vida.
Prometo actualizar más amenudo, aunque sea para una chorrada!! Buen finde para todos! Muakss
lunes, marzo 12, 2007
El amor éste!
Ayss qué complicada es esta vida. Cuando eras tan ingenua de creerte que lo sabías casi todo acerca de la vida, de sentimientos y sensaciones, de repente, en el momento más inesperado y de la forma más sorprendete que pudiera imaginar, llega alguien que te hace sentir rara, distinta, algo que no sabes bien cómo explicar, que no sabes qué puede ser porque no puedes clasificarlo, pero te gusta. Mucho. Y te asusta también. Mucho. Te hace darte cuenta de repente de lo fácil y lo difícil que es enamorarse de alguien, y de lo triste que es no haberlo podido vivir nunca por haber estado perdida en rollos existenciales absurdos, jodidamente intrascendentes. A veces me pregunto a qué he dedicado mi vida, mi tiempo, porqué ha sido tan dificil para mí encontrar personas que me parezcan especiales, porqué tengo tendencia a huir de cualquier posibilidad, porqué me da tanto miedo acercarme de verdad a las personas.
Llevo unos días reflexionando y pensando en todo esto. A veces creo que he dado la imagen de ser tan exigente y tan independiente, tan inalcanzable incluso, porque sé lo poquito que tiene que hacer alguien para llegarme de verás, tengo el puto defecto de engancharme de cualquiera que me da cierto cariño y pone un mínimo de interés en mí. Ya lo he vivido más de una vez y es algo de lo que no me gusta darme cuenta, pero no puedo negarlo ¡sí señores soy una dependiente emocional de libro! Y leerme cuatro veces el libro de la Luci no me ha servido para más que para afianzar mis sospechas.
Mi actitud inalcanzable nada tiene que ver con que me crea que merezco algo realmente bueno y aún no lo haya encontrado, sino todo lo contrario.
Como ya os he dicho tengo ganas de experimentar estas cosas, creo merecérmelas igual que cualquier otra persona, no quiero seguir perdiéndome las cosas buenas de la vida sólo porque las malas hayan sido capaces de nublar todo lo demás.
Ahora me miro al espejo y soy capaz de sonreir.Luego miro dentro y no entiendo porqué nadie me ha visto de ésa forma, ¿cual es ésa luz especial que a mí me falta? Y es entonces cuando las lágrimas asoman a mis ojos como si se sabieran el camino de memoria y estuvieran predispuestas para recorrerlo sin esfuerzo.
Estoy conociendo a mucha gente aquí, hago todo lo posible porque así sea, estoy empeñada en descubrir en Madrid esa vida y esa gente que sin conocer siempre he echado de menos, personas que me quieran de verás, que me den más de lo que yo estoy acostumbrada, que miren dentro de mí y puedan llegar a ver todo lo que llevo de equipaje. Me está encantado descubrir todos los encantos de Madrid. Estoy convencida de que éste sólo es el comienzo de una bella vida aquí. Madrid me está recompensando con creces el tiempo de espera y el cariño que le tengo. Llevo aquí dos meses y podría clasificarlos como los más especiales que he vivido nunca. Por una vez en la vida me siento afortunada, no me puedo quejar de nada, por fin la vida comienza a sonreirme y yo sé, así entre nosotros, que esto es sólo el principio de mi arranque hacia la vida que siempre he soñado con tener.
P.D: Hoy hay presentación de la Luci en la fnac, pero a la misma hora tengo unos clientes, jo, me parece a mí que voy a ser breve brevísima, voy a hacer récord de la venta más rápida de la historia!! Snifff... me parece a mí que no llego ni de coña, en fin.
Llevo unos días reflexionando y pensando en todo esto. A veces creo que he dado la imagen de ser tan exigente y tan independiente, tan inalcanzable incluso, porque sé lo poquito que tiene que hacer alguien para llegarme de verás, tengo el puto defecto de engancharme de cualquiera que me da cierto cariño y pone un mínimo de interés en mí. Ya lo he vivido más de una vez y es algo de lo que no me gusta darme cuenta, pero no puedo negarlo ¡sí señores soy una dependiente emocional de libro! Y leerme cuatro veces el libro de la Luci no me ha servido para más que para afianzar mis sospechas.
Mi actitud inalcanzable nada tiene que ver con que me crea que merezco algo realmente bueno y aún no lo haya encontrado, sino todo lo contrario.
