lunes, abril 21, 2008

Feliz, feliz.

A veces me invade la extraña e indescriptible sensación de saberme completamente afortunada, de no encontrar ni un sólo "pero" en mi vida. No sé cómo llegó, llegó sin avisar, sin grandes aspiraciones, sin demasiados halos de grandeza, y de repente ¡zas! un día así sin más me encontré sonriendo ante la vida, ¿qué coñó? Me encontré que era la vida la que me sonreía, me encontré con la sensación de tener la vida perfecta que jamás pensé tener, mejor aún por inesperada y por jamás soñada.

La vida ha conseguido sorprenderme por completo y si algo he aprendido en este tiempo es que jamás podemos controlar nuestro destino, aunque a veces nos creamos sus dueños y pensemos que podemos mover los hilos a nuestro antojo, de repente llega la vida, te hace un quiebro y te sorprende hasta dejarte sin argumentos. Que no digo yo que el destino esté escrito y puedas esperar sentada a que todo sea como quieras sin mover un sólo dedo, sabéis que no soy de ésas, y que soy de la filosofía de vida de que el que algo quiere algo le cuesta, pero a veces por mucho que nos empeñemos, la vida nos lleva por otros caminos ¡y yo encantada de la vida de que así sea, siempre que me trate tan bien como lo está haciendo ahora!

Estoy feliz, me siento feliz y me gusta, me encanta la sensación jamás sentida antes en mí, de que firmaría por tener siempre la vida que ahora llevo, y eso querid@s es maravilloso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro mucho mucho mucho de tu retorno a este rinconcito de sensaciones. Para mi es un gustazo leerte y se te echaba de menos! Recuerda que este espacio es sólo para ti... Y hay algun@s a los que todavía nos gusta colarnos para ver lo que tu cabecilla loca tiene a bien dibujar en forma de pensamientos...!
Sigue con esa felicidad tan sincera!!!
Bienvenida campa!!!!

Laura dijo...

Graciasssssssss!! Cómo me gusta que sigas por aquí y que esto siga gustándote tanto como al principio. Gracias por no dejarme perder el rumbo y hacerlo todo más fácil. Un besín fuerte