martes, marzo 17, 2009

Un puñado de buenos consejos

Señores y señoras usen protector solar.

Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: Usen protector solar.

Los científicos han comprobado sus beneficios a largo plazo mientras que los consejos que les voy a dar, no tienen ninguna base fiable y se basan únicamente en mi propia experiencia. He aquí mis consejos:

Disfruta de la fuerza y belleza de tu juventud.

No me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que no se haya marchitado.

Pero créeme, dentro de veinte años, cuando en fotos te veas a ti misma comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora, cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapa que eras en realidad.

No estás tan gorda como imaginas.

No te preocupes por el futuro. O preocúpate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver una ecuación de álgebra masticando chicle.

Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son aquellos que nunca pasaron por tu mente, de ésos que te sorprenden a las 4 de la tarde de un martes cualquiera.

Todos los días haz algo a lo que temas. Canta.

No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.

Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde.

La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo.

Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos (pero si consigues hacerlo, dime cómo hacerlo).

Guarda tus cartas de amor. Tira las cartas del banco. Estírate. No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida.

Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con su vida cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas que conozco tampoco lo sabían a los 40.

Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.

Quizá te cases, quizá no. Quizá tengas hijos, quizá no. Quizá te divorcies a los 40, quizá no.

Quizá bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas. Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Optarás por una cosa u otra, como todos los demás.

Disfruta de tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas.

No tengas miedo ni te preocupes por lo que piensen los demás porque es el mejor instrumento que jamás tendrás.

Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa.

Lee las instrucciones aunque no las sigas. No leas revistas de belleza pues para lo único que sirven es para hacerte sentir fea.

Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén.

Llévate bien con tus herman@s. Son el mejor vínculo con tu pasado y, probablemente, serán los que te acompañen en el futuro.

Entiende que l@s amig@s vienen y se van pero hay un puñado de ellos-as que debes conservar con mucho cariño.

Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres porque cuanto más pase el tiempo, más los necesitarás.

Vive en una ciudad alguna vez pero múdate antes de que te endurezcas.

Vive en un pueblo alguna vez pero múdate antes de que te ablandes.

Viaja. Acepta algunas verdades ineludibles: los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán y tú también envejecerás.

Y, cuando seas viej@, añorarás los tiempos en que eras joven: los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niñ@s respetaban a los mayores.

Respeta a los mayores. No esperes que nadie te mantenga pues tal vez recibas una herencia o, tal vez te cases con alguien ric@ pero, nunca sabrás cuánto durará.

No te hagas demasiadas cosas en el pelo porque cuando tengas 40 años parecerá el de alguien de 85.

Sé cauto-a con los consejos que recibes y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia.

Dar consejos es una forma de sacar el pasado del cubo de la basura, limpiarlo, ocultar las partes feas y reciclarlo dándole más valor del que tiene.

Pero hazme caso en lo del protector solar.


Es obvio que no lo he escrito yo, pero me ha hecho ilusión y he sentido cierto orgullo cuando alguien que me conoce muy bien al leerlo me dijera que perfectamente podría haberlo hecho.
Espero que os haya gustado y os haya hecho sentir de forma similar a cómo yo me sentí al leerlo y es que este tipo de cosas me hacen darme cuenta del sentido real que tiene la vida, ése que todos perdemos al llegar a este mundo en el que no nos queda tiempo para las cosas importantes, ésas que realmente hacen que la vida valga la pena. No lo perdáis nunca de vista, creo que es la mejor manera de vivir aunque debería ser la única.

3 comentarios:

LA DESGRACIÁ dijo...

Me quedo con lo de:


"Relájate. No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana y a veces se pierde.

La competencia es larga y, al final, sólo compites contra ti mismo"

Yo compito conmigo misma todo el tiempo. Es lo que vi en tí cuando leí lo de tu contrato indefinido. Lo mismo que podría haber visto en mi.

Bss

bea dijo...

este es el tipico comentario, no sé como he aterrizado por aquí, he leído algunos párrafos de tus últimos años en madrid

me ha gustado leer en el blog de otra cosas que también me pasan a mí, ha sido como...¡¡vaya¡¡

seis meses en madrid, gallega y todas esas sensaciones, desde el deslumbramiento inicial hasta el pasotismo actual, desde el arriba de hoy y el abajo de mañana..

ha sido genial

Laura dijo...

Pues sí desgra tienes mucha razón respecto a mí, me he pasado la vida compitiendo conmigo misma y aún lo sigo haciendo, soy el rival más duro que he tenido nunca y vivir así resulta realmente agotador. Así que intenteré relajarme!
Yo también me quedo con "no te preocupes por el futuro" porque me paso la puta vida haciéndolo como si eso fuera controlable. Besos nena!

Gracias bea por tus palabras, me encanta que lo que escribo pueda llegar a alguien de verdad. Bienvenida a mi lugar, pásate siempre que quieras y ánimo con la vida en Madrid no dejes que te endurezca demasiado, ya sabes!