Como ya os he dicho tengo ganas de experimentar estas cosas, creo merecérmelas igual que cualquier otra persona, no quiero seguir perdiéndome las cosas buenas de la vida sólo porque las malas hayan sido capaces de nublar todo lo demás.
Ahora me miro al espejo y soy capaz de sonreir.Luego miro dentro y no entiendo porqué nadie me ha visto de ésa forma, ¿cual es ésa luz especial que a mí me falta? Y es entonces cuando las lágrimas asoman a mis ojos como si se sabieran el camino de memoria y estuvieran predispuestas para recorrerlo sin esfuerzo.
Estoy conociendo a mucha gente aquí, hago todo lo posible porque así sea, estoy empeñada en descubrir en Madrid esa vida y esa gente que sin conocer siempre he echado de menos, personas que me quieran de verás, que me den más de lo que yo estoy acostumbrada, que miren dentro de mí y puedan llegar a ver todo lo que llevo de equipaje. Me está encantado descubrir todos los encantos de Madrid. Estoy convencida de que éste sólo es el comienzo de una bella vida aquí. Madrid me está recompensando con creces el tiempo de espera y el cariño que le tengo. Llevo aquí dos meses y podría clasificarlos como los más especiales que he vivido nunca. Por una vez en la vida me siento afortunada, no me puedo quejar de nada, por fin la vida comienza a sonreirme y yo sé, así entre nosotros, que esto es sólo el principio de mi arranque hacia la vida que siempre he soñado con tener.
P.D: Hoy hay presentación de la Luci en la fnac, pero a la misma hora tengo unos clientes, jo, me parece a mí que voy a ser breve brevísima, voy a hacer récord de la venta más rápida de la historia!! Snifff... me parece a mí que no llego ni de coña, en fin.
sábado, marzo 03, 2007
Espero que os guste :)
Como veo que tenéis ganas de saber de qué va esto y a mí me encanta promocionar lo que fue una parte importante de mi vida, y que por desgracia nadie conoce, os dejo un link para que veáis el vídeo que está causando furor en internet (vale, no es para tanto, pero está muy bien, leñe).
Ahí podréis ver perfectamente a lo que me refiero con lo de la adrenalina en estado puro, je, je. Si ya pensabáis que estoy como las maracas, después de ver esto vais a afianzar vuestra opinión, seguro, pero prefiero arriesgarme y que veáis lo bonito y apasionante que es, a ver si consigo que alguno se haga seguidor!!
A ver si os apuntáis a ver el Mundial del año que viene en ¡¡Gijón!! Sí, habéis leído bien. Recuerdo que entrenaba con el lejano sueño de que a mis 25 años pudiera correr en unas Olimpiadas, cosa imposible, porque aunque parezca increíble, prefieren meter los dardos a esto ¿no os enfurece? A mí sí! Y entrenaba con la ilusión de que pudiera correr unos mundiales en Gijón, con toda mi gente animándome. Parte de mi sueño se va a hacer realidad, pero tendré que verlo desde fuera de la pista, sniff...
No negaré que pensé en prepararme cuando me enteré de que en 2008 los mundiales serían en Gijón, ahora mismo la selección española de chicas deja mucho que desear y estoy convencida de que de preperarme podría participar, no digo ganar, ni nada de eso, pero sí formar parte de la selección y poder correr alguna carrera. Lo medité y pasé. Aquella época ya se acabó para mí y estoy convencida de que voy a disfrutar mucho más desde las gradas. Será todo un sueño hecho realidad, todos mis ídolos en mi ciudad, todo el mundo viendo ese espectáculo, además le van a dar una promoción excelente, confío en que lo van a hacer genial y va a ser todo un éxito, ya lo estoy deseando.
Os recomiendo que os apuntéis, sé que queda mucho, pero podríamos hacer una quedada????? Vale, ya me estoy flipando, pero os lo recomiendo de todas todas.
Besos y disfrutar de este vídeo en el que salen buena parte de mis ídolos. Es un vídeo para pedir que se haga olímpico, muchos de los campeones del mundo se pasan al patinaje sobre hielo para poder ganar una medalla olímpica. Es muy triste para nosotros, la verdad. Es a lo que se refiere la parte final del vídeo. El que sale llorando al final es el ídolo de masas que fue 50 o 60 veces campeón del mundo, y era un espectáculo verle correr, yo podía mirarle durante horas. Finalmente se metió al hielo y ganó su merecida medalla de oro. Todos nos alegramos, pero yo le voy a echar mucho de menos en los mundiales de Gijón, es una lástima. Besos!